El arzobispo franciscano replica al ex-franciscano blasfemo
José Arregi es ese señor que, alentado por los profesionales de la progresía eclesial mediática, quiso reventar la llegada de Mons. Munilla a la diócesis de San Sebastián. Pero la jugada les salió mal y ante la impotencia, el otrora franciscano optó por pedir la secularización. Es de esperar que el proceso se adelante ante la evidencia de sus artículos en Religión Digital. Cualquiera que le lea se da cuenta de que ese señor no sólo no es católico, sino que de ninguna de las maneras puede ser considerado como cristiano.
El último de sus posts tiene un título, “La cruz no nos salva”, cuya sola lectura provoca en los cristianos una reacción de rechazo. Dice este individuo:
El título puede sonar escandaloso a oídos de muchos cristianos, más en estos días en que alzamos la cruz para cantar al Hermano Herido. Hace ya dos mil años que dura el grave malentendido, y son demasiados los que aún lo sostienen, pero hoy es insostenible. No es la cruz la que salva, sino aquello de lo que nos hemos de salvar.
Y más adelante blasfema diciendo ¡Maldita cruz!:



