El 20-N se carga la «Ley de Igualdad de Trato» y la «muerte digna»
La convocatoria de elecciones el 20-N dejará algunos estrambotes. El más pintoresco será sin lugar a dudas que ‘cara-cartón‘ Gabilondo será el único periodista orgánico que cantará el final de sus dos regímenes y además en las mismas fechas. Supongo que el ‘presidente en funciones‘ nos alegrará la vida con un sonoro: «¡Españoles!, ZP ha muerto» [políticamente, of course].
Quienes más lo llorarán serán los del lobby homosexualista, a quien tan bien ha tratado pero que ya le están reprochando que no rematase la jugada con la Ley de Igualdad de Trato. La blogosfera gay está que trina, buena señal. Podremos respirar porque tampoco dará tiempo para la aprobación de la «Ley de muerte digna» o la muerte indigna que le iban a dar a la justicia con la de Enjuiciamiento Criminal.
De mantenerse la tendencia de las encuestas, uno de los mayores proyectos liberticidas no verá la luz. Confirmación de que le han forzado la fecha. El zapaterismo queda inconcluso, no mucho pero sí algo, no ha podido culminar el proyecto de ingeniería social de uniformidad ideológica y corrección política. Un proyecto totalitario fiel a la historia del Partido Socialista.

Escándalo y necedad la llamó San Pablo. Y parece que el Bachiller Carrasco tenía razón «stultorum infinitus est numerus». Un grupito de ateos estadounidenses ha presentado una demanda judicial para que se retire una cruz del monumento a las víctimas del 11-S: dos vigas cruzadas encontradas entre los escombros del World Trade Center.
Creo que hace falta un planteamiento elemental, accesible a cualquiera, independiente de conocimientos científicos o teológicos, que pocos poseen, de una cuestión tan importante, que afecta a millones de personas y a la posibilidad de vida de millones de niños que nacerán o dejarán de nacer.
Leo un interesante artículo en
Todavía reina la confusión sobre los autores y motivos de la masacre de Oslo. Supongo que se tardarán aún unos días. Las miradas se centran hoy en uno de los autores: Anders Behring Breivik.






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