Dos antropologías en conflicto (1)

1. Dos visiones del hombre

Occidente se presenta hoy como una civilización dividida, como una especie de campo de batalla entre visiones del hombre profundamente antagónicas entre sí; sobre todo dos: la antropología cristiana y la antropología individualista.

La antropología cristiana considera al ser humano como un animal racional, una unidad sustancial de cuerpo material y alma espiritual, un ser inteligente y libre, creado a imagen y semejanza de Dios. La inteligencia humana tiende naturalmente a la verdad (la adecuación del pensamiento a la realidad). El ser humano es capaz de conocer y de comunicar a otros la verdad de lo real. Además, la voluntad humana tiende naturalmente al bien y a la felicidad, y puede y debe alcanzarlos a través del ejercicio de su libertad. La felicidad no está en el egoísmo, sino en el don de uno mismo a los demás. El hombre ha sido creado libremente por Dios, por amor y para el amor: para conocer y amar a Dios y, en un mismo movimiento, también a los demás seres humanos. En la antropología cristiana, el amor no es una atracción bioquímica ni un sentimiento romántico, sino la búsqueda comprometida y perseverante del bien de la persona amada.

Por ejemplo, los siguientes textos de la Sagrada Escritura ponen de manifiesto esta visión cristiana del hombre:

• “Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco nadie muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos, morimos para el Señor” (Romanos 14,7-8).
• “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su alma?” (Marcos 8,34-37).
• “Yo soy para mi amado y mi amado es para mí.” (Cantar de los Cantares 6,3).
• “Yo seré para él padre y él será para Mí hijo.” (2 Samuel 7,14).
• “Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y Él, Dios-con-ellos, será su Dios… Ésta será la herencia del vencedor: Yo seré Dios para él, y él será hijo para Mí.” (Apocalipsis 21,3.7).

La antropología individualista, en cambio, sostiene el ideal de un ser humano sin vínculos, ataduras, ni compromisos absolutos. Así se tiende a romper la debida relación del hombre con Dios (religión). Como el hombre es un mero animal, producto del azar, su existencia carece de un fin último objetivo, por lo cual en definitiva le conviene pasar la vida buscando el placer. El ser humano existe para sí mismo y busca siempre sólo y exclusivamente su propio bien, su propia felicidad. El amor cristiano, la búsqueda desinteresada del bien de la persona amada, no existe. El pretendido altruismo no es más que un egoísmo oculto o disfrazado. El amor es un tipo de atracción que busca en definitiva el propio placer, la propia felicidad. Esta visión del hombre se expresa, por ejemplo, en la siguiente cita de Fritz Perls, fundador de la Terapia Gestáltica: “Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo. No estoy en el mundo para llenar tus expectativas. Y tú no estás en el mundo para llenar las mías. Tú eres tú y yo soy yo. Y si por casualidad nos encontramos es hermoso. Si no, no puede remediarse.”

El individualismo se relaciona con el relativismo, doctrina que niega la capacidad humana de conocer la verdad de lo real. La verdad ya no puede ser definida como adecuación del pensamiento con la realidad, ya que ésta es incognoscible; por lo tanto se reduce a mera coherencia: la adecuación del pensamiento consigo mismo. Al perder el acceso al terreno común de la realidad objetiva, independiente del sujeto, cada uno queda prisionero de sus propias ideas, de su propia subjetividad, en última instancia incomunicable.

El individualismo se relaciona también con el liberalismo y el utilitarismo. Al perderse de vista la relación de la libertad con la verdad, se tiende a absolutizar la propia libertad de elección, que no es vista ya como un medio para un fin (el libre don de uno mismo en el amor), sino como un fin en sí mismo. Además, se tiende a absolutizar el propio placer y a procurar la realización del individuo por medio de la satisfacción de todos sus deseos. (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

P.D.:



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18 comentarios

  
Ano-nimo
¡Caramba Voltaire, para ser volteriano, caes demasiado en tópicos...!. ¿No serás tú el que tiene creencias infantiles, centradas en los mundos de Yupy?.

27/12/10 12:54 PM
Voltaire,

¿Quién más comparte tu idea de libertad? Y sobre todo, ¿qué haría que alguien la compartiera cuando no le conviene a sus intereses?
27/12/10 4:35 PM
  
juvenal
Yo prefiero a una persona que es buena sin esperar nada a cambio que la que lo hace por miedo a un castigo eterno.

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DIG: Si nuestro origen y nuestro destino es la nada, no hay nada que pueda llamarse "bueno": ninguna acción buena, ninguna persona buena. Quizás vives de los residuos de moral cristiana que -providencialmente- quedan en ti y en nuestra civilización.
27/12/10 7:21 PM
  
Luis I. Amorós
Por cierto que estas discusiones son bien interesantes. Voltaire afirma que la libertad asume su responsabilidad para emplearla "de la mejor manera posible". Pero ¿cuál es esa manera? ¿existe un "bien común" que todos podamos aceptar por encima de nuestros intereses y apetencias? Eso se parece mucho a una ley natural, algo que repele a un relativista individualista como el agua caliente a un gato.

Actualmente se propone la moral de consenso: aquello que la mayoría opine que es bueno, es la norma moral. Eso significa que estamos cambiando continuamente los criterios morales, porque no se sujetan a otra autoridad que "la voluntad común", cambiante como los propios humanos (sin entrar en el berenjenal de valorar quién es el que decide cuál es la voluntad común, y como se puede manipular a la opinión de la mayoría).

Y luego juvenal dice que prefiere a una persona que es buena sin esperar nada a cambio, en vez de por "miedo a un castigo". Y eso nos lleva a la afirmación de Rousseau de que "el hombre es bueno por naturaleza", causa primera de toda la gran mentira de la ideología liberal: la utopía de creer que como todos los hombres son buenos por naturaleza, se puede construir una sociedad de personas bondadosas sin necesidad de sujetarse a creencia trascendente alguna. ¿Cuántos supuestos "sistemas políticos humanos perfectos" deben producir corrupción, sufrimiento, dolor y muerte para que al fin nos convenzamos de que Rousseau estaba equivocado? No existe el sistema humano que nos haga a todos felices.

La experiencia demuestra una y otra vez que el pecado original es mucho más real que la pretendida bondad innnata. Pero no aprendemos.
27/12/10 10:57 PM
  
juvenal
Nachet
Yo no he dicho que las personas sean buenas por naturaleza, pero me gusta la cita de Weinberg: "La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin ella, hay buena gente haciendo buenas obras y mala gente haciendo malas obras. Pero para que la buena haga cosas malas se necesita la religión"

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DIG: Es una frase tonta. Para realizar el mal con buena intención no se precisa tener creencias religiosas. Eso le ocurre también con frecuencia a los no creyentes.

La religión cristiana no degrada, sino que eleva a las personas. No somos meros animales, productos azarosos de una evolución ciega, venidos de la nada y destinados a la nada. Somos seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Ser Perfectísimo, y estamos destinados a ser hijos de Dios, partícipes de la naturaleza divina.

Quizás alguno arguya que el panteísmo tiene una noción del hombre más elevada aún: no seríamos hijos de Dios, sino el mismo Dios. Pero el problema es que el dios del panteísmo es un dios alienado, contradictorio y degradado, un dios enfermo y miserable. Y además, el hombre (como ser individual) no sería tal, sino una mera apariencia o ilusión, producto de la alucinación divina de lo múltiple. No es más elevada una noción tan falsa y tan triste: el mundo y las personas, tales como las conocemos, serían un error, un mal, algo que no debería existir.
27/12/10 11:19 PM
  
Luis I. Amorós
juvenal:

"para que la gente buena haga cosas malas se necesita la religión". Eso es simplemente una calumnia malintencionada. Si vas a emplear ese tipo de argumentos, no vamos a dialogar mucho tú y yo. Tengo cosas más importantes en que dedicar mi tiempo.

voltaire:

La noción de Ley natural es anterior al cristianismo, y la debemos a filósofos grecorromanos, entre los que dominaba el panteísmo, poco religioso en el sentido estricto del término. Se han escrito muchos libros sobre ley natural.
La declaración de derechos humanos no fue sino lo que 200 franceses en un frontón consideraron lo mejor. Esa declaración se ha ido modificando en mayor medida y mucho más rápidamente que, por ejemplo, los 10 mandamientos.
Nadie le impide que usted prefiera la declaración de derechos humanos a los diez mandamientos para organizar su vida, pero no me ha quedado claro porque los relativistas positivistas siempre consideran una "ética humanista, laica y tolerante" debe ser aceptada por los que no están de acuerdo con ella. ¿Eso no es imposición?

Por último, la democracia me parece una herramienta muy interesante (en su sentido asambleario, no en el actual liberal-partitocrático) para resolver muchos asuntos de la comunidad humana. En cambio, a la hora de definir una moral social, no me convence en absoluto. Es más, creo que la moral democrática tiende exponencialmente a una suma de egoísmos que no puede conducir sino a un egoísmo social. En eso, estoy con Cicerón, que decía que "la opinión de la mayoría es indicio de lo peor".

27/12/10 11:47 PM
  
Ano-nimo
Pues la verdad, yo ya estoy aburrida del sempiterno discurso "adulto y maduro" de algunos que quieren hacer creer que sus propuestas, visión y creencias (pues creencias son, y no otra cosa) nos llevarán al mejor de los mundos posibles, a la utopía convertida en realidad, al retorno de la edad de oro de la humanidad, al paraíso en la tierra, al no va más de los no va mases y según se les lee parece que ellos ya son la presencia en este mundo de tal encanto, de tal maravilla superlativa. Y sí, por supuesto el profeta es Rousseau, ese amigo de la humanidad, esa bondad suprema que hablaba de la bondad innata del hombre mientras abandonaba a sus hijos en orfelinatos...¡Y luego dicen que no creen en los mundos de Yuppy -o de Alicia- lo mismo da!. Voltaire y Juvenal, lo vuestro sí que son fantasías animadas de ayer y hoy.

Un cordial saludo.
28/12/10 12:57 AM
  
juvenal
Nachet
¿Calumnia?, la lista de salvajadas realizadas en nombre de las religiones y cuyos actores las perpetraban porque estaban convencidos de que eso era lo correcto es muy, muy larga. Los mismos papas católicos han ordenado realizar barbaridades de todo tipo a lo largo de la historia y para todas encontraban una justificación religiosa que les evitaba toda culpa.

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DIG: La moral tiene dos dimensiones, una objetiva y otra subjetiva. En definitiva, a nosotros nos compete juzgar solamente la culpa objetiva; el juicio absoluto sobre la culpa subjetiva corresponde sólo a Dios. Sin duda muchos hijos de la Iglesia han pecado a lo largo de la historia, a veces haciendo consciente y libremente el mal y otras veces con ignorancia inculpable. Lo interesante aquí es que la fe y la razón, por ser sendos dones de Dios para avanzar en el conocimiento de la verdad, no sólo son compatibles, sino que se ayudan mutuamente. La fe y la verdadera razón purifican a una razón desviada; y la razón y la verdadera fe purifican a una fe desviada. Así el Espíritu de Dios guía a los cristianos (a la Iglesia) hacia la verdad completa y el verdadero bien.
28/12/10 12:53 PM
  
juvenal
Ana

Vuelvo a repetir que las personas obren bien o mal es independiente de las creencias religiosas, pero lo único que consiguen estas es que muchos mal se haga pensando que además se ha realizado un bien.

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DIG: No es independiente. Evidentemente, quien piensa que "el hombre es una pasión absurda" y que "el infierno son los otros" (como el ateo Sartre) se sentirá menos inclinado a una vida de abnegado sacrificio por los demás y más inclinado al suicidio que un cristiano, que considera que la vida está llena de un sentido trascendente y que espera, por la misericordia de Dios, alcanzar la plenitud de la vida más allá de la muerte.
28/12/10 12:56 PM
  
Ano-nimo
Juvenal:

¡Pues anda que eso no es lo corriente en cien mil cosas de la vida!. ¿De dónde te has caído?. Padres que pensando hacen un bien a los hijos, les hacen mal, amigos, matrimonios, hermanos, maestros y alumnos, etc, etc, etc...hasta a una mascota o un animal se la puede hacer un mal pensando que se le hace un bien. Y es que a ver si te enteras, que lo humano es errar, equivocarse y también confundir el propio interés con el bien del otro -e incluso con la mejor intención, que no te enteras de nada-...¡Pero claro, como tu te crees que todo el mundo es bueno...!. ¡Qué peligro tiene la gente así!.

Un cordial saludo.
28/12/10 1:40 PM
  
juvenal
Ana

Vuelve usted a confundirse, ¿dónde he dicho que todo el mundo es bueno?. Le vuelvo a repetir, la gran diferencia es que los que hacen el mal en nombre de la religión pensando que hacen el bien, nunca se arrepienten porque la religión les elimina la duda.

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DIG: Al contrario, la verdadera religión les hace ver que han obrado mal y les mueve al arrepentimiento. En cambio, en nuestra civilización individualista, una legión de psicólogos trata de hacernos creer que el mal no existe, que el sentimiento de culpa es algo enfermizo, y que debemos dejar de preocuparnos tanto por los demás y buscar sólo o primordialmente nuestra propia felicidad. No es extraño que las personas presas de este egoísmo "racionalizado" apenas puedan convivir pacíficamente entre sí (no digamos ya armónicamente ni fructuosamente).
28/12/10 2:03 PM
  
Ano-nimo
Juvenal:

Eso se lo dices también a los de las ideologías de todo género y pelaje; y lo mismo que te digo de las ideologías, te podría decir de cualquier cultura, sea atea o religiosa, y sus costumbres y normas. Además, no te olvides que al menos en el catolicismo, la conciencia de cada uno es sagrada, por lo que en última instancia, se deja al individuo a su libre albedrío, cosa que no pasa con las ideologías. Te equivocas totalmente si crees que la religión elimina la duda.

Un cordial saludo.
28/12/10 2:26 PM
  
Daniel Iglesias
Para medir la decadencia moral de nuestra cultura, comparemos estas dos definiciones de la amistad:

1) "La amistad es un alma en dos cuerpos" (Aristóteles).

2) "La amistad es amor inhibido en su fin [sexual]" (Sigmund Freud).
29/12/10 11:53 AM
  
Daniel Iglesias
O comparemos la filosofía política de Santo Tomás de Aquino con la de Maquiavelo, quien hoy tiene muchos más seguidores que el Aquinate.

Son legión los que piensan como aquel político inglés: "Inglaterra no tiene amigos permanentes. Tiene intereses permanentes".

¡Y cuántos traducen este maquiavelismo (ya suficientemente nefasto en la esfera política) a la esfera de las relaciones interpersonales (por ejemplo, en el trabajo)!
29/12/10 11:56 AM
Voltaire,

No respondiste a mi inquietud. Yo pregunté: "¿Quién más comparte tu idea de libertad?" Me refiero a esto: ¿quiénes (nombra autores, obras) vinculan libertad y responsabilidad?

Esto no lo respondiste: ¿qué haría que alguien la compartiera cuando no le conviene a sus intereses?
29/12/10 6:36 PM
  
Yuyao
"La religión cristiana no degrada, sino que eleva a las personas. No somos meros animales, productos azarosos de una evolución ciega, venidos de la nada y destinados a la nada. Somos seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Ser Perfectísimo, y estamos destinados a ser hijos de Dios, partícipes de la naturaleza divina."
Y eso es así porqué lo dice Daniel Iglesias, punto.

"Pero el problema es que el dios del panteísmo es un dios alienado, contradictorio y degradado, un dios enfermo y miserable."
Curiosamente eso es lo que pensamos muchos de su Dios.

"Para realizar el mal con buena intención no se precisa tener creencias religiosas. Eso le ocurre también con frecuencia a los no creyentes.
Ni para hacerlo con mala intención tampoco, pero, tanto en un caso como en el otro, ayuda mucho el tener la justificación de hacer lo que Dios quiere.

"¡Qué peligro tiene la gente así!.
Mucho más peligrosa es la que se cree amparada por un ser todopoderoso que les dice qué hacer y como y cuando hacer las cosas.

"La amistad es un alma en dos cuerpos"
¿ Y qué narices es un alma ?

"...pero no me ha quedado claro porque los relativistas positivistas siempre consideran una "ética humanista, laica y tolerante" debe ser aceptada por los que no están de acuerdo con ella. ¿Eso no es imposición?,"
Llámele como quiera, es un modo más racional de establecer las normas sociales, y poder cambiarlas, que lo que ustedes pretenden, que la sociedad se adapte a su visión religiosa y dogmática de la moral.

"¿Quién más comparte tu idea de libertad?" Me refiero a esto: ¿quiénes (nombra autores, obras) vinculan libertad y responsabilidad?"
Yo, por ejemplo, y muchos más de los que a ustedes les gustaría. Ya sé que no podemos compararnos, pobres mortales, con la divinidad y su palabra sagrada y revelada, pero es lo que hay. Nosotros confiamos en el hombre, lo que no significa asumir su bondad natural, pero sí confiamos en que se puede llegar a una libertad responsable y respetuosa con la libertad de los demás.Ustedes, en cambio, prefieren confiar en Dios y en lo que dice un libro anacrónico, contradictorio,interpretado a conveniencia y de escasísima credibilidad histórica, allá ustedes."





30/12/10 12:34 PM
Yuyao,

Típico estilo gritón, el tuyo. Vayamos mejor a los contenidos, ya que citas algo que escribí.

Me refiero a esto: ¿quiénes (nombra autores, obras) vinculan libertad y responsabilidad?"

Tú no respondiste a eso en tu parrafada. Bueno es que respondas.
30/12/10 4:27 PM
Voltaire,

A ver si nos aclaramos. En primer lugar, los tres personajes que pones de ejemplo de pensadores que vinculan libertad y responsabilidad son todos creyentes. ¿Conoces alguna argumentación ATEA que vincule libertad y responsabilidad? Si la hubiera, mi otra pregunta subsiste: ¿qué haría que alguien la compartiera cuando no le conviene a sus intereses?

Por cierto, sobre Franklin hay este precioso link:

http://sigueme.net/sermones/anecdotas_ilustraciones_sermones.php?s=63

Como ves, mi inquietud no va a formas sociales, políticas o legales, pues esas cambian cuando cambian los parlamentos o cámaras legislativas; mi inquietud va a la razón: el hecho de que UN ateo diga que quiere ser responsable, no es vinculante para otros ateos. O si tú dices que lo es, muestra cómo.
31/12/10 4:37 PM

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