"Aprender" la Palabra de Dios (EEChO)

Tras tres años y medio de enseñanza, en abril del año 30 DC, Jesús fue crucificado. Al tercer día, la tumba estaba vacía; resucitado, se apareció a sus doce apóstoles y, tres semanas después, se apareció en la cima de una montaña en Galilea a los setenta y dos discípulos y también a los discípulos de éstos, es decir, a los «quinientos», como indica Pablo.
En Pentecostés, son muchos más los que escuchan a Pedro anunciar el Evangelio, y «tres mil» de ellos se convierten a su vez en discípulos.
A finales del siglo, según algunos investigadores, había en la Galia al menos siete obispos (palabra que significa los que velan por) continuando la labor de los apóstoles, varios en China y muchos más entre estos dos extremos del mundo conocido y fácilmente accesible.
¿Cómo lo hicieron sin imprenta, ni radio, ni televisión ni internet? Por transmisión oral. Tenían una lengua común de intercambio hablada desde las columnas de Hércules [el estrecho de Gibraltar] hasta la China: el arameo, la lengua oficial del Imperio parto y del comercio internacional. Y, sobre todo, tenían una cultura oral y, por lo tanto, aprendían el Evangelio de memoria, en pequeños grupos de seis aprendices: el número ideal (aunque Jesús, el super-rabino, tuvo 2 x 6 discípulos). Cada uno de los seis, a su vez, iba a enseñar a otros seis, de corazón a corazón, y después de un año, cada «aprendiz» (judío) se convertía a su vez en maestro: de modo que se tiene, como mínimo, la progresión evocada anteriormente: 12 x 6n, donde n es el número de años.
Así, siguiendo las rutas comerciales internacionales de los imperios (romano, parto y chino), ¡la Buena Noticia de Nuestro Señor se extendió como el fuego!
Necesitamos retomar la tradición y los métodos de las primeras comunidades cristianas para transmitir el Evangelio, y no sólo para protegernos contra errores de interpretación o de traducción. Llevar la Palabra dentro de uno mismo (y transmitirla) es una necesidad interior y un tesoro.
[A continuación el artículo original agrega una gran cantidad de videos y de textos en francés para profundizar sobre este tema].
Fuente: https://www.eecho.fr/parcours-1-apprendre-la-parole-de-dieu/
(Traducido al español por Daniel Iglesias Grèzes, con notas del traductor entre corchetes).











