(368) Santidad-11. Acuérdate de mí por amor a tu pueblo

Monje orante

–Ya se termina la Cuaresma… y yo estoy como estaba al principio…

–Hagamos un último empeño de oración y ascesis, que Dios en un segundo puede darnos lo que no hemos procurado-conseguido nosotros, miserables, en cuarenta días de Cuaresma.

En Cuaresma debemos procurar nuestra propia conversión, pero también la de nuestros prójimos, que tantas veces ni saben que están en Cuaresma, aunque sean cristianos, y menos aún si son paganos o cristianos paganizados. Hemos de vivir la Cuaresma por nosotros y por los demás: por los malos y por los buenos, pues todos están, estamos, necesitados de conversión.

Por eso suplicamos al Señor:

«Acuérdate de mí, por amor a tu pueblo» (Sal 105,4). En la Misa del jueves IV de Cuaresma esta breve oración era la antífona que repetíamos en el salmo interleccional. Y es una súplica muy importante: pide al Señor que nos convierta no sólo por el amor que nos tiene, sino también por el amor que tiene a nuestros hermanos. En la medida en que nosotros nos convirtamos, en esa medida podremos ayudarles a convertirse. Señor, «conviérteme y yo me convertiré, porque tu eres Yavé, mi Dios» (Jer 31,18). Santifícame más, Señor, para que pueda yo colaborar más contigo en la santificación de mis hermanos. Todos los fieles cristianos han de hacer suya esta oración e intención; pero muy especialmente los sacerdotes.

* * *

La santidad de los sacerdotes es especialmente necesaria para la santificación de los hombres. Así lo enseñaba el Concilio Vaticano II siguiendo la tradición de la Iglesia: «Por el sacramento del Orden se configuran los presbíteros con Cristo sacerdote como ministros de la Cabeza para construir y edificar todo su Cuerpo, que es la Iglesia, como cooperadores del Orden episcopal.

«Cierto que ya en la consagración del bautismo, como todos los fieles de Cristo, recibieron el signo y don de tan gran vocación y gracia, a fin de que, aun dentro de la flaqueza humana, puedan y deban aspirar a la perfección: “sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5,48). Ahora bien, los sacerdotes están obligados de manera especial a alcanzar esa perfección, ya que, consagrados de manera nueva a Dios (novo modo consecrati), se convierten en instrumentos vivos de Cristo, Sacerdote eterno, para proseguir en el tiempo la obra admirable del que, con celeste eficacia, reintegró a todo el género humano […]

«La santidad misma de los presbíteros contribuye en gran manera al ejercicio fructuoso del propio ministerio; pues, si es cierto que la gracia de Dios puede llevar a cabo la obra de la salvación aun por medio de ministros indignos, de ley ordinaria, sin embargo, Dios prefiere mostrar sus maravillas por obra de quienes, más dóciles al impulso e inspiración del Espíritu Santo, por su íntima unión con Cristo y la santidad de su vida, pueden decir con el Apóstol: “ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gal 2,20)» (Presbyterorum ordinis 12).

Y lo mismo ha de decirse de los fieles laicos o religiosos: cuanto más santos sean, más fuerza apostólica de santificación tendrán para ayudar a los hombres. Por eso todos –laicos, religiosos, sacerdotes– pedimos a Dios, «fuente de toda santidad»: acuérdate de nosotros, Señor, por amor a tu pueblo. Si una Iglesia local se manifiesta estéril para suscitar conversiones es porque en ella hay falta de santidad y hay sobra de pecado y de mundanización, que en mayor o menor medida ponen bajo el influjo del diablo. No atribuyamos la falta de fuerza apostólica para convertir a los hombres, para volverlos a Cristo por la fe y el amor, a escasez de medios, a organización defectuosa de la pastoral, a la secularización del tiempo en que vivimos –como si la secularización fuese una especie de fuerza anónima irresistible; algo así, como una glaciación telúrica imparable–. Pero no, la causa está en la falta de santidad: en que la sal ha perdido su sabor y fuerza; en que la luz se ha debilitado o está tapada (Mt 5,13-15).

* * *

–Los malos necesitan santos para convertirse

Por supuesto, que Dios puede convertir a un pecador sin mediación alguna, sin el ejemplo o el apostolado de un cristiano o de una determinada comunidad cristiana, o también por mediaciones deficientes e indignas, obrando in-mediatamente en el corazón de la persona. Eso sí, siempre el Señor salva con la colaboración de la Iglesia, «sacramento universal de salvación» (GS 53; AG 1), «instrumento de la redención universal» (GS 9), aunque ésta colaboración, en forma distante, sea únicamente a veces en el orden espiritual de la intercesión. Pero en todo caso, por contacto o a distancia –de los dos modos vemos cómo Jesús obraba sus milagros de sanación–, «en esta obra gran grande por la que Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados, Cristo asocia siempre consigo a su amadísima esposa la Iglesia» (SC 7). Y por supuesto, cuanto más santa sea una Iglesia local, cuanto más unida esté al Salvador, más eficaz será su acción apostólica, más fecunda será la Iglesia madre en hijos de Dios. Si una Iglesia local apenas tiene fuerza para obrar con Cristo conversiones, eso significa que está alejada del Salvador, descristianizada, necesitada ella misma urgentemente de conversión.

Pues bien, los pecadores, incrédulos, y más si son positivamente enemigos de Cristo y de la Iglesia, para convertirse a Cristo necesitan normalmente del testimonio de palabra y de vida de los santos, sean éstos  personas individuales, grupos cristianos o la misma Iglesia local. Por eso en Cuaresma, todos hemos de pedir al Señor que nos haga crecer más y más en santidad, que nos convierta, que nos configure más a Jesucristo, pero no solamente por nuestro bien, sino porque si permanecemos en nuestra mediocridad indecente, difícilmente se dará la conversión de los pecadores. Oremos, pues, con el salmo:

Acuérdate de mí por amor a tu pueblo.

* * *

–Los buenos necesitan santos para ser mejores, para ser santos

Milagro es la conversión de los malos: milagro del poder de Cristo Salvador, que por la fuerza de su gracia les hace pasar de la muerte a la vida, les abre los ojos a la fe y les da un corazón nuevo para amar a Dios y al prójimo. Pero quizá milagro aún mayor es la conversión de los buenos, la que necesitan para ser plenamente santos, para alcanzar la condición adulta en su configuración a Jesucristo: «ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí» (Gal 2,20). De hecho, conocemosbastantes casos de malos que pasan a ser buenos, pero muy pocos de buenos que lleguen a ser santos, santos canonizados o canonizables. Y es que la mayoría de los buenos se conforma con su grado de vida cristiana más o menos decente (?), y se sienten autorizados a plantar su tienda en la ladera del monte, renunciando a llegar a la cima en su espiritual ascensión.

Pues bien, en las biografías de los santos casi siempre vemos que Dios se sirvió de algún santo para guiarles y estimularles con su palabra, o a veces solamente con su ejemplo, hasta la cima del monte santo. Y es que, como dice San Juan de la Cruz, Dios «es muy amigo de que el gobierno y trato del hombre sea también por otro hombre semejante a él» (2Subida 22,9): un párroco, una padre de familia, una santa religiosa, una abuelita, etc.

Por eso San Juan de la Cruz se lamenta: muchos cristianos buenos «no pasan adelante por no entenderse y faltarles guías idóneas y despiertas, que las guíen hasta la cumbre. Y así es lástima ver muchas almas a quienes Dios da talento y favor para pasar adelante… y quédanse en un bajo modo de trato con Dios, por no querer, o no saber, o no las encaminar y enseñar a desasirse» totalmente de lazos malos y llegar a la plena docilidad al Espíritu Santo (Prólogo Subida 3).

El mismo lamento hallamos en otros muchos santos, concretamente en Santa Teresa, y ella habla en clave autobiográfica: durante diecisiete años «gran daño hicieron a mi alma los confesores medio letrados… Lo que era pecado venial decíanme que no era ninguno; lo que era gravísimo moral, que era venial» (Vida 5,3). «Si hubiera [un santo] quien me sacara a volar…; mas hay –por nuestros pecados– tan pocos [santos] que creo es harta causa para que los que comienzan no vayan más presto a gran perfección» (Vida 13,6; cf. San Juan de la Cruz, 2Subida 18,5; Llama 3,29-31).

Sigue Teresa: cuando los guías espirituales no son suficientemente santos, cuando aun siendo buenos, son todavía carnales y según el mundo en no pocos aspectos, «a los que vuelan como águilas con las mercedes que les hace Dios, quieren hacerlos andar como pollos trabados» (Vida 39,12). Los acomodan al paso cansino que por el camino del Evangelio ellos mismos llevan. Los frenan, sencillamente, aunque por supuesto no lo pretendan.

Por eso siempre, pero especialmente en Cuaresma, tiempo de gracia y de conversión, debemos procurar con la oración y todo el empeño de nuestra alma, bajo la acción de la gracia, convertirnos, ser más santos, para poder ayudar a los buenos a que sean santos. Oremos, pues:

Acuérdate de mí por amor a tu pueblo.

José María Iraburu, sacerdote

Índice de Reforma o apostasía

11 comentarios

  
Ramvel
Lo que usted dice padre me lo habían expicado con un signo. Un pañuelo (comunidad/familia/Iglesia) perfectamente extendido se toma suavemente del centro (converso) y se lo levanta (santidad/mayor perfección).
Toda la tela se eleva, cuánto más cercano al centro, más elevado.
También el efecto inverso, cuándo uno más se hunde, más hunde a sus "cercanos".
Ahora puedo entender mejor por qué es así. Gracias!
18/03/16 6:08 PM
  
Alfredo de Argentina
Padre, perdón por el off topic, puede editar mi comentario, es "FYI". Leyendo en un post suyo (infocatolica.com/blog/reforma.php/1511021217-346-sinodo-2015-relatio-final) vi que un comentarista llamado Juan le hacía una consulta sobre los derechos de autor, y usted le respondió: "No teniendo fin lucrativo, sino sólo para el uso personal o de un grupo, puede tranquilamente copiar-imprimir todos los textos que se hallan públicamente ofrecidos en internet. Sin ningún problema de conciencia."

Pero el catecismo Youcat afirma, en su número 429: "¿Qué normas regulan la propiedad intelectual?

También es robo la sustracción de la propiedad intelectual. [2408-2409]

No solo el PLAGIO es robo. El robo de propiedad intelectual comienza copiando en el colegio, continúa con la descarga ilegal de contenidos de Internet, afecta a la realización de copias no autorizadas o la grabación en diferentes medios de reproducción y llega hasta el extremo de negociar con conceptos e ideas robados. Todo uso de la propiedad intelectual ajena exige el acuerdo libre y la remuneración apropiada del autor intelectual o la participación del mismo en los beneficios que se generen."

¿Esto no va en contra de lo que usted le dijo a Juan? Un saludo Padre y que Dios le bendiga.
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JMI.-No, no creo que vaya contra.
Sin fin de lucro, citando procedencia, incluso poniendo si conviene enlace, no habiendo en el fragmento tomado aviso de "Se prohíbe la reproducción total o parcial", o algún aviso semejante, y sobre todo si tampoco tiene fin de lucro la fuente de donde se toma (p. ej., si fuera EL PAÍS, o el diario ABC, etc., ya sería distinto), no hay nada de "robo", sino que más bien se le hace a un Autor el favor de difundir más su escrito. Más de una vez algún Autor me/nos ha dado las gracias por haberlo citado dando algún fragmento de textos suyos.
18/03/16 6:24 PM
  
Alfredo de Argentina
Solo agrego algo más Padre, el que algunos escritos no haya aviso de prohibición, no significa que estén autorizados, precisamente, por ejemplo el libro de Millán Puelles del que habla Juan, del cuál sospecho que la página católica donde se haya dicho libro es Mercaba, a lo mejor el que subió el libro a esa página no incluyo la prohibición (cuando se lee el libro no se haya el aviso "prohibido la reproducción, etc"), tal vez por que creía que no era pecado hacerlo -subir el libro-, o tal vez lo tiene permitido.

Recuerdo haber leído en un post de otro bloguero (José Miguel Arraiz) aquí en InfoCatólica, donde el blogger recomendaba libros, y tenía los links a dichos libros, y un comentarista llamado " Herder editorial" avisaba al señor Arraiz que retire el libro de su editorial" o sino emprendería acciones legales. Este es el post: infocatolica.com/blog/apologeticamundo.php/apologetica-y-patrologia-libros-que-no-p

Un cordial saludo.
19/03/16 12:40 AM
  
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
¡¡¡Maravilloso y movilizante post!!!

"Por eso en Cuaresma, todos hemos de pedir al Señor que nos haga crecer más y más en santidad, que nos convierta, que nos configure más a Jesucristo, pero no solamente por nuestro bien, sino porque si permanecemos en nuestra mediocridad indecente, difícilmente se dará la conversión de los pecadores". ¿Podría haber PECADO DE OMISIÓN?

Hoy especialmente quiero desearle un muy feliz día de San José, a quien lo encomiendo siempre.

Que Dios le pague con creces todo lo que hace por nosotros. Ese PECADO DE OMISIÓN no lo va a tener nunca. Muchísimas gracias y que el Espíritu Santo lo siga iluminando.


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JMI.-Dios se lo pague, Beatriz.
Bendición +
19/03/16 2:44 AM
  
Gris Funcionario
Gracias como siempre, padre Iraburu, por sus publicaciones, le debo mucho . Feliz día de San José.

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JMI.-Muchas gracias.
Es Dios la fuente de toda santidad.
A Él le debemos todo.
Bendición +
19/03/16 11:29 AM
  
Alex
Bueno, la paz sea con todos los autores de infocatólica. Desearía saber si me permite imprimir en casa sus artículos para uso no comercial.

Estimado padre Iraburu. Le sugeriría, si lo considera oportuno, publicar algún tema sobre la propiedad intelectual y el lucro cesante. (puede omitir este párrafo a la hora de publicar el comentario) pues desearía tener claro el tema y en especial la posición de los autores de infocatólica respecto de sus obras.

Muchas gracias por su labor apostólica.

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JMI.-Sobre la propiedad intelectual yo no puedo informarle porque no sé. En la presentación de la Fund. GRATIS DATE (puede verlo en su web) se dice:
......................
La Fundación GRATIS DATE produce obras católicas, que vende en España a precios mínimos y que dona gratuitamente en Hispanoamérica. Cuando allí pueden, los lectores entregan a la F.GD en respuesta sus donativos. Y así se cumplen las palabras de Cristo: «gratis lo recibisteis, dadlo gratis» (Mt 10,8); «dad y se os dará» (Lc 6,38).

Para poder hacer este servicio, la Fundación se pone bajo el amparo de la Santísima Virgen María, que en pobreza y gratuidad encarnó al Verbo divino, y en pobreza y gratuidad lo entregó a los hombres como Luz del mundo (Estatutos Art. 2).

La F.GD, fiel a su nombre, permite la reproducción total o parcial de sus obras; en esta página-web, concretamente, hace posible la copia y la descarga de todas sus publicaciones. Ambas cosas con tres condiciones:
1ª Citación de procedencia.
2ª Aviso previo, que permita autorizar la reproducción.
3ª Exclusión de todo fin de lucro (Art. 18).


Esta Fundación católica, benéfica y no lucrativa, fue constituida en Pamplona, España, en 1988, por los sacerdotes diocesanos Venerable José Rivera (+1991) y José María Iraburu, por Carmen Bellido y por los matrimonios Jaurrieta-Galdiano e Iraburu-Allegue.
................................
La Fundación InfoCatólica fue fundada también por mí en Pamplona en 2009, y sigue la misma finalidad no lucrativa. En cuanto a tomar de sus textos y reproducirlos puede aplicarle la misma norma que se detalla en F.GD.
21/03/16 10:30 PM
  
estéfano sobrino
Alfredo de Argentina: (siguiendo con el off-topic) creo que plantea la propiedad intelectual de modo algo rígido, siendo como es un campo bastante complejo. En el ámbito de la informática tenemos muchos ejemplos y experiencia.

El robo de cosas materiales suele estar claro: si me quitas mi coche, me quedo sin él. Pero en el mundo de los contenidos inmateriales (ideas, textos literarios, composiciones musicales...) el tema es más complejo: si te aprendes una poesía, no por eso se empobrece su autor, ¡más bien al contrario!

De entrada la "propiedad" está definida por su dueño. Si publico un libro con copyright, nadie tiene derecho a copiarlo. Pero si publico un libro que dice "cualquiera puede copiarlo sin ninguna limitación", cualquiera puede copiarlo, incluso entero, sin ningún problema moral.

El problema es que en internet hay mucho contenido primario, muchas fuentes secundarias, y puede ser complicado saber los derechos que exige la fuente primaria y los que han respetado las secundarias.

Sin embargo, los derechos de autor no son en absoluto universales. Hay contenidos que por su propia naturaleza son públicos. Si mi país tiene una constitución y una ley que limita a 120 km/h la velocidad en autopista, sería absurdo "registrarlos", de modo que ningún otro país pueda (sin pagar) limitar la velocidad a 120 o copiar un artículo genérico del estilo "todos los ciudadanos son iguales frente a la ley".

También sería absurdo plantear derechos de autor sobre las reglas aritméticas, descubrimientos científicos, etc. Del estilo "nadie puede sumar dos números sin pagarme derechos de autor", "nadie puede decir que un átomo tiene protones, neutrones y electrones sin pagarme derechos", etc.

Igualmente, la Iglesia crea contenidos, como el Nuevo Testamento, Catecismo, el Magisterio, textos litúrgicos, etc. que intenta difundir por todos los medios. En ese sentido, por su propia naturaleza, esos contenidos no tienen restricción (no pago a nadie por citar LG 31).

Sí tienen "derechos de edición" los diversos libros preparados con esos contenidos (tanto los de la Iglesia, como los científicos y los sociales). Pero digamos que afectan más al continente que al contenido.

Además está el caso más confuso de los "medios de comunicación": prensa, TV, artículos de internet: están diseñados para llegar a millones de personas, y no pueden pretender que nadie les cite: más bien intentan ser citados, indicando la fuente eso sí. Tener una copia de una película que llevan 30 años echándola por TV difícilmente se puede considerar inmoral. Ahí aparece el concepto de los materiales "de dominio público".

Limitar la moralidad de "bajar" contenidos a "si consigo un beneficio o no" es un nivel muy bajo... y puede ser erróneo. Si alguien coje los contenidos que yo he publicado sin ninguna limitación, los edita en un libro, los vende, y se forra, no hace nada malo.
Pero si se baja gratis una película de estreno que sólo se puede ver pagando... estaría robando. Unos pocos euros, pero robando.

Por arrimar el off-topic al artículo base, los internautas no hemos de olvidar que todas estas cuestiones tienen su moralidad, y que son actividades que también hemos de santificar.

¡Feliz día del amor fraterno!

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JMI.-O sea que "depende".
Por ejemplo:
¿Cometemos en InfoCatólica un "robo contra la propiedad" cuando publicamos (ahora está en la sección vídeos) el maravillo diálogo de una niña cristiana irakí sin tener previamente autorización de su entrevistador, Essam Nagy, y del programa para niños SAT-7 KIDS?
Ciertamente no. Se verán contentos cuanta mayor difusión se le dé.
Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor.
24/03/16 6:31 AM
  
Alfredo de Argentina
Estéfano sobrino:

Concuerdo con usted en que los derechos de autor no son universales, así estaría mal querer monopolizar el conocimiento bajo el pretexto de "derechos de autor" por ejemplo. Y que el tema es muy complejo, sin duda, pero hasta ahora la única referencia que ha hecho (que yo sepa) sobre este tema, sobre si es lícito tal o cual cosa, ha sido la cita del Youcat que puse más arriba.

Pero creo que también puede haber matices en este tema, por ejemplo en USA existe el "fair use" que significa uso razonable (ver más info en el artículo de wikipedia), que en otras legislaciones no existe, y el Youcat no habla sobre ello, ni tampoco las excepciones/restricciones de algunas legislaciones, que varían algunas en cada país.

Y ahí se complica un poco el tema: si en un país se permite la fotocopia de una página de un libro para uso académico, y en otro no, ¿entonces el robo depende de lo que considere cada legislación? Obviamente no.

Si en el país A es robo fotocopiar para uso académico y en el país B no, ¿entonces, lo que sería robo en Argentina, no lo sería estando en USA?

Pues es claro que el robo es robo, cuando se reúnen los requisitos de lo que entendamos por "robo", y ahí lo que hay que determinar es que sí se demuestra que no es robo el " fair use" o si lo es. Si no lo es, es claro que el fair use pueda aplicarse universalmente, y así en algunos países se podría aplicar la epiqueya creo yo (los que no admiten fair use), dependiendo de las circunstancias.

Es mi opinión. Aunque repito que todo este asunto es complicado y hace rascarse la cabeza.

Un cordial saludo. Felices Pascuas.
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JMI.-El título y el tema de este artículo, si no recuerdo mal, es "Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo".
27/03/16 2:36 PM
  
Alfredo de Argentina
Padre Iraburu:

El Catecismo de la Iglesia Católica dice, sobre el tema del robo, que si se presume el consentimiento entonces no es robo, en el caso de la niña cristiana iraquí, estoy de acuerdo con usted.

Un cordial saludo. Feliz Pascuas.
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JMI.-El título y el tema de este artículo, si no recuerdo mal, es "Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo".
Feliz Pascua.
27/03/16 2:42 PM
  
Alfredo de Argentina
Padre, concuerdo con Alex, tal vez debería escribir un articulo sobre los derechos de autor, aunque no sepa sobre el tema (podría dar una introducción a la historia de los derechos de autor, luego cual es el punto de vista de la Iglesia -Youcat-). Tal vez aparezcan comentarios útiles para saber más sobre el tema y su relación con la moral. A ver que opinan los comentaristas, tal vez puedan proporcionar información útil o razonamientos lógicos buenos* para zanjar algunas cuestiones. Aunque solo es mi opinión.

______________________
*Dice Ludwig Ott, en su Manual de Teología dogmática:

A propósito de las declaraciones del magisterio eclesiástico, hay que tener en cuenta que no todas las manifestaciones de dicho magisterio en materia de fe y costumbres son infalibles y, por tanto, irrevocables. Son infalibles únicamente las declaraciones del concilio ecuménico que representa al episcopado en pleno y las declaraciones del Romano Pontífice cuando habla ex cathedra; cf. Dz 1839. El magisterio del Romano Pontífice en su forma ordinaria y habitual no es infalible. Tampoco las decisiones de las congregaciones romanas (Congregación para la doctrina de la fe, Comisión Bíblica) son infalibles. No obstante, hay que acatarlas con interno asentimiento (assensus religiosos) motivado por la obediencia ante la autoridad del magisterio eclesiástico. No es suficiente como norma general el llamado respetuoso silencio. Excepcionalmente puede cesar la obligación de prestar el asenso interno cuando un apreciador competente, después de examinar reiterada y concienzudamente todas las razones, Llega a la convicción de que la declaración radica en un error ; Dz 1684, 2008, 2113.

Fuente:Mercaba

Según esto, si se llegase a demostrar que algunas afirmaciones del Youcat son erróneas (por ejemplo: "el robo comienza copiando en el colegio". Ojo, no estoy diciendo que son erróneas, solo que es una posibilidad), es lícito no prestar asentimiento a ellas. Y no cumplir lo que manda, según creo.

Pero lo que planteó es solo un caso hipotético.

Saludos cordiales.
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JMI.-El título y el tema de este artículo, si no recuerdo mal, es "Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo".
27/03/16 3:38 PM
  
Alfredo de Argentina
Sí, Padre, lo sé. Un saludo y Feliz Pascua.
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JMI.-Repetitio mater studiarum est.
Tres veces lo dije, y por fin.
27/03/16 4:53 PM

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