Transcripción literal de las palabras de Martí
Antes de hablar y opinar sobre algo, conviene saber bien el cómo, el cuándo, el porqué y el qué. Así que creo que para hablar y opinar sobre las declaraciones del viernes del padre Martínez Camino, lo mejor es reproducirlas en su integridad. Esta es la transcripción que he hecho del audio que aparece en la web de la Conferencia Episcopal:
Pregunta de Daniel Serrano, de Noticias Cuatro:
….quería saber también si la Conferencia Episcopal tiene alguna opinión sobre estos cheques de ayuda que se está dando a las familias, a las madres -ayer se anunciaba, o antes de ayer, 3500 euros para las madres solteras- y ya desde… hay gente que dice que esos 3500 euros se podían dar también a familias tradicionales. No sé si tienen alguna opinión al respecto
Respuesta de Martínez Camino:
- La ayuda para la natalidad, para que haya hijos en un país en el que las tasas de natalidad están por debajo, muy por debajo de la media del mundo -son de los más bajos del mundo, si no el más bajo-, pues siempre serán bienvenidas. La ayuda a la natalidad justamente establecida, naturalmente. Y si… y las ayudas deben promover que la natalidad sea… que los hijos que vengan al mundo sean en un contexto en el que se respete sus derechos fundamentales a tener un padre y una madre y a nacer en un hogar donde puedan ser acogidos y educados conforme a su dignidad personal. Si hubiese, si se promoviese otro tipo de contextos en los que los hijos fuesen traídos al mundo quebrantando ya de partida sus derechos fundamentales, pues esto nadie lo va a ver bien.
Al final de la rueda de prensa se oye, malamente, a una periodista que vuelve sobre este tema. Aunque apenas se le entiende, creo que le pregunta a Martínez Camino si lo que quiere decir es que la Conferencia Episcopal no está a favor de que se dé esa ayuda a las madres solteras:
- No, yo no he dicho eso. He dicho que hay que promover , hay que promover, hay que promover la natalidad, en España ayudar a que las familias, a que los padres tengan hijos. Y promover especialmente el contexto en el que los niños nacen en un ambiente adecuado y que responde a sus derechos. Promover eso. Ayudar a que los niños que están en el mundo puedan ser atendidos… ¡eso a todos, claro! Porque es un derecho también de los niños, claro, nacidos como sea. Ahora, promover que los hijos vengan al mundo sin padre o sin madre, eso no se debe hacer. Promover eso. Ahora, ¿ayudar a los niños que están en el mundo?, a todos, ¡a todos! Sin distinción ninguna. Todos tienen.. los niños no importa…. ellos … no importa… para su dignidad personal no importa las condiciones en quelas hayan sido engendrados o traídos al mundo. Todos tienen la misma dignidad y por tanto hay que ayudarles a todos, a los niños. Pero no se puede promover que los niños vengan al mundo sin padre o sin madre. Eso no se puede promover. Hay que promover que vengan al mundo en las circunstancias óptimas para ellos, que es con un padre y una madre conocidos, que se aman, que quieren … que tienen un pacto de fidelidad estable, permanente, indisoluble. Ese es el que hay que promover. ¿Ayudar a los niños? A todos.
Bien, y ahora, por si a alguno le quedan dudas, léase esta nota:
Nota de la Oficina de Información
La Iglesia desea que se ayude a todos los niños
Madrid, 28 de septiembre de 2007
Ante las informaciones aparecidas hoy en algunos medios de comunicación en las que se señala, a propósito de las declaraciones del Secretario General de la CEE en rueda de prensa, que "la Iglesia pide que las ayudas sólo sean para niños nacidos en circunstancias óptimas, con padre y madre conocidos" o que "los obispos piden que el Gobierno no dé ayudas a las madres solteras", la Oficina de Información desea salir al paso de estas manipulaciones recordando que lo dicho por el P. Martínez Camino es que "la Iglesia desea que se ayude a todos los niños, independientemente de las condiciones en que hayan sido traídos al mundo. Para su dignidad personal no importan las condiciones en las que hayan sido engendrados y por lo tanto hay que ayudarles a todos".
Otra cosa distinta es que, como también subrayó el portavoz, la Iglesia defienda que, precisamente porque son, ante todo los derechos de los niños los que hay que tutelar, lo que se debe promover es que vengan al mundo en condiciones óptimas para ellos, es decir, en el seno de un matrimonio, con un padre y una madre que los quieran y los eduquen.
Las declaraciones del P. Martínez Camino pueden ser escuchadas y conocidas con toda exactitud en la página web de la Conferencia Episcopal
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Bien, al padre Martínez Camino, que no sé cómo se las arregla pero se mete, o más bien le meten, en líos cada dos por tres, sólo le haría una pregunta crítica. Eso sí, un tanto jocosa: ¿Me puede usted decir, estimado don Juan Antonio, cómo se puede traer al mundo a un niño sin madre? Porque, créame, no veo cómo es posible tal cosa.
Bromas aparte, es claro que el portavoz de los obispos ha querido señalar tres cosas:
1- Conviene promover la natalidad en el contexto de una familia íntegra y estable. Es decir, con un padre y una madre comprometidos en matrimonio.
2- No conviene promover que nazcan niños en un contexto de inexistencia de un núcleo familiar apropiado.
3- En todo caso, las ayudas han de ser para todos, pues todos los niños tienen derecho a recibir el apoyo sean cuales sean las circunstancias en que hayan venido al mundo.
El hecho de que, según parece, el gobierno vaya a dar más dinero a las madres solteras que a los matrimonios puede ser interpretado como que se promueve más el tener hijos fuera del matrimonio que dentro. Y si esa fuera la intención, cosa que no tengo clara pero conociéndoles no lo descarto, sin lugar a dudas sería criticable. Ahora bien, yo parto del hecho de que la medida del cheque que propuso Zapatero adolece de sentido común por todas partes. Para empezar, no es lógico que no se tenga en cuenta la situación económica de los que van a ser padres. Para una familia rica, 2.500 euros no son nada. Para una familia pobre, son muy poco. Y con las madres solteras pasa lo mismo. El hecho de ser madre soltera no puede ser un plus para recibir la ayuda, a menos que su condición económico y social así lo requiera. Ahora bien, es lógico pensar que, en condiciones similares, una madre soltera va a tener más problemas para sacar a su hijo adelante de los que tendrá un matrimonio estable. Pero no ya por una cuestión económica, sino por la falta de apoyo de un marido y padre que esté a su lado. Mil euros no pueden sustituir a la figura paterna.
De todas formas, si mil euros más sirven para que algunas de las mujeres solteras que se quedan embarazadas decidan tener a su hijo en vez de, como suele ser el caso, mandar que les asesinen mientras están en su seno, pues bienvenidos sean esos euros. Y mil más si se tercia. Lo que haga falta con tal de que nadie en este país tome como excusa para abortar su situación económica. Es más, si el gobierno quiere de verdad aumentar la natalidad lo mejor que puede hacer es luchar contra el aborto. Me temo que el mal endémico que sufre una sociedad en la que las mujeres no tienen hijos no se arregla con un cheque. Se arregla con educación en unos valores que, para desgracia de todos, son exactamente los contrarios a los que nos quieren imponer desde la mentalidad utópica y extremo-izquierdista de los que, al menos hasta marzo, nos gobiernan.
Luis Fernando Pérez Bustamante



