"¡Bosco, Bosco! ¡Me salvé!". Una historia de San Juan Bosco para Miércoles de Ceniza
Cada miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma, en que la Iglesia nos recuerda, año tras año, que si no nos convertimos, no podremos entrar al Cielo.
Ayer, conversando con los niños de Kinder (jardín de infantes), les decía que la vida es como un juego donde hay reglas; reglas que, si uno cumple, siempre gana; pero es un juego y, como en todo juego, si se rompen esas reglas, también se puede perder.
Les decía: ¿y si hacemos las cosas bien, dónde vamos?
- “Al cielo” - me decían.
- ¿Y si hacemos todo mal y nunca nos arrepentimos?… No me sabían responder.
Les dije…: ¿qué pasa cuando uno es malo y no se quiere arrepentir? ¿Qué pasa si alguien roba, miente, desobedece, mata injustamente, etc…? ¿dónde irá? ¿es justo que los buenos vayan al mismo lugar que los malos?







