Lecciones de catolicidad de ellos, ni una
El progresismo eclesial es tan “católico", tan “democrático", tan abierto -según dicen- a las sensibilidades, que le parece mal que cientos de miles de fieles pidan al papa Francisco que defienda la fe de la Iglesia sobre la familia.
A ver, que nos expliquen, ¿qué puede tener de malo pedir algo así? ¿cómo vamos a quedarnos de brazos cruzados cuando vemos a cardenales y obispos proponiendo cosas que se dan de tortas con la fe que hemos recibido de nuestros padres, de nuestros santos, de nuestros mártires?
Ellos, que quieren cargarse los sacramentos del matrimonio, la confesión y la eucaristía, que creen algo tan absurdo como que un papa puede contradecir las palabras de Cristo, de sus antecesores y de concilios ecuménicos, pretenden que pedir eso al Santo Padre es anticatólico.
Por otra parte, que los que llevan décadas de infidelidad a los Vicarios de Cristo, pretendan darnos lecciones de catolicidad, roza ya el esperpento.
Lo mismo estoy equivocado, pero cada vez me parece más evidente que progre-eclesiales y fieles al Magisterio no cabemos en la misma Iglesia. Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. Tiempo al tiempo.
Luis Fernando Pérez Bustamante



