Hay que denunciar cada vez más claramente la ilegitimidad del sistema

Entre las diversas virtudes del cardenal Rouco está la de hacer afirmaciones rotundas, en un tono tal que no parece que sean tan contundentes como realmente son. Por ejemplo, en su reciente intervención en Rímini, en el encuentro de Comunión y Liberación, S.E.R hizo la siguiente pregunta:

¿Tiene el poder político facultad de limitar, condicionar, restringir e incluso negar los derechos fundamentales de la persona humana -el derecho a la vida, a la libertad religiosa, de pensamiento, de conciencia, de expresión y de enseñanza- sin que se quiebre su legitimidad ética?

Pero no dejó la pregunta en el aire. Él mismo dio la respuesta:

La contestación, subyacente a muchas de las corrientes culturales que inspiran e influyen hoy la teoría y la praxis política, es militantemente afirmativa.

Es obvio que en España llevamos mucho tiempo asistiendo a una serie de acontecimientos políticos a los que, si le aplicamos las palabras del cardenal arzobispo de Madrid, nos llevan a la conclusión de que el actual régimen político es ilegítimo desde el punto de vista de la fe católica. El cardenal García-Gasco lo dijo de forma más explícita hace casi dos años en la plaza madrileña de Colón:

“por el camino del aborto, del divorcio exprés y de las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes no se llega a ningún destino (…) Así no se respeta la Constitución española de 1978 y nos dirigimos a la disolución de la democracia”

Si acaso yo matizaría que no está nada claro que todo eso nos lleve a la disolución de la democracia. De hecho, suele tender al tipo de males que el cardenal arzobispo emérito de Valencia denunció en Madrid. La democracia se diluye cuando se quiebra el principio de separación de poderes, pero tan democrático es un parlamento que aprueba el aborto y el divorcio express como otro que no. Y, aunque haya multitudes de católicos que no parezcan ser capaces de entenderlo, según la doctrina católica es más importante el derecho a la vida que el derecho a la libertad política. Por ejemplo, el Beato Juan XXIII, tan poco sospechoso de ser el paladín de la carcundia, no dudó en afirmar el 25 de julio de 1960 al Vicario Apostólico Francisco Gómez, CMF, que “Franco da leyes católicas, ayuda a la Iglesia, es buen católico. ¿Qué más se quiere?". Hoy tendría que decir que “Zapatero busca acabar con cualquier ley que huela a católica, no ayuda a la Iglesia y es un buen masón (o lo parece)". Me gustaría que algún católico -los que no lo son absténgase de poner comentarios a este post- me explicara, con la Escritura en la mano y siendo fiel al magisterio de la Iglesia, qué razón hay para pensar que un régimen político en el que se pisotea la dignidad de la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural, en el que el Estado busca adoctrinar a los niños y jóvenes y en el que el repudio -no es otra cosa el actual divorcio- arrasa con la institución familiar, es más legítimo que aquel en el que “se daban leyes católicas y se ayudaba a la Iglesia".

Y con esto no digo que la -por otra parte imposible- vuelta al franquismo, o a un régimen similar, sea la opción deseable para este país, de la misma manera que no lo es el regreso del absolutismo monárquico. Lo que sí digo es que el actual régimen merece ser declarado como ilícito por la Iglesia. Debe repetir vez tras vez que las urnas no pueden legitimar la maldad. Es mejor una Iglesia pobre y maltratada pero profética y libre, que una Iglesia tibia y no molesta para el poder. Es preferible el martirio por la verdad, que la gloria efímera de una foto en la Moncloa. No se trata de tirarnos al monte ni de romper todos los puentes de diálogo. Se trata de no cejar en decir la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Que si se hace eso, ya se encargarán los servidores de la mentira de intentar echarnos al monte y de dinamitar esos puentes.

Decía san Agustín que los pueblos corrompidos solo pueden ser gobernados por tiranos, pero no nos olvidemos que la democracia tiene la “virtud” de dar a cada pueblo el tipo de dirigentes que se merece. Por ello creo que la mejor actividad política que puede hacer la Iglesia es la formación de sus fieles y la evangelización de los alejados. Como quiera que las únicas familias numerosas en este país se dan entre católicos practicantes -aunque también entre musulmanes-, es fundamental defender el derecho de los padres católicos a elegir la educación de sus hijos. Esos que, cuando sean mayores, podrán elegir mejores gobernantes. Por ello esa es, sin la menor duda, la gran batalla de los próximos años. Si la perdemos, lo poco que queda de la España de siempre habrá muerto.

Luis Fernando Pérez

41 comentarios

  
kepa
No parece que a Su Eminencia Reverendisima, ni a las Eminencias Reverendisimas que en el mundo han sido, les haya importado nunca demasiado la negación de los derechos fundamentales de la persona humana a la libertad religiosa, de pensamiento, de conciencia, de expresión y de enseñanza. De hecho, todavia tengo dudas de que un Estado que permita varias de esas libertades pueda considerse admisible para el Magisterio de la Iglesia.
La propia frase de Juan XXIII explica bastante bien cual ha sido la postura de la Iglesia hasta hoy mismo: un Estado que coarte la libertad religiosa, de pensamiento, de conciencia, de expresión y de enseñanza, pero que lo haga en favor de la Iglesia Católica, es mejor Estado que uno que defienda esas libertades (no creo que el Papa estuviera pensando cuando dijo eso en el aborto, que por aquel entonces era ilegal en todos los sitios, ni siquiera en el derecho a la vida, que en España tenía sus matices).
Así que mejor que no mezcle Rouco churras antiabortistas, que están muy bien, con merinas libertarias, que la Iglesia no ha sido, desgraciadamente, adalid de ninguna de esas virtudes cuya negación, ahora, pretende que sea motivo de quiebra de legitimidades que nunca antes se reivindicaron.
30/08/09 2:34 PM
  
Faramir
¡¡El Papa Bueno elogiando a Franco!! ¡¡¡LAS SALES, LUIS FERNANDO, LAS SALES!!!

En Italia, el secretario de Estado del vaticano ha suspendido una cena con Berlusconi después de que el periódico de éste, 'Il Giornale', publicase una información injuriosa contra el director de L'Avvenire, el diario de la Conferencia Episcopal Italiana. El cardenal Cipriani arremete contra los Chávez y Morales.

¿Y en España? Muchos obispos y mucho fieles lo que quieren es que el Sistema les arroje una subvención, un puesto de funcionario, un concierto educativo, un canal de television... Es difícil que una jerarquía y unos fieles (de)formados en que toda disidencia política es "facha" o nos conduce "a la guerra civil" -herencia del tarancosniso- se enfrenten a un Poder despótico.

Ahora bien: estamos en manos de Dios.
30/08/09 2:59 PM
  
Javier López
Absotutamente de acuerdo con la tesis del artículo. Imposible suscribirla con mayor rotundidad.

El título del texto lo resume perfectamente y resulta excelente como conclusión final.

El Régimen de Franco podrá ser objeto de críticas; algunas muy severas. A mí me merece algunas de ellas. Pero, con todos los peros que se quieran poner, y que podrían ser materia de otro debate en el que participaría muy gustoso, fue un sistema político legítimo: respetaba los derechos de la Iglesia, trabajaba al servicio de la Patria y del bien común, y su legislación jamás traspasó los límites de la ley natural.

El actual sistema constitucional de 1978 es absolutamente ilegítimo. No tiene legitimidad de origen, pues nace de la traición y el perjurio del sector dominante de la clase política del Régimen anterior, y de su pacto con una oposición sobre todo marxista y separatista (dejo de lado la oposición de salón liberal y juanista, en la medida -ciertamente pequeña- en que existió).

Se pusieron de acuerdo en varias cosas, pero principalmente en dos:

1) Sustituir el poder personal de un solo hombre por el poder omnímodo de unas entidades carentes de raíz alguna en la sociedad: los partidos políticos.

2) Si el gobierno autoritario de ese único hombre, el General Franco, había estado matizado por la condición cristiana de su régimen, y por tanto por la moral cristiana y la ley natural como criterios para medir la legitimidad de sus actos, que siempre debían respetarse, frente a ello, repito, el nuevo Sistema sería distinto. Su base serían las grandes falacias del liberalismo: la soberanía popular y la voluntad general. Toda persona razonable sabe que cuarenta millones de personas no pueden gobernarse a sí mismas ni ejercer ninguna soberanía, y que la "voluntad general" es una ficción ideada por un personaje de la catadura de Rousseau para justificar la tiranía de la mayoría.

No importó. Se estableció un dogma: todo lo que aprobase el parlamento elegido por el pueblo estaría bien. No pareció importar tampoco que ese parlamento no representaba en absoluto al pueblo, sino a las cúpulas de los partidos.

Y así vino todo: pornografía, ola de delincuencia, droga, divorcio, legalización del aborto y luego de la utilización de embriones, esterilización de los incapaces, corrupción de la infancia y de la juventud, ola de exaltación de la sodomía y de otros de los más repugnantes vicios, la erradicación del matrimonio de la legislación civil, la imposición de doctrinas anticristianas en la educación, y en general el asolamiento de nuetra sociedad por el materialismo más grosero y el paganismo más salvaje que España ha conocido en su Historia.

La clave la da Luis Fernando: un cristiano puede preferir una democracia, una monarquía, un gobierno militar, uno asambleario, una república u otro que se le ocurra. Para eso goza de la maravillosa libertad que nos da Dios y nos reconoce la Iglesia. Lo que nunca puede hacer es apoyar, como tantos hacen, un sistema político que pone la voluntad del pueblo (léase de los partidos políticos) por encima del Derecho Natural y de la Ley de Dios.



30/08/09 4:51 PM
  
Manuel Morillo
Lamento decir que las declaraciones de García Gasco son de un voluntarismo manipulador.

Claro que "el aborto, el divorcio exprés y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes" respetan la Constitución del 78. No sólo la respetan sino que la desarrollan.

Igual sería ridículo que los magistrados del TC se pusieran a anular matrimonios canónicos, a decretar que es dogma o no, o hacer santos, los obispos no pintan nada diciendo que es Constitucional o no (Atentos, constitucional no equivale a legítimo. Nota para los idolatras del sistema)

Primero, cosas como el divorcio están expresamente en el texto constitucional, pero otras cuestiones como el aborto o la ingerencia del Estado en la educación que pueden ser más confusas (confusión desarrollada a posta en la redacción como atestiguan muchas memorias políticas) tienen que ser interpretadas por el Tribunal Constitucional (tal como marca la misma constitución)

Y el tribunal constitucional en reiteradas ocasiones ha confirmado la constitucionalidad de abortos y Lodes y Logses
30/08/09 5:55 PM
  
nachet
Estoy de acuerdo con Morillo: quién tiene que decir lo que es constitucional o no es el TC (cuyos miembros son elegidos y controlados por los partidos políticos), no un obispo.
Por supuesto que todas las barbaridades y prevaricaciones están amparadas en la constitución. desde el momento que esta no reconoce medida de la virtud o de legitimidad superior a la "soberanía nacional" (léase partitocracia), cualquier aberración puede ser legislada legalmente, siempre que la emita el parlamento partitocrático.

A ver cuando entra una hornada de obispos, más jóvenes y al día, que se olviden de argumentos políticos a la hora de defender el mensaje de Cristo y el magisterio de la Iglesia. Rouco parece el asesor de un candidato a presidente, no el pastor de los fieles de la Iglesia de Cristo.
30/08/09 7:44 PM
  
Luis Fernando
Hombre, tampoco creo que sea justo arremeter por este tema contra el cardenal Rouco, que al menos en Rímini ha hecho una descripción adecuada de la situación.
30/08/09 7:54 PM
  
Yolanda
Vaya, lo que pensaba decir va en la línea de kepa -brrrrr, odio darte la razón, kepa- :)

30/08/09 8:13 PM
  
nachet
La Iglesia, por cierto, debe defender la mayor de las libertades, LA VERDAD, encarnada en el mensaje evangélico. Toda legislación que esté inspirada por los principios cristianos (mandamientos y bienaventuranzas, o la misma lectura de hoy- atentos al salmo y al evangelio) debe ser apoyada por la Comunidad apostólica, toda legislación que vaya en contra de ellos, debe ser criticada y combatida. Bueno es que una sociedad escoja de entre sus miembros a sus representantes y magistrados, pero como decía san Agustín, cuando esa sociedad tiene sus principios morales agusanados y escoge a los peores y corrompidos, a los que combaten los principios cristianos, mejor que no haya democracia.

Nuestra lucha como cristianos es por el BIEN, secundario es el modo de lograrlo a nivel social. SI la democracia liberal lo logra, bienvenida sea. Si sólo sirve para alentar las enseñanzas de satanás, habrá que buscar otro método. Nuestro Dios es Yahvé, no la democracia.

El libre albedrío no es conquista social alguna, sino concesión de Dios. Promover la equiparación moral entre escoger el bien y el mal es servir al mal. Lo que debe defender un obispo es el bien moral según las enseñanzas de Cristo, predicarlo a los ateos y exigirlo a los católicos. Y a eso debería limitarse su actuación política, como dice LF: "Es mejor una Iglesia pobre y maltratada pero profética y libre, que una Iglesia tibia y no molesta para el poder."
30/08/09 9:18 PM
  
Luis C.
Caretas fuera. :-)
30/08/09 9:38 PM
  
Pedro-1
Yo no creo, como kepa y Yolanda, que a los Papas no les hayan importado nunca los derechos fundamentales de la persona humana. Esos derechos existen gracias a Roma y a la Cruz, al Catolicismo.
30/08/09 10:25 PM
  
Yolanda
Pedro-1:

creo que ni Kepa ni yo hemos dicho """que a los Papas no les hayan importado nunca los derechos fundamentales de la persona humana"""
30/08/09 10:49 PM
  
Hermenegildo
Un Estado aconfesional termina apartándose de la Ley Natural y de la moral cristiana: es totalmente lógico.
Como la democracia moderna no puede ser confesional, nos encontramos que no existe ningún país democrático del mundo donde la democracia respete los límites de la Ley Natural (no diré ya de la Moral cristiana).
Hasta en la catolicísima Polonia el aborto está admitido por la Ley en determinados supuestos.
30/08/09 11:09 PM
  
Antonio García
Me uno a los comentarios publicados por algunos de los que anteceden.

Objetivamente, la legitimidad del Régimen político español viene dada por la Constitución, aprobada por los españoles en referéndum. Cualquier valoración de la "legitimidad" debe tener en cuenta ese aspecto. Tanto como que su funcionamiento no puede depender de que haya algún colectivo al que pueda haber aspectos de esa democracia que no le gusten.

También objetivamente, creo que no se puede hablar, como indica Monseñor Rouco Varela, de que el poder político esté ejerciendo "la facultad de limitar, condicionar, restringir e incluso negar los derechos fundamentales de la persona humana -el derecho a la vida, a la libertad religiosa, de pensamiento, de conciencia, de expresión y de enseñanza-" de los ciudadanos. Solo en la cuestión del derecho a la vida estoy de acuerdo, y solo parcialmente, dado que la ley de aborto está promulgada para todos (incluidos aquellos ciudadanos que, nos parezca lo que nos parezca, se rigen por un código moral diferente al nuestro) y no obliga a nadie a usarla.

Por lo demás en España ni la libertad de religión ni las demás libertades están en modo algunas ni negadas, ni limitadas, ni condicionadas ni desde luego restringidas. El mero hecho de que puedan tratarse estos temas en blogs como este es una prueba.
31/08/09 12:16 AM
  
Deneb
Eso de que no obliga a nadie a usarla es un argumento falaz. El problema del aborto no es que yo pueda abortar si quiero o no. El problema es que quien aborta viola el derecho a la vida DE OTRO ( su hijo) NO LA SUYA PROPIA y por lo tanto un tercero, en este caso yo, Rouco o el Papa de Roma, esta legitimado y obligado a de defender la vida (un derecho fundamental) de aquel que no puede defenderla por si mismo, y que el estado tampoco defiende.

al que no puede defenderse. que quien utiliza esa ley viola el derecho a la vida de un tercero, y por lo tanto es una estupidez desde el momento en el que la vida que se elimina es la de un tercero, y por lo tanto yo y muchos otros estamos obligados moralmente a defender la vida de ese tercero
31/08/09 3:30 AM
  
Juan 35
Creo que la base de todo es la diferencia entre lo legal y lo justo. El sistema democrático es legítimo mientras que la dictadura es ilegítima.Ahora bien,la democracía en manos injustas, puede dar lugar a más grado de injusticia que una dictadura y por eso, en épocas donde se usa la democracia para la injusticia, añoramos esa Justicia de antaño en esas cuestiones tan graves, pero nunca debemos añorar el sistema dictatorial, perverso per se. A un ZP y sus secuaces, en un sistema democrático se les puede derribar en las urnas. A un ZP dictador la única manera de derribarle es por medio de la rebelión o revolución y estas generalmente traen sangre.La transición pacífica a la democracia, como ocurrió en España, en pocos lugares suele ocurrir.
Qué hacer? Pienso que no se han agotado todas las vías y el sistema democrático tiene medios para hacer retroceder la injusticia: Desde la Objección a la resistencia pacífica o la insumisión.Lo que pasa que hay mucha cobardía, empezando por nuestros pastores y terminando por cada uno de los que nos decimos católicos.
Y empezando por nuestros pastores porque son nuestra guía,pues si ellos mucho bla bla bla pero luego vemos, verbigracia, el día de la Pascua militar, al Nuncio y al Cardenal de Madrid sentados a cenar bogavantes con ZP (El que redacta leyes asesinas) y con el Rey (Que las firma) en vez de mancharse sus Eminentísimas posaderas y hacer una sentada ante una clínica abortista es normal que el cristiano de a pie si le invitan a una boda gay o a un bautizo laico pues se ponga también a cenar bogavante con los novios y luego decir que él está en contra de todas esas cosas.
Se me dirá que esas no son cosas dignas de todo un Señor Obispo y que también Nuestro Señor comió con pecadores públicos. Comió, sí, pero les adoctrinó y les convirtió, y no se amilanó, y por eso le crucificaron. Y si una vida se salva, o uno que está a favor del aborto o las bodas gays, lo deja de estar por el gesto, dignísimo sería hasta dejarse despellejar vivo, que el Altísimo se dejó fustigar y matar por nosotros, que somos pequeños gusanos. "Qué es el hombre para que te acuerdes de él" decía el salmista
"Es mejor una Iglesia pobre y maltratada pero profética y libre, que una Iglesia tibia y no molesta para el poder" No lo has podido decir mejor LF.
Pues sí, señores Obispos, son necesarias las sentadas enfrente de clínicas abortistas, en el Congreso, cortando el tráfico si hace falta, o donde sea (Que no son cosas del Doctor Póveda y 4 locos por la Vida, si no de ustedes también); son necesarias las amonestaciones sanciones Y EXCOMUNIONES públicas a los sacerdotes blasfemos, a los que casan a dos pecadores públicos, a los que dan la comunión a divorciados, a los que no confiesan nunca...etc ...etc.
Y es necesario decir que se apoyará economicamente al médico, que por no realizar un aborto vea el pan de sus hijos en peligro, o al juez que no quiera dar un niño a dos lesbianas o al maestro que pone un crucifijo en el aula mientras dura su clase...et...etc
Que estamos mariacomplejados. Somos demócratas en pantalón corto.Y si Gandhi consiguió lo que consiguió ante un Imperio, que no vamos a conseguir ante estos chiquilicuatres.
Pero claro, como en todo en la vida hay que salir del palacio episcopal y ponerse las pilas. Es decir, echarle co....raje. Que Nuestro Señor Jesucristo nos quiere palomas, pero también serpientes ,es decir, como diablos en astucia. Mt 10, 16-23 Y sin embargo nos hemos quedado en palomas bobaliconas que se dejan atrapar por el gato y así nos va, que nos comen la merienda, como decía la canción de Celtas Cortos, hasta los propios marranos, en este caso, ZP, sus secuaces y todos los que en el "mundo mundial" van en esa onda.



31/08/09 3:43 AM
  
refractario
¡Oh, pero qué magnánimo que es el Régimen! ¡Si hasta nos permite expresarnos en este blog alojado en el extranjero! Muy buena, Antonio.
31/08/09 3:43 AM
  
Luis Fernando
El argumento de que la ley del aborto no obliga a nadie a abortar me hace mucha "gracia". Más que nada porque a los seres humanos que sufren el aborto, sí se les obliga a ser abortados.

Respecto a que no se restringen las libertades en España, yo desde luego veo que ya hay una que sí está claramente restringida: el derecho de los padres a elegir el tipo de educación para sus hijos. No sólo por la cuestión de la EpC y por las continuas campañas amorales de las que son objeto nuestros adolescentes, sino también por el hecho de que si le sueltas un guantazo a un niño de diez años que es un bicho malo, puedes acabar con una sentencia de cárcel.

En otras palabras, ya tenemos dos derechos fundamentales conculcados. El derecho a la vida, negado a los no nacidos, y el derecho de los padres a ser verdaderamente padres de sus hijos. Sólo con la desaparición del primer derecho este régimen lleva siendo ilegítimo desde hace muchos años. Ahora la cosa va a peor. Y lo que nos queda por delante.

Y sí, aunque el zapaterismo quisiera callarnos la voz, cosa que no descarto que ocurra cuando dé más poder a determinado lobby, InfoCatólica seguiría siendo libre mientras haya un país del mundo donde internet sea libre.
31/08/09 6:51 AM
  
ugl1820
LF,

Cuando hablamos de la legitimidad de las medidas de zETAp, siempre me asalta la siguiente pregunta: ¿cómo es posible que este señor volviese a ganar en 2008? Y, entre las muchas respuestas que se me ocurren, una de ellas no deja de apenarme: con el apoyo de muchos que se dicen católicos.

Si, nuestra sociedad está aborregada, manipulada. Todavía, y va in crescendo, existe la idea de que votar a la izquierda es lo progresista, pues todo lo demás es fascista. Y, aunque uno sea de misa de domingo, votará a la izquierda para que no vuelvan los franquistas a gobernar. No nos engañemos, lo que está pasando es consecuencia del perverso sistema democrático que nos gobierna, pero también de la perversa conducta de muchos hijos de la Iglesia. Y, mientras eso siga sucediendo, el cambio no será posible.

Yo he de decir que no conocí en persona el régimen de Franco, pero los datos objetivos avalan la mayor libertad de que disponían los ciudadanos en aquellos tiempos con respecto a la era zETAp. Será por aquello de que si uno gobierna teniendo en mente la Ley Natural, es esa Ley la que dota de mayor libertad.
31/08/09 9:15 AM
  
Antonio García
Todos estos temas llevan a los "deja vu" o, mejor dicho, "deja ecrit" habituales. La ley es para todos, católicos y no católicos y los ciudadanos, en un régimen libre, hacen uso o no de las leyes en función de sus códigos morales, etc, etc, etc.

Yo me niego a pensar que en la cabeza del legislador estuviera la voluntad de hacer abortar a todas las mujeres españolas, y preferentemente las católicas; más bien era que existía una realidad social, sobre la que podríamos filosofar, dado que es gratis, que consistía en que en España había un tanto por ciento de mujeres que abortaban, por múltiples razones, con riesgo de muerte para ellas, dado el clima de clandestinidad en que se realizaban esos abortos (porque se realizaban). Puede que haya alguien que piense que la solución para esas mujeres fuera morirse o ir a la cárcel. En un momento dado hubo un consenso en gran parte de la sociedad sobre que la solución no era ni la cárcel ni la falta de condiciones sanitarias. No hay más. Podemos aplicarle al tema todas las consideraciones morales que queramos, y estaremos de acuerdo en todo lo que haya que estar de acuerdo. Y eso no cambiará la realidad social. Y, por mucho que se quiera tergiversar el tema, nunca será lo mismo ser abortista que ser partidario de una ley que regule el aborto.

Y este es un tema en el que el Estado tiene toda la capacidad y toda la legitimidad para legislar. Nuestro deber como católicos, en uso de nuestra responsabilidad y nuestra forma de entender las cosas, será en todo caso, rechazar siempre el uso de la ley, incluso cuando nos podamos ver en una situación extrema.

...O quizás nos pase como a un amigo mío de extrema izquierda, defensor de los derechos de los inmigrantes y enemigo de las cámaras de seguridad en las calles hasta que dos tipos de habla y pinta rusa asaltaron a su hijo y le robaron la cartera y le metieron el susto en el cuerpo.

ugl1820, yo sí conocí el régimen franquista en persona. No sé qué datos objetivos maneja usted, pero, hágame caso, la libertad en el franquismo era tan improbable como que el Jueves Santo cayera en Viernes.
31/08/09 9:57 AM
  
Antonio García
Otra cosa, ¿Este blog está instalado en el extranjero?
31/08/09 10:00 AM
  
Luis Fernando
Sí, ciertamente se puede decir que no es lo mismo ser terrorista que ser partidario de que los terroristas maten personas. Se puede decir que no es lo mismo ser un afiliado al partido nazi que estar a favor de la ideología de los nazis. Pero en el fondo, son lo mismo. Quien está favor de que una ley regule el asesinato, aprobándolo en determinados supuestos, puede no matar nunca, pero es cómplice de los asesinatos.

El dónde esté instalado este blog es irrelevante en estos momentos.
31/08/09 10:18 AM
  
Lucas
Antonio García: "Yo me niego a pensar que en la cabeza del legislador estuviera la voluntad de hacer abortar a todas las mujeres españolas"

No, claro, más bien estaba la de que no abortara nadie, seguramente.

Pero qué cándido es usted.

Con respecto a la tesis de este artículo de Luis Fernando, conviene dejar claro que denunciar la ilegitimidad del sistema significa denunciar la ilegitimidad de la Constitución de 1978, piedra fundante del sistema actual, y no de uno de sus gobiernos.
31/08/09 10:20 AM
  
Joaquín
No sé si la constitución del 78 puede considerarse "legítima" o no. Eso que lo respondan otros que sepan más que yo.
Pero lo que sí creo es que nuestro sistema, caso de que fuera legítimo, está perdiendo legitimidad. Creo que es de eso de lo que hablaba monseñor Rouco Varela. Lo que eso implica para nosotros los católicos es que si el sistema es ilegítimo, se vuelve lícito desobedecer sus reglas. E incluso, en ciertas ocasiones (hablo de los proyectos para FORZAR a los médicos a que aborten) puede convertirse en obligatorio desobedecer.
Y por cierto, no somos los católicos los únicos que creemos que el aborto es ilícito. En esto tenemos buena compañía: los pitagóricos, Hipócrates, el judaísmo ortodoxo, el Islam, el budismo,muchas ramas del hinduismo, y por supuesto nuestros hermanos ortodoxos.
31/08/09 11:10 AM
  
Josafat
A todos los que justifican el aborto.

Oigan ¿ por que no la pena de muerte? al fin y al cabo no va a ser obligatoria y como hay unos cuantos que estan a favor....
31/08/09 11:17 AM
  
Blanca Guerrero
La cuestión es que los dichosos padres de la Constitución no dejaron por escrito sus conversaciones. Y las leyes, también las constituciones, se interpretan según, entre otras cosas, la intención manifiesta de quienes las hicieron. Oseasé, y que me corrija don MMorillo y los demás que de esto saben un rato: los padres constitucionales engañaron a los españoles católicos incluídos los principales prelados de entonces, Tarancón y Sebastián tal vez "los peores". Eso es así. Además de las conversaciones en la sede de las Cortes constituyentes, hubo conversaciones en las que Ruiz Jiménez -a quien Dios haya perdonado- y/o sus acólitos juraron y perjuraron a nuestros obispos y políticos católicos que lo que querían decir los artículos 15 o 32 era lo que ellos querían que dijese. Y, salvo don Marcelo y ese grupo de obispos "díscolos" junto con algunos grupos de "católicos integristas", los católicos españoles, o sea el 80% de los votantes españoles del 77 se lo creyeron. Ahora ¿seguimos por ahí o nos concentramos en tratar la situación que tenemos? Si conseguimos que Rouco, junto con Sebastián, Tarancón, el nuncio de entonces y todos los padres constitucionales católicos, vivos o difuntos, hagan una declaración de que fueron engañados en 1977 por los masones, socialistas o de ucedé, ¿aseguraremos con ello una reversión de la situación? Legal y legítima entonces pero ilegítima pero legal ahora ¿esos millones de católicos que vamos a asistir a la manifestación del 17-O no vamos a asumir nunca nuestra responsabilidad en la situación actual?
31/08/09 11:45 AM
  
pepiño
El peligro no es ZP. Ese es solo un hombre.

El peligro son todos los católicos que claudican. El peligro son esos hombres de Iglesia que hablan mucho, y luego no hacen nada.

Son esos hombres de Iglesia que parecen estar esperando a no se sabe muy bien qué.

Son todos esos religiosos que son un lastre. Sin preocupaciones sobre el qué comer o con qué vestirse, y sin ocuparse de lo que deben por su estado, son moscas a las que el dueño no echa de su casa.

Son esos laicos, incluso de misa dominical, que se creen por encima de su propia fe, y que llevan a cabo con ilusión los planes del gobierno.

Son esos laicos que no comprenden que su fe y el mundo no casan, y se acobardan ante su presión.



31/08/09 11:46 AM
  
Blanca Guerrero
En todo caso, la deriva que algunos hacen sobre las tesis favorables a la objeción de conciencia no es una aplicación de la doctrina social de la Iglesia o del cuarto mandamiento. El Estado no es malo sino cuando se fundamenta excluyendo a Dios de la realidad. Las leyes son cosas buenas y las autoridades personajes necesarios. Prefiero promover una modificación constitucional de frente y clarita que apoyar las objeciones de conciencia contra todas las leyes que vayan contra Dios y la doctrina y moral cristianas o sea católicas.
Espero ese congreso mundial de los juristas católicos que tratará de este tema. Y a ver si los católicos de la vida pública se pusieran un poco más de frente no sólo 3 días al año.
31/08/09 11:57 AM
  
Pepa Moreno
Antonio García: ¿podría explicar eso de que "nuestro deber como católicos, en uso de nuestra responsabilidad y nuestra forma de entender las cosas, será en todo caso, rechazar siempre el uso de la ley, incluso cuando nos podamos ver en una situación extrema"? ¿en qué encíclica u homilía dominguera basa ese deber?
31/08/09 12:03 PM
  
Antonio García
Creo que es muy sencillo. Existe una ley que despenaliza el aborto en tres supuestos. Dado que yo soy contrario al aborto, si me viera en una situación de decidir (p.ejemplo que mi hija estuviera en uno de los tres casos), mi deber sería no hacer uso de la ley, dado que la ley posibilita abortar en esos tres supuestos, pero no obliga a hacerlo. ¿Queda claro?
31/08/09 12:32 PM
  
Antonio García
Debo entender, Luis Fernando, que usted propugna la derogación de la Ley actual, que despenaliza el aborto en tres casos. Por tanto, el aborto vuelve a ser delito en esos casos, por lo que la mujer que lo cometa debe ser juzgada e ingresar en prisión, eso sí, si sobrevive (porque al ser ilegal esa actividad pasaría a ser clandestina, perdiéndose por tanto la garantía de realizarse en condiciones sanitarias).

¿He entendido bien su punto de vista?

Por otro lado donde esté instalado este foro será irrelevante para usted; me recuerda cuando le preguntaban a los Sánchez Vicario sobre su residencia en Andorra para ahorrar impuestos, nunca les parecía relevante.
31/08/09 12:45 PM
  
Antonio García
Lucas, por paralelismo ¿usted realmente cree que los que aprobaron la ley del divorcio tenían la idea predeterminada de obligar a todos los españoles, especialmente los católicos, a divorciarse?
31/08/09 12:53 PM
  
catholicus
Antonio García,

En la cabeza de Pilatos tampoco estaba el machacar a Jesús, pero ya ves teniendo la responsabilidad de salvar a un inocente, se dejó llevar y dejó que lo condenaran.

El se lavó las manos, pensando que ya no tenía culpa alguna, y dió libertad a otros para torturar y asesinar a un inocente.

A tí te caerá bien Pilatos, o te parecerá honesto su actuar, pero lo cierto es que es una de las figuras más repulsivas de la historia humana, y su gesto, el de lavarse las manos, una inmoralidad para casi toda la humanidad.

Pero estos son los tiempos que vivimos, tiempos de criminales y Pilatos en el poder haciendo leyes. Todos ellos corresponsables de un Holocausto como no vimos ni en los Gulags ni en los campos nazis.

España 2009, Europa, 2009.
31/08/09 2:20 PM
  
Lucas
Blanca Guerrero: muy bien por su post de las 11:57. Totalmente contigo.

Antonio García: Como no razone usted correctamente, veo que habrá poco que hacer.

¿Cómo que "por paralelismo"?

Lo que no comprendo de usted es que parece entresacar una nota positiva del hecho de que ni en el 85 ni hoy se obligue a abortar a nadie.

31/08/09 3:07 PM
  
Luis Fernando
Antonio García:
Debo entender, Luis Fernando, que usted propugna la derogación de la Ley actual, que despenaliza el aborto en tres casos. Por tanto, el aborto vuelve a ser delito en esos casos, por lo que la mujer que lo cometa debe ser juzgada e ingresar en prisión, eso sí, si sobrevive (porque al ser ilegal esa actividad pasaría a ser clandestina, perdiéndose por tanto la garantía de realizarse en condiciones sanitarias).

¿He entendido bien su punto de vista?

Luis Fernando:
Perfectamente, salvo en una cuestión. Todos los delitos pueden tener atenuantes que limiten la pena de forma que, aun siendo delitos castigados, no acaben con el condenado en la cárcel. Por ejemplo, el del peligro REAL para la vida de la madre. Un peligro que se hoy da en muy escasas ocasiones dados los adelantos de la ciencia médica.

Soy más partidario de enviar a la cárcel a los médicos abortistas que a las mujeres que abortan, salvo en el caso de multi-reincidencia de estas. De hecho, creo que la mejor medida para acabar con el aborto es enchironar a todos los doctores Morín que hay en España.

Respecto al argumento de que al ser el aborto un delito entonces las mujeres mueren más al ir abortar es peculiar. Cuando un ladrón va a robar un banco se arriesga a morir. A nadie se le ocurre que para cuidar la salud de los ladrones les facilitemos la comisión de sus delitos. Y yo creo que matar al hijo propio es más grave que robar un banco.
31/08/09 3:21 PM
  
Luis Fernando
Blanca, has estado finísima en tu comentario.

Lucas, efectivamente se puede hablar de la ilegitimidad de cualquier constitución que dé paso al aborto y a cualquier perversión de la ley natural. O sea, a casi todas de las presentes en Occidente.
Otra cosa es que en tal o cual país el desarrollo de las leyes no haya llegado a esas aberraciones que hoy contemplamos. En ese sentido, la Constitución española no "obliga" a que haya una ley del aborto. Sólo la permite. La ilegitimidad del actual sistema en España es doble. En origen y en el desarrollo posterior. Por ejemplo, la justicia está tan politizada en sus más altas instancias que hasta algo tan elemental como el derecho de los padres a impedir que sus hijos sean adoctrinados en contra de sus valores no es considerado, al menos todavía, como un derecho.

Vuelvo a constatar que nadie es capaz de tirar abajo estos argumentos usando para ello las Escrituras o el magisterio de la Iglesia.
31/08/09 3:30 PM
  
refractario
Antonio Garcia, ¿que le parecería que se sacara una ley despenalizando el asesinato de rojos*? Naturalmente, nadie obligaría a matar los rojos. Así que miel sobre hojuelas, ¿no?

* = Ponga rojos o ponga lo que quiera.

Por otra parte, no es nada relevante dónde esté alojado este blog: la mayoría de páginas españolas están alojadas en servidores extranjeros. Se lo ponía como ejemplo de que, aunque Zapatero quisiese, tampoco podría cerrar este blog tan fácilmente. Según usted hay que dar gracias porque el Régimen permita expresarnos en este blog. ¡Pues faltaría más, hombre! Pero no sería la primera vez que cierran un blog. No sé qué mundo de colores vive usted, pero en el mío se cierran medios de prensa escrita y se cierran blogs, ya sea por medios indirectos o directos, al igual que se persigue a gente por determinadas opiniones.
31/08/09 4:09 PM
  
Antonio García
Muy bien, quedan claras las opiniones y los posicionamientos de todos.
31/08/09 11:11 PM
  
Lucas
Hombre, Luis Fernando, ¿pretendes decir que el que una Constitución no obligue a abortar es suficiente para no considerarla ilegítima?

Refractario se me ha adelantado en la respuesta.
01/09/09 9:58 AM
  
Luis Fernando
Si da la posibilidad de que aborte -sin necesidad de que obligue- es ilegítima porque no protege el mayor de todos los derechos: el de la vida.
01/09/09 10:01 AM
  
catholicus
A mí no me quedan claras las opiniones, tengo una pregunta para Antonio García:

¿Considera moralmente legítima la acción de Pilatos?
02/09/09 8:56 PM
  
proby


Antonio García: no sé qué Régimen de Franco habrá conocido usted, pero desde luego no se parece en nada al que conocí yo.

En la época de Franco no se habrían consentido nunca aberraciones como las que se dan en el sistema actual, en el que lo que predomina es la cultura de la muerte: aborto (muerte al no nacido), divorcio (muerte al matrimonio), droga (muerte a la juventud), pornografía (muerte a la concepción del sexo como algo hermoso y fructífero), sectas satánicas o, cuando menos, anticristianas (muerte a la verdadera espiritualidad para adentrarse en los caminos del mal), etc. Aquel régimen era un sistema cristiano en el que se permitía lo bueno y se prohibía lo malo, al revés que ahora. Y aun cuando no hubiera sido así, a los católicos (seglares o eclesiales) que padecieron la inicua persecución que se dio en España en los años 30 ese régimen les parecería el Paraíso. La libertad (en la que se incluyen el derecho a la vida y el derecho de los padres a educar a los hijos cristianamente) es algo que está muy por encima del hecho de ir a depositar un papelito en una urna cada cuatro años. Y a veces uno se pregunta: la condena de Cristo a muerte ¿no fue, en el fondo, una decisión "democrática"?

Saludos, hermanos en Cristo.
22/11/10 12:21 AM

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