Derribando algunos mitos protestantes. Sobre el oscurantismo medieval
Hace ya algún tiempo, no podía contener una sonrisa cuando leía como un sacerdote enojado se decía como era posible que se estuviera enterando en ese momento de que a Galileo no lo mató la inquisición. Y es que algunos mitos protestantes suenan tanto (como el de la papisa Juana, o las 50 millones de víctimas de la inquisición española) que uno, siendo católico practicante y en teoría bien formado, termina creyéndolos.
Es por eso que hace algún tiempo publiqué en apologeticacatolica.org un excelente artículo de Luis Fernando Perez sobre algunos mitos protestantes del oscurantismo medieval.
Ahora quiero traerlo a mis apreciados lectores de Religión en Libertad.
Que lo disfruten…



“…Manténte fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida” Apocalipsis 2,10
Una de las principales diferencias entre un católico y un protestante, es que mientras el primero valora y atesora la sabiduría de sus antepasados y predecesores en la fe, custodiada por la Iglesia y contenida en lo que llamamos “Sagrada Tradición”, el segundo tiende a ver este magnífico patrimonio como “tradiciones humanas” o “doctrinas de hombres”, un conjunto de elucubraciones que no tienen sino la finalidad de distraer al cristiano del centro mismo de la fe en Cristo.
Luego de que en mi post previo haya compartido la catequesis del Papa Juan Pablo II sobre la maternidad divina de María, pensé que no podían faltar el resto de las catequesis que ha dado al papa respecto a los dogmas marianos.
La maternidad divina de María, un dogma de fe definitivamente hermoso, el cual aunque muchos no lo comprenden, tiene un trasfondo profundamente cristológico.
Aprovechando que algunos lectores protestantes de mi blog han hecho varios comentarios sobre los dogmas relacionados a la Virgen María, he querido compartir lo que en otras ocasiones he dicho del tema, y que tiene relación con los comentarios realizados.

