Yo era como un manso cordero, llevado al matadero

Primera lectura del sábado de la cuarta Semana de Cuaresma:

El Señor de los ejércitos me lo ha hecho saber y yo lo sé. Entonces tú me has hecho ver sus acciones.
Y yo era como un manso cordero, llevado al matadero, sin saber que ellos urdían contra mí sus maquinaciones: “¡Destruyamos el árbol mientras tiene savia, arranquémoslo de la tierra de los vivientes, y que nadie se acuerde más de su nombre!".
Señor de los ejércitos, que juzgas con justicia, que sondeas las entrañas y los corazones, ¡que yo vea tu venganza contra ellos, porque a ti he confiado mi causa!
Jer 11,18-20

El profeta sabe que su ministerio encuentra la oposición del mundo. Y dentro del mundo están también aquellos que aun siendo miembros del pueblo de Dios, incluso con la función de pastores de almas, piensa y actúan conforme a los valores mundanos.

Esa oposición a veces toma formas verdaderamente violentas. San Esteban, el primer mártir, lo explicó así justo antes de ser lapidado:

¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado.
Hech 7,51-52

Mas bien sabe el profeta que su esperanza está en Dios y en su justicia. No responde a los que le atacan conforme se merecen, sino que deja en manos del Señor la respuesta. Y sabe bien que, como describe el evangelio de hoy, que nadie podrá su mano sobre él hasta que no haya cumplido la misión que Dios le ha encomendado.

Envía hoy Señor profetas a tu pueblo, para encaminarle por las sendas de justicia y denunciar a quienes pastorean tu rebaño neciamente.

Luis Fernando

5 comentarios

  
Joaquín Simó Caballer
El Señor ha enviado al mundo a su propia madre para advertirnos. Y este es el signo de los tiempos más notable. No había sucedido nunca antes. Y las manifestaciones están por terminar para siempre. Para siempre. Pero unas veces la sordera y otras el sentimentalismo o el racionalismo han sofocado sistemáticamente al mensaje y a la Mensajera. Mas todo está dicho y escrito. Y si no vemos ni entendemos es por culpa de nuestros sentidos apagados por nuestra dureza. O rigor mortis. Cada cuál analice y entone el mea culpa que corresponda. No hay más opciones. Pues pedirle a Dios que envie más profetas después de tanto desdén sólo merece la señal de Jonás. Y también eso es amor.
01/04/17 12:48 PM
  
Falstaff
Sin duda, los enemigos internos son más dañinos que los externos. Y su maldad más escalofriante e incomprensible.
01/04/17 2:11 PM
  
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
"Envía hoy Señor profetas a tu pueblo, para encaminarle por las sendas de justicia y denunciar a quienes pastorean tu rebaño neciamente". Amén.
01/04/17 10:22 PM
  
Ricardo de Argentina
Sí señor, profetas son lo que se echan de menos.
Cuando se llama "prudencia" a la corrección mundana y al atajo fácil y cómodo, y cuando todos pujan por ser "prudentes" de ese modo, es llegada la hora de los profetas de Dios.
02/04/17 12:58 AM
  
Mikel
Amén. Gracias LF.
02/04/17 3:14 AM

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