Alemania se despertó un día y gimió de verse luterana

Poco después del concilio de Nicea, en el que la plena divinidad de Cristo había sido proclamada como dogma de fe por la Iglesia Católica, la herejía arriana, que se oponía a dicho dogma haciendo de Jesucristo una especie de dios menor, logró alcanzar a gran parte de la cristiandad. Tanto fue el avance del arrianismo, que san Jerónimo escribió: “El mundo se despertó un día y gimió de verse arriano".

Pues bien, cinco siglos después de que Lutero iniciara el segundo gran cisma de la historia de la Iglesia, su patria, todo indica que se produce un avance importantísimo del luteranismo en Alemania. No puede calificarse de otra manera el hecho de que la Conferencia Episcopal alemana califique al ex-monje agustino como un “pionero religioso, testigo del Evangelio y maestro de la fe”.

Es posible que haya obispos católicos alemanes que no estén de acuerdo. Espero que se decidan a declararlo públicamente, para no hacerse partícipes de la confusión creada.

A nadie debería provocar sorpresa lo que ha pasado. Es claro que la Iglesia Católica en Alemania y en gran parte de Centroeuropa lleva décadas caminando por la senda de la apostasía. El luteranismo es un paso más, pero el destino final es el maridaje completo con la teología liberal, que es el cáncer asesino que no deja ni rastro de fe cristiana allá donde se impone.

Por el momento, no pienso escribir una sola línea más sobre Lutero. En InfoCatólica hay material de sobra para que todo aquel que quiera formarse católicamente sobre ese heresiarca, pueda hacerlo la mar de bien. Valgan estos ejemplos:

¿Martín Lutero tenía razón?
Lutero, gran hereje
El cardenal Kasper y “Santo Tomás versus Lutero”

Y como dijo el apóstol San Pablo, “aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciásemos un evangelio diferente del que os hemos predicado, ¡sea anatema!” (Gal 1,8).

Cristo, ven pronto y salva a tu Iglesia.

Luis Fernando Pérez Bustamante