Sobre la verdad católica, sobre los soberbios, sobre los cobardes
Como cabía esperar, ya ha dado comienzo el desfile de modelos del progresismo eclesial y del liberalismo teológico para apoyar a Torres Queiruga tras la nota de la comisión episcopal para la doctrina de la fe de la CEE. El propio teólogo gallego se ha encargado de demostrar su talante en una entrevista concedida a su principal paladín mediático, el director de Religión Digital.
Don Andrés ha sido la mar de original en su análisis. Dice que “las interpretaciones que se dan en el documento pienso sinceramente que pasarían con mucha dificultad un examen serio de teología“. En otras palabras, está llamando ignorantes a los obispos que forman parte de la comisión doctrinal de la CEE. Y precisamente ahí está una de las claves para entender todo lo que está pasando. Hay teólogos que no soportan que unos cuantos obispillos de nada tengan la osadía de examinar sus obras. No digamos nada si encima se atreven a decir que las mismas contienen errores doctrinales. “¿Qué se han creído esos señores que son para juzgar lo que yo, excelso teólogo, reconocido internacionalmente, escribo o dejo de escribir?", se preguntan.
En realidad, lo que Queiruga manifiesta es el espíritu que anidaba en Lutero: “¿Qué es eso de que la Iglesia tiene autoridad para juzgar lo que yo escribo en cuestiones teológicas? ¿A cuento de qué los obispos van a decir si mi teología es ortodoxa o no?". Es también el mismo espíritu que anidaba en Coré y sus seguidores, cuando fueron a pedir explicaciones a Moisés y Aarón: “¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Yavé; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Yavé?” (Num 16,5). ¿Saben ustedes cuál es dicho espíritu? El de la soberbia.

Años hacía que algunos esperábamos lo que finalmente
Los sindicatos mayoritarios españoles han convocado para hoy una huelga general para protestar por la reforma laboral aprobada por el gobierno presidido por Mariano Rajoy. Una reforma, dicho sea de paso, que ya figuraba en su programa electoral, con el que consiguió la mayoría absoluta. Se podrá decir que en ese programa no aparecían todos los detalles de la reforma, pero siendo el PP un partido conservador-liberal, todo el mundo sabía por dónde podían ir las cosas.
Este post va a ser corto pero intenso. Es cosa buena que el Papa visite Cuba. No tiene sentido oponerse a dicha visita aludiendo a que la isla vive bajo una dictadura comunista. Los fieles de cualquier país tienen derecho a que el Vicario de Cristo les visite independientemente del régimen político que les gobierne. Solo faltaba que al castigo de estar sometidos a la tiranía castrista, los fieles católicos cubanos tuvieran que ver como se les deja a un lado precisamente por razones políticas.
La democracia es un régimen político que cuenta, entre sus virtudes, con la capacidad de cambiar a los gobernantes sin necesidad de recurrir a métodos violentos. Son los ciudadanos quienes, mediante el voto, tienen en sus manos la posibilidad de mandar a casa a quienes no han desempeñado bien su labor al frente de la “cosa pública".








