InfoCatólica / Reforma o apostasía / Categoría: Santos

26.12.14

(299) San Esteban, mártir

–¿Por qué no publicó este artículo al comienzo del día, como corresponde?

–Por no cortar el flujo grande de visitantes que entraban en (298). Y también ha podido influir el hecho de que acabo de terminarlo ahora.

Al día siguiente de la Navidad, la fiesta de San Esteban, mártir. La Iglesia celebra normalmente en el Año litúrgico la fiesta de los santos en el día de su muerte. Dies natalis, el día en que nacen en el cielo. Lo hace, por supuesto, cuando hay conocimiento histórico de la fecha de su muerte. Pero en qué día del año ocurrió el martirio de San Estaban es desconocido. Por tanto, la celebración de San Esteban, el primero de los mártires, al día siguiente del nacimiento de Jesús expresa una voluntad consciente y elegida por la Iglesia, que ha querido unir el nacimiento de Jesús en la tierra y el nacimiento de Esteban en el cielo.

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27.04.14

(268-2) Los Papas santos de la Iglesia Católica

La canonización de Juan XXIII y de Juan Pablo II como santos alegra hoy a la Santa Madre Iglesia en todas las comunidades cristianas que existen en el mundo. Alabemos a la Santísima Trinidad, que por la gracia de Cristo los hizo santos. Crezca en nosotros le fe y el amor a la Iglesia, sacramento universal de santificación, que en ellos ha mostrado una vez más la fuerza que le da su Esposo para engendrar santos. Imitemos los santos ejemplos que ellos nos dieron. Y sigamos pidiendo su intercesión con una fe y una confianza todavía más firmes.

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26.12.13

(251-b) San Esteban, mártir de la verdad de Cristo

–Siempre celebrando con retraso la fiesta del día.

–Se hace lo que se puede. Y dando gracias a Dios.

Afirmar en público la verdad de Dios trae peligro de muerte, si no física, al menos social. Hace falta, pues, tener mucho amor a Dios y mucho amor a los hombres para arriesgar la propia vida dando a éstos la verdad que puede salvarlos. Es mártir (martyr: testigo) aquel que da testimonio de la verdad, pero no de cualquier verdad (los ángulos de un triángulo suman dos rectos), sino de la verdad de Dios. Y esto es así porque los pensamientos y caminos de Dios distan tanto de los pensamientos y caminos de los hombres «cuanto son los cielos más altos que la tierra» (Is 55,8-99). Y el hombre, más que a otros muchos bienes que posee, está apegado fuertemente a sus propios juicios, a sus propios modos de pensar. Y pocas cosas le duelen y ofenden tanto como que le digan que sus pensamientos, y consiguientemente sus obras, son falsos.

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14.12.13

(250) San Juan de la Cruz, Doctor pascual-esencial

–Antes, antes, el día anterior a su fiesta, tenía usted que haber escrito sobre el Santo.

–Tiene usted toda la razón. Pero es que al celebrarle temprano en la Misa, entonces se me ocurre escribir sobre él.

La espiritualidad de San Juan de la Cruz es totalmente pascual (1542-1591). De tal modo se centra en lo central de la doctrina de Cristo que logra una validez universal: ilumina igualmente la vida de los laicos que la de los religiosos, en el siglo XVI o en el XXI, la vida de los carmelitas, dominicos o benedictinos, la de quienes están en clausura o en el mundo, dedicándose a la familia, el trabajo, las misiones, los enfermos, la educación o a lo que sea. Es igual.

Su espiritualidad es la de Cristo: todos los cristianos estamos llamados a la santidad, y ésta exige que, por la gracia, participemos plenamente de su Cruz (muriendo al hombre viejo) y logremos así participar plenamente de su gloriosa vida resucitada (renaciendo al hombre nuevo).Es la espiritualidad central del Evangelio, la enseñanza central de San Pablo y la de todos los grandes Maestros espirituales de la historia de la Iglesia: Agustín, Benito, Domingo, Francisco, Ignacio, Teresa, Teresita, etc. Por eso, así como a Santo Tomás de Aquino se le da, entre otros, el título de Doctor común en cuestiones filosóficas y teológicas, San Juan de la Cruz viene a ser el Doctor común en el campo de la espiritualidad cristiana.

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13.04.13

(212-5) 13 de abril: San Hermenegildo, mártir católico del arrianismo oficial

–Llevo más de un mes esperando que siga usted la serie Reforma –se quedó en el VIII–, y ahora nos sale con San Hermenegildo.

–Mis tres últimos artículos fueron muy trabajosos, y descanso ahora al escribir sobre este Santo de mi devoción.

San Hermenegildo, convertido al catolicismo, fue mártir del arrianismo oficial de los visigodos. Vamos por partes.

El arrianismo tiene su origen en Arrio (+336), presbítero alejandrino. Esta herejía hizo un daño enorme a la Iglesia durante siglos, y en cierto modo puede decirse que, aunque en formulaciones algo diversas, es una herejía permanente. Nuestro Señor Jesucristo no es Dios en sentido propio y verdadero, sino que es criatura, Jesús de Nazaret, elegido como Hijo en un modo único, viniendo a ser en su perfecta santidad un hombre divinizado; pero que no es Dios. La fe católica, proclamada como reacción en los concilios ecuménicos de Nicea (325) y Constantinopla I (381), afirma, por el contrario, «un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho».

El arrianismo hoy goza de excelente salud entre los católicos no practicantes, y sobre todo entre ciertos teólogos y exégetas progresistas. No tendré, pues, que esforzarme mucho en describirlo. Cuando vean ustedes algún libro sobre Jesús que no afirma claramente su personalidad divina y eterna, «anterior a Abraham», que elude o niega sus milagros, que reconoce en él ignorancias gravísimas –como su destinación a la muerte en la cruz–, que niega la realidad de su resurrección corporal y de sus apariciones pascuales a los discípulos, etc., sepan que están leyendo el texto de un arriano moderno. El autor exhortará a la imitación de Jesús, al seguimiento de su estilo de vida, pero sin exigir la conversión y el arrepentimiento, y como si ese seguimiento fuera posible sin la gracia de Cristo glorioso. Es decir, que, ya desde antiguo, arrianismo y pelagianismo suelen ir juntos.

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