La Cope dentro de un año

Ahora que empezamos la campaña 2007-2008, en la que, a menos que tenga éxito la campaña de presiones de FERE, no creo que cambie nada al menos hasta marzo del año que viene, considero probable que se den los siguientes escenarios para la Cadena Cope en el inicio de la temporada 2008-2009:

1. Todo sigue igual. Blázquez renueva pero sigue sin meter mano en la cadena. O quizás es sustituido por Cañizares, Rouco o cualquier otro cardenal, arzobispo u obispo partidario de que la emisora siga como está. Con Zapatero o sin él.

2. Todo cambia. Puede ser debido a dos razones:

a- Los obispos, por convicción propia o por presiones internas y externas, deciden desprenderse de Federico Jiménez Losantos, César Vidal e Ignacio Villa (es muy improbable que ellos se separen).

b- Los tres se largan a otro proyecto para el que ya hay dispuesto mucho dinero.

Si alguien me pregunta cuál escenario creo más probable, creo que es el 2b. Considero muy factible que el año que viene Federico se vaya, llevándose a Villa y Vidal Manzanares con él. Así la FERE y todo el progrerío eclesial, junto con parte del sector conservador antiliberal, podrá descansar a gusto. Tendremos una Cope inmaculada, sin "fundamentalistas liberalones".

Lástima que pronto dejará de serlo, pues como se hundirá la audiencia, la CEE no podrá sostenerla económicamente y habrá que venderla al mejor postor. Entonces aparecerán para comprarla los que ponen el dinero para el nuevo proyecto de radio al que seguramente vayan Federico y César.

Así nos encontraremos con una Cope fagocitada, quizás con otro nombre, con los mismos protagonistas mediáticos, pero sin ninguna programación religiosa ni ningún control de contenidos. Restán y Bru se tendrán que buscar las habichuelas en otro lugar.

En definitiva, esto será aquello de…. honra sin barcos. Si es que hay honra en algo así, claro. A mí, personalmente, me da lo mismo. Siempre estará ahí Radio Intereconomía o la nueva emisora del grupo Recoletos. Y por supuesto, también estará Radio María para tener una buena programación religiosa. Los únicos que saldrán perdiendo son los actuales trabajadores de Cope. Pero ¿a quién de los eclesiásticos antilosantinos le importa eso un pimiento?

Lo dicho: toca "honra" sin barcos,

Luis Fernando Pérez