Archivos parroquiales
Uno tiene sus manías y aficiones. Una de ellas, lo saben, es la de pasar ratos entre los libros de los archivos parroquiales. Durante años trabajé en el de Miraflores, que se había dado por perdido en la guerra civil y que un servidor encontró íntegro desde el siglo XV en el Archivo Histórico Nacional, con documentos hasta principios del XIX. El resto, hasta hoy mismo, se encuentra custodiado en el despacho parroquial.
He tenido la suerte, posteriormente, de tener a mi disposición el archivo parroquial de Braojos, completo desde el siglo XVI.
En España, el Registro Civil obligatorio para nacimientos, matrimonios y defunciones se implantó con carácter general a partir del 1 de enero de 1871. Eso quiere decir que antes de esa fecha, no tenemos otros registros que los existentes en los archivos parroquiales.

En cualquier caso, es igual, pero hoy me quiero referir especialmente al momento de la comunión y la proliferación de ministros extraordinarios por la cosa de que no se alargue la celebración. Salvo grandes celebraciones y algunas misas con una asistencia realmente extraordinaria, no pasa nada porque la distribuya el celebrante y se demore unos pocos minutos.
Vengo ahora de celebrar la misa en la residencia de mayores de Miraflores. No será la única misa del día. Esta tarde voy a celebrar en Bustarviejo, ya que el párroco titular está ausente.