¿Para qué van a disimular?
Si la masonería está metida hasta las cachas en el socialismo español, en el caso de las Islas Canarias se puede decir que el PSOE es poco más que la sucursal política de los siervos del Gran Arquitecto, un tal Satanás según confesión propia del gran maestro masón Albert Pike.
Además, ya es que ni disimulan. Un concejal socialista de Tenerife, que curiosamente es uno de los principales promotores de su ciudad como destino turístico homosexual, ha pedido que el dinero de una partida destinada a la Iglesia Católica sea destinado a una obra social, como si la Iglesia no se dedicara a ello, y a una logia masónica.
O sea, no se trata sólo de favorecer a los masones, cosa que sería hasta cierto punto “comprensible", sino de perjudicar a la iglesia tinerfeña. Hasta donde yo sé, los miembros de esa logia no se han opuesto a ninguno de los extremos la iniciativa del socialista, lo cual me hace pensar que están de acuerdo con la misma.



