140 años, 24 horas al día, 7 días a la semana de Adoración Perpetua
En realidad casi 137 años, o para los amantes de la exactitud desde las 11 de la mañana del 1 de agosto de 1878, de ininterrumpidos actos de amor, de adoración, de reparación, de conversación con el Señor.
En 1849 un grupo de mujeres bávaras, franciscanas, comenzaron la labor de proclamar el Evangelio entre los inmigrantes alemanes en Milwaukee (Wisconsin, USA), en 1856 empezaron a ayudar en el seminario local, pero la actividad llegó a ser tan absorbente que la comunidad se escindió. Un grupo de las primeras religiosas buscaban un modo de vida que fuese más acorde a lo que creían que Dios les pedía y terminaron formando las Franciscanas de la Eucaristía.
En 1878 tras casi cinco años de discernimiento, el Señor les hizo ver su vocación: la adoración perpetua. Se comprometieron a que al menos dos hermanas estuviesen en oración delante del Señor Sacramentado 24 horas al día, 7 días a la semana, los 365 días al año (366 los bisiestos). Para reflejar esta nueva orientación cambiaron el nombre a Franciscanas de la Adoración Perpetua.
Y desde entonces no han parado. En 1923 hubo un incendio, una inundación en 1965 y algunas epidemias. Supongo que sólo en Estados Unidos, exento de guerras o revoluciones en su territorio, se ha podido hacer esto. Desconozco otros «conventos» que compartan esta situación y estén activos. No los he encontrado, si algún lector los conoce, por favor, que nos lo haga saber. Prometo escribir también sobre ellos.
Últimos comentarios