InfoCatólica / Cor ad cor loquitur / Archivos para: Julio 2010, 28

28.07.10

No todos los partidos propician el aborto

En la última de sus abundantísimas visitas a España, el Prefecto de la Congregación para la Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, S.E.R Cardenal Antonio Cañizares Llovera, ha querido coger por los cuernos -mal día para ello- el toro de la actitud de todos los partidos parlamentarios en España ante el aborto. Su diagnóstico es certero. TODOS lo propician. No existe ninguna diferencia esencial entre derecha e izquierda parlamentaria en relación al derecho a la vida. En el PP intentan disimular un poco, pero desde su presidente, Rajoy, hasta su fundador, Fraga, han dado cumplidas muestras de no estar dispuestos a penalizar el asesinato de niños no nacidos en el seno de sus madres. Como quiera que sobre esa cuestión ya he escrito en días recientes, no creo necesario volver a insistir en ello.

Ahora bien, es interesante que el cardenal Cañizares haya advertido de que las democracias están “cayendo” y está “muy cerca” la posibilidad de volver a vivir los “totalitarismos y el nazismo” de los años 30. No sé si eso lo ha dicho en el contexto del aborto o no. En caso de que esa opinión esté relacionada con el aborto, en el sentido de que todos los partidos lo propician, no tiene sentido que el cardenal hable de la caída de la democracia y la llegada del totalitarismo. Para los millones de embriones y fetos humanos abortados la democracia es el sistema totalitario por el cual se les quita toda protección legal para que puedan vivir. Esto no es de ahora. Está en la génesis y el ADN de las democracias modernas, en las cuales no existe impedimento alguno para que la vida y la ley natural sea quebrantada mediante la tiranía de las urnas y de los votos. El cardenal yerra al hablar de un posible futuro. Lo que señala es el pasado y el presente de Europa y de España.

Leer más... »

Hispanoamérica debe resistir

Hispanoamérica, o América Latina si incluimos Brasil y Haití, es el próximo objetivo de esa ideología satánica que se disfraza con la careta de “ampliación de derechos” y que no es otra cosa que una reingeniería social encaminada a convertir los países del continente americano en una copia barata de la cloaca moral en que se ha convertido Europa.

Desde un primer momento supimos que la política de Zapatero cruzaría el Atlántico para instalarse en las naciones hermanas. Argentina se ha convertido en el primer país en legalizar el matrimonio homosexual. En Perú ya hay un diputado que quiere que se haga lo mismo. Y ahora sabemos que Lula, la gran esperanza blanca fallida de los restos de la teología de la liberación, quiere impulsar la despenalización del aborto en todo el continente.

A todo ello hay que sumar el preocupante regreso -¿alguna vez se fue del todo?- del populismo demagógico y totalitario, con Hugo Chávez a la cabeza, en un intento de poner de nuevo a naciones enteras bajo la bota del comunismo, esta vez con un toque bolivariano.

Estamos por tanto ante una batalla por el alma de los pueblos que conforman el Continente de la Esperanza (Juan Pablo II dixit). Y en esa batalla nadie piense que el enemigo va a jugar limpio. No sabe hacerlo pues no es conforme a su naturaleza. Ni siquiera respetará sus propias reglas. Por ejemplo, ¿alguien sabe de algún partido político argentino o peruano que llevara en su programa electoral la aprobación del gaymonio? Y sin embargo, lo han aprobado ya o lo quieren aprobar sin consultar ninguna al pueblo “soberano". Deben temerse que el cristianismo está todavía presente en dicho pueblo, no como ocurre en España, donde 32 años de sistema partitocrático han bastado para convertir la fe católica en algo que va camino de lo residual.

A Dios gracias, parece que la Iglesia está dando la cara en tierras americanas. Incluso episcopados que no se caracterizaban por ser de tendencia conservadora -más bien lo contrario- han salido a la palestra a defender la ley natural y el evangelio. Pero esto no ha hecho sino empezar. Y conviene que vaya calando la idea de que no basta con una resistencia pasiva, de manera que se conformen con que no avance el zapaterismo a la americana. Hay que recuperar el terreno perdido. En Argentina, por ejemplo, el objetivo es anular la ley que legaliza el matromino gay. Debe promoverse la protección constitucional plena del derecho a la vida desde su concepción hasta la muerte natural. Y debe de advertirse al pueblo cristiano de que su apoyo a líderes políticos populistas es camino seguro hacia el abismo.

Escribo desde una nación donde la partida, desde un punto de vista institucional y legislativo, está ya perdida y sólo queda ver cómo Satanás toma sus últimas posesiones: ley de ¿libertad? religiosa y eutanasia. Aquí, al menos durante los próximos años y quizás décadas, no hay nervio social ni espiritual para dar la vuelta a la tortilla. Vamos cruzando el Sinaí que nos hemos buscado por darle la espalda a Dios hace más de un cuarto de siglo y no se ve ninguna tierra prometida en el horizonte. Se pactó con Belial (2ª Cor 6,15) y este ha sido el resultado. Tomen nota nuestros hermanos del “otro lado del charco". No cometan los mismos errores que hemos cometido aquí. Luchen asidos a la gracia de Dios para evitar que aquello se convierte en el continente de la pesadilla. Desde InfoCatólica haremos todo lo que esté en nuestra mano para ayudarles en esa tarea. Esfuércense y sean valientes. La ocasión lo merece. Dios lo quiere. Así sea.

Luis Fernando Pérez