Septenario al Espíritu Santo para pedir una efusión particular de sus siete dones

Cuantos son movidos

por el Espíritu de Dios,

éstos son hijos de Dios

(Rm 8,14)

 

Presentación

        Distribuido «idealmente» en siete días, este Septenario puede ser hecho también en un solo día, preferentemente el día de Pentecostés. Bajo la guía de un texto bíblico orientativo, cada día, o la consideración de cada don, consta de tres partes claramente diferenciadas: una parte doctrinal, una ilustrativa y una eucológica, o sea, «oracional».

        La parte doctrinal consiste en una explicación teológica sencilla de lo que corresponde específicamente a cada don. La lectura de esta parte es aconsejable, pero no necesaria.

        La parte ilustrativa propone algunos ejemplos para facilitar la comprensión concreta de lo que hace y de lo que no hace cada don. No tiene en absoluto la intención de agotar todos los ejemplos posibles, ni tampoco la de poner en tela de juicio la buena voluntad de las personas, sino la intención de ilustrar para que se pueda discernir cómo «mueve» en concreto el Espíritu Santo al alma según lo específico de cada don. El segmento ilustrativo se cierra con la evocación de la figura de un santo que puede hacer las veces de arquetipo para contemplar la especificidad de este don. Esta evocación no significará jamás que ese mismo santo no haya gozado abundantemente de los demás dones, ni que sea el único en el cual el don del caso haya resplandecido. Esta parte, siendo meramente ilustrativa, debe considerársela como totalmente prescindible.

        La parte eucológica se divide, a su vez, en tres: primero se recita el himno «Veni creator» (lo añadimos en el apéndice 1), luego una oración inspirada en san Alfonso María de Ligorio en la que se pide específicamente la efusión de un don en particular y, por último, una serie formada por las tres oraciones tradicionales. Esta parte es la parte necesaria y constitutiva del septenario.

        Como consideramos que puede resultar útil tener al alcance una explicación teológica simple, segura y breve acerca de los dones en general, pero, al mismo tiempo, no queríamos extendernos demasiado en esta introducción, la hemos añadido en un segundo apéndice al final del Septenario.

P. Christian Ferraro

Sanary sur Mer, 17.5.24

Semana de preparación a Pentecostés

 

*    *    *

 

la esperanza no defrauda,

porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones

por el Espíritu Santo que nos ha sido dado

(Rm 5,5)

Día 1 – don de TEMOR

… purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu

consumando la santificación en el temor de Dios

(2Cor 7,1)

 

* Explicación teológica simple

        El don de temor no hace que le tengamos miedo a Dios, sino que tengamos miedo de ofenderlo. Surge, pues, del amor a Dios: cuando amamos mucho a alguien, evitamos todo lo que pueda hacerle daño o causarle un disgusto; si esto vale en el ámbito humano, mucho, pero muchísimo más, vale en el contexto de nuestra relación con Dios –aunque no de la misma manera, sino de un modo más elevado y perfecto: en efecto, a Dios nada le puede hacer daño; sin embargo, le disgusta el pecado porque éste hace que nos alejemos de Él–. Por eso, justamente, en la medida en que crece el amor de Dios en un alma, exactamente en esa medida el don de temor opera más vivamente en ella. De ahí que los santos procuraran con todo cuidado evitar hasta la más mínima ofensa a Dios.

* Ejemplos concretos 

        Un alma movida por el don de temor, en cuanto movida por el don de temor, no va a tender jamás a cosas que puedan llevar al pecado usando como pretexto la conocida frase «… ¿pero qué tiene de malo?». Así, una joven movida por el don de temor no se vestirá jamás de manera indecente o tratando de mostrarse demasiado; un joven movido por el don de temor no escuchará música que proponga rítmica y o textualmente cosas opuestas al evangelio, ni utilizará un lenguaje vulgar. Jamás una persona católica practicante movida por el don de temor va a querer imponer sus preferencias musicales en la Misa y después tratar de justificarlas, sino que, justamente en la medida en que esté movida por el don de temor, procurará con todo cuidado verificar qué es lo que de verdad la Iglesia católica –no éste o aquel «cura»– dice sobre la música sagrada, y lo seguirá con total fidelidad. Una persona «católica» que se viste de manera indecente, que escucha música sensual y mundana o que promueva la «pachanga» litúrgica, no puede, por definición, hacer eso en cuanto movida por el Espíritu Santo: el Espíritu Santo mueve exactamente en la dirección opuesta.

        El don de temor resplandeció particularmente en santa Gemma Galgani.

 

*    *    *

[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de temor, para que por él pueda no recaer jamás en mis faltas pasadas, por las que pido mil veces perdón, y procurar evitar toda falta en el futuro. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

Día 2 – don de PIEDAD

… recibisteis un espíritu de hijos adoptivos

que nos hace exclamar: «¡Abbá, Padre! ».

El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu

para dar testimonio de que somos hijos de Dios

(Rm 8,15-16)

* Explicación teológica simple

        El don de piedad hace que el alma perciba la majestad de Dios al mismo tiempo que su entrañable cercanía. Por eso se trata del don que hace vivir de la mejor manera la relación filial con Dios y la virtud de la religión, de tal modo que el alma dé a Dios el culto que Él se merece «en espíritu y verdad» (Jn 4,24). De ahí que por el don de piedad el alma obtenga una correcta percepción de lo sagrado, una especial ternura en su relación con Dios y, como repercusión necesaria de esta relación filial, una particular sensibilidad para vivir la caridad fraterna y la misericordia.

* Ejemplos concretos

        Jamás un alma movida por el don de piedad, en cuanto movida por el don de piedad, va a mantener conversaciones de índole profana (o sea, de las cosas de todos los días) en la iglesia; menos aún se va a poner a mirar su celular para ver si recibió mensajes o cualquier cosa por el estilo. Una persona movida por el don de piedad jamás va a promover la recepción de la santísima comunión en la mano, ni mucho menos ejercerla. Tampoco va a aplaudir en la iglesia, menos aún durante la santa Misa –por más que algún que otro sacerdote, o lo que fuera, quisiera imponerlo–. Una persona movida por el don de piedad jamás se va a quedar de pie durante la consagración, a no ser, por supuesto, que su salud le impida arrodillarse. Una persona movida por el don de piedad, al entrar en una iglesia donde esté el santísimo sacramento, hará pausada y reverentemente la genuflexión apoyando en tierra su rodilla derecha (Flp 2,10), y jamás va a reducir la genuflexión a una ridícula morisqueta, a algo así como una coz de caballo o un «taquito». Si una persona está movida por el don de piedad, no comulga en la mano; si comulga en la mano, no lo hace movida por el don de piedad. Si una persona está movida por el don de piedad, no aplaude ni se contornea en la santa Misa; si aplaude y se contornea en la santa Misa, no está movida por el don de piedad.

        El don de piedad resplandeció particularmente en santa Teresita.

*    *    *

[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de piedad, para que por él pueda servirte con más fervor y delicadeza y cumplir con mayor exactitud tus preceptos. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

Día 3 – don de CIENCIA

… todo lo que hay en el mundo

–la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos

y la soberbia de la vida– no viene del Padre, sino del mundo.

El mundo y sus concupiscencias pasan; pero

quien cumple la voluntad de Dios permanece para siempre

(1Jn 2,16-17)

* Explicación teológica simple

        El don de ciencia hace que el alma juzgue certeramente acerca de las cosas temporales certeramente y permite discernir entre cuáles son las cosas que deben caer bajo el acto de fe y cuáles no.

        Como el don de ciencia hace juzgar rectamente acerca de las cosas temporales, puede decirse que es el don «del buen sentido»: respeta la naturaleza de las cosas y «ve» a Dios a través de ellas. Pertenece al don de ciencia hacer conocer al hombre como imagen de Dios y como centro y corona de la creación, de tal modo que por el don de ciencia el alma percibe la subordinación de todas las creaturas corporales al hombre. Haciendo pronunciarse adecuadamente acerca de las cosas creadas, el don de ciencia genera la actitud fundamental de gratitud y reconocimiento hacia el Creador.

* Ejemplos concretos

        Jamás un alma movida por el don de ciencia tendrá una tendencia a oponerse al orden natural. De ahí que absolutamente jamás un católico movido por el don de ciencia promoverá o defenderá la homosexualidad ni cualquier tipo de comportamiento que contradiga el orden mismo de las cosas: el divorcio, el aborto, la fertilización in vitro, la eutanasia… De la misma manera, comprenderá intuitivamente cómo ciertas formas de gobierno –el marxismo, la democracia liberal hoy imperante– contradicen el orden natural.

        Como tiene una correcta percepción del significado de las cosas creadas y de la subordinación de las creaturas corporales al hombre, nunca un alma movida por el don de ciencia va a adoptar por motivos ideológicos el veganismo, o cosas semejantes, como forma de vida –salvo por motivos de fuerza mayor ligados a la salud– ni verá un acto de crueldad en el uso de los animales como alimento. Asimismo, un alma movida por el don de ciencia no cantará jamás las alabanzas de la democracia tal como hoy se la entiende, ni hará de ella un valor positivo en sí mismo: si un alma lo hace, no puede hacerlo por el don de ciencia, porque hacerlo implica un juicio gravemente erróneo acerca de las cosas temporales. En cambio, un alma movida por el don de ciencia podrá cantar las alabanzas al Creador, como hiciera san Francisco en el Cántico de las creaturas, o Chesterton en varias de sus obras.

        Un alma movida por el don de ciencia podrá apreciar adecuadamente cómo las cosas creadas hablan de Dios, ya que «… lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad» (Rm 1,20). Al mismo tiempo, un alma movida por el don de ciencia comprenderá intuitivamente la diferencia entre lo temporal y lo eterno.

        El don de ciencia resplandeció particularmente en san Francisco de Asís.

*    *    *

[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de ciencia, para que por él pueda juzgar y valorar certeramente las cosas de este mundo y, mediante ellas, llegar a ti. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

Día 4 – don de FORTALEZA

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no vacilaré

(Sal 15,8)

* Explicación teológica simple

        El don de fortaleza hace que el alma ejerza con fuerza inquebrantable la virtud, dotándola de una seguridad y constancia tales que sobrepasan la capacidad humana. Justamente por eso se distingue de la virtud cardinal de la fortaleza: la seguridad que el don de fortaleza proporciona no resulta del ejercicio de una virtud humana elevada por la fe, sino que viene directamente de la fuerza del Espíritu Santo. Este aspecto, por cuanto sutil parezca, es decisivo para distinguir como corresponde entre la virtud y el don de fortaleza, que suelen ser confundidos de hecho en las explicaciones. El don de fortaleza proporciona al alma una verdadera tenacidad en la búsqueda de la salvación y seguridad en la superación definitiva de toda dificultad: «Todo lo puedo en Aquel que me conforta» (Flp 4,13).

        Tampoco debe confundirse el don de fortaleza con un estado de exaltación emocional, una suerte de «trance», como en cambio hace algún que otro movimiento que dice cultivar la devoción al Espíritu Santo (salvas las contadas excepciones de algunos miembros). Es a causa de esa grosera confusión que en tales movimientos se suelen proponer dinámicas y formas de oración [?] orientadas a producir un impacto sensible para asegurarse de que los mueve el Espíritu Santo –delirio puro pseudomístico–. En efecto, el don de fortaleza no se refiere a los impactos emocionales ni a las consolaciones sensibles, sino al bien árduo o difícil de alcanzar: «Con[fiado en] Dios me meto en la refriega, con Dios asalto la muralla» (Sal 18,30).

* Ejemplos concretos

        Jamás un alma movida por el don de fortaleza, en cuanto movida por el don de fortaleza, «se bajonea» ni, peor aún, entra en depresión. Una persona movida por el don de fortaleza no cae en la tibieza ni descuida por vagancia o pereza sus deberes de estado y sus ejercicios de piedad; la natural flojedad humana, con sus vaivenes y oscilaciones, no tiene ningún impacto en su toma de decisiones y en el ejercicio de las mismas. Un alma movida por el don de fortaleza tiene ímpetu apostólico y no teme a los obstáculos humanos que puedan oponérsele, mucho menos a las persecuciones: en efecto, bajo el don de fortaleza ella obra movida por la fuerza misma de Dios.

        El don de fortaleza resplandeció particularmente en san Isaac Jogues.

*    *    *

[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de fortaleza, para que por él pueda evitar con firmeza todos los peligros que se oponen a la salvación de mi alma. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

Día 5 – don de CONSEJO

… me has tomado por mi mano derecha;

con tu consejo me diriges y me llevas hacia la Gloria

(Sal 73,23)

* Explicación teológica simple

        El don de consejo no es para aprender a recibir consejos, no se refiere a la docilidad en escucharlos. El don de consejo potencia la prudencia sobrenatural haciendo que de manera intuitiva y sin error el alma encuentre siempre la mejor solución práctica en las diversas circunstancias para dirigir su propia conducta. El don de consejo es una forma de sabiduría práctica que se refiere a las situaciones inmediatas y cambiantes.

        No debe confundírselo, sin embargo, con el carisma de aconsejar a otros, del que han gozado, por ejemplo, santa Catalina, el cura de Ars y el padre Pío.

* Ejemplos concretos

        Jamás un alma movida por el don de consejo se pone libremente en ocasión de pecado, ni cae en las tentaciones bajo apariencia de bien. Un alma mundana, en cuanto mundana, en cuanto amadora de los bienes de este mundo, no puede estar movida por el don de consejo. En efecto, los «códigos “morales”» impuestos por la mentalidad mundana están fundados en la carne y son, por eso mismo, diametralmente opuestos al Espíritu Santo. De ahí que éste mismo nos dijera por san Pablo: «… no os configuréis a este mundo, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que experimentéis cuál es la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios» (Rm 12,2). Asimismo, movida por el don de consejo, un alma no dará motivo real de escándalo a los demás, ni aconsejando lo que está mal, o menos bien, ni dando mal ejemplo; tampoco tendrá jamás una intervención «desubicada» en una conversación. Las brillantes respuestas de santa Juana de Arco en el juicio inicuo al que fuera sometida son una muestra de la activación de este don: «… no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros» (Mt 10,19-20).

        El don de consejo resplandeció particularmente en santa Juana de Arco.

 

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[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de consejo, para que por él pueda elegir en toda circunstancia lo que es más conveniente a mi crecimiento espiritual y evitar siempre los enredos del demonio. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

Día 6 – don de ENTENDIMIENTO

… les abrió el intelecto

para que comprendieran las Escrituras

(Lc 24,45)

* Explicación teológica simple

        El don de entendimiento hace que el alma tenga de manera intuitiva una comprensión aguda acerca del contenido de los misterios de la fe. Esto no quiere decir que no haga un acto de fe, la cual siempre es oscura –por lo tanto, no-clara–, sino que su conocimiento acerca del contenido al que adhiere mediante un acto de fe es preciso, no confuso, y determinado, no indeterminado. Por el don de entendimiento el alma penetra hasta lo íntimo en la comprensión de las cosas de fe y sus implicaciones, de modo que en ellas se encuentra como en su propia casa y aún lo que podría quedarle por descubrir lo asimila e integra sin violencia alguna, como si siempre lo hubiera comprendido. De ahí que al don de entendimiento se oponga la tosquedad de la mente, por la cual el intelecto se vuelve inhábil y hasta grosero en las cosas de la fe, incapaz de captar la profundidad su contenido y sus implicaciones.

* Ejemplos concretos

        Una persona movida por el don de entendimiento no pensará jamás que la santa Misa es «…¡la fiesta de Jesús!» o la fiesta de la resurrección, sino que comprende sencilla y simplemente que es la renovación incruenta del sacrificio de la cruz. Asimismo, distingue claramente entre las manos consagradas y las no consagradas y no va a caer jamás en el error de menospreciar al Orden Sagrado. Por la misma razón, nunca usará justificaciones falsas para la comunión en la mano diciendo cosas tales como «lo siento más cercano», «igual lo hago con respeto…», «ahora está permitido…», etcétera: podrá decirlo, sí, y, si bien en contados casos, podrá decirlo hasta con buena intención; pero es imposible que eso sea el efecto directo de una moción del Espíritu Santo seguida con docilidad –en efecto, como el don de entendimiento hace comprender correctamente los misterios de la fe y sus implicaciones, bajo su acción la persona bien dispuesta comprenderá instintivamente que, no teniendo las manos consagradas, no es ésa la manera apropiada para que ella acceda a la comunión.

        Por el don de entendimiento el alma evita instintivamente caer en supersticiones, en el devocionismo –o sea la multiplicación innecesaria y superficial de devociones– y en el aparicionismo –o sea, la búsqueda permanente de revelaciones privadas como referencia y orientación acerca de las cosas de la fe–.

        Por el entendimiento el alma evita instintivamente caer en la herejía, hacer afirmaciones que se acerquen a la herejía o sean confusas: exactamente al contrario, se mueve y se expresa con toda seguridad en las cosas de la fe. Así, jamás una persona movida por el don de entendimiento pensará que ser protestante –evangélico, pentecostal, adventista…– es otra manera igualmente legítima de ser cristiano, tan legítima como la católica. Asimismo, un teólogo guiado por el don de entendimiento no buscará jamás vanas novedades y no caerá jamás en la tentación de adaptar el evangelio a los criterios del mundo (por ejemplo, la «Teología del pueblo», la «Teología qweer», el relativismo filosófico y teológico, etcétera –cualquier hombre que profese tales delirios, no lo hace movido por el don de entendimiento).         El don de entendimiento resplandeció particularmente en santo Tomás de Aquino.

*    *    *

[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de entendimiento, para que por él pueda captar de manera profunda el contenido de los misterios de la fe y sus implicaciones, a la vez que cuidarme de todo error doctrinal. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

Día 7 – don de SABIDURÍA

 … lo que Dios preparó para los que le aman […]

a nosotros nos lo reveló Dios por medio del Espíritu.

Y el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios.

[…] nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios

(1Cor 2,9-11)

* Explicación teológica simple

        El don de sabiduría hace que el alma juzgue de manera correcta y certera acerca de las cosas divinas y que repose dulcemente en ellas. La raíz de este don es la sintonía producida entre Dios y el alma por la caridad: en efecto, por la caridad, se establece una verdadera comunión de «naturaleza» entre el alma y Dios, que es amor (1Jn 4,16) y esta comunión permite al alma identificar instintivamente la presencia y acción de Dios. Es por eso que en el Cantar de los Cantares, en el contexto de un intento de descripción de su amado para que sus amigas lo encuentren, la esposa les dice que, en definitiva, lo reconocerían aún entre diez mil (cfr. Ct 5,10). El don de sabiduría se activa de manera particular en la oración contemplativa, donde la «mirada» de fe se encuentra plenificada por el amor y se saborea la divina intimidad: «Gustad y ved qué bueno es el Señor» (Sal 34,9). Por el don de sabiduría, con seguridad y sin temor a equivocarse, las ovejas escuchan y siguen intuitivamente la voz del Buen Pastor (cfr. Jn 10,27). El don de sabiduría permite, además, juzgar de las cosas temporales a partir de las cosas divinas y, por eso, se extiende también al ámbito práctico.

* Ejemplos concretos

        Un alma movida por el don de sabiduría no es un alma ruidosa, que necesita del ruido (celular, televisión, radio…) para no sentirse sola: en efecto, el alma movida por el don de sabiduría no está sola, sino que vive en íntima comunión con Dios, sin dificultad y con agrado. Por eso se vuelve un alma silenciosa, mas no en el sentido de la ausencia de ruidos externos para «estar tranquila», sino en el sentido profundo de estar a la escucha de Dios mismo. Se oponen diametralmente a este don las «coreografías» (pseudo)litúrgicas, los aplausos en las misas, y las estridencias y actos histriónicos de esos iluminados que se autoperciben guiados por el Espíritu: no lo conocieron ni lo conocen. El don de sabiduría actúa en el alma pacífica, humilde y no altanera, es discreta, o sea, no necesita público para mostrarse, es misericordiosa y pura: en efecto, la impureza arraigada y no combatida produce la estulticia, que es exactamente lo opuesto a la sabiduría. Por eso el alma movida por el don de sabiduría no tiende a la risa fácil, no es burlona, ni habla de manera indecorosa. Un alma movida por el don de sabiduría tiende sin violencia a la íntima familiaridad con Dios y se aleja, exactamente en la misma medida, del amor de las cosas de la tierra, que le llegan a resultar extrañas y ajenas.

        El alma movida por el don de sabiduría alcanza una visión teológica de la historia, porque juzga acerca de la historia desde las causas trascendentes superiores, es decir, percibe cómo Dios gobierna providencialmente el mundo y detecta inmediatamente la acción de los enemigos de Jesucristo ya «trascendentes», o sea, los ángeles caídos, ya «inmanentes», o sea internos a la historia, como la francmasonería, las falsas religiones, el marxismo, etcétera.

        El alma movida por el don de sabiduría oye siempre la voz de la verdad (cfr. Jn 18,37). Por eso, el don de sabiduría se expresa de manera particular en lo que se suele llamar sensus fidei fidelis, o sea, esa suerte de instinto espiritual que permite a los fieles captar inmediatamente las verdades de la fe y qué es aquello que «suena extraño» y de lo que hay que cuidarse.

        El don de sabiduría resplandeció de manera particular en san Agustín.

*    *    *

[Veni creator]

        ¡Espíritu Santo, divino Consolador, te adoro como mi verdadero Dios, con Dios Padre y Dios Hijo! Te ofrezco mi corazón y te doy gracias por todos los beneficios que has hecho y haces incesantemente a todo el mundo. A ti, que eres el autor de todos los dones sobrenaturales y que colmaste de inmensos favores el alma de la santísima Madre de Dios, la Virgen María, te suplico que me visites con tu gracia y me concedas una efusión particular del don de sabiduría, para que por él pueda referir a Ti, como a mi último fin, todos mis deseos, todas mis acciones y que, descansando en la contemplación de los divinos misterios, pueda de algún modo participar en esta vida de algún destello de la plenitud insuperable de la visión beatífica en el Cielo. Amén.

[Padrenuestro, Avemaría y Gloria]

P. Christian Ferraro

Mayo 2024


Apéndice 1


Himno «Veni creator»

Traducción literal

Texto original

Traducción de F. L. Bernárdez

[1]

Ven, Espíritu Creador,

visita las mentes de los tuyos,

llena de la gracia divina

los corazones que tu creaste.

[2]

Tú, llamado Consolador,

don del Dios Altísimo,

fuente viva, fuego, caridad

y unción espiritual,

[3]

Tú, con tu facultad septiforme,

dedo de la diestra del Padre,

Tú, debidamente prometido por el Padre,

que enriqueces con el habla las gargantas:

[4]

enciende tu luz en los sentidos,

infunde tu amor en los corazones,

confortando con fuerza constante

lo débil de nuestro cuerpo,

[5 (te pedimos)]

que ahuyentes lejos al enemigo

y nos des la paz cuanto antes;

que así, bajo tu guía previniente,

evitemos toda culpa.

[6]

Haz que conozcamos, por ti, al Padre,

que conozcamos también al Hijo,

y que a ti, Espíritu de ambos,

te creamos en todo tiempo.

[7]

A Dios Padre sea la gloria

y al Hijo que resucitó

de entre los muertos y al Paráclito

por los siglos de los siglos.

Así sea.

 

[1]

Veni, creator Spiritus,

mentes tuorum visita,

imple superna gratia

quæ tu creasti pectora.

[2]

Qui diceris Paraclitus,

altissimi donum Dei,

fons vivus, ignis, caritas

et spiritalis unctio,

[3]

Tu septiformis munere,

digitus paternæ dexteræ,

tu rite promissum Patris,

sermone ditans guttura:

[4]

accende lumen sensibus,

infunde amorem cordibus,

infirma nostri corporis

virtute firmans perpeti,

[5]

hostem repellas longius

pacemque dones protinus;

ductore sic te prævio

vitemus omne noxium.

[6]

Per te sciamus da Patrem,

noscamus atque Filium;

teque utriusque Spiritum

credamus omni tempore.

[7]

Deo Patri sit gloria,

et Filio, qui a mortuis

surrexit, ac Paraclito

in sæculorum sæcula.

Amen.

[1]

Ven del seno de Dios, oh Santo Espíritu,

a visitar las mentes de tus fieles,

y haz que los corazones que creaste

se llenen con tus dádivas celestes.

[2]

Tú que eres, con el nombre de Paráclito,

el altísimo don de Dios altísimo,

y caridad y fuego y viva fuente

y espiritual unción para tus hijos;

[3]

Tú que eres beneficio septiforme,

índice de la diestra soberana,

prometido del Padre sempiterno,

generoso dador de la palabra:

[4]

aclara con tu luz nuestros sentidos,

infunde tu hondo amor en nuestros pechos

y fortalece con tu eterno auxilio

la flaqueza carnal de nuestros cuerpos.

[5]

repele con tu ardor al enemigo

y, dándonos la paz sin más demora,

sé nuestro guía para que podamos

evitar los peligros que nos rondan.

[6]

Haz que por tu intermedio conozcamos

al Padre y a su Hijo Jesucristo,

y que creamos, hoy y en todo tiempo,

en Ti que eres de entrambos el Espírítu.

[7]

Gloria sin fin al Padre y, con el Padre,

al Hijo, resurgido de la muerte,

y al Espíritu Santo que los une

desde siempre, por siempre y para siempre.

Amén.

Apéndice 2

Explicación teológica simple acerca de los dones en general

        Mucho se ha escrito acerca de los dones del Espíritu Santo. Mucho y, lamentablemente, salvo excepciones, mal. El tema se presta para la fabulación, para el bla-bla o «biribiri» y de hecho hay mucho, pero muuuucho de bla-bla, sanata y biribiri en internet, tanto en las páginas de los protestantes como, sobre todo, de católicos de tendencia neomodernista o pertenecientes a algún movimiento «espiritualista», en las que, haciendo gala al mismo tiempo de una ignorancia doctrinal, catequética y teológica crasa, de carencia de una verdadera experiencia del Espíritu y de falta absoluta de discernimiento, se incurre en groseros errores, lugares comunes y confusiones de todo tipo, a comenzar por la confusión entre los siete dones y los «carismas», pasando por la confusión entre los dones y las virtudes, para terminar con la confusión entre los dones mismos.

        En efecto, mientras los carismas son gracias actuales que no residen de manera real estable en quien los ejerce, los dones son realidades que residen de manera estable en quien los posee. En esto se asemejan a las virtudes. Pero las virtudes disponen al alma para ejecutar los actos propios de cada una, mientras que los dones la disponen para recibir las mociones del Espíritu Santo. Por eso, a diferencia de las virtudes, los dones no pueden pasar al acto por iniciativa de la persona, sino que lo hacen directa y exclusivamente por iniciativa divina[1]. Justamente, cuando esta iniciativa comienza a volverse predominante en la vida espiritual y la persona está más movida por la iniciativa del Espíritu Santo –a la que se pliega dócilmente– que por la iniciativa propia, entonces se habla de la etapa «mística» o vida mística: sin embargo, es siempre la misma vida de la gracia, sin diferencia específica alguna, sino tan sólo de grado de desarrollo y de predominio de iniciativa. La vida de la gracia es una participación de la vida divina en nosotros.

        Ahora bien, como lo propio de los hijos es tener la vida de los padres, y la vida de Dios no es una vida humana, sólo aquellos que son a título pleno guiados por el Espíritu Santo viven plenamente la filiación divina: «Cuantos son movidos por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios» (Rm 8,14). En efecto, no es posible, por iniciativa humana, pasar al acto de obrar a la manera divina. De donde se puede descubrir otro aspecto diferencial de los dones: mientras que las virtudes, incluso las infusas, se ejercen de suyo al modo humano, los dones «imponen» un modo sobrehumano, y propiamente divino, de actuar. De ahí que no funcionen mediante un razonamiento o discurso, cosa propia del intelecto humano, sino de manera instintiva: los dones son una realidad estable en el alma gracias a la cual ella puede ser movida instintivamente por el Espíritu Santo –mas sin que esto suprima la libertad del alma–.

        Así, cada don en concreto, en su campo propio, se distingue de algunas virtudes que se le pueden asemejar por esta doble característica: la modalidad instintiva que da espontaneidad y la elevación divina que da seguridad, solidez, profundidad y agudeza.

        Los dones del Espíritu Santo son siete[2]. Cuatro se refieren al ámbito del conocimiento y tres al ámbito tendencial. Como en el ámbito del conocimiento hay que distinguir entre la aprehensión y el juicio, y, dentro del juicio, el juicio a partir de las causas últimas, el juicio a partir de las causas próximas y el juicio acerca de las decisiones a tomar, hay un don que perfecciona a cada uno de esos aspectos. Así tenemos, en el orden respectivo, el don de entendimiento, sabiduría, ciencia y consejo. En el ámbito tendencial o afectivo debe distinguirse lo que se refiere a la relación con los demás y lo que se refiere al bien interno de la propia persona, ya en el orden irascible, ya en el concupiscible. Y eso por eso que tenemos, respectivamente, los dones de piedad, de fortaleza y de temor.

        En rigor, los dones pertenecientes al ámbito del conocimiento son superiores. El más elevado entre ellos es el don de sabiduría, a causa de su estrecha conexión con la virtud suprema, que es la caridad. Lo sigue el don de intelecto que supera al de ciencia porque se refiere principalmente a los misterios divinos, mientras que el de ciencia se refiere principalmente a las cosas creadas y temporales. Último entre los referidos al conocimiento se encuentra el don de consejo, que se refiere a materias cambiantes, contingentes y circunstanciadas. Luego siguen, en orden descendente, el don de piedad, el don de fortaleza y el don de temor: el primero de estos tres se refiere positivamente a Dios, el segundo al ejercicio de las obras árduas, en tanto que el tercero retrae de los males[3].

        Por lo que respecta a las virtudes, el don de sabiduría se relaciona especialmente con la caridad, el de entendimiento con la fe, como también el de ciencia, el de consejo con la prudencia, el de fortaleza con la fortaleza, el de piedad con la religión y el de temor con la caridad, la esperanza y la templanza.

        En cuanto vicios, al don de sabiduría se opone la estulticia, al de entendimiento la tosquedad, al de ciencia la ignorancia y al de consejo la precipitación. Asimismo, al don de piedad se oponen la indiferencia y el destrato, al de fortaleza la pusilanimidad y al de temor la impureza.

        Naturalmente, los dones están interconectados y por eso se comparan y colaboran entre sí. Sin ahondar demasiado, digamos algo al respecto. El don de sabiduría guarda relación con todos los otros porque, siendo el principal, constituye como su raíz común. De ahí que quien no está en gracia de Dios, careciendo de la virtud de la caridad, carece del don de sabiduría y, por consiguiente, de todos los demás dones.

        El don de entendimiento se refiere a la captación penetrante del contenido de los misterios, mientras que el de sabiduría proporciona el sólido reposo afectivo en ellos. Por su parte, el don de sabiduría se refiere principalmente a las cosas divinas, en tanto que el de ciencia se refiere principalmente a las cosas creadas: por extensión, a partir de las cosas divinas el primero juzga también de las cosas creadas, mientras que el segundo se remonta a las cosas divinas a partir de las creadas. Un número considerable de autores confunde el don de sabiduría con el don de consejo, que es una manera derivada y segunda de sabiduría práctica –ciertamente, el don de sabiduría tiene también un alcance práctico; pero se diferencia del don de consejo en que juzga de las cosas a partir de la consideración de la causa primera, cosa que escapa por completo al ámbito y modo propios del don de consejo, que se refiere a la capacidad de salir airosos evitando toda perplejidad y error decisional en circunstancias concretas.

        El don de entendimiento guarda relación con el don de ciencia en cuanto que este último, referido a las cosas temporales, capta qué cosas son las que caen bajo el acto de fe y que cosas no caen bajo él. Asimismo guarda relación con el don de piedad, bajo el respecto de la comprensión de la sacralidad y majestad de Dios.

Apéndice 3

«El espíritu del Señor está sobre mí» (Lc 4,18 – Is 61,1)

        Los siete dones del Espíritu Santo resplandecieron particularmente en Jesús durante su vida pública y los evangelios nos lo dejan ver, al menos de manera indirecta. Por el don de sabiduría toma largos tiempos de oración en soledad (cfr. Mt 14,23) y capta en perspectiva las consecuencias trascendentes e históricas del rechazo de Dios: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo» (Lc 10,18); «… llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos […] porque si con el leño verde hacen esto, con el seco ¿qué se hará?» (Lc 23,28.31). El don de entendimiento da a su intelecto una comprensión sumamente profunda de la Biblia, de tal modo que en el texto de la zarza ardiente (cfr. Ex 3,15) ve claramente indicada la resurrección: «No es un Dios de muertos, sino de vivos» (Mt 22,32). El don de consejo le permite salir airoso de una maliciosa trampa, dejando sin palabras a sus enemigos: «Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios» (Mt 22,21). El mismo don le permite proteger a la adúltera de quienes querían lapidarla: «Quien esté sin pecado, que ose tirar la primera piedra» (Jn 8,7). Es por el don de fortaleza que anuncia con entereza inquebrantable tres veces su pasión (Mc 8,31.32a; 9,30-31; 10,32-34). Es por el don de ciencia que puede ver la mano de Dios en «las aves del cielo» y «los lirios del campo» (Mt 6,26.28). El don de piedad resplandece de manera insuperable en su relación con el Padre y en su apreciación de las almas simples: «¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños! Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito» (Mt 11,25-26). El don de temor se ve en su rechazo total del pecado (cfr. Lc 4,3-13) y en su inocencia intachable: «¿Quién de vosotros podrá argumentar que he pecado?» (Jn 8,46).


[1] En rigor, este aspecto no basta para diferenciarlos de las virtudes teologales, las cuales, a causa de la excelencia de su objeto, no pueden ser activadas por iniciativa humana: «… nadie puede llamar a Jesús “Señor”, sino por el Espíritu Santo» (1Cor 12,3). Precisamente, son ellas, las virtudes teologales, especialmente la caridad, las raíces inmediatas de los dones, que están a su servicio.

[2] Se encuentran elencados en una profecía acerca de Jesucristo: «Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y piedad. Y le inspirará en el temor de Yahveh» (Is 11,2 – LXX y Vlg; el texto hebreo usa el mismo término [יִרְאַת] para «piedad» [εὐσεβεία/pietas] y «temor» [φόβος/timor]).

[3] El elenco del profeta Isaías propone un orden de prioridad según dos criterios: primero, el de la excelencia específica de cada don; luego, el de la dificultad de la materia. De ahí que ante todo se elenquen el don de sabiduría y el de entendimiento, se añadan el consejo y la fortaleza. El orden de los tres restantes se entiende claramente: primero debe colocarse el de ciencia, que es del orden cognoscitivo, luego el de piedad, que se refiere a los bienes y, por último, el de temor.

12 comentarios

  
África Marteache
Muchísima gracias, Padre. He leído en Infovaticana que en el Concilio, o no sé si antes que él, se suprimió la Octava de Pentecostés. Aquí se le llamaba "Pascua Granada", para distinguirla de la "Pascua Florida" o de Resurrección y en Cataluña sigue siendo día feriado. Como nadie nos habla ya del tercer día más importante del año, a pesar de que el Espíritu Santo anda en lenguas sinodales, es de agradecer que algunos sacerdotes hagan el esfuerzo de mantenernos en la liturgia de la Iglesia que, a cuenta de migrantes, catástrofes naturales y demás yerbas amargas, está muy abandonada.
18/05/24 3:11 PM
  
África Marteache
Se ve que el teólogo que escribe esto es italiano porque en el Apéndice 3.3 dice "elenco" y "elenquen" con el significado de citar, listar o enumerar, pero que yo sepa en español tal verbo no existe. La palabra elenco sí pero tiene un uso muy restrictivo que no se puede aplicar a este caso.
"La "cita" del profeta Isaías propone un orden de prioridad según dos criterios: primero, el de la excelencia específica de cada don; luego, el de la dificultad de la materia. De ahí que ante todo se "enumeren" el don de sabiduría y el de entendimiento, se añadan el consejo y la fortaleza". O algo parecido.
Lo digo por aclarar a aquél que se desconcierte ante este párrafo.
18/05/24 4:10 PM
  
Crux ave, spes unica
Estimado P Ravasi,

Es de sobra conocida la contumaz obstinación de algunos bloggeros y comentaristas como AJ, Fermín y urbel entre otros negando el dogma de la infalibilidad que precisa la constitución dogmática lumen gentium en su punto 25 cuando afirma tajantemente que es doctrina de Cristo lo que establecen el Papa en comunión con los Obispos en cuestiones de Fe y Moral.

¿Por qué es tan gravísima esta obstinación pública que escandaliza y confunde a muchas personas?

Porque negar Lumen Gentium 25 es también poner en cuestión la formación del Canon Bíblico.

Ante todo afirmar contundentemente que aunque un fijacion solemne y universal del Canon no se hizo hasta el concilio Florentino SXV 1442, eso que quiere decir ni mucho menos que hasta entonces no estuviera claro, ya que la Iglesia define cuando sale al paso una herejía. Es obvio que el Canon estaba fijado en tiempos muy remotos en documentos episcopales y sinodales donde se rechazaban apócrifos y se daba la lista completa de libros de la Biblia, por ejemplo:

1. La Carta Pascual de San Atanasio años 367 contiene la integridad de los libros del NT.
2. En Occidente se da la lista completa del AT (45 libros si Jeremias y lamentaciones como 1 solo libro); en un decreto del Papa Damaso año 380, en los Sinodos de Hipona y Cartago etc etc.


Muchos siglos antes de la definición solemne y universal la Iglesia tenía claro el canon de la Biblia en virtud de lo establecido en cuestiones de Fe por el Papa y los obispos en comunión (lumen gentium 25)

Existe mucha gente por aquí que no está en comunión con la Iglesia católica, y esto debe ser comunicado con nombres y apellidos a la Santa Sede.

¿ Usted que opina ?
18/05/24 6:47 PM
  
SS
Muy eficaz, muchas gracias .
19/05/24 1:44 PM
  
Argia
Es muy bueno pedir los dones del Espiritu Santo, la Iglesia los necesita, sobre todo en estos tiempos, otra cosa es saber si se tiene alguno.
Es un alivio que los dones se desplieguen por iniciativa divina, y no funcionen mediante un razonamiento o discurso, de esta manera uno no se puede equivocar cuando los muestre.

Ave spes unica, sobre lo que ud. escribe sobre" Lumen Gentium 25 cuando afirma tajantemente que es doctrina de Cristo lo que establecen el Papa en comunión con los Obispos en cuestiones de Fe y Moral ", me gustaría saber si todos los documentos o alguno de ellos de este papado han salido en esas condiciones.


19/05/24 6:06 PM
  
África Marteache
Crux Ave: Las personas citadas no son blogueros sino meros comentaristas en los blogs.
19/05/24 9:43 PM
  
enrique Cheli Pedraza
Rogamos, Oramos e Imploramos, pidiendo, solicitando e impetrando , q, el Espíritu Santo, nos asista, con sus 7 dones y a quienes se encomienden a El , colaborando, en hacer circular la Novena en su honor
¡ Ven, Espíritu Santo¡
" Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor
Oh, Dios, que con la luz del Espíritu Santo, iluminas los corazones de tus fieles,concédenos que guiados por el mismo Espíritu
seamos capaces de responder a la Voluntad de Dios ,
buscando primero en todo el reino de Dios y su Justicia
y nos gocemos en su consuelo
celestial"

FIESTA DE PENTECOSTÉS
/ Rogamos , para recordar ,pedir en esta Fiesta de Pentecostés, que, tomemos conciencia que somos peregrinos, rumbo al Reino de los Cielos ,y, que el don de Dios, es el Espíritu Santo¡

/ Oramos, a fin de tener presente, que, quien se deja conducir por el Espíritu, esos son los hijos de Dios( Romanos 8,14)

/ Imploramos , para no olvidar, que, nuestros cuerpos a partir del Bautismo se transforman en moradas del Espíritu Santo
( 1 Cor. 6,19.15.20

enrique Cheli Pedraza

educador
Laico, servidor de la comunión

Instituto
Nuestra Señora de las Américas
[email protected]
Argentina

En el 1º día de la Novena al Espíritu Santo...
/ Rogamos, para recordar , en el 1º día de la Novena en honor al Espíritu Santo , que es la más antigua de las novenas, ya, que fue sugerida , en aquel entonces por el Señor, cuando les propuso a sus apóstoles, discípulos y seguidores que permanecieran en Jerusalén en espera de la venida del Espíritu Santo, en el primer Pentecostés y , es, hoy, la novena oficialmente formulada por la Iglesia , dirigida a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad , constituyendo una oración eficaz en vistas a alcanzar el entendimiento , la fortaleza y el amor de lo Alto.

/ Oramos, a fin de tener presente que la Virgen en Medjugorje en 1984, dijo : "Queridos hijos, esta tarde quiero pedirles que durante los días de esta novena, oren para que el Espíritu Santo, descienda sobre sus familias . Oren y no se arrepentirán. Dios les concederá Sus dones, con los que lo glorificarán hasta el fin de sus vidas terrenas. Gracias por haber respondido a mi llamado".

/ Imploramos , para no olvidar , que, el Espíritu Santo, con sus siete dones, ilumina la mente, fortalece la voluntad, e inflama el corazón con el amor de Dios y para asegurarnos la salvación eterna, que, es lo que pedimos en este primer día, debemos invocar al Divino Espíritu Paráclito constantemente, porque “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues, nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros” (Rom 8:26).


En el 2º día de la Novena al Espíritu Santo...
/ Rogamos, para recordar, pedir en este Segundo día de la Novena al Espíritu Santo que el Señor nos envíe al Espíritu Paráclito y que nos capacite a desear, conocer y amar a Dios con todos nuestro ser.

/ Oramos, a fin de tener presente pedir ,que el Señor, colme nuestra sed con el agua vivificante de la Vida Divina, a través del Espíritu Santo Consolador.
/ Imploramos , para no olvidar, pedir que se manifieste el Espíritu Santo, en nuestro interior, y, así mismo a quienes en este instante agonizan en el Universo a un paso de transitar el camino hacia la Eternidad en el preludio de las vísperas de la vigilia de su Pascua

.En el 3º día de la Novena al Espíritu Santo
/ Rogamos, para recordar pedir en este 3º día de la Novena al Espíritu Santo, que ríos de agua viva corran dentro nuestro, como chorros de agua que salten hasta la vida eterna y preparen nuestros corazones para recibir el soplo del Divino Espíritu.

/ Oramos, a fin de tener presente pedir, que, bajo el influjo vivificante del Espíritu Santo ,

nuestra vida se asemeje cada vez mas a la de Cristo, con una entrega completa al Padre y que nos sea regalada la comunión con la Santísima Trinidad .

/Imploramos , para no olvidar pedir ,que, el Espíritu Santo, se nos revele, llenándonos de vida . ,y, que siempre nos guie para lograr participar del Paraíso en el reino de los cielos por toda una " eternidad " conformando, dese ya nuestro existir, con los impulsos de la Gracia, purificándonos , liberándonos y desligandonos de los deseos inútiles, de las fantasías sin futuro y de la agitación estéril que nos alejan , distancian y separan de la Voluntad de Dios.

En el 4 día de la Novena al Espíritu Santo...
/Rogamos, para recordar pedir en este 4º día de la Novena al Espíritu Santo, que, nos sea concedido el don de "sabiduría" para saber apreciar los bienes del cielo y nos sean mostrados los medios para alcanzarlo y discernir tras nuestras opciones de vida, lo que favorece o perjudica el Proyecto , Plan y Voluntad de Dios a través de los 10 Mandamientos , que ,termina beneficiando o dañando a nuestro círculo de Familiares, Amistades y Conocidos ,ya, que ,no es lo mismo , enfocar nuestras vidas con ejemplaridad moral para edificación del entorno o ligereza, o, deshonestidad y liviandad , moral, no siendo lo mismo para nuestra salvación eterna , quienes se sobreponen a la tentación, o, ceden a la misma .

/ Oramos, a fin de tener presente, solicitar ,que, nos sea concedido el don de "entendimiento" iluminando nuestras mentes para que podamos comprender los misterios de la salvación, y, que el Señor sostenga, fortalezca y vivifique en nosotros y en toda la Iglesia, la predicación del Evangelio, de la Pascua de Resurrección en vistas a que lo transmitamos con fuerza y que sea anunciado por virtud del Espíritu Santo, empezando, por nuestros Familiares, Amistades y Conocidos , ya, que necesitamos ser evangelizados, asi mismo catequizados, y, que se nos advierta a tiempo, las verdades reveladas por Dios , en vistas a que, nos cuidemos de contradecir , alguno de los Mandamientos o el morir nos encuentre, habiéndonos, instalado en algunos de los 7 pecados, o, tendencias e inclinaciones capitales en ausencia de estado de gracia, porque, no hubo nadie del entorno ,que, tuviera la generosidad de prevenirnos a tiempo , preocupados ,por nuestra salvación ,por una eternidad( incurriendo, por consiguiente en el pecado de " omisión" tan común entre quienes se vienen disfrazando de cristianos, católicos y creyentes para salvar las apariencias, practicando, una religiosidad exterior, solamente, para ciertas ceremonias ) .

/ Imploramos, para no olvidar, impetrar, que, nos sea concedido el don de "consejo" que nos lleve a actuar con rectitud de intención , para beneficio de nuestro entorno ,esforzándonos en conocer la Voluntad de Dios, compartiendo dicho Mensaje, donde se nos advierte, que, según nuestro estilo de vida en el mas Acá, luego del morir, nos esperan tres destinos ( o cielo, por una eternidad, o purgatorio , temporario, para saldar nuestras deudas, veniales ,o, infierno por una eternidad )y, nos liberemos de aconsejar y mal encaminar en el error o hacer equivocar a nuestro prójimo , sugiriéndoles, comportamientos que contradicen la Voluntad de Dios, de lo cual nos tocará tarde o temprano que rendir cuentas.

En el 5º día de la Novena al Espíritu Santo...
/ Rogamos, para recordar pedir en este 5º día de la Novena al Espíritu Santo que se cumpla en nosotros la promesa de Jesús, quien dijo: "Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho".

/ Oramos, a fin de tener presente pedir ,que, nos sea concedido el don de " fortaleza" para enfrentar con valentía ,proféticamente( denunciar y anunciar) a todo lo que se opone a la Voluntad de Dios, sancionada en los 10 Mandamientos y reafirmada por Jesús de Nazareth en los 4 Evangelios y corroborada por las advertencias de la Virgen en sus múltiples últimas apariciones.

/ Imploramos , para no olvidar pedir a Jesús, que, en nuestro nombre, ruegue al Padre ,que, nos sea dado el Paráclito y que el Espíritu Santo, permanezca habitando eternamente siempre en nosotros, y, nos recuerde lo que Jesús, nos anunció de las advertencias en vistas a apartarnos a tiempo de lo que nos pudiera alejar de la comunión con Dios y sus consecuencias en el Mas Allá por haber irrespetado su Voluntad ,y, que el morir nos encuentre en "estado de gracia"


En el 6º día de la Novena al Espíritu Santo...
/ Rogamos, para pedir, en este 6º día de la Novena ,que, el Espíritu Santo, active en nosotros la gracia cooperante y la gracia eficiente , enriquecidas con nuestro esfuerzo reflexivo y consentimiento personal, y, que abiertos a la inspiración divina , nos adentremos profundamente en el mundo de la Santísima Trinidad.

/ Oramos, a fin de tener presente, solicitar, que, los dones del Espíritu Santo, que, nos fueron infundidos ,durante el Bautismo nos capaciten para aprovechar la gracias, que, vienen de la Santísima Trinidad .
/ Imploramos , no olvidar pedir, al Espíritu Santo ,que, bajo el influjo de la Gracia , estos dones del Paráclito ,entren en acción en este mismísimo instante , beneficiándose con gracias, favores y bendiciones, nuestros familiares, amistades y conocidos.

En el 7º día de la Novena al Espíritu Santo...
/Rogamos, para recordar, pedir en este 7º día de la Novena, que ,nos dejemos conducir por el Espíritu Santo en vistas a que la Gracia se apodere de nuestros corazones y que la plenitud de la vida divina , penetre en nosotros y que confesando nuestros pecados , seamos ,limpios de toda iniquidad.

/ Oramos, a fin de tener presente, solicitar al Espíritu Santo, que nuestro vivir, sea un preludio de la vida eterna, y, que por la Gracia, participemos en la vida Trinitaria, y ,que nos sea concedido conocer que actos nos son necesarios para adelantar cada quien y nuestro entorno en el camino de nuestra salvación.
/ Imploramos , para no olvidar, impetrar al Espíritu Santo ,que ,nos haga descubrir ,que, toda oración rezada con Fe, Esperanza y Caridad, será escuchada "infaliblemente" por Nuestro Señor, y, que tomemos conciencia, que, por la plegaria, cooperamos activamente en la realización de la redención

En el 8º día de la Novena al Espíritu Santo...
/Rogamos, para recordar, pedir en este 8º Día de la Novena, que, seamos dóciles a las inspiraciones del Espíritu Santo , que, aceptemos siempre sus directivas y que, nos dispongamos a toda hora a recibir su soplo inspirador.

/ Oramos, a fin de tener presente, pedir al Espíritu Santo ( dulce huésped del alma) a partir del Bautismo, cuya misión es conducirnos a la " cristificación , santidad y divinización ", que, nos consuele de nuestras aflicciones, tristezas y desalientos, quien, siempre ora con nosotros y por nosotros, cuyas gracias, están a nuestra disposición y que sea nuestro maestro de oración y, que, Jesús ruegue al Padre, que, el Paráclito, nos asista con sus 7 dones y a través de El recibamos el milagro de una Buena Noticia .
/ Imploramos, para no olvidar, lo que san Pablo les decía a los primeros cristianos: " ¿ No sabéis que sois Templos de Dios y que el Espíritu Santo, vive en vosotros?

En el 9º día de la Novena al Espíritu Santo ...
/ Rogamos, para recordar en este 9º Día de la Novena pedir que el Espíritu Santo, despierte nuestro interés por las cosas , Últimas, Escatológicas y Celestiales, y que El habite en nuestro corazón, como en su casa propia y que ha pesar de estar expuestos constantemente a los ataques de las fuerzas de Satán , y sus legiones de demonios ,jamás sucumbamos , antes bien imploramos, seamos librados de toda clase de Mal. ( Pedro 1 , 5:8; Carta de Pablo a los Efesios 6: 12 y otros textos mas)

/ Oramos, a fin de tener presente pedir al Espíritu Santo ,que, encienda con su luz nuestra inteligencia , infunda su amor en nuestros corazones y con su auxilio, aleje de nosotros al enemigo, especialmente en la hora de nuestra Pascua , que, seamos capaces de decir" En Tus manos encomiendo mi espíritu", y, que a través suyo conozcamos al Padre y también al Hijo y, desde ya comencemos a comulgar con el Misterio de la Santísima Trinidad.

/ Imploramos , no olvidar pedir para quienes han rezado esta Novena, que, nos sea conferido el don del temor a Dios, piedad, fortaleza, consejo, ciencia, entendimiento y sabiduría ,y, que el Espíritu Santo, nos señale el camino y Él determine nuestro rumbo en vistas a que alcancemos la verdadera meta de nuestra vida, que es comulgar en la eternidad con la Santísima Trinidad en compañía de María, san José, los 9 coros de Ángeles ,y el Cuerpo Místico, junto a quienes eligieron vivir, según la Voluntad de Dios.

Gracias, Favores y Bendiciones a Quienes orarán por las siguientes intenciones y colaborarán en hacerlas circular en vistas a que mas se beneficien.

( Al tener presente, que toda acción, aporte y contribución para informar, orientar y compartir con el prójimo, favorece , beneficia y bendice, no solamente a quien la realiza ,en cuanto a la consecución de su propia cristificación, santificación y divinización, sino, que repercute "positivamente" en todo el Cuerpo Místico, retrocediendo las tinieblas del Mal ,que pudieran rodearnos y difundiéndose una gran luz de protección , amparo y auxilio " espiritual" alrededor de uno, según, el testimonio de los santos y las santas que tales visualizaron y narraron a través de sus biografías de lo que Dios, les concedió para edificación de los creyentes y nuestra conversión diaria a su Voluntad , sancionada, en los 10 Mandamientos )
20/05/24 11:21 PM
  
enrique Cheli Pedraza
Al evocar que El Don de Sabiduría: es concedido por el Espíritu Santo que nos permite al apreciar lo que vemos, concluir que es fruto de la creación de Dios ( Santo Tomás de Aquino ,enseña, que el objeto de este don es el mismo Dios en primer lugar, y, también, las cosas de este mundo en cuanto se ordenan a Dios y de Él proceden , y, nos llevan a deducir racionalmente ,que, somos fruto de una creación con sus reglas, normas y estatutos, sancionados, en los 10 Mandamientos)

El Don de Entendimiento : que se nos otorga para comprender, (que, las cosas que vemos, fruto de la obra divina) , nos permitan penetrar profundamente en las verdades , que, Dios ha revelado
( Según dice Santo Tomas gracias a este don, Dios es entrevisto aquí abajo​ más fácilmente para quienes reciben este don, si bien los misterios de la fe persistan rodeados de una cierta oscuridad).

El Don de Ciencia: facilita al hombre comprender lo que son las cosas creadas como señales ,que, llevan a Dios.


El Don de consejo: es el don mediante el cual el Espíritu Santo, perfecciona los actos de la virtud de la prudencia, es decir, a la elección de los medios ,que, se deben emplear en cada situación. No solo en situaciones en las que se han de tomar grandes determinaciones, sino, también en los detalles más pequeños de una vida corriente, o sea: saber decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios.

El Don de Fortaleza: lo da el Espíritu Santo a quienes necesitan vencer los obstáculos y poner en práctica las virtudes. al recordar que Jesucristo, prometió a sus apóstoles que serán revestidos por el Espíritu Santo de la fuerza de lo alto..​ Este don refuerza la virtud del mismo nombre, la fortaleza, dándole resistencia y aguante frente a cualquier clase de peligros y ataques

El Don de Piedad: tiene por objeto fomentar en la voluntad un amor filial hacia Dios, al que considera como Padre, y un especial sentimiento de fraternidad para con los hombres por ser hermanos e hijos del mismo Padre Por esta razón, la plegaria favorita de la Humanidad para con Dios es la que enseñó Jesucristo: «Padre nuestro que estás en los cielos...»( o sea: en nuestro interior) . Este don perfecciona la virtud de la fe
( Fuente: Catolicidad)





Fe - Wikipedia, la enciclopedia libre





Don de Temor: es el don que nos salva del orgullo,la vanagloria y el yo yo yo , creyéndonos insustituibles y hacer a un la a Dios , sabiendo, que lo debemos todo a la misericordia de la Santísima Trinidad ( no dejando de preguntarnos,¿ Que , estamos haciendo para cultivar la relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo ? ) .




Por otro lado, los frutos del Espíritu Santo son:

Caridad.
Gozo..
Paz.
Paciencia.
Longanimidad.
Bondad.
Benignidad.
Mansedumbre.
Fe.
Modestia.
Continencia.
Castidad.




/ Rogamos , para recordar, pedir diariamente los dones del Espíritu Santo los cuales se derraman constantemente desde el día de aquel " Pentecostés" sobre toda la Humanidad, rumbo a la Casa del Padre( que, lamentablemente mas de uno, no sabrán aprovechar por sus estilos de vida, que, contradicen la Voluntad de Dios y otros trágicamente rechazarán...)



/ Oramos, a fin de tener presente, apelar al auxilio del Espíritu Santo( nuestro dulce huésped del alma) para que "opere con sus dones" en nosotros, familiares y amistades y en quienes buscan a Dios con sincero corazón y rectitud de intención y se hallan en proceso de conversión .





/ Imploramos , para no olvidar, pedir, que el Espíritu Santo nos asista en la búsqueda del bien, de la verdad y de la santidad en el camino de perfección del desarrollo de nuestra vida espiritual al cual Jesús nos invita y compartamos generosamente con Familiares, Amistades y Conocidos y a tiempo nos apartemos de aquello que pudiera alejarnos de Dios por toda una eternidad, si el morir, que hoy por la Inseguridad, Violencia y Criminosidad nos acecha en todas partes, encontrándonos ausentes de " estado de gracia" .



Gracias, Favores y Bendiciones a Quienes orarán por las siguientes intenciones y colaborarán en hacerlas circular en vistas a que mas se beneficien.
( Al tener presente, que toda acción, aporte y contribución para informar, orientar y compartir con el prójimo, favorece , beneficia y bendice, no solamente a quien la realiza ,en cuanto a la consecución de su propia cristificación, santificación y divinización, sino, que repercute "positivamente" en todo el Cuerpo Místico, retrocediendo las tinieblas del Mal ,que pudieran rodearnos y difundiéndose una gran luz de protección , amparo y auxilio " espiritual" alrededor de uno, según, el testimonio de los santos y las santas que tales visualizaron y narraron a través de sus biografías de lo que Dios, les concedió para edificación de los creyentes y nuestra conversión diaria a su Voluntad , sancionada, en los 10 Mandamientos )
20/05/24 11:30 PM
  
Crux ave, spes unica
África Marteache
Crux Ave: Las personas citadas no son blogueros sino meros comentaristas en los blogs.

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He dicho que también hay bloggeros (a parte de los nombres citados) que niegan y desprecian la constitución lumen gentium y sus precisiones doctrinales como la del punto 25. No especifico sus nombres porque sería censurado por el Padre Ravasi, así que me lo ahorro.

Ellos lo saben, Dios lo sabe, y espero que en la Santa Sede tomen nota de ello.


Repito; hay mucha materia considerada infalible doctrina de Cristo en virtud de Lumen Gentium 25 que no ha sido definida solemne y de manera universal. Como por ejemplo los 73 libros de la biblia que durante 15 siglos no fue definidos solemne y universalmente hasta que salió al paso la herejía de lutero. Y si la herejía de lutero no hubiera existido no hubiera hecho falta definirlos solemne y universalmente. Esto es algo básico y de extremada importancia.

Los que niegan que lo establecido en cuestiones de moral y fe por Papa y Obispos en comunión puede no ser infalible están escandalizando y no están en comunión con la Santa Iglesia Católica.
21/05/24 2:17 AM
  
Crux ave, spes unica
Tenga usted en cuenta, Africa, que aunque se haya definido con precisión en la constitución dogmática Lumen Gentium, dicha exactitud y concisión doctrinal rige desde el principio en virtus del atar y el desatar de Cristo al Papa y colegio episcopal, y la prueba más fehaciente de ello fue la configuracion de los 73 libros de la Biblia que fueron discriminados y filtrados de entre apocrifos y heréticos por el papa y los obispos en como ya dije Sinodos de Hipona y Cartago entre otros.


Por ello, queria Africa, aquellos sacerdotes, bloggeros y comentaristas que públicamente escupen y vomitan sobre lumen gentium 25 escandalizan gravemente y por supuesto no están en comunión con la Iglesia.


Más grave es el asunto cuando patean lumen gentium 25 y el catecismo por razones espureas y revanchísticas por no estar de acuerdo con la reforma liturgica y echar pestes del novus ordo.

Cuando se les cita esta precision doctrinal del catecismo, que es infalible doctrina de Cristo en virtud de lumen gentium 25:

83 (catecismo): Es preciso distinguir de ella las "tradiciones" teológicas, disciplinares, litúrgicas o devocionales nacidas en el transcurso del tiempo en las Iglesias locales. Estas constituyen formas particulares en las que la gran Tradición recibe expresiones adaptadas a los diversos lugares y a las diversas épocas. Sólo a la luz de la gran Tradición aquéllas pueden ser mantenidas, modificadas o también abandonadas bajo la guía del Magisterio de la Iglesia.




Les suele dar vueltas la cabeza como a la niña del exhorcista.
22/05/24 5:23 AM
  
Crux ave, spes unica
Gracias estimado P Ravasi por no censurar los comentarios, Aunque hay cosas en las que no estoy de acuerdo con usted. Gracias de corazon
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Si son respetuosos y no se van del tema, no debería por qúe. Bendiciones. PJOR
22/05/24 1:07 PM
  
Carmen L
¿Es el CV II dogmático? ¿No declara ser pastoral?
¿Y la letra de los demás documentos? ¿Dónde quedan el latín y el canto gregoriano? Si va de la letra de los documentos sea la letra de todos y cada uno, caso contrario me temo que sea un intento de someter al personal.
30/05/24 10:54 PM

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