InfoCatólica / Que no te la cuenten / Categorías: De pluma ajena, Enrique de Zwart

13.09.17

Las fuentes de la cultura occidental. Benedicto XVI y Dom Jean Leclercq

Días atrás publicábamos aquí unas breves reflexiones acerca de la liturgia de las horas y el monacato occidental.

Releyendo los textos disponibles en nuestra bitácora, dimos con el precioso libro de Dom Jean Leclercq (El amor a las letras y el deseo de Dios, un texto altamente recomendable) que en algún momento retomaremos. Allí, el sabio abad benedictino nos sumergía en la espiritualidad del medioevo, haciéndonos gozar no sólo de las letras divinas, sino de las profanas.

En consonancia con este texto y a nueve años de un discurso papal memorable (O tempora, o mores!), traemos a colación algunas de las palabras que el gran Benedicto XVI pronunciara en París el 12 de Septiembre de 2008.

Para quien no pueda por ahora leer el libro de Leclercq, acércese a esta selección de fragmentos que nuestros amigos humanistas Silvia Saraví y Néstor Sequeiros, nos hicieran llegar hace unos veinte años, antes de que el libro se tradujera al español.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

 

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Discurso del Santo Padre Benedicto XVI  al Colegio de los Bernardinos

(Paris, viernes 12 de septiembre de 2008)[1]

(Selección de textos)

 

Quisiera hablaros esta tarde del origen de la teología occidental y de las raíces de la cultura europea. He recordado al comienzo que el lugar donde nos encontramos es emblemático. Está ligado a la cultura monástica, porque aquí vivieron monjes jóvenes, para aprender a comprender más profundamente su llamada y vivir mejor su misión. (…).

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24.08.17

La Misa al revés. Por Paul Claudel

Misa tradicional en la Basílica de Luján (Arg.), 21 de Agosto de 2017

 

Hace más de sesenta años, Paul Claudel, uno de los más grandes escritores del Siglo XX, escribía lo siguiente en Le Figaro, de Francia, acerca de la revolución litúrgica que se estaba llevando adelante.

El Concilio Vaticano II, por cierto, ni siquiera había comenzado. Es que los poetas nacen con largavistas.

Que no te la cuenten..

P. Javier Olivera Ravasi


La Misa al revés

Por Paul Claudel

“Quisiera protestar con todas mis fuerzas contra el uso que se esparce en Francia cada vez más, de decir la misa de cara al pueblo. El principio mismo de la religión es que Dios está primero y que el bien del hombre no es más que una consecuencia del reconocimiento de la aplicación en la vida práctica de este dogma primordial.

La misa es el homenaje por excelencia que ofrecemos a Dios en el Sacrificio que el sacerdote le hace en nuestro nombre sobre el altar de Su Hijo. Nosotros estamos detrás del sacerdote y, siendo uno con él, vamos hacia Dios para ofrecerle hostias et preces [ofrendas y plegarias]. No es Dios quien viene a proponérsenos como a un público indiferente para hacernos testigos a nuestra mayor comodidad del misterio que va a realizarse.

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15.08.17

Nuestra Señora de la Asunción: Gloriosa fundadora del Paraguay

«A tres tiros de ballesta de la taba indígena y en despejado otero que dominaba la cinta brillante del río, Don Juan de Salazar y Espinoza, con la espada desnuda, la cabeza destocada y el amarillo pendón de Castilla desplegado ante la hueste, cumplía el rito impuesto por la pragmática castellana tomando solemnemente posesión de la tierra nueva en nombre de la católica y cesárea magestad de Carlos V. Nacía Asunción bajo un vuelo jubiloso de pájaros y el escribano Amador de Montoya labraba el acta de fundación. A pocos pasos, los carios estupefactos contemplaban el espectáculo con sus ojos oscuros»[1].

 

Nuestra Señora de la Asunción: Gloriosa fundadora del Paraguay

Por la Hna. Claudia Ortiz

 

Los pueblos tienen su bautismo solemne y la ciudad que dio origen a nuestro pueblo, recibió el suyo el día 15 de agosto de 1537, cuando Juan de Salazar y Espinoza fundaba oficialmente la Casa Fuerte «Nuestra Señora de la Asunción».

Terminada la bendición religiosa, se apresuraron a construir con ayuda de los indígenas una casa rústica y espaciosa, techándola con paja. Luego, la adosaron una pequeña iglesia dedicada a la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo.

Tal es el origen humilde de nuestra nación: en una sencilla choza de paja que desempeñaba el papel de casafuerte.

«Pero contaba también con otra defensa, más poderosa que todos los vallados materiales, más firme que torres pétreas y murallas almenadas. La amparaban una fe y una ilusión impetuosa. Cruz y desvelo. Un credo y un afán»[2].

 

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25.07.17

Jansenismo y progresismo en la conciencia cristiana actual (2-2)

El placer, la pureza y el pecado

Una última observación sobre este tema capital. Es inevitable que si se convierte la aspiración natural a la pureza en una obsesión patológica (es un síndrome neurótico bien conocido por la psicología actual, como mecanismo típico de presiones “morales” inconscientes), todo lo vinculado a la vida sexual se hace sospechoso o repugnante. Pero el gozo sexual no sólo es bueno, sino creado y permitido por Dios; no es algo “permitido” a nuestra debilidad, sino puesto por el Creador en la naturaleza. Dios creó al hombre adámico así; el pecado de Adán lo que introduce es un desorden en el apetito humano, un exceso de voluptuosidad que hace que no obedezca al dominio de la razón.   Se desordena lo que debe estar sujeto a la libre voluntad racional, al espíritu. Pero no es la intensidad del placer, ni su carácter carnal lo que lo hacen malo.  Es que en el estado de naturaleza caída, el hombre no domina perfectamente el ciertos sectores de sí mismo, la voluptuosidad de sexo y otras emociones violentas. Puestos en la ira extrema, o en le exaltación sexual, o bajo el terror, la razón queda presa de su torbellino. Tal desorden pasional es malo, no la concupiscencia como tal.

Como vemos, una distorsión de esta doctrina ha arrojado una sombra de duda y de vergüenza sobre el amor humano[1].

El puritanismo se presenta así como una desordenada aspiración a una pureza angélica.

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23.07.17

Jansenismo y progresismo en la conciencia cristiana actual (1-2)


Hace un tiempo publicábamos aquí y aquí un texto acerca de la moral conyugal que desató cierta polémica (el texto completo puede descargarse aquí).

La inmensa mayoría de los lectores, tanto en los comentarios como en mensajes privados se mostraron agradecidos de que hubiésemos tocado un tema tan delicado, aunque otros se vieron molestos e “invadidos".

Como complemento presentamos aquí dos artículos publicados por el psicólogo católico argentino, Don Abelardo Pithod donde analiza la estrechísima relación que hay entre el progresismo y el rigorismo jansenista de corte tradicional.

A quien le quepa el sayo, que se lo ponga.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

 



JANSENISMO Y PROGRESISMO EN LA CONCIENCIA CRISTIANA ACTUAL

Abelardo Pithod

Mendoza : Universidad Católica Argentina, 1967

“… el moralismo tampoco ha perdonado al mundo católico.

Apenas se termina en nuestros días la liquidación del jansenismo”.

Gustave Thibon

Hay una pasión del miedo como hay una pasión del odio, de los celos, una pasión sensual. Solo que el miedo puede ser tan salvaje como el odio, violento como la carne, más enloquecedor que los celos.

El miedo anida en lo profundo del alma humana como un fantasma ancestral, siempre pronto a convertir nuestra vida en pesadilla. Belloc, al hablar de la religión terrorífica de Calvino, dice que “existe un oscuro instinto de horror”, “agazapado o patente”, fuerza cavernaria que se presenta como “una exigencia de víctimas y un anhelo de postración ante un poder terrible” (1) 

La actitud religiosa, la virtud de religión, por su índole misma corre constantemente el peligro de ser arrastrada, sofocada por la vorágine del miedo. Es que una de las raíces psicológicas de la “religación” religiosa es, sin duda, el temor. Claro que, así como hay un temor sano y necesario, está el miedo, enfermizo, disolvente, que puede alcanzar el terror.

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