Isabel la Católica: conquistadora, inquisidora y reina santa (1-8)
Comienzo a publicar aquí, en varias partes, un largo artículo acerca de la gran Reina Isabel la Católica; el mismo fue publicado como capítulo en el libro “Que no te la cuenten II”, realizado a partir de la bilbiografía más autorizada y, especialmente, de la Positio canonica confeccionada para su proceso de beatificación.Que les aproveche.

“Cuando las leí (las cartas de Isabel la Católica) (…) hice concepto de que eran tan parecidos estos dos naturales entendimientos y espíritus de la señora Reina y santa Teresa, que me pareció que si la santa hubiera sido Reina, fuera otra Católica doña Isabel; y si esta esclarecida princesa fuese religiosa (…) fuera otra santa Teresa.” (Beato Juan de Palafox y Mendoza).
¿«Santa» Isabel? Bueno, sí…, quizás exagere, pero el apelativo no es del todo incorrecto si bien se ve.
¿Qué «aún la Iglesia no la ha canonizado?». Es verdad pero tampoco lo había hecho con Juan Pablo II cuando todos gritaban ¡santo subito! desde la Plaza San Pedro.


En la entrega anterior procurábamos comprender y responder a los argumentos de algunos autores que han juzgado como decisivo el escaso aporte monacal en América. Ahora intentaremos vislumbrar cuál era el estilo de la Vida Contemplativa vigente hacia los siglos XVI, XVII cuando se lleva a cabo la obra evangelizadora de América.
En la entrega anterior analizábamos la oposición tanto pontificia como desde la monarquía a la presencia contemplativa en la Evangelización de América a lo que se sumó el desgano o la falta de entusiasmo de las mismas órdenes monásticas. Procuraremos ahora comprender las razones que han llevado a algunos autores a juzgar como decisivo ese escaso aporte monacal en América.
La Vida Contemplativa y la Evangelización de América (1 de 5)





