Totus tuus, Francisco
La Iglesia está hoy de fiesta. Tenemos nuevo Papa. El hasta ahora cardenal Jorge Mario Bergoglio, ha sido elegido Sumo Pontífice, Sucesor de San Pedro, tomando el nombre de Francisco I.
La elección se ha producido en la quinta votación de los cardenales electores que han asistido al cónclave. Es decir, parece claro que el consenso se ha alcanzado rápidamente.
Mucho habrá que hablar y escribir sobre el nuevo Papa. Muchos analizarán su actuación como cardenal y arzobispo de Buenos Aires para buscar posibles claves sobre cómo será su pontificado. Lo cierto es que desde hoy es el Sucesor de Pedro, y como tal le debemos lealtad, cariño y obediencia. Y sobre todo, debemos hacer lo primero que ha pedido a los fieles desde el balcón del Vaticano: pedir a Dios que le bendiga. Pidamos al Señor que le bendiga, le ilumine, le guíe, le fortalezca, le lleve de su mano y derrame sobre él todas las gracias necesarias para guiar su Iglesia.
Sobre él, y con la asistencia del Espíritu Santo, recae desde hoy el peso de este ministerio:
Pedro, Vicario de Cristo
Juan 1,42
Le condujo a Jesús, que, fijando en él la vista, dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro».Mat 16,18-19
Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré yo mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos.Juan 21,15-17
Cuando hubieron comido, dijo Jesús a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? El le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Díjole: Apacienta mis corderos.
Por segunda vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejuelas.
Por tercera vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntase: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo. Díjole Jesús: Apacienta mis ovejuelas.
Me vais a permitir una licencia. Vaya desde acá un abrazo para todos los argentinos y para todos los católicos que hablan la bella lengua de Cervantes.
Luis Fernando Pérez Bustamante









