El milagro del perdón
Mons. José Ignacio Munilla ha sido hoy el buen pastor de las víctimas del terrorismo durante la Misa que ha oficiado en la catedral de San Sebastián. Y lo ha sido no solo por ofrecer a Dios el sacrificio eucarístico por el alma de los asesinados y por el sufrimiento de los que no llegaron a morir y por todas sus familias, sino por las palabras dirigidas precisamente a aquellos que hoy lloran por el daño que les causaron los asesinos.
El camino mostrado hoy por el obispo de San Sebastián no es otro que el de la cruz. La misericordia divina alcanza en el Calvario su mayor expresión. Allí llega el Cordero de Dios, inocente de todo pecado, para cargar con nuestras faltas y ofrecernos, desde su sufrimiento, el perdón. El sacrificio de Cristo abre la puerta de la justicia divina que toma como alma la misericordia, dejando a un lado la justicia, igualmente divina, sin dañarla, que tiene como alma la retribución por el mal causado.
Desde el temor de quien sabe muy bien lo que está pidiendo, el obispo ruega a las víctimas que recen por la conversión de sus verdugos. Es lo que hizo Cristo en la cruz, cuando exclamó “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Luc 23,24). Es ese perdón que se ofrece sin que siquiera lo pidan aquellos que son objeto del mismo.

¿Ustedes se imaginan que una revista católica se dedicara a atacar a obispos que predican conforme a la fe de la Iglesia a la vez que defiende a un teólogo cuya obra está alejada del magisterio en al menos siete puntos? Pues esa revista existe. Y se llama Vida Nueva. Su director, el sacerdote jienense Juan Rubio, ha escrito una
Si alguien concibió alguna vez la idea de que el teólogo gallego Andrés Torres Queiruga aceptaría las indicaciones que el magisterio le ha hecho sobre su teología, que vaya olvidándose de ello. Y hasta cierto punto es lógico. Toda una vida pensando lo mismo, escribiendo lo mismo, difundiendo lo mismo, no se va a dejar a un lado porque una comisión episcopal para la doctrina de la fe diga que eso que se piensa, escribe y difunde no es conforme a la fe católica. Daría igual, creo yo, que la nota llegara de Roma, aunque espero y deseo que tal cosa ocurra algún día, siquiera sea para dar más fuerza magisterial a lo que los obispos españoles han manifestado.
Ayer hemos sabido que, del Consejo de Administación de RTVE, los dos consejeros del PSOE, el de ERC, el de UGT y la consejera de IU van a enviar a la Conferencia Episcopal una carta a título personal, para protestar por la homilía predicada el Viernes de Semana Santa por el obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, que fue retransmitida
Voy a imitar a uno de nuestros blogueros más destacados empezando el post con un diálogo introductorio:


