El lobby gay argentino no es muy "optimista" ante lo dicho por el Papa
Cuando un porcentaje importante de los medios de comunicación de todo el mundo (*) están informando de la entrevista del Papa de tal manera que parece que la semana que viene se va a abrir una clínica abortista en pleno Vaticano y al mes próximo el Santo Padre va a ser padrino de una boda entre lesbianas oficiada por la primera sacerdotisa católica, algunos miembros destacados del lobby gay en Argentina no lo ven tan claro. Y si no, lean, lean:
“Aboga por una mayor apertura hacia las mujeres, pero no habilita el sacerdocio. Aboga por una mirada “misericordiosa” o “piadosa” hacia homosexuales pero recuerda que la posición de la iglesia no cambiará y es la contenida en el catecismo (castidad y encuentro en Dios). Dice que no hay que interferir con las vidas de los gays, pero en los países donde se debaten leyes de igualdad la Jerarquía católica hace un lobby feroz para que estas leyes no avancen (él mismo ha sido protagonista de esto en Argentina)”
Quien así se manifiesta es el presidente de la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT), Esteban Paulón. Por su parte, el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, también se refirió a las palabras del Papa y al uso del término “misericordia". Según dijo, resulta al menos extraña esta recomendación ya que la misericordia es un sentimiento que todo cristiano debe tener para todas las personas. “Desde la CHA reiteramos el pedido al Vaticano del cambio de la definición de la homosexualidad como una “perversión” y como “una desviación de la naturaleza” que está en el catecismo y en todos los textos vaticanos“.

Está siendo inmenso el revuelo mediático creado por la
Aunque el P. Jorge González
Desde determinados sectores del progre-eclesialismo español se viene anunciando -o más bien deseando- la aceptación por parte del Papa de la renuncia del cardenal Rouco como arzobispo de Madrid. Su Excelencia Reverendísima cumplió 77 años el pasado 24 de agosto, así que ya lleva más de dos años de prórroga al frente de su archidiócesis. Se podría pensar que ni Benedicto XVI ni Francisco han querido “jubilarle” antes debido a su condición de presidente de la Conferencia Episcopal Española. No sabemos, aunque yo más bien creo que no, si Benedicto XVI tenía en mente ese asunto, pero hoy queda claro y diáfano que no es el caso del papa Francisco.
Ha bastado con que el nuevo Secretario de Estado, Mons. Parolin, respondiera a una pregunta sobre el celibato sacerdotal, recordando que estamos ante una cuestión no dogmática -¿es que todavía hay alguien que no sepa eso?-, para que se produzca una avalancha de titulares de prensa en todo el mundo, dando por hecho que la Iglesia va a abordar el tema.








