La mujer, ¿debe someterse al marido?

41 comentarios

  
AJ
Padre Javier, ¿Ha visto el documental "what a woman is"? Si es así, ¿Que le parece? Si no lo ha visto se lo recomiendo. Me parece cuánto menos interesante. Lo puede encontrar en la página web de Candace Owens.

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Sí. Excelente
05/02/26 11:44 PM
  
Luis López
Sometéos el uno al otro en el Señor.

Con esa regla, nunca habrá problemas.
06/02/26 12:11 AM
  
AJ
Luis López:

Eso es puro feminismo encriptado: la sumisión mutua. No está para nada ni en Pablo, ni en los documentos magisteriales. La doctrina paulina sobre la familia es clara. El marido es cabeza de familia y como tal tiene que dar su vida y sacrificarse por su casa, especialmente por su mujer. Como el marido tiene esa misión tan alta, la mujer debe someterse a su criterio en todo lo que no sea inmoral. Esto no quiere decir que el esposo tenga que ser un tirano, sino un monarca bueno, al estilo aristotélico.

Es bueno hablar las cosas y ponerse de acuerdo. Pero llega un momento en el que la bicefalia no funciona. Solamente uno tiene que tomar la decisión. Y, en esa jerarquía, Dios le ha dado esa responsabilidad al esposo. Aunque, como diría el tío Ben: "Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad". Y también unos derechos que la mujer no tiene.

El problema es que estamos tan metidos de feminismo que ni los hombres se dan cuenta que han rechazado sus propias funciones. La esposa debe dejar mandar al marido. Nada de lucha de poderes.

Algún día entenderemos que tanto la Iglesia como la familia cristiana es un patriarcado. Ahí tenemos la cabeza visible en la Iglesia: el Papa. No la mama. Y, en cierto modo, todo ese feminismo que tiene mujeres sacerdotes surge cuando se acepta que en la familia la mujer tenga la autoridad (lo cual ocurre muy pero que muy a menudo)

06/02/26 9:51 AM
  
AJ
San Juan Crisóstomo explica a la perfección la armonía matrimonial dentro de este patriarcado:

“¿Ves la medida de la obediencia? Escucha también la medida del amor.
¿Quieres que tu mujer te obedezca como la Iglesia a Cristo? Entonces cuida tú de ella como Cristo cuida de la Iglesia.”

“Aunque fuera necesario dar la vida por ella, aunque fuera necesario sufrir mil muertes, no rehúses nada.”

El marido tiene un deber al amor sacrificial, crucificado, por la esposa y por los hijos. Este deber la esposa no lo tiene. La dignidad es idéntica, la función no. Ese es el punto
06/02/26 10:04 AM
  
Renée
Soy soltera porque tengo vocación de viuda. :) No funcionó mi noviazgo porque el susodicho entendió que si se atrevía a subírseme, de una patada lo bajaba y lo hacía volar por la ventana.

Ya sin bromas: las mujeres en general y las de mucho genio en particular- como son esta servidora y Sor Maria de La Sagesse - con gusto obedeceríamos a ciegas al hombre que nos amara COMO CRISTO AMÓ A SU IGLESIA. Al que no, es más saludable mirarlo como camarada y, en más de un caso, como adversario.
06/02/26 1:14 PM
  
Luis López
AJ, la sumisión mutua, de unos con otros (cristianos obviamente), en el temor del Señor, es mandato paulino (Ef. 5, 21). Aparte de que el Señor estableció que la esencia de cualquier poder es ser el servidor de los demás. También el marido debe obedecer a la esposa si ésta, como sucede muy a menudo, tiene bastante más sentido común en lo que propone para el bien del matrimonio que el marido. Mi experiencia de casado me lo confirma.
06/02/26 1:24 PM
  
sofía
Luis López tiene razón. Con esa regla no hay problema. Es la ideal para matrimonios entre personas que se quieren.
Con la otra tampoco hay problema, porque existe un refrán: antes que te cases mira lo que haces
Y San Pablo tiene otros párrafos en los que dice bien claro que mejor que no te cases. Bueno, lo que dice se podría resumir en otro refrán inexistente pero posible: no te cases a menos que te abrases. Así que....
Suerte a los que se consideran con una misión tan alta, pero para cualquiera es evidente que Jesucristo solo hay uno . Y sabemos bien quién es Él.
Con suerte encontrarán a alguien que les siga la corriente.
Paz y bien
06/02/26 6:34 PM
  
AJ
Luis López:

Léase bien la carta, anda. Si no, hará el ridículo. Pablo está hablando de la conducta del cristiano antes del versículo 21. Pero, cuando va a hablar sobre el matrimonio dice: "que la mujer se someta al marido como al Señor, pues el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y al mismo tiempo salvador del Cuerpo, que es la Iglesia".

Querido: la cabeza es la que ordena el cuerpo en sus funciones y lo dirige. Pablo es muy claro al respecto. Y si no lo ve claro, complementese con otras cartas, como Colosenses.

En cuanto a hacerle caso a su mujer, yo no digo que no. Pero una cosa es hacerle caso y otra obedecer. Es como el copiloto y el piloto. El copiloto puede tener muy buenas ideas pero en ultima instancia la decisión es del piloto. No diría en ningún caso que el piloto "se somete" al copiloto. Es el piloto el que tiene la autoridad. Y si el piloto decide hacer lo contrario, aunque esté errado, tiene que obedecer.

Está es la doctrina católica sobre el matrimonio. La de siempre, eh. No es algo que yo me inventé.

07/02/26 12:31 AM
  
AJ
Sofía:

Es que la doctrina católica de siempre no considera el matrimonio en igualdad a la virginidad por el Reino. Una es una vocación natural, la otra sobrenatural.

Casarse está bien, no casarse está mejor... Eso decían los antiguos catecismos
07/02/26 12:32 AM
  
AJ
A mí me hace gracia estos que dicen que la esencia del poder es el servicio a los demás. Claro, ese es el deber. Pero el deber va acompañado de derechos. Por ejemplo, tengo el deber de estudiar, por tanto, tengo derecho a tener una educación.

Aquí resulta que el marido tiene el deber de dar la vida por la esposa, sacrificarse, ser amor crucificado (cosa que la esposa no)... Y no tiene ningún derecho.

Es como si el Papa sirve a todos pero no tiene autoridad sobre nadie. Pues vaya cosa...
07/02/26 12:35 AM
  
AJ
Si no mola lo dicho por s. Pablo y echamos mano de la mutua sumisión, vayamos a los Papas y la Tradición:

«El marido es la cabeza de la mujer; la mujer debe estar sujeta y obedecer al marido, no como esclava, sino como compañera; de modo que su obediencia no carezca ni de dignidad ni de decoro.» León XIII Arcanum Divinae Sapientiae (1880)

«El marido es el jefe de la familia y cabeza de la mujer; y ésta, porque es carne de su carne y hueso de sus huesos, debe estar sujeta al marido y obedecerle.» (Casti Connubii, Pio XI)

«El orden querido por Dios exige que en la familia haya una autoridad, y esta autoridad corresponde al marido, cabeza de la mujer y de la sociedad doméstica.» (Pio XII)

«No puede mantenerse la armonía donde la cabeza obedece y el cuerpo manda.» (s. Juan Crisóstomo)

«Cuando cada uno abandona el lugar que le ha sido asignado por la naturaleza, el orden se convierte en confusión.» (s. Agustín, De ordine)

«La mujer debe reconocer al varón como cabeza, pues así se conserva la paz del hogar y el orden querido por Dios.» (San Ambrosio)

En fin, podría seguir pero... ¿Para que?

Es un hecho que tanto los Papas como los padres y la tradición, consideran que si la mujer trabaja lejos del entorno doméstico y mandando al marido, se traducirá en la ruina del orden social y la destrucción de la familia, empezando por el marido y siguiendo por los hijos:

«La emancipación que aparta a la mujer de su misión doméstica termina por dañar a la familia y, con ella, a la sociedad.» (Pio XII)

Verdades incómodas que los clérigos ya no peligran por miedo al feminismo...
07/02/26 12:54 AM
  
Bethlen
AJ



Si me permiten, ¿dónde queda la analogía de la Fe a la hora de interpretar la Biblia, como regla imprescindible? Me gustaría enfocar el debate en este punto, porque de él radica todo el problema de interpretación posterior.

Hay que leer la Biblia desde la analogía de la fe. Es decir, no podemos coger un texto suelto y sacar nuestras propias conclusiones, sacando el texto de contexto y utilizándolo como pretexto para querer-... justificar nuestros propios criterios. No hace justicia la interpretacion del "sed sumisas" que se da en este post y algunos comentarios a todo el mensaje bíblico, que deja clara la igualdad entre el hombre y la mujer. Y porque interpretar este pasaje, tomando como referencia solamente los versículos que hablan de la autoridad del hombre, es descontextualizarlo y tergiversar su sentido original. Una sana regla de interpretación de la Escritura afirma que el mensaje de un texto en particular debe guardar armonía con todo el mensaje de la Biblia y, por lo tanto, también el capítulo cinco de los Efesios hay que leerlo a la luz de toda la enseñanza de la Palabra de Dios. ¿Qué dice la Biblia sobre la relación entre el hombre y la mujer? Que el propósito original de Dios en la creación fue la igualdad entre el hombre y la mujer. En este texto, que he citado varias veces, "hombre y mujer los creo", del Génesis, capítulo uno, versículo veintisiete, no se habla de la diferencia de roles entre el esposo y la esposa, sino que se afirma que tanto el hombre como la mujer reciben el encargo de: "fructificad y creced, creced y multiplicaos, y dominad la tierra".

Ambos dos, el hombre y la mujer, son encargados de las tareas productivas: llenad la tierra y sojuzgadla. Esta relación de
equidad, de igualdad y complementariedad del hombre y la mujer es imagen de la relación de equidad, complementariedad del Dios trino. "Hagamos al hombre, varón y mujer, a nuestra imagen". Sin ponerme
demasiado técnico, la palabra "ayuda", cuando dice que: "te daré una ayuda adecuada", en el capítulo dos, versículo dieciocho del Génesis, la palabra hebrea es la palabra "ezer", que quiere decir, etimológicamente, o
sea, literalmente, "ayuda", es el que salva, el que socorre. Las veces que se utiliza en el Antiguo Testamento esta palabra describe a Dios socorriendo al hombre, y en ningún caso se utiliza esa palabra, "ayuda adecuada", asociándola a subordinación. La relación jerárquica de subordinación de la mujer hacia el hombre no es el propósito de Dios en la creación, sino que es el fruto del pecado. Acordaos, en el capítulo tres, versículo dieciséis, cuando dice: "el deseo, tu deseo a la mujer, se irá hacia el hombre y él te dominará".

Es consecuencia del pecado!!!!. Desde la caída, el propósito redentor de Dios es restaurar la equidad del hombre y la mujer según el modelo originario de la creación, tal y como dice la carta a los Gálatas, en el capítulo tres,
versículo veintiséis. Dice: "Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay judío, ni griego, ni esclavo, ni libre, ni hombre, ni mujer, ya que todos
vosotros sois uno en Cristo Jesús". En el Antiguo Testamento, Dios proveyó leyes de protección de la mujer, de las terribles consecuencias del sistema patriarcal que había en el tiempo del Antiguo Testamento. Respaldó las decisiones de las mujeres que tomaron autoridad en sus hogares, incluso contradiciendo la voluntad de sus esposos. Levantó mujeres profetas que juzgaron a reyes, que fueron líderes a nivel político y civil, y que comenzaron reformas sociales orientadas en liberación y en pro de la igualdad socioeconómica. Afirmó, a través de los profetas, que la desigualdad entre pobres, humildes o viudas, o huérfanos, o extranjeros, era contraria a la voluntad del propio Dios. Entonces, ¿cómo debemos interpretar este texto de la carta a los Efesios? El gran tema de los Efesios es la unidad en la diversidad, obrada por Dios a través de la muerte y
resurrección de Jesucristo. Unidad de todo el cosmos, lo podéis leer en el capítulo uno. Unidad entre judíos y gentiles, lo podéis leer en el capítulo dos y tres. Unidad en la Iglesia, capítulo cuatro. Y unidad en la familia,
capítulo cinco y seis. Y unidad contra las fuerzas del mal, final del capítulo seis. Para mantener la unidad en la familia, igual que la Iglesia, es someterse los unos a los otros en el temor de Dios. No
es la sujeción jerárquica de los unos a los otros, sino de todos entre sí. Esto lo expresa más claramente san Pablo en la primera carta a los Corintios, capítulo siete, versículo cuatro, cuando dice: "No dispone la mujer de su cuerpo, sino el marido. Igualmente, el marido no dispone de su cuerpo, sino la mujer". Se trata de estar sometidos el uno con el otro a la voluntad de Dios. Cuando en el versículo veintitrés, capítulo cinco de la carta a los Efesios, se habla de el marido como cabeza de la mujer, se utiliza el término "kephalé", que significa "fuente", así como cabecera de un río. En ningún escrito, ni dentro ni fuera del Antiguo Testamento, se emplea
esta palabra en sentido de autoridad. Se habla de que existe un vínculo muy fuerte de unión entre el hombre y la mujer, porque en la creación, Dios usó al hombre como fuente de vida en la mujer, así como en la redención
07/02/26 1:03 AM
  
ZARA
El famoso “esposas, sed sumisas a vuestros esposos” no puede leerse de forma literal, aislada y atemporal sin romper el conjunto de la Biblia y el corazón de la Iglesia Católica. Si se hace eso, no se está siendo fiel a la Escritura, sino usando un versículo como pretexto.

En el Génesis, antes del pecado, no hay rastro de jerarquías. Varón y mujer son creados a imagen de Dios, con la misma dignidad y la misma misión. La mujer no es creada como subordinada, sino como ayuda “correspondiente”, es decir, de igual a igual. La dominación aparece solo después del pecado original, cuando Dios describe lo que el pecado provoca, no lo que Él desea. Igual que el sudor, el dolor o la violencia, el dominio del varón sobre la mujer es una consecuencia de la caída, no un mandato divino.

Jesús, por si quedaba alguna duda, nunca pidió sumisión femenina ni reforzó el patriarcado. Trató a las mujeres como discípulas, dialogó con ellas, las puso como testigos de la resurrección y redefinió toda autoridad como servicio. Cristo no vino a sacralizar estructuras injustas, sino a sanarlas.

San Pablo escribe en una sociedad patriarcal y habla dentro de ese marco, pero lo hace metiendo dinamita teológica. Antes de mencionar a las esposas, pide que todos se sometan unos a otros. Y a los esposos no les da poder, sino una cruz: amar como Cristo, entregándose hasta el extremo. Si alguien quiere leer literalmente la sumisión de la mujer, que lea con la misma literalidad la obligación del varón de renunciar a todo dominio. Curiosamente, esa parte suele olvidarse.

El principio cristiano es claro y está en Gálatas: en Cristo no hay hombre ni mujer. Ese es el horizonte del Reino. Todo lo que suene a jerarquía por razón de sexo pertenece al mundo herido por el pecado, no al Evangelio.

Al final, resulta bastante revelador que el 99,9% de la Biblia hable de igualdad, dignidad y comunión, y que solo un pasaje, leído sin contexto, se use para justificar la subordinación femenina. Construir una teología patriarcal sobre eso no es católico, es forzar la Escritura. Y lo de “sumisión con distintos roles” como coartada piadosa no cuela: la fe católica no enseña desigualdad entre varón y mujer, sino amor mutuo, corresponsabilidad y comunión, que es bastante más exigente que mandar y obedecer.
07/02/26 1:20 AM
  
eclesiam day
AJ, lo del versículo de “la mujer debe obedecer al marido como cabeza” es maravilloso, porque siempre se cita solo, como si San Pablo hubiera sufrido un ataque de amnesia justo antes de escribir lo demás. Nada de “someteos unos a otros”, nada de amor recíproco, nada de contexto cultural. No, no: ese versículo suelto, bien sacado del tupper, frío y recalentado.

Ahora, vamos a lo práctico, que es donde estas teorías siempre empiezan a sudar.

Imaginemos que lo aplicamos literalmente en una familia actual:

– Sábado por la mañana.
La mujer:
—Oye, ¿qué hacemos hoy?
El marido (con voz grave, espiritual):
—Como cabeza del hogar, he discernido que vamos a casa de mi madre.
—¿Otra vez?
—Obediencia, cariño. Es servicio.

– Vacaciones.
—Este año me apetecía la playa.
—Yo he decidido montaña.
—Pero es que yo…
—Amor crucificado, esposa. Carga con tu cruz y con el abrigo.

– Ropa.
—¿De verdad vas a salir así?
—¿Así cómo?
—Así… libre. Cambia de vestido.
—¿Por qué?
—Porque te amo y te guío. Y porque mando, pero en modo humilde.

Y si ella protesta, siempre queda el comodín:

“No es autoritarismo, es liderazgo espiritual.”



Porque si de verdad fuera solo servicio, sin derechos, entonces no habría obediencia exigible, ni decisiones unilaterales, ni cabezas que mandan. Habría diálogo, corresponsabilidad y mutuo acuerdo.Pero eso ya no suena tan bíblico… ni tan cómodo.

Vamos, que el problema no es el sacrificio.
El problema es que el sacrificio siempre va en una dirección y la última palabra en la otra.

Y eso, por mucho incienso que le pongas, no es amor crucificado. Es jerarquía con disfraz piadoso.

Por otro lado;
La psicología moderna y la neurociencia muestran que hombres y mujeres tienden a desarrollar habilidades distintas, fruto tanto de la biología como de la socialización. Por ejemplo, múltiples estudios apuntan a que las mujeres suelen tener mayor sensibilidad emocional, empatía y capacidad para leer matices sociales, mientras que los hombres suelen destacar en visión espacial, reacción rápida y toma de decisiones bajo presión. Esto no es un juicio de valor, sino un dato: cada cerebro aporta dones distintos, complementarios y necesarios. Aplicado a la vida familiar, significa que la obediencia mutua debería basarse en la competencia real de cada uno en cada área, y no en roles impuestos por tradiciones antiguas o versículos descontextualizados. En otras palabras, si ella es quien mejor gestiona la economía o organiza los planes, su criterio debería tener peso; si él es quien maneja reparaciones o logística, lo mismo. La ciencia, entendida como un regalo de Dios que nos revela lo que antes ignorábamos, nos invita a una autoridad compartida y respetuosa, donde cada uno lidera donde sus dones naturales lo hacen más capaz, y ambos se sirven mutuamente desde la fortaleza y la sabiduría de cada uno.

Si en una pareja el marido es manirroto, impulsivo o caprichoso con el dinero, mientras que la mujer es prudente, planificadora y con visión a largo plazo, la obediencia en lo económico debería ser del marido hacia la mujer. No por ideología, ni por revancha, ni por invertir jerarquías, sino por realismo moral: la autoridad legítima nace de la competencia y del bien común, no del sexo.

Negarlo sería absurdo. Sería como decir que el mejor cirujano debe obedecer al peor solo porque nació antes, o que el copiloto con mejor visibilidad debe callar mientras el conductor se estrella “por orden”. La ciencia —ese don de Dios que revela verdades que antes no conocíamos— muestra que las capacidades están distribuidas, no concentradas en un solo miembro de la pareja. Pretender que uno mande siempre y el otro obedezca siempre es psicológicamente dañino, espiritualmente infantil y prácticamente peligroso.

Así que, si hablamos de obediencia cristiana real y no de consignas vacías, esta solo puede ser mutua, concreta y situada:
– En lo económico, obedece quien peor gestiona.
– En lo emocional, aprende del que tiene más finura.
– En lo práctico, lidera quien sabe.
07/02/26 6:20 AM
  
eclesiam day
vamos a bajar al barro de lo concreto, que es donde se ve si una teoría sirve o es solo retórica. Aquí van 15 ejemplos, en el mismo tono claro y práctico, para que a AJ le quede claro que hoy la autoridad se discierne, no se proclama; y que PioXI y Pio XII estarían de acuerdo:

– En la educación de los hijos, lidera quien tiene más paciencia y capacidad pedagógica.
– En los conflictos familiares, toma la voz quien sabe desescalar y no quien grita más fuerte.
– En la organización del tiempo, decide quien mejor planifica y cumple.
– En la gestión del estrés, marca el ritmo quien mantiene la cabeza fría.
– En las relaciones con la familia política, guía quien tiene más diplomacia.
– En las decisiones médicas, pesa más el criterio del que se informa y entiende mejor.
– En el uso de la tecnología, manda quien sabe y no quien sospecha de todo.
– En la espiritualidad cotidiana, orienta quien vive la fe con más coherencia, no quien cita más versículos.
– En el descanso y los límites, frena quien detecta antes el agotamiento.
– En la comunicación, se sigue al que escucha mejor, no al que habla más.
– En la gestión de cambios importantes, lidera quien tolera mejor la incertidumbre.
– En la resolución de problemas prácticos, decide quien aporta soluciones, no consignas.
– En la vida social, marca el paso quien lee mejor el ambiente.
– En el cuidado de los mayores, coordina quien tiene más sensibilidad y constancia.
– En las decisiones a largo plazo, pesa más la visión del que piensa en consecuencias y no solo en deseos.

Eso es obediencia encarnada, no abstracta. No jerarquía fija, sino autoridad funcional, que cambia según la situación y el don de cada uno. Y, curiosamente, es mucho más exigente que mandar siempre: obliga a reconocer límites propios y a confiar en el otro.
07/02/26 6:26 AM
  
eclesiam day
ahora vamos con ejemplos domésticos claros, casi de sentido común elemental, pero aplicados a lo espiritual y a lo serio de la vida familiar, que es donde a muchos se les nubla la cabeza y vuelven al esquema abstracto.

– Sería absurdo que si la mujer tiene poca mano para la cocina y el marido es un cocinillas, la comida la hiciera ella; del mismo modo, si uno tiene más hondura espiritual, es lógico que guíe la oración familiar, sea quien sea.

– Sería absurdo que el que no distingue un destornillador lidere las reparaciones; igual de absurdo es que dirija la educación moral quien no se examina a sí mismo.

– Sería absurdo que quien odia leer organizara la biblioteca; por eso no debería marcar la formación espiritual quien no se forma ni reflexiona.

– Sería absurdo que el más despistado lleve las llaves de todo; igualmente, no puede sostener la vida familiar quien no tiene constancia interior.

– Sería absurdo que el que no sabe escuchar sea mediador; por tanto, en el discernimiento espiritual debe guiar quien sabe escuchar a Dios y a las personas.

– Sería absurdo que el más impaciente enseñara a esperar; del mismo modo, no puede ser referente espiritual quien vive siempre acelerado.

– Sería absurdo que quien no soporta la frustración enseñe fortaleza; por eso la cruz cotidiana se aprende de quien la lleva sin resentimiento.

– Sería absurdo que el menos empático consolara siempre; así que el acompañamiento espiritual debe venir del que tiene corazón fino.

– Sería absurdo que el que no cuida su cuerpo diera lecciones de salud; del mismo modo, no puede guiar espiritualmente quien no cuida su vida interior.

– Sería absurdo que el menos fiel a los compromisos enseñara fidelidad; así que la autoridad moral la tiene quien cumple, no quien manda.

– Sería absurdo que el que improvisa todo organizara una vida estable; por eso la estabilidad espiritual la transmite quien vive con orden.

– Sería absurdo que quien no pide perdón enseñara misericordia; así que en casa lidera espiritualmente quien sabe humillarse.

– Sería absurdo que el que no ora enseñara a orar; por eso la referencia espiritual nace de la práctica, no del rol.

– Sería absurdo que el que no se deja corregir corrija a los demás; así que el verdadero “cabeza” es quien primero se deja guiar.

– Sería absurdo que el que no ama el silencio enseñara a discernir; por eso el discernimiento espiritual brota de quien sabe callar.

En resumen: igual que en casa de Dabiz Muñoz no toca la sartén quien no sabe, en una familia sana no guía espiritualmente quien no tiene los dones ni la vida para hacerlo. Lo serio de la familia no se sostiene con cargos simbólicos, sino con autoridad real nacida del ejemplo, la competencia y la coherencia.
07/02/26 6:42 AM
  
AJ
Bethlen:

La interpretación de la Escritura depende de la Sagrada Tradición. Y la Tradición dice lo que dice. Usted confunde dos conceptos clave:

1. El hombre y la mujer son iguales en dignidad y, por la fe en Cristo, es igual de heredera de las promesas de Dios que el hombre. Por eso no hay diferencia entre varón y mujer.

2. Eso no quiere decir que tengan la misma función ni en la familia ni en la sociedad.

Lo que me sorprende es que la mayoría de nosotros entiende que el hombre y la mujer son diferentes. Pero nos pensamos que esas diferencias son casuales, que Dios las pone en la naturaleza por pura trivialidad. No, señores, somos diferentes porque tenemos funciones diferentes.

Muchas veces el problema está que consideramos las funciones del varón como superiores. Tampoco eso es cierto. Los Papas son muy claros al respecto: alejen a la esposa del entorno doméstico y seguirá la ruina de la familia y la desunión entre los miembros del cuerpo familiar. El papel de la mujer en la Iglesia y la sociedad es esencial.
07/02/26 9:18 AM
  
Luis López
AJ, lo de que hago el ridículo sobra. Lo mismo que digo lo han dicho más brillantemente que yo demás comentaristas. La interpretación de la Biblia requiere (Dei Verbum): contexto y unidad de las Sagradas Escrituras, Tradición viva de la Iglesia y analogía de la fe. Si nos echamos en cara tal o cual versículo descontextualizado pareceremos protestantes fanáticos.

Le pondré un ejemplo: la autoridad dentro del matrimonio cristiano no se puede enfocar de la misma manera la autoridad del gobernante cristiano de un pues, si fuese así habría que pensar que el marido -siguiendo su peculiar interpretación- debe llevar la espada y castigar a la mujer para promover el orden. Y eso es propio de musulmanes no de cristianos. El hombre y la mujer cristiana son de manera radical "libres en Cristo" (Gal. 5), por eso sus vidas -la de ambos- son un servicio al otro. Sin distinción de hombre y mujer.

El cristiano lo es antes y después del versículo 21 de Ef. 5, esté o no casado. Y lo que marca la superioridad verdadera de uno sobre otro en el matrimonio y en cualquier ámbito de la vida cristiana es la santidad, es decir, el servicio y -en palabras paulinas, precisamente antes de destacar la humilde Kenosis de Cristo- "tener a los demás por superiores a vosotros mismos".

Y eso obviamente no incluye echares en cara a los demás hermanos en la fe que hacen el ridículo.
07/02/26 9:40 AM
  
AJ
ZARA:

Jesús establece un patriarcado, ¿Quién ha dicho que no? La propia Iglesia es un patriarcado.

Vuelvo a lo mismo. "Dios le da al hombre una cruz". Vale, si, ese es el deber. ¿Donde están los derechos? Es que ustedes están muy confundidas. Al varón Dios le pide cosas diferentes que a la mujer por su propia naturaleza. Tienes más deberes por los que será juzgado. Y por tanto tiene unos derechos diferentes.

La sumisión mutua no es bíblica, diga usted lo que quiera. Y Pablo lo vuelve a repetir otra vez en otras cartas:

“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.” (Col 3, 18)

Y, en serio, dejé el chatgpt. Se nota demasiado. Usted está presuponiendo que si el marido tiene autoridad va a hacer siempre su deseo o que va a manejarlo todo. A veces, si, otras no.

Es propio de un buen monarca ponerse al servicio de la familia. Y eso implica muchas veces hacer lo que uno no quiere. Si usted eligió un esposo:

- castrado
- tirano que no habla nada
- que no sabe sobre nada
- que no tiene virtud
- que hace siempre su voluntad y no mira por el resto.

Si, la culpa es del marido. Pero habla muy mal del criterio de la mujer al haberle escogido. Si usted prefiere un hombre que piense, razonable, sabio, prudente, valiente y templado, probablemente lo encuentre. Hay que ponerle a prueba en su capacidad de líder. Y si no le gusta como es como líder, pues no sé case con él. Es así de simple.

Así que no se confunda. La Iglesia doméstica, como la Iglesia universal, es un patriarcado monárquico. Hablar está muy bien y consensuar y delegar al que mejor lo hace. Pero la última palabra en todo la tiene el padre.
07/02/26 9:41 AM
  
AJ
Como dije anteriormente, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y es por esto que el marido tiene el deber de mirar por el bien de su esposa por encima del suyo propio, cuidar de su bienestar espiritual, moral , físico y psicológico, tratarla con dignidad y honra, cultivar la virtud y el sacrificio, estar siempre a la escucha entre otras cosas.Como el padre es cabeza tiene que ser el ejemplo en el que todos se miren. Y ya que vamos a la práctica:

- si un maleante entra en casa, es el marido el que tiene que ir a enfrentarse a el.

- Es el que va a la guerra.

- Si asaltan a la familia en la calle, el se tiene que poner delante y estar dispuesto a morir.

- Es el que tiene el deber de proveer. Tiene que levantarse a las 5h si procede y volver a casa a las 22h.

La mujer no tiene ninguno de esos deberes. Como ven, un hombre sin virtud es imposible que haga todo eso.

PD: en lo único que existen los mismos derechos en el matrimonio es en el acto conyugal. Pero bueno, esa es otra historia
07/02/26 9:53 AM
  
Enrique, desde Sevilla
San Pablo será San Pablo, pero en mi familia son mi suegra y mi mujer quienes deciden sinodalmente ;)
07/02/26 11:06 AM
  
Jordan
AJ ´´y usted entiende esto?

La obediencia es encarnada, no abstracta. No jerarquía fija, sino autoridad funcional, que cambia según la situación y el don de cada uno. Y, curiosamente, es mucho más exigente que mandar siempre: obliga a reconocer límites propios y a confiar en el otro.

Ya sabemos que hombre y mujer igual dignidad pero desigualdad por naturaleza, y un pecado original que distorsionó todo creando en la mujer una atraccion y dependencia fruto del pecado; tambien sabemos que estamos hechos a imagen de la Trinidad,

Y sabemos que tu vision AJ de todo esto es tan simple como decir que el mejor cirujano debe obedecer al peor solo porque nació antes, o que el copiloto con mejor visibilidad debe callar mientras el conductor se estrella “por orden”. La ciencia —ese don de Dios que revela verdades que antes no conocíamos— muestra que las capacidades están distribuidas, no concentradas en un solo miembro de la pareja. Pretender que uno mande siempre y el otro obedezca siempre es psicológicamente dañino, espiritualmente infantil y prácticamente peligroso.
07/02/26 11:53 AM
  
sofía
Y pretende dar lecciones a otro para que supuestamente no haga el ridículo....

Lo que dice San Pablo es que "mejor casarse que abrasarse" literalmente. Pero el que se abrase y se case ya sabe que tiene que empezar por amar, y en el amor tiene el listón muy alto. Si empieza por intentar cumplirlo no estará tan obsesionado por quién supuestamente manda.

Aquí el único que hace el ridículo es el que tiene un ego tan desmesurado que piensa que su esposa le pueda ver como a Cristo. Cristo no hay más que uno y a ti te encontró en la calle. Si realmente os queréis de verdad y si amáis aún más a Cristo, no tendréis ese problema de quién obedece a quien.
Aunque es cierto que Cristo se identifica con los pobres y necesitados y dice que lo que hagamos por ellos es como si lo hiciéramos por él.
Pero al único que realmente hay que ver como a Cristo es al sacerdote en la consagración cuando le presta su voz y sus manos.
Cristo no se casó, pero siempre trató con amor y respeto a las mujeres dejando clara su igualdad básica en su cita del Génesis y defendiéndolas de leyes injustas. A los que dijeron que entonces más valía no casarse, les dijo que no todo el mundo puede con eso.
Pero si te casas, por lo menos antes déjale claras tus pretensiones y suerte.

Y en cuanto a que somos diferentes, desde luego: todos somos diferentes; pero la diferencia de cada cual la expresará cada cual y no quien quiera imponerla a su conveniencia.

Paz y bien
07/02/26 12:57 PM
  
Pedro de Madrid
Al recibir el Sacramento del Matrimonio, el cura lo iguala completmente para ambos. Llevo 56 años casados y somos uno
07/02/26 12:58 PM
  
sofía
Muy razonable y práctico lo que dice Eclesiam day.

También de acuerdo con Bethlem y Zara

Despedida cordial
07/02/26 1:17 PM
  
Jordan
Yo veo a todos mis coleguitas varones de cuando era peque y a sus esposas (incluyendome a mi), y de la mayoria de supuestos prácticos de la vida cotidiana familiar ganan por goleada ellas.

AJ, deja ya el temita de levantarse antes del amanecer y volver por la noche como si actualmente tadavia hubiese peones camineros e imposible conciliar. Y lo de ir a la guerra ya es de traca como argumento para justificar tu propia elucubración al margen del conjunto de la escritura.
07/02/26 5:22 PM
  
eclesiam day
AJ

«El marido es la cabeza de la mujer; la mujer debe estar sujeta y obedecer al marido, no como esclava, sino como compañera; de modo que su obediencia no carezca ni de dignidad ni de decoro.» León XIII Arcanum Divinae Sapientiae (1880)

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AJ saca a relucir frases sueltas de encíclicas como Arcanum Divinae Sapientiae igual que quien saca un refrán para cerrar una discusión: recorta, enmarca y declara “esto es por naturaleza”, y asunto zanjado. El problema es que eso, desde un punto de vista católico serio, es darle la vuelta al calcetín y pretender que así venía de fábrica.

Primero: AJ ignora —o hace como que ignora— algo elemental en teología bíblica: la relación de dominación del varón sobre la mujer es consecuencia del pecado, no del orden original querido por Dios. Está en el Génesis, clarito, sin notas al pie: “Él te dominará” no es un mandato, es un diagnóstico de una herida. Usarlo como “modelo natural” es como decir que la enfermedad forma parte de la salud porque aparece después.

Segundo: las citas que AJ maneja están contextualizadas en un entorno cultural hipermega machista, donde incluso los textos más avanzados de la Iglesia iban corrigiendo excesos, no canonizándolos para toda la eternidad. Cuando una encíclica del siglo XIX habla de obediencia “no como esclava, sino como compañera”, no está describiendo el paraíso, está poniendo freno a abusos reales. Leer eso como “así debe ser siempre porque es natural” es no entender ni la historia, ni el magisterio, ni la pedagogía de la Iglesia.

Es como si alguien dentro de cien años leyera una norma laboral actual que dice “el jefe no debe pegar al empleado” y concluyera:
—Ah, entonces pegarle al empleado es natural, solo que con moderación.
No: significa que se estaba luchando contra algo torcido, no bendiciéndolo.

Así que toda la disertación de AJ parte de errores garrafales:
– Confunde consecuencia del pecado con orden natural.
– Confunde corrección pastoral con mandato eterno.
– Confunde contexto histórico con ley divina.
– Y encima lo presenta todo en abstracto, como si la vida real no existiera.

Resultado: un edificio muy solemne, lleno de citas, pero con los cimientos al revés. Desde un punto de vista católico serio, no es que haya que discutirlo mucho: no hay que tomárselo en serio, porque está planteado al revés desde el principio. Mucha autoridad citada, mucho tono grave… y muy poco discernimiento católico real.
07/02/26 6:41 PM
  
AJ
Luis López:

Hombre, si quiere no le digo de hacer el ridículo. Pero si que le pido más seriedad. Hasta el versículo 21 Pablo habla sobre como debe ser un cristiano. Inicia así el capítulo 5: "sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo".

Es muy claro y de comprensión lectora. Usted me saca la Dei Verbum y que la interpretación de la Sagrada Escritura depende de la Tradición. Y es cierto. Luego ha procedido a decir que lanzar versículos al tun tun nos hace protestantes. Queridos:

Yo he puesto varias citas de Papas y padres de la Iglesia. Puedo sacar más, también de Tomás o del catecismo de Trento. Cite usted partes de la Tradición o el Magisterio donde exista está doctrina de la sumisión mutua. Le dejo usar chatgpt. No está... Pero luego soy yo el que busco cierta interpretación.
07/02/26 11:53 PM
  
AJ
Jordan:

Mire, existen guerras en el mundo. En Europa ahora mismo hay una, ¿Le suena o no? ¿Quién se cree que saca a la gente del fuego?¿Quién se cree que que se enfrenta a maleantes y dan la cara mientras la familia huye? Es que no sé en qué mundo viven. La gente se levanta a las 6h para ir a trabajar o antes. Dios no le pide eso a la mujer. El proveedor es el varón. Es su deber.

La jerarquía práctica existe desde los animales hasta los ángeles. Y los ángeles no tienen pecado original. Así que déjese de rollos. Vuelvo a citar a Pablo:

"“y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.”

O sea que la propia Biblia, antes del pecado original, presupone una jerarquía en la Creación también del hombre.

Lo vuelvo a repetir: si su marido es un zoquete y no valora sus virtudes, mal por el. Y mal por usted por haberse subido a su barco.

¿Sabe cual es la jerarquía encarnada en el 99% de las familias? La mujer manda. Nada más que vea lo que suelen decir los maridos: "voy a preguntarle a la jefa". Les falta añadir, "no sea que se enfade y me deje sin sexo... O durmiendo en el sofá ". Por eso repatea tanto lo que estoy diciendo. Y el marido, por lo general, es un hombre anulado un Adán sin responsabilidades cuya mujer no le respeta y le toma por el pito del sereno. Luego nos preguntamos por qué las familias están como están.

08/02/26 12:25 AM
  
AJ
eclesiam day:

No, perdone. La palabra de Dios es muy clara, tanto en la Escritura como en la Tradición y el Magisterio. Si no es así, sáqueme citas que digan lo contrario, le digo lo mismo que a Luis. El problema está en que no les gusta lo que dice. Pero lo dice. Y si respuesta, en vez de dejar de llorar y empezar a pensar humildemente que si Dios lo quiere es porque es bueno, pues decidimos que eso no vale, que es machista, y nos quedamos tan anchos... Luego el protestante soy yo
08/02/26 12:29 AM
  
AJ
Hombreee, y como no faltaba Sofía. Mire, ser reflejo de Cristo es una responsabilidad que me abruma, se lo reconozco. Y a mí y a todos los hombres, porque nos saca de nuestra comodidad (tendemos a ser comodones). Eso de ser sacerdote, profeta y rey de la casa no es fácil. Por eso Dios quiere que nos ayuden. Y si no le gusta el símil marido = Cristo, esposa = Iglesia, pues no me lo diga a mí. Digaselo a Pablo y a los padres de la Iglesia.
08/02/26 12:32 AM
  
AJ
Por cierto, Jordan:

"Yo veo a todos mis coleguitas varones de cuando era peque y a sus esposas (incluyendome a mi), y de la mayoria de supuestos prácticos de la vida cotidiana familiar ganan por goleada ellas."

Parafraseando a mí madre: y si fulano se tira por el puente, ¿Tú también te tiras? La mayoría de la gente fornica. ¿Y?

Es tan fácil conciliar que por eso los hijos los cría otro.

Pedro de Madrid:

No perdone. La cabeza y el cuerpo son una sola carne y no pueden vivir una sin la otra. Pero no son iguales.

Ah, y Sofía:

Usted acepta que el hombre y la mujer son diferentes, pero eso no significa nada. O sea, significa algo en todas las especies pero en el hombre no. Que cosas. Será que Dios crea a veces las cosas sin ningún propósito
08/02/26 12:36 AM
  
Génesis
Sinceramente, visto el cuadro completo, AJ haría un gran favor a la humanidad quedándose soltero. No por falta de fe, sino por exceso de teorías mal digeridas. Porque una cosa es amar la doctrina y otra muy distinta convertir el matrimonio en un simulador de cruzada permanente.

Pobrecita la que le toque… no porque vaya a sufrir violencia —Dios nos libre—, sino porque tendría que vivir bajo una jefatura abstracta, dictada por versículos sueltos, encíclicas recortadas y escenarios épicos que solo ocurren en su cabeza. Una vida entera obedeciendo a alguien que decide “como cabeza” pero sin pisar nunca el terreno concreto, que es donde se juega el amor real.

Además, si el matrimonio para AJ es:
– guerra potencial,
– asalto inminente,
– y mando espiritual preventivo…

entonces no busca esposa: busca figurante para su película interior, no sabemos si cómica o de terror. Y el sacramento no está para eso.

Así que, de verdad, por caridad cristiana:
AJ mejor célibe.
No por santo…
sino por prudente.
08/02/26 2:24 AM
  
Maximiliam Steelm
Mucha gente confunde cosas que pasan con cosas que deberían pasar. Por ejemplo, que la mujer tenga sobre el marido una apetencia desordenada o una sumisión pecaminosa… eso no es “ley natural”. No viene de Dios, no viene de la naturaleza: es fruto del pecado. Exacto: la Biblia no dice “así es porque Dios lo quiso”, sino que registra lo que se torció después de la caída. Si alguien interpreta lo contrario, está leyendo el manual del pecado como si fuera el manual de instrucciones divino.

San Pablo ya nos dice que la relación de dominación no es el ideal; enseña corresponsabilidad, mutuo amor y servicio. Siglos después, hasta Pío XI en Arcanum Divinae Sapientiae se dedica a ordenar, corregir y guiar: a poner bordes sanos a una consecuencia del pecado donde antes había caos y abusos; sin que esos bordes sanos coincidan con el plan original de Dios, a ver si nos enteramos ya!

En otras palabras: si ves a AJ diciendo que la sumisión desordenada de la mujer al marido es “natural”… te está vendiendo churros con nata como si fueran doctrina católica. Lo natural, según Dios y según la Iglesia, es amor equilibrado, corresponsabilidad, respeto mutuo y obediencia fundada en la virtud, no en la pasión desordenada. Todo lo demás… es consecuencia del pecado, y los papas han pasado siglos diciendo: “Corregid esto, que aquí huele a desastre moral”.

En resumen:

Sumisión desordenada → pecado, no naturaleza.

Autoridad mal entendida → consecuencia del pecado.


Y si alguien quiere interpretar lo contrario… que se ponga casco: la realidad histórica y la teología católica lo va a desmontar con sonrisa y retranca.
08/02/26 4:54 AM
  
Matrimonio andaluz
Contexto de Sumisión Mutua: Efesios 5:21 (el versículo justo anterior) establece la norma: "Someteos unos a otros en el temor de Dios". Por lo tanto, el sometimiento es una actitud de humildad compartida, no una carga exclusiva de la mujer.
Significado de "Sumisión" (Hupotasso): El término griego original implica una disposición voluntaria a ordenar, colaborar y respetar, no una obediencia ciega o forzada. = S Pablo intenta suavizar lo que es una consecuencia del pecado
08/02/26 5:28 AM
  
be
Someterse significa, en este caso, tener en cuenta la voluntad del cónyuge, de su parecer y de su sensibilidad; dialogar, no decidir por sí solo; saber a veces renunciar al propio punto de vista. En fin, acordarse de que se han convertido en «cónyuges», esto es, literalmente, personas que están bajo «el mismo yugo» libremente acogido. La Biblia sitúa una relación estrecha entre el estar creados a «imagen de Dios» y el hecho de ser «hombre y mujer» (Cf. Gn 1, 27). La semejanza consiste en esto. Dios es único y solo, pero no es solitario. El amor exige comunión, intercambio personal; requiere que haya un «yo» y un «tú». Por esto el Dios cristiano es uno y trino. En él coexisten unidad y distinción: unidad de naturaleza, de voluntad, de intención, y distinción de características y de personas.


Fuente:

El predicador del Papa aclara en qué consiste la recíproca sumisión entre esposos

Comentario del padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, a las lecturas de la liturgia del próximo domingo, 26 de diciembre (Mt 2, 13-15.19-23; Si 3, 2-6. 12-14; Col 3, 12-21), festividad de la Sagrada Familia.

08/02/26 5:30 AM
  
Dr Sloan® (proctólogo)
JUAN PABLO II

AUDIENCIA GENERAL

Miércoles 11 de agosto de 1982

3. La expresión que abre nuestro pasaje de Ef 5, 21-33, al que nos hemos acercado gracias al análisis del contexto remoto e inmediato, tiene una elocuencia muy particular. El autor habla de la mutua sujeción de los cónyuges, marido y mujer, y de este modo da también a conocer cómo hay que entender las palabras que escribirá luego sobre la sumisión de la mujer al marido. Efectivamente, leemos: «Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor» (5, 22). Al expresarse así, el autor no intenta decir que el marido es «amo» de la mujer y que el contrato inter personal propio del matrimonio es un contrato de dominio del marido sobre la mujer. En cambio, expresa otro concepto: esto es, que la mujer, en su relación con Cristo —que es para los dos cónyuges el único Señor— puede y debe encontrar la motivación de esa relación con el marido, que brota de la esencia misma del matrimonio y de la familia. Sin embargo, esta relación no es sumisión unilateral. El matrimonio, según la doctrina de la Carta a los Efesios, excluye ese componente del contrato que gravaba y, a veces, no cesa de gravar sobre esta institución. En efecto, el marido y la mujer están «sujetos los unos a los otros», están mutuamente subordinados. La fuente de esta sumisión recíproca está en la pietas cristiana, y su expresión es el amor.
08/02/26 5:53 AM
  
AJ
Hasta Juan Pablo II en mulieris dignitatem (si, ya le ayudo yo), no hay ningún Papa que acepte la sumisión mutua. Y es en un discurso en una audiencia. Pues nada, pongan en una balanza la interpretación de Efesios 5:

Por un lado está Juan Pablo II en un discurso, Raniero Cantalamessa (como si tuviese autoridad doctrinal) y su opinión personal basado en no sé qué.

Por otro lado, todos los padres de la Iglesia, san Pablo, todos los Papas (Pío XII fue anteayer como quien dice), el concilio de Trento, Santo Tomás...

Una balanza un poco desequilibrada, sin duda. Además que JPII, así así, porque no niega que el marido es cabeza, ojo. En una de las catequesis sobre la teología del cuerpo:

“El marido es cabeza de la esposa como Cristo es cabeza de la Iglesia.”

El mandato explícito se aplica solo a las mujeres. No hay mandato recíproco: “maridos, someteos” no aparece. La relación es asimétrica, no bilateral. Cristo no se somete a la Iglesia. la Iglesia sí se somete a Cristo, pero Cristo muere por ella. Eso está en los padres muy claramente.

A ver, multinicks:

Ya le he dicho que antes de la caída ya presupone la Biblia una jerarquía. La sumisión mutua es basura que no tiene nada que ver con la fe católica.

“La mujer está sujeta al varón por el orden de la naturaleza, no como castigo del pecado.” (s. Agustín)

“La sujeción de la mujer al varón no procede del pecado, sino del orden de la naturaleza.”

“Por el pecado original el hombre se inclina a dominar de modo indebido.”

“El orden natural no es eliminado por el pecado, sino perturbado.” (Sto. Tomás en las tres)
08/02/26 10:36 AM
  
AJ
Es que no es tan difícil de entender. El problema está en que estamos de feminismo hasta las cejas. Ustedes me lo han reconocido: en la mayoría de las familias tiene la autoridad la mujer. Eso según la Biblia, los padres, los Papas (JPII incluido que es de ayer), el tomismo y Trento es desordenado. Y como no les gusta, pues me sacan la posibilidad aparentemente 100% común de que el varón sea un Adán que no sabe dónde tiene la mano izquierda y con la actitud de un tirano banderas del tres al cuarto. El marido no tiene por qué decidir de forma arbitraria, ni en todo. Si esa forma de dirigir no le gusta, pues no elija a esa persona como esposo. Es así de simple. Por poner algunos ejemplo de los muchos que se han puesto de forma bastante torticera:

Vacaciones:

- Esposa: yo prefiero ir a la playa
- Esposo: (me apetece más la montaña, pero como quiero hacer feliz a mi mujer) vale, pues vamos a la playa.

Sábado por la mañana:

- ¿Que hacemos hoy?
- Vamos a casa de mi madre.
- No estuvimos allí la semana pasada?.
- Si, cariño. Luego, según volvamos vamos a la tienda esa que tanto te gusta, compramos X y damos un paseo en X sitio. La semana que viene vamos donde la tuya, lo prometo.

Donde vivir:

- Yo prefiero París
- Yo Buenos Aires
- marido: como no nos ponemos de acuerdo, vamos a vivir en X por esto, esto y esto. Creo que es la mejor opción.

Televison:

- mujer: que vemos?
- marido: lo que tú quieras. ¿Por qué no pones esa serie que tanto te gusta?

Colegio:

- marido: yo creo X colegio.
- mujer: yo prefiero este.
- Marido: a ver, por qué.
(Después de tiempo)
Marido: creo que tienes razón. No había sopesado otros puntos de vista que me has dado. Irán al colegio que tú dices. Gracias.

¿Ven? Un buen esposo actúa para hacer a su mujer feliz, no de forma arbitraria y buscando el bien de la mujer y los hijos. Nada de gritos. Discusiones las que se quieran en privado, debatir lo que sea pero la última palabra la tiene el padre. No hablar mal de ninguno de los cónyuges. Tampoco en abrigarse si la decisión fue erronea. No hay mas. Ah, y nada de negar el acto conyugal a ninguno de los dos. Eso separa matrimonios de forma alucinante.

Si el marido te ama como Cristo ama a la Iglesia, hasta dar la vida por ella, ¿Como no va a querer una mujer virtuosa hacerle caso y subirse a su barco?

Anda, paz y bien
08/02/26 11:18 AM
  
sofía
AJ,
"Usted acepta que el hombre y la mujer son diferentes, pero eso no significa nada. O sea, significa algo en todas las especies pero en el hombre no. Que cosas. Será que Dios crea a veces las cosas sin ningún propósito"

Respecto a las especies: somos personas, no animales irracionales. Por supuesto que en la naturaleza hay de todo: mantis religiosas, caballitos de mar, caracoles, especies en las que los individuos cambian de sexo según las circunstancias...etc.
A nosotros se nos ha dado un cerebro para usarlo y que la razón dirija nuestra conducta, aunque muchos se consideren gorilas, ayudándonos a encontrar el eslabón perdido.

Yo no solo acepto, sino reivindico, que todas las personas son diferentes, afortunadamente el mundo está lleno de gente sensata, como Luis López, aunque existan zoquetes como usted que se empeñan en hacer el ridículo mientras pretenden dar lecciones a los demás (y perdone que use los mismos términos que usted)

Y desde luego, si Dios nos ha hecho diferentes a todos será con algún propósito, no para que un zoquete pretenda imponer su visión del mundo a los demás. Aunque por pretender que no quede, porque en una cosa tiene razón: quien se meta en el mismo barco que un zoquete no es menos zoquete que él. Por eso le deseo suerte.

En cuanto a Cristo, TODOS los cristianos, hombres y mujeres, tenemos que amarle, conocerle, seguirle, imitarle. Pero no se abrume que la carga es suave y ligera y nos hace felices.

Y desde luego respecto a las relaciones de hombres y mujeres, él dejó muy claro que enmendaba la plana a Moisés, por mucho que el repudio estuviera en la biblia: "por vuestra dureza de corazón permitió esto Moisés". Y dejó más claro todavía qué parte del Génesis recogía el propósito de Dios que desde el principio creó al ser humano, varón y mujer, ambos a su imagen y semejanza.

Que está usted dispuesto a morir por su mujer y sus hijos, perfecto, seguro que ella también si ustedes se aman realmente. Pero su amor no es tan grande como para vivir para su mujer y sus hijos en vez de hacerla vivir a ella para usted. Es propio de un acomplejado, ser incapaz de formar equipo tratando al otro como igual y respetando sus verdaderas diferencias en vez de imponerle las suyas.
Pero no problem, espero que encuentre la horma de su zapato y que sean felices.
Paz y bien
08/02/26 12:58 PM
  
sofía
Entre los recuerdos felices de mi infancia está siempre el perfecto acuerdo de mis padres:
- Mamá ¿puedo ir de excursión?
- Pregúntale a tu padre.
- Papá ¿puedo ir de excursión?
- Lo que diga tu madre.
Y mi madre se ocupaba de enterarse de los detalles.
Eran un equipo sin complejos.
Despedida cordial
08/02/26 1:16 PM

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