Lucio Cornelio Sila: "Soy lo que el pueblo se merece"
Leyendo el interesante artículo de Jesús Cacho sobre la situación creada tras el éxito de la manifestación independentista celebrada en Barcelona el martes, me he encontrado una cita de Lucio Cornelio Sila (138-78 A.C.), dictador de Roma entre los años 81 a. C. y 80 a. C.:
“Piensan que soy malo, la imagen de la dictadura. Soy lo que el pueblo se merece. Mañana moriré como todos morimos. ¡Pero te digo que me sucederán otros peores! Hay una ley más inexorable que todas las leyes hechas por el hombre. Es la ley de la muerte para las naciones corrompidas, y los esbirros de esa ley ya se agitan en las entrañas de la Historia. ¡Me sucederán otros peores!”
Si eso lo dijo un dictador, que llegó al poder “manu militari", de manera que difícilmente se puede argumentar que el pueblo tuviera alguna responsabilidad directa en su ascenso político, ¿qué no habríamos de decir hoy de las naciones que eligen en unas urnas a sus gobernantes?

Dado que la Iglesia no es una máquina de hacer personas idénticas, es habitual que los cambios de obispos en las diócesis vengan a veces acompañados de polémicas causadas tanto por la impronta nueva del pastor recién llegado como por el desacuerdo de quienes se sentían más “a gustito” con el anterior prelado.
Otro año más la Asociación de Teólogos Juan XXIII ha celebrado su convención en la sede central del sindicato Comisiones Obreras. Y un año más se repite la misma historia, pero con menos gente asistente y con mayor edad media de los participantes. La verdad me da un poco igual que sean 300 ó 500. Es obvio que dentro de 10 años será complicado que lleguen a los 100 participantes y dentro de 20 no habrá ni quien pueda encender y apagar la luz.
Cualquier español que entre en un bar o restaurante se encuentra con al menos una máquina tragaperras en la que gastarse desde 20 céntimos a un dineral. Los casinos están presentes en multitud de poblaciones españolas de cierto tamaño. Somos uno de los países que más dinero gastamos en loterías. Las webs de apuestas deportivas han experimentado un incremento brutal de su negocio en los últimos años. Y el poker online está de moda en nuestro país. País, por cierto, en el que los diversos juegos de naipes y de mesa han sido durante mucho tiempo el principal divertimento de los ciudadanos. ¿Cuántos no se han jugado, o han visto jugar, un ronda de cañas o de vinos a una partida de mus, de tute o de guiñote?
No abundan los políticos españoles que hacen gala de su condición de fieles católicos. Entre ellos los más destacados y conocidos son Francisco Vázquez, en el PSOE, y Jaime Mayor Oreja, en el PP, aunque yo diría que el primero es mediáticamente más activo en su militancia católica.








