(468) Escepticismo ¿católico?

La Sagrada Escritura lo advierte claramente«Vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado» (Jn 15, 3). Nuestro Señor es la Palabra que dice palabras que limpian, esto es, que salvan; palabras que son una doctrina que purifica y eleva el entendimiento.

¿Cómo es, entonces, que el católico neomoderno pretende que, para el cristianismo, no importan tanto las palabras salvíficas de Nuestro Señor Jesucristo, como nuestros sentimientos?

Sin embargo, como dice el P. José María Iraburu:

«El valor de la palabra es máximo en el Cristianismo (cf. Jn 1,1). En la palabra, hablada o escrita, está la verdad o la mentira, está por tanto la salvación o la perdición de los hombres» (24) Lenguaje católico oscuro y débil.

Por contra, el neomodernista no da importancia a las palabras reveladas por Dios, no considera relevante la doctrina. Y es así porque el catolicismo modernizado, haciendo suyos los presupuestos de la Nueva Teología y del personalismo, desconfía de la eficacia de las palabras: es kantiano, es escéptico, es humanista, es filoluterano.

Sí, el humanismo católico es escéptico, le parece poco respetuoso con la libertad de conciencia del hombre moderno proclamar a los cuatro vientos que hay una verdad, una doctrina que obliga, porque inequívocamente la expresa; un sólo sentido en que ésta puede interpretarse. Y de este escepticismo, del que bebemos desde hace décadas, manan muchas toxinas emotivas y surgen muchas experiencias efímeras, pocas verdades y muchos errores.

¿Cómo pretende el católico de hoy, embriagado de fenómenos, limpiarse por la palabra que Cristo ha comunicado, esto es por la doctrina revelada, si no cree en la eficacia de la doctrina? Pretende salvarse por emociones, por la voluntad, por la autodeterminación, pero no por la doctrina. Prefiere, con Hans Urs von Balthasar, un pluralismo doctrinal moderado, donde quepan diversas expresiones de la verdad, pero no formulaciones incontestables, precisas. Importa el hecho religioso, dicen con cara fenomenológica, pero no la verdad religiosa.

 

Es un grave fenómeno que remite a Kant, y aun más, a Ockham, a Escoto, a Pico de la Mirandola, al antropocentrismo de los renacentistas, a los modernos… Creen que la realidad en sí misma es incognoscible, que la doctrina no sirve para conocerla. Desconocen, o no quieren saber, que nuestra razón, y nuestra fe, pueden penetrar natural y sobrenaturalmente esa realidad misteriosa que nos supera, y mediante una serie de proposiciones salvíficas purificarnos, iluminarnos, restaurarnos. 

Es conformados a las palabras divinas que dice el Verbo, dador de gracia y de verdad (Cf. Jn1, 17), que remontamos las tinieblas y superamos al hombre viejo, sobrevolando el Mundo Caído hacia la Jerusalén Celestial. Pues, como enseña insistentemente la escuela española, como San Juan de la Cruz, aunque la doctrina no es proporcionada respecto de lo misterioso en sí mismo, sí es proporcionada a nuestro numen, se ajusta a la estructura de nuestro conocer, según la medida del don divino. Por eso la fe, que consiste en creer, sí es modo proporcionado de unión con Dios.

Nuestros ancestros lo tenían muy claro. El entendimiento, la doctrina, ha de tener la primacía sobre la voluntad, y sobre el afecto, y esto no impide la excelencia de la caridad, antes bien la amplifica, porque la orienta.

Bien lo explica nuestra tradición hispánica, por don Francisco de Quevedo, que en su Política de Dios precisa: 

«El entendimiento bien informado guía a la voluntad, si le sigue. La voluntad, ciega e imperiosa, arrastra al entendimiento cuando sin razón le precede. Es la razón, que el entendimiento es la vista de la voluntad; y si no preceden sus ajustados decretos en toda obra, a tiento y a oscuras caminan las potencias del alma. Ásperamente reprende Cristo este modo de hablar.»

 

Vivimos, sin embargo, asediados por los difamadores de doctrina, glorificadores del subjetivismo, enaltecedores del sinfonismo doctrinal, que aman la ambigüedad y siembran sospechas sobre el orden natural y sobrenatural. Son los seguidores, ahora, de Rahner y compañía, esos que califican de triunfalista la antigua confianza, venerable y tremenda, en las palabras de Cristo. 

Y así, domingo tras domingo, nos bombardean con homilias heridas por el mismo estribillo neomoderno: la fe no consiste en creer sino en sentir, confiar, tener una relación personal… pero creer ¡no!, eso era antes, cuando la Iglesia era carca y retrógrada y confiaba en la doctrina. Entonces ¡no había verdaderos católicos! Eran cuadriculados adoradores de catecismos. Y con esta cantinela difunden, domingo tras domingo, que la fe no consiste en creer esas palabras que Nuestro Señor Jesucristo ha dicho que nos han de limpiar, que necesitamos para vivir en la luz, que nos han de restaurar con verbos nutricios.

 

A medida que avanza la vida cristiana, como efecto de la gracia santificante, Dios suscita experiencias internas de fe, esperanza y amor, y en modo sobrehumano, la acción de los dones eleva al alma, si Dios lo quiere, a profundas experiencias de sobrenatural fruición. Pero es fruto, divina consecuencia de la vida teologal y sacramental, y no sustitución emotivista y antiintelectual de las virtudes teologales.

Cosa muy imprudente y dolosa pretenden los neomodernos: saltarse los cimientos, los pilares del edificio, la sabia distribución de vanos y paredes, y empezar la casa por el tejado; como si no fuera necesario creer, como si no fuera necesario limpiarse con las palabras que dice Cristo; como si no fuera moralmente necesaria la Revelación, como si no fuera necesario ni creer ni estar en gracia para ser un místico.

Por eso, como hacían nuestros antepasados, digamos con fuerza, movidos por la gracia: creo, espero y amo. Y profesemos con energía y convicción, como enseñaba el Ripalda:

«33 P. ¿Son ciertas las cosas de fe que nos enseña?
R. Tan ciertas como que son verdades reveladas por Dios: que no puede engañarse, ni engañarnos.
34 P. ¿Cómo sabemos que han sido reveladas por Dios?
R. Por nuestra Santa Madre la Iglesia, que está regida y gobernada por el Espíritu Santo.
35 P. ¿Y tan necesario es creerlas?
R. Tanto, que sin fe en ellas nadie puede ser justo, ni salvarse»

 

14 comentarios

  
Markus
Muy de acuerdo con usted. El escepticismo nunca puede ser católico, ya que nosotros mismos creemos que Dios es la verdad. Se me vienen a la mente la palabras de Santo Tomás: “El que dice que la verdad no existe es porque sabe que la verdad existe, ahora si es verdad que la verdad no existe, entonces es verdad que la verdad no existe". Este simple argumento (creo que lo puse bien) muestra la contradicción del escepticismo. Con respecto a Kant me pregunto por que pensando que la metafísica y con ella Dios y el alma no pueden ser ciencia (entiéndase esta como toda forma de conocimiento) porque excede a nuestra experiencia ¿por que luego pone a Dios como base de la moralidad si se supone que no podemos conocer nada? Tengo una pregunta ¿puedo un cristiano mantener un sano escepticismo por ejemplo ante la existencia de los extraterrestre? Dejando a un lado estas observaciones ¿podria usted algún día dedicar un post sobre la interacción mente-cerebro y el por qué de la existencia de alma o mente? Gracias.
20/04/21 9:27 PM
  
JSP
1. Dios nos ha hecho racionales y no nos va a pedir que dejemos de ser racionales para acercarnos a Él.
2 ¿Es la Fe católica un sentimiento? Si la Fe es como un sentimiento, entonces es como un dolor de muela, cuando se quita el dolor desaparece la Fe.
3. La racionalidad humana es la búsqueda de Verdad, Bien y Belleza.
4. La Fe es racional, la Fe no es un sentimiento, la Fe católica exige pruebas, porque debe apoyarse en razones, logos, pues es un acto racional.
5. La Fe también es confianza, pues cuando creemos confiamos en Nuestro Señor Jesucristo y cambiamos nuestra vida de acuerdo a Su doctrina como acto meritorio libre.
6. La Fe como regalo de Dios es como virtud teologal por el Bautismo, que presupone una actitud activa que da la capacidad de hacer algo eterno.
7. El camino protestante hacia Cristo es un camino que se recorre creyendo desde un porque sí, desde el prejuicio que no puede aceptarse nada de índole sobrenatural, contrario a la lógica de la relación fe-logos. Hay que dar razones para aceptar la fe mediante la presentación de hechos históricos bien atestiguados. La Sola Fe reduce el acto de fe a un sentimiento voluntarista y subjetivo, condenado por la Iglesia Católica. Los católicos creemos sin comprender totalmente el contenido de lo que se cree, porque no se trata de la comprensión del contenido, sino de la autoridad que respalda la actividad de Cristo en sus milagros (Jn 9, 41;15, 24).
20/04/21 10:17 PM
  
Luis Fernando
JSP, el camino protestante no es el que usted dice. Al menos, no en muchos protestantes.
21/04/21 5:41 AM
  
JSP
Luis Fernando, aclaro la posible confusión.

7. El camino protestante [en general] hacia Cristo es un camino que se recorre creyendo desde un porque sí [Lutero rechaza la Razón], desde el prejuicio que no puede aceptarse nada de índole sobrenatural [Sola Scriptura y libre hermenéutica contradictoria: Bultman y los milagros], contrario a la lógica de la relación fe-logos [Fe y Razón del católico]. [El católico tiene] que dar razones para aceptar la fe [el oyente, no desde un porque si,] mediante la presentación de hechos históricos bien atestiguados [recibidos por fe humana en la Tradición de los Apóstoles]. La Sola Fe reduce el acto de fe a un sentimiento voluntarista y subjetivo, condenado por la Iglesia Católica. Los católicos creemos sin comprender totalmente el contenido de lo que se cree, porque no se trata de la comprensión del contenido, sino de la autoridad que respalda la actividad de Cristo en sus milagros (Jn 9,41;15,24).
21/04/21 7:59 AM
  
JSP
Markus,

1. ¿Es Ciencia toda forma de conocimiento? No, no y no. ¿Por qué? Porque el pasado ya no lo podemos observar como testigo directo, por experiencia y raciocinio propio. Entonces, ¿cómo conocemos el pasado, los hechos históricos, por fe humana.
2. Toda verdad forma parte del conocimiento humano, pero no todo conocimiento es verdadero. La Verdad es única y la verdad es adaptar el entendimiento a como es la realidad, no como yo creo que es la realidad: personalismo, subjetivismo, idealismo, fenomenología, socialismo científico, etc.
3. Para que un conocimiento sea verdadero tiene que ser objetivo, no depende de lo que me guste o no, no contradictorio y hay que dar una Razón suficiente.
21/04/21 8:25 AM
  
Natanael
Es agotador hablar con una gran mayoría de los católicos, hoy en día. Tienen un pavor irracional a hablar claro y un apego profundo al sentimentalismo.

Todo es experiencia y todo relativo. Incluso en los que aman a Cristo. Y así, les pasa como a los protestantes, que aman y rechazan a Cristo a un tiempo. Quieren que Cristo permanezca 'un poco' en el interior la alcoba matrimonial y 'mucho' fuera de ella.

Una relación personal con Cristo, pero sin que moleste. Con su conciencia libre de escoger mal y bien. De apegarse a los pecados modernos para no ser rechazados. Y Cristo dijo que quién está con Él será rechazado por el Mundo.

En fin, esperemos que muchos engañados salgan por Cristo del engaño, y lleguen a conocerle y amarle totalmente y, muchos que esparcen doctrinas mentirosas se conviertan y dejen de descarriar y descarriarse.
21/04/21 9:42 AM
  
Luis Fernando
JSP, no. Confundes el protestantismo liberal con el genuino de Lutero, Calvino, Zwinglio, etc.
Es como confundir el modernismo hoy reinante en la Iglesia con el catolicismo genuino.
A Calvino no le hables de mero sentimiento. Quien escribe la "Institución de la religión cristiana" no es un liberaloide iluminado sentimental. Y Calvino es infinitamente más influyente que Lutero en el protestantismo posterior al S.XVI. Infinitamente más.

Con eso no digo que no haya protestantes que encajen en lo que dices, pero el protestantismo real es otra cosa. John Piper, por poner un ejemplo, no tiene nada que ver con tu descripción. Nada.

Dicho lo cual, no es ese el tema del post. No diré nada más al respecto.
21/04/21 11:51 AM
  
Markus
Vamos a ver JSP la palabra ciencia viene del latín scientia que significa CONOCIMIENTO. Ahora bien es obvio que no todo el conocimiento es cierto. En lo que a dicho usted: positivismo, idealismo... Hay conocimiento del positivismo sabemos que es una doctrina que afirma que sólo a través de la ciencia y de la experiencia empírica se puede llegar a la verdad. Eso es un conocimiento. Es falso en mi opinión porque es reduccionista y contradictorio pero es un conocimiento.
21/04/21 12:24 PM
  
Pe. Felipe C.
Yo creo que ese esceptismo con respecto a la Palabra de Dios empeza con lo metodo historico critico que se tornó a lectura principal de la Biblia en todos seminarios. La critica esceptica mata la reverencia debida a la Palabra. Opera un desconstrutivismo de las verdades al desconfiar totalmente de su significado historico. Aún se le aplica la hermeneutica que sea mas adaptada ao sentimiento moderno. La Palabra deja de ser una espada afilada, és una espada sin corte.

Grácias, Alonso G. Saludos cordiales desde Brasi
21/04/21 2:09 PM
  
JSP
1. Natanael, para mi como católico ser protestante es rechazar a Cristo en su integridad. El protestante y/o modernista pseudocatólico se queda con el Cristo que le gusta a su medida y/o reformado: el que le permite seguir pecando. Pero, el pecado no queda justificado sólo por la "Fe" en la Cruz, por creer sin obras, sin confensar los pecados, sin penitencia, sin saber qué Biblia es la infalible, con libre examen contradictorio de la Palabra, sin santidad, sin ser templo de Dios, sin comer el Cuerpo de Cristo, sin sacramento del Orden y otros, y encima rechazando a la Madre de Dios.
2. Primero entienda qué es ser católico desde hace +2000 años. Desde que funda Cristo, verdadero Dios y hombre, la única y verdadera Iglesia. Porque, ¿dónde estaban los protestantes antes del SXVI? A Cristo, a la Cabeza de la Iglesia, no se le puede reformar. En Su santidad no cabe el pecado por mucho que se crea en Él sin Su obra en nosotros, sin ser cristóforos. El hombre viejo tiene que morir en la Cruz.
2. ¿El católico es escéptico? En cierto sentido si, porque tiene que tener una actitud crítica desde su razón. Pues, no cree porque si.
3. Todo no es don de Dios, es mi esfuerzo conocer a Cristo, es mi acto libre meritorio cambiar de vida cuyo centro es Cristo, es mi responsabilidad guardar Su Palabra y Sus Mandamientos, porque la fe exige pruebas, fe y razón. La fe es racional.
4. Luis Fernando, sea el protestantismo clásico, sin razón, o el liberal, razón absoluta, ambos siguen creyendo porque siq, uno porque reduce al hombre a animal no racional por el pecado original y el otro porque con la razón no entiende los milagros como hecho histórico. Y la Eucaristía y el Sacramento del Orden. Cuando se cree desde un porque sí lo que resulta es un sentimentalismo. El orden protestante es voluntad, fe e inteligencia y el católico es inteligencia, voluntad y fe.
5. Y también es común de todo protestantismo el rechazo de la Inmaculada Concepción: ¿cómo no va a tener pecado si todavía no ha sido justificada por la fe?
6. Markus, debe diferenciar idea de conocimiento. Platón creó la idea de la Atlántida y todavía hay alguno que la busca como real.
7. El descubrir que algo es mentira hace que no quede en el conocimiento humano, que no se repita por transmisión cultural para aplicarlo en la ciencia. Que los unicornios digan que existen no se usa para hacer ciencia. Para que un conocimiento sea verdadero tiene que ser objetivo, no depende de lo que me guste o no, no contradictorio y hay que dar una Razón suficiente. La doctrina que afirma que sólo a través de la ciencia y de la experiencia empírica se puede llegar a la verdad es falsa porque el 99,99% de lo que conocemos es porque me lo han dicho. El resto, 0,01% es por experiencia y raciocinio propio.
21/04/21 6:34 PM
  
Markus
Vamos a ver si se me entiende. Lo que usted dice también se puede extraer conocimiento, al igual que de una doctrina. Luego será la razón la que demuestre si ese conocimiento es falso o no. Repito la palabra scientia de donde viene ciencia es conocimiento o sabiduría. Y no hay relativismo, porque como dije eventualmente la razón irá dilucidando que conocimiento es verdadero y cuál falso. Usted si estudia el positivismo por poner el ejemplo que usted puso aunque sea falso, ambos sabemos por qué. El conocimiento que se extrae es que solo se puede llegar a la verdad a través de la ciencia y de la experiencia empírica. Aunque lleguemos a la conclusión de que es falso, del positivismo o de cualquier otra doctrina extraemos un conocimiento ¿ok? Con lo último que usted dijo estoy de acuerdo, pero es que eso también es conocimiento. Estamos rodeados de conocimiento, y nuestra capacidad de razonar mediante la abstracción, mediante proposiciones o axiomas llegamos a la conclusión de que tal o cual conocimiento es falso o verdadero.
21/04/21 10:44 PM
  
Natanael
JSP, podría haber puesto como a algunos protestantes, sería más preciso pero me da que no aún así lo entendería.

No es lo mismo ser hereje que hijo de hereje. El hereje rechazó la fe y por ello no tiene posibilidad de salvarse sin volver a ella. El hijo de hereje puede amar verdaderamente lo que conoce de Cristo, aunque lo tenga mezclado con mucha cizaña.

De hecho más de un converso manifiesta que quería a Cristo pero sin conocerlo plenamente, aunque creía que sí.

En cuanto al modernista, tienen la diferencia de tener todos los medios de salvación de la Iglesia y no aprovecharlos.
21/04/21 11:24 PM
  
JSP
1. Markus, no hablo del yo.razón hablo del conocimiento humano verdadero de los hombres que nos precedieron.
2. Recuerde, por fe humana adquirimos el 99,99% de conocimiento cierto.
3. En una imagen de un mar, lo que flota es conocimiento verdadero y lo que se hunde no.
4. No es cuestión de mi razón, es cuestión de adaptar mi entendimiento a esa verdad que me llega.
21/04/21 11:45 PM
  
Ricardo de Argentina
Sin la fe teologal se caen las Escrituras, la Tradición y la misma Iglesia.
Prostituir el concepto, el significado de lo que es la fe teologal, es una forma insidiosa y sutil, pero terriblemente eficaz, de socavar los cimientos de la Iglesia.
Es posible que muchos de los que defienden desde púlpitos, escritos y cátedras esa parodia siniestra y herética de la fe no sepan, como los verdugos en el Calvario, qué es lo que realmente están haciendo. Pero lo hacen. Y eso clama al cielo.
23/04/21 5:21 AM

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