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1.09.26

Descarga gratis mi nuevo libro: "Tres filosofías políticas"

Tengo el agrado de informarles que desde ayer, y de forma permanente, ha quedado disponible para su descarga gratuita en formato PDF mi nuevo libro, desde esta página:

Tres filosofías políticas: Liberalismo, socialismo y socialcristianismo.

Los invito a descargarlo, leerlo y difundirlo. Desde ya muchas gracias por su atención.


El libro, de 151 páginas, tiene tres partes y 18 capítulos, a saber:

I. Liberalismo

1. ¿Qué es el liberalismo? - 2. Origen y desarrollo histórico del liberalismo - 3. El liberalismo en el marco de la Ilustración - 4. Consecuencias del liberalismo - 5. El liberalismo según el juicio de la Iglesia - 6. El posliberalismo - 7. La colaboración política entre cristianos y liberales.

II. Socialismo

8. ¿Qué es el socialismo? - 9. Origen y desarrollo histórico del socialismo - 10. El socialismo en el marco de la Ilustración. 11. Consecuencias del socialismo - 12. El socialismo según el juicio de la Iglesia - 13. El postsocialismo - 14. La colaboración política entre cristianos y socialistas.

III. Socialcristianismo

15. ¿Qué es el socialcristianismo? - 16. El socialcristianismo frente a la Ilustración - 17. ¿Un momento propicio para el socialcristianismo? - 18. La colaboración política entre socialcristianos.

A continuación reproduzco el prólogo del libro.


Este libro se divide en tres partes, dedicadas respectivamente a tres filosofías políticas: el liberalismo, el socialismo y el socialcristianismo.

Su tesis principal es la siguiente: el liberalismo es el gran problema político de nuestra era; el socialismo es la falsa solución a ese problema; y el socialcristianismo es la solución verdadera.

Por naturaleza, es decir en virtud de la voluntad sapientísima y perfectísima del Creador, el ser humano es a la vez e inevitablemente un ser individual y un ser social. Pues bien, las dos filosofías políticas principales de nuestro tiempo (liberalismo y socialismo) han sido condenadas reiteradamente por el Magisterio de la Iglesia Católica por sus respectivas inclinaciones hacia dos errores graves: el individualismo, que subestima la naturaleza social del ser humano, y el colectivismo, que subestima su naturaleza individual. Por lo tanto, no es de extrañar que la adopción progresiva de ideas liberales o socialistas por parte de las sociedades humanas haya traído consigo muchas consecuencias funestas.

Pienso que el estado actual de profunda insatisfacción de grandes sectores de la ciudadanía con los sistemas políticos y económicos vigentes, de impronta liberal o socialista, en casi todos los países del mundo es una gran oportunidad para reproponer a todos las valiosas enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI); y pienso que la DSI, correctamente desarrollada, es la base de una tercera gran filosofía política, capaz de superar los principales defectos de las dos filosofías políticas predominantes, es decir el liberalismo y el socialismo.

Esta obra es pues un humilde llamado a la reflexión y la acción en esa dirección. Quiera Dios que, pese a sus claras limitaciones, contribuya a que otros, cristianos y no cristianos, se sumen a esta tarea, a fin de que el socialcristianismo llegue a ser una alternativa intelectualmente más completa y políticamente más relevante.

El presente libro es una especie de complemento de mi libro anterior, Cinco problemas globales: una mirada a contracorriente, publicado a comienzos de este mismo año. En ese libro traté cinco problemas políticos que, pese a tener importancia mundial, son en cierto modo sectoriales: el problema demográfico, el problema climático, el problema económico (concretamente el crecimiento de la deuda y la concentración de la riqueza), el problema sanitario (concretamente la pandemia de covid-19) y el problema antropológico (concretamente los desafíos éticos de la biotecnología y la inteligencia artificial). En cambio el presente libro procura mantenerse en una perspectiva más amplia: la de las filosofías políticas que animan el pensamiento y la acción políticas de nuestros contemporáneos en todas las áreas de la vida social.

Según mi forma habitual de trabajo, este libro combina contenidos nuevos y contenidos tomados de libros míos anteriores, en este caso sobre todo dos: El trigo y la cizaña: Una mirada cristiana sobre el mundo; y Pensamientos a contracorriente: Una mirada católica sobre el Uruguay y el mundo. Esos dos libros son básicamente colecciones de artículos escritos de forma independiente y en distintos momentos. Los materiales tomados de ellos y de otros libros míos fueron reelaborados a fin de obtener una obra más lograda, ordenada y sistemática.

Daniel Iglesias Grèzes

Montevideo, 25 de agosto de 2026


Te invito a descargar, leer y difundir mi último libro: 

Cinco problemas globales: Una mirada a contracorriente

15.07.26

Consecuencias del socialismo

El debilitamiento de las personas, las familias y la sociedad civil

El gran despertar

En muchos países los trabajadores se están dando cuenta de que en realidad la izquierda los perjudica.

Según la doctrina marxista de la lucha de clases, capitalistas y asalariados son dos clases sociales que están en conflicto inevitable entre sí. La derecha estaría a favor de los capitalistas y la izquierda a favor de los asalariados. Desde esa perspectiva es difícil explicar por qué, en Norteamérica, Europa y otros lugares, tantos miembros de las élites votan a los partidos políticos de izquierda mientras que tantos empleados y desempleados están abandonando la izquierda y pasando a apoyar a partidos políticos conservadores, nacionalistas y populistas de derecha. Sin embargo, en realidad ese fenómeno es relativamente fácil de entender. Se trata de un despertar masivo de los trabajadores y la clase media. Éstos están tomando conciencia de que la izquierda no defiende bien sus verdaderos intereses, sino que más bien atenta contra ellos.

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30.06.26

El socialismo en el marco de la Ilustración

Entre la herencia y la crítica

El socialismo es a la vez un heredero directo y un crítico severo de la Ilustración. Por una parte, adopta plenamente y radicaliza algunas de sus características: el racionalismo, el naturalismo y el secularismo. Su racionalismo se manifiesta en el “socialismo científico” de Marx y su intento de una planificación científica de la economía. Su naturalismo tiende con fuerza al materialismo. Su secularismo radical tiende al humanismo ateo.

Por otra parte, el socialismo tiene una relación tensa o ambivalente con otras características de la Ilustración: el individualismo, el liberalismo y el relativismo. En cuanto al individualismo, el socialismo clásico intentó suplantarlo por el ideal colectivista, pero sin embargo la izquierda actual se caracteriza sobre todo por un liberalismo progresista profundamente individualista. Así pues, el socialismo, que surgió como una crítica del liberalismo, hoy, salvo en el marxismo ortodoxo que aún subsiste, tiende a identificarse con una de sus variantes, el progresismo. En cuanto al relativismo, los socialistas en general lo asumen, negando la existencia de una ley moral natural y objetiva; sin embargo, en la práctica a menudo impulsan la igualdad y la justicia social como valores morales absolutos y universales.

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4.12.25

Entrevista sobre el progresismo en el podcast Resurgir Nacional

Ayer (miércoles 03/12/2025) fui entrevistado por Juan Hernandorena y Ernesto Boragno en el podcast uruguayo Resurgir Nacional (RN) para hablar sobre el progresismo.

En esta ocasión desarrollé principalmente los temas tratados en la Parte VI (Progresismo) de mi libro El trigo y la cizaña: Una mirada cristiana sobre el mundo.

Procuré hablar sobre los temas de los siguientes capítulos de ese libro (que tiene 64 capítulos):

  • 39 - La guerra contra la libertad de expresión

  • 40 - Totalitarismo blando

  • 41 - Comunismo

  • 42 - La perspectiva de género

  • 43 - La neolengua progresista

  • 44 - Tres odios del progresismo

  • 45 - El progresismo como religión

  • 46 - La obsesión revolucionaria por las estructuras sociales

  • 47 - La pandemia de COVID-19 y la agenda progresista

La entrevista dura 1 hora y 55 minutos.

Desde esta página se puede descargar la presentación que preparé con motivo de esta entrevista.

Agradezco a Juan y Ernesto su amable invitación y el interesante diálogo que tuve con ellos e incluso con algunos de los oyentes del programa.

Los libros que mencioné durante la entrevista y no figuran en la página de bibliografía son los siguientes:

Por último, aclaro por si acaso que no integro el movimiento Resurgir Nacional.

3.01.25

¿Por qué fracasó el liberalismo?

Tapa del libro

El éxito del liberalismo causa su propia autodestrucción.

Daniel Iglesias Grèzes

Este artículo es una breve reseña del libro: Patrick J. Deneen, Why Liberalism Failed? [¿Por qué fracasó el liberalismo?], Yale University Press, New Haven y Londres, 2018.

Patrick Deneen es un filósofo católico estadounidense, profesor de ciencia política en la Universidad de Notre Dame, una de las principales universidades católicas de los Estados Unidos (EEUU). Deneen integra una corriente de pensamiento político llamada “postliberalismo”, que está cobrando bastante fuerza en la actualidad. Otros escritores estadounidenses de esa corriente son Sohrab Ahmari (convertido al catolicismo en 2019), Rod Dreher (ex católico, hoy ortodoxo) y Adrian Vermeule (católico). Entre los políticos afines al postliberalismo, el principal es J. D. Vance, Vicepresidente electo de los EEUU, también convertido al catolicismo en 2019.

El libro en cuestión, escrito básicamente antes del triunfo del Brexit y de la elección de Donald Trump como Presidente de los EEUU en 2016, tuvo un gran impacto en Norteamérica y fue elogiado por muchos como un aporte profundo e importante para entender la actual crisis política en Occidente. Algunos de los que han elogiado el libro discrepan de las principales tesis del autor, considerándolas demasiado radicales. A diferencia de la mayoría de los conservadores actuales, que pretenden librar las actuales “guerras culturales” sin salirse de la órbita del liberalismo, Deneen señala a éste como la raíz de los principales males políticos actuales. En otras palabras, a los verdaderos conservadores no les basta luchar contra Gramsci y la Escuela de Fráncfort: si quieren ser coherentes, tienen que rechazar también muchas de las premisas de Hobbes, Locke, Smith, Mill y los demás liberales clásicos, incluyendo a los Padres Fundadores de los EEUU.

Deneen sostiene que el liberalismo redefinió el concepto de “libertad” de modo que su significado actual es casi el contrario del que tenía en la antigüedad grecorromana y la Cristiandad medieval. Para éstas la libertad era el autodominio alcanzado mediante un arduo ejercicio de autodisciplina, a fin de someter la fuerza de los apetitos y las pasiones y adquirir las virtudes morales. Según esa visión, que sigue siendo la visión cristiana, la verdadera libertad del hombre es su acción conforme a su propia naturaleza de animal racional, espiritual, social y político. En cambio, para el liberalismo la libertad es esencialmente la ausencia de restricciones externas que impidan al ser humano realizar sus deseos, cualesquiera que sean (salvo los casos de daño directo y demostrable a otros). Este cambio del concepto de libertad fue acompañado por un cambio en la visión de la ciencia, que no es concebida ya como una búsqueda racional y sistemática de la verdad, sino como un esfuerzo para someter la Naturaleza, a fin de que el ser humano pueda hacer su voluntad en el mayor grado posible. De hecho, Thomas Hobbes, el pensador que, sin ser propiamente liberal, sentó las bases del liberalismo, fue secretario de Francis Bacon, el primer filósofo que expresó la visión de la ciencia como guerra contra la Naturaleza, típica de la modernidad.

La nueva visión de la libertad propia del liberalismo condujo a la adopción de criterios y conductas individualistas en los ámbitos religioso, económico, político, cultural, social y educativo. Deneen subraya que, a medida que el ideal liberal se fue cumpliendo progresivamente, se fueron debilitando cada vez más los vínculos que unían al individuo con su familia, su comunidad local, su gremio, su país, su iglesia, su cultura, sus tradiciones, etc. Esto debilitó cada vez más a los individuos, de modo que la consecuencia inexorable del liberalismo, pese al anti-estatismo teórico de los liberales de derecha, ha sido el crecimiento gradual del poder del Estado, llamado a resolver los problemas causados por la debilidad creciente de los individuos progresivamente desvinculados.

Deneen distingue dos etapas principales en la historia del liberalismo, que se corresponden con las dos tendencias principales del liberalismo actual. En los siglos XVII y XVIII y la primera mitad del siglo XIX floreció el liberalismo clásico ya descrito, que se corresponde con el actual liberalismo conservador o libertarianismo. Y a partir de la segunda mitad del siglo XIX surgió el liberalismo progresista o moderno, que se corresponde con el progresismo actual. Éste agregó al liberalismo la idea en boga de la evolución, de tal modo que hoy la revolución liberal no busca sólo liberar al hombre de sus obligaciones no elegidas en el terreno de las normas religiosas o morales y las costumbres sociales, sino incluso de las provenientes de su propia naturaleza, concebida ahora como sujeta a cambio. Por eso el liberalismo progresista insiste hoy en la “liberación” del hombre en el terreno de la sexualidad: “derechos sexuales” que incluyen las distintas orientaciones sexuales, “derechos reproductivos” que son en realidad antirreproductivos (anticoncepción, esterilización, aborto), etc. Se pretende incluso “liberar” al ser humano de su propio sexo (transgenerismo); y ya se escuchan las voces de quienes quieren liberarlo de su propia especie (transhumanismo).

Deneen sostiene que el liberalismo no fracasó por no haber sido implementado de forma plena y coherente sino, al contrario, precisamente porque fue implementado de forma cada vez más plena y coherente. Al estar basado en una antropología falsa, el liberalismo es auto-contradictorio y por ende insostenible. Por eso hoy tantas personas tienden a sentirse defraudadas por la democracia liberal. Pese a los enormes avances de la ciencia y al gran desarrollo económico que ha generado, el liberalismo no ha cumplido sus promesas: hoy no nos sentimos cada vez más libres, sino cada vez más impotentes frente al poder enorme y creciente del Estado liberal y de las grandes empresas, especialmente las tecnológicas. Nos hemos liberado de la vieja aristocracia para caer en las manos de una nueva aristocracia tecnocrática y una nueva oligarquía. (CONTINUARÁ).