Miedo al tiempo, miedo al silencio

En cualquier caso, es igual, pero hoy me quiero referir especialmente al momento de la comunión y la proliferación de ministros extraordinarios por la cosa de que no se alargue la celebración. Salvo grandes celebraciones y algunas misas con una asistencia realmente extraordinaria, no pasa nada porque la distribuya el celebrante y se demore unos pocos minutos. 

Lo que alarga las celebraciones no es especialmente el momento de la comunión. Yo invitaría a acudir un día con un cronómetro e ir marcando el tiempo que se nos va en cosas del todo discutibles:

  • Moniciones, introducciones, morcillas varias.
  • Homilías interminables 
  • Procesión de ofrendas
  • Cantos (cuántas veces el celebrante tiene que parar hasta que los del coro acaban).
  • Avisos sin tasa

¿Y el problema son los tres minutos de más en la comunión?

Luego está lo del miedo al silencio, especialmente en algunos momentos. También me refiero a la comunión. Y me planteo un par de cuestiones:

  • ¿Es obligatorio cantar mientras se distribuye la comunión? Sinceramente creo que no.
  • Y en caso de que se cante ¿hay que rellenar todo el tiempo cantando algo? Es decir, imaginemos un pequeñito canto de comunión. Pero… los del coro, los responsables del canto, descubren que aún queda gente en la fila, y entonces deciden que hay que cantar lo que sea porque queda gente. Por mí podrían descansar un poco. Es más, podría suceder que ya iniciada la canción, anque se haya termninado de distribuir la comunión, hay que acabarla, siempre y cuando no se decida otra de acción de gracias.

Y claro, al final, andamos mal de tiempo, así que no podemos dejar de acción de gracias más que unos segundos. 

Yo propondría un par de cosas:

  • Menos ministros extrordinarios,  salvo especialísimas circunstancias,
  • Y en la comunión no cantar o cantar lo justito de forma que tengamos silencio suficiente.

P.D.: Acostumbrado a mis pueblecillos, llegar a la iglesia de Miraflores y ver sábado y domingo prácticamente llenas tres misas y la cuarta hasta arriba… impresiona. 

36 comentarios

  
Lector
Si alguien desea experimentar el efecto del silencio en su interior y la música callada del susurro, que asista a una misa tridentina en latín; donde yo lo descubrí, a pesar de haber ido en mi adolescencia a retiros de varios días.
21/09/26 10:34 AM
  
Raurell
Yo busco misas (y las encuentro) en las que en el momento de la Comunión no se canta, y solo se escucha al sacerdote con "el Cuerpo de Cristo". La diferencia es tan enorme, tan abismal, que no entiendo porque no se aplica esto por norma.
21/09/26 10:54 AM
  
Cordá Lac
¿Y qué tal proponer que los párrocos, y los ministros extraordinarios de la comunión, se lean (y apliquen) las normas de la Iglesia:
«Instrucción Inmensae Caritatis, art. 4.1.
Instrucciones sobre algunas cuestiones... colaboración laicos. 1988: Art. 8,2.
Código Dcho. Canónico, 230, 910.
Instrucción «Redemtionis Sacramentum», 2004: Art. 156-158.
21/09/26 11:02 AM
  
Carlos Porras
Querido Padre Jorge:
Estoy totalmente de acuerdo con usted.
La Comunión es un sacramento y los fieles reciben los sacramentos de manos consagradas.
Los ministros ordinarios de la Comunión son el obispo, el presbítero y el diácono. Es decir, quienes han recibido el sacramento del orden.
Cuando se autorizaron a los ministros extraordinarios, tal parece que no se puso atención a la palabra "extraordinarios", lo que significa, como usted bien dice "en especialísimas circunstancias".
Hace muchos años, cuando servía como monaguillo en mi parroquia, aunque era un niño pequeño, me enseñaron a servir en el altar desde un escalón abajo, porque el nivel más alto del altar está reservado a quienes han sido ordenados. ¿Tocar la superficie del altar? ¿Poner las manos en la puerta o, por decir lo menos, en la cortina del sagrario? ¿Cargar un copón con formas consagradas? Todo eso era impensable.
Aquellos eran otros tiempos. Hoy cualquier vecino, o vecina, abre el sagrario, reparte la comunión y hasta hay casos de que se encarga de llevar el viático.
Le cuento una anécdota. Una vez el Cardenal Rafael Merry del Val celebró la Santa Misa y, al momento de la comunión, se percató de que, por descuido, el sacerdote que había celebrado antes de él en ese mismo altar, había dejado el sagrario abierto. Para llamarle la atención le hizo una sola pregunta: "¿Usted alguna vez ha dejado abierto el cajón en donde guarda su dinero?". Quien es fiel en lo poco es fiel en lo mucho. Por las palabras de Merry del Val se me ocurre una sugerencia para los párrocos aficionados a los ministros extraordinarios de la comunión. Que antes de permitirles abrir el sagrario y tocar formas consagradas, les den las llaves de su escritorio, de su archivo, de su oficina, de su casa y de su automóvil y también, ¿por qué no? la clave de acceso a su cuenta bancaria. Después de todo, si les confían a Jesús Sacramentado, lo material es lo de menos.
Discúlpeme Padre, por mi comentario tan extenso.
Rezo su Ave María.
21/09/26 11:50 AM
  
Seletotsira
"Moniciones, introducciones, morcillas varias".
Lo de "morcillas' me da que define muy bien.

Las canciones: de verdad, creo, que estaría muy bien revisarlas, y acotarlas; y creo reza mucho mejor en latín.

El silencio: pareciera que tal vez sería necesario disponer de desfibriladores, por si alguien cree que no pudiera soportarse.

Ave María
21/09/26 12:41 PM
  
Arturo
Totalmente de acuerdo con Vd. Los ministros extraordinarios deben ser eso: extraordinarios
21/09/26 1:36 PM
  
Desde Valencia
Totalmente de acuerdo, en algunas iglesias cantan horriblemente y sin parar, bien está cuando hay sequía, pero en el momento de la comunión no dejan concentrarse, otra cosa es que pongan una música de fondo suave. Las homilías repetitivas e interminables hacen que la gente se aburra, eso y los cánticos cursis y mal entonados han hecho que mucha gente huya de la misa por aburrimiento, entre otros motivos comentados frecuentemente en este foro y en los que no voy a entrar.
21/09/26 1:43 PM
  
José María
Hoy estoy especialmente de acuerdo con usted D. Jorge.
Cantamos demasiado Y cantamos.. a veces muy mal.
Sobre todo en la misa diaria, que por diaria no debe prolongarse demasiado.
21/09/26 1:45 PM
  
Juan Mª Martínez
Soy organista y director de un coro en una parroquia de la Diócesis de Alcalá de Henares.

Nosotros solemos cantar la antífona de comunión nada más empieza a comulgar el sacerdote, como marca la OGMR, que suele ser una frase corta. Comulgamos el coro y, mientras comulgan los fieles, cantamos otro canto acorde con la antífona o el Evangelio. Después dejamos un respetuoso silencio sagrado, porque el coro también tiene derecho a tener su momento de oración personal después de comulgar.

Lo que sí hacemos, y lo recomiendo a todos los coros, es no cantar el canto de presentación de dones durante la Cuaresma, por el tema de la austeridad. Y es más, que el sacerdote presente los dones en silencio, opción que también marca la OGMR. Es impresionante la sensación de sacralidad que produce ese silencio.
21/09/26 2:19 PM
  
Mariano
Para mí,lo peor son esas homilías,normalmente leídas,interminables y que muchas veces,por su contenido y el tiempo a ellas dedicadas,se convierten en losas insoportables.Lo demás deprisa y corriendo.
21/09/26 3:41 PM
  
Susana
Me gustaría saber a qué horas da la misa
21/09/26 3:46 PM
  
El gato con botas .
En Santa Teresa Benedicta de la Cruz, de Madrid, los ministros extraordinarios son legión
Hace mes y medio en la Iglesia de la Concepción , en Huelva, el celebrante , a la hora de la comunión se descuelga con un :"Sarita, me ayudas a dar la comunión?
Así que me he pasado el verano yendo a la misa en latín de las 11 en la Rábida.
21/09/26 4:37 PM
  
Alberto
Chapeau como siempre Don Jorge...en union de oraciones, cariños a trapella
21/09/26 5:30 PM
  
Angeles Wernicke
Ay, sí, padre! Cuántos sacerdotes nos dan 20 minutos de sermón, paseándonos por varios temas, de manera que al terminar uno olvida de qué trató el sermón... y después dedican seis ó siete, corriendo, a la Eucaristía!!! Parecen convencidos de que la parte más importante de la misa es la homilía!!! Y dejar minutos de silencio para después de la comunión, son poquísimos los que lo hacen. Penoso.
21/09/26 5:40 PM
  
Cordá Lac
Yo no me voy a quejar de la duración de las homilías. Pero me gustaría que en cada homilía el sacerdote echara mano (o tiempo, 2 ó 3 minutos) de fragmentos de homilía de algún Padre de la Iglesia o santo o Papa medieval o antiguo que se refiera al evangelio del día.
21/09/26 6:09 PM
  
anawim
En mi parroquia se canta siempre: antes de comenzar, durante la Misa, en la comunión, y en la postcomunión. Siempre. Sólo hay coro en las Misas dominicales, el resto de la semana canta el pueblo, y el pueblo canta mal no, lo siguiente. Esto dicho sea de paso, es una falta de respeto, a mí siempre me enseñaron que a Dios no se le ofrecen chapuzas. Como en todo lo demás, para cantar Dios te tiene que haber concedido ese don, además hay que estudiar canto, y además hay que ensayar los cantos antes de la Misa. No puedes llegar a Misa y empezar a desafinar. Como decía San Josemaría: "haz mortificaciones que no mortifiquen a los demás".

En mi parroquia en las Misas de invierno gélido con 20 personas en la misa de primera hora de la mañana ayuda a dar la comunión el ministro extraordinario. Sacerdote y ministro extraordinario y esto se mantiene todo el año.

Voy a contar algo, lo voy a contar todo a terceros que pueda para no dar pistas y poderlo contar:

Deberían de revisar algo muy importante y es la pastoral de enfermos. En la pastoral de enfermos deberían de llevar la comunión los sacerdotes o en su defecto los diáconos si los hubiese. Por favor laicos no. Errores que cometen los laicos a veces en esta pastoral: ir por la calle hablando mientras portan el Santísimo de temas profanos. Portar el Santísimo en algo parecido a un pastillero con plástico blanco en el interior y dorado en el exterior. Explican el Evangelio y cometen errores. Sacerdotes por favor, la Eucaristía es suya, tengan muchísimo cuidado en que manos la dejan: si, ya sabemos que son bautizados, gente de la pastoral de enfermos. Vayan ustedes a llevar la Eucaristía a los enfermos.

21/09/26 6:10 PM
  
Jaume
Una misa de 20 minutosmáximo. para los atareados de fin de semana. Con sermón de 3 minutos y acción de gracias larguita. Iría mucha gente, luego las otras, normales. Los que se escandalizan que digan cuánto dura la misa diaria. San Pablo ya dice que unos deben tomar leche, otros carne, etc. espiritualmente hablando.
21/09/26 6:58 PM
  
Uno de Aragon
Yo se de un cura que predica hasta cuando esta afónico. Ese mismo, mientras reparte la comunión, va preguntando a los fieles ¿que tal? y echando la mano por el hombro. Vamos, todo menos lo que tiene que hacer.
21/09/26 8:04 PM
  
Enrique Ll.
Cantos desentonados, desacompasados y a voz en grito. Con letras horrendas. ¡Como para salir corriendo! Largas homilías que muchas veces repiten lo que dice el evangelio o la lectura. O que no dicen nada, las más de ellas. Y en cambio, la plegaria eucarística más corta y recitada deprisa y sin unción. ¿Cómo se extrañan de que la gente no vaya a misa?
21/09/26 8:56 PM
  
Vicente
Debemos observar un tiempo de silencio sagrado al inicio de la Misa para reconocer nuestros pecados, también después de la homilía, y finalmente tras la recepción de la Comunión.
Conviene cantar el canto de entrada, la antífona del salmo responsorial, el verso antes del Evangelio, durante la presentación de las ofrendas, durante la comunión y una antífona mariana al final de la Misa.
Cuando se pueda, cantar en latín Kyries, Gloria, Credo, Sanctus, Agnus Dei.
21/09/26 9:28 PM
  
anawim
Lo que nos cuenta Lector es una gracia que Dios le dio en la Misa tridentina, a otras personas a lo mejor le da la misma gracia en otro lugar o en otra circunstancia o no se la da.
21/09/26 9:32 PM
  
anawim
Yo creo que los sermones tendrían que suprimirlos, son una pérdida de tiempo. No nos sirven. Hagan ustedes la prueba: pónganse ustedes en la puerta de salida del templo cuando termina la Misa y pregunten a los fieles que vayan abandonando el templo de qué ha hablado el sacerdote en el sermón y verán que sorpresa. Nadie se acuerda de nada. Excepto que el cura haya echado una bronca en el sermón a los fieles y entonces todos se acordarán de la bronca.
Aprovechando que no me conoce nadie (eso espero), personalmente nunca un sermón me ha servido me ha servido en mi vida de oración. Me sirve Royo Marín, Lanspergio,... ¿pero los sermones de los curas? Solamente una vez un sacerdote en un retiro, dijo algo que no sé que harían los demás, pero yo me puse las pilas rápidamente. Fueron dos palabras, pero muchas veces me acuerdo de esas dos palabras, y me pongo las pilas rápidamente. Pero esto no es lo normal. Y otra vez no en un sermón, sino el sacramento de la penitencia, el sacerdote me dijo una cosa pero no me la explicó ni me dio la razones para decirme eso, y entonces me puse a pensar, y a leer, y como no encontraba la respuesta, el Espíritu Santo me inspiro que fuera a Biblia y volviera a leer un capítulo entero de un libro concreto porque ahí estaba lo que me había dicho el sacerdote y fue clavado. Increíble. Y luego seguí dándole vueltas porque había leído en el Derecho Canónico... y no me encajaba, y entonces el Espíritu Santo me iluminó del todo, y lo comprendí todo a la perfección. Ha sido una gracia de Dios. Pero el Señor para darnos su gracia quiere que nosotros pongamos un pequeño "sustrato" de nuestra parte, en este caso el "sustrato" lo puso el sacerdote en el sacramento de la penitencia. Y ha sido una experiencia espiritual brutal.
21/09/26 10:05 PM
  
anawim
Estamos descafeinando a Dios, le hemos bajado a nuestro nivel, y nos estamos quedando sin Dios, Dios cada vez es menos Dios, quizá esa sea la causa de que la gente sube al altar como el que sube a su casa, sin ningún respeto, nadie se arrodilla, nadie hace inclinación profunda, y los que hacen algo, hacen garabatos que más parece una burla que una reverencia. Y miren, Dios va a seguir siendo Dios, pero nosotros nos estamos quedando sin Dios porque le hemos bajado a nuestro nivel y Dios no está en nuestro nivel. Hay que acercarse a Dios con temor y temblor. Como dice el comentarista de este post, Carlos Porras, ¿Cómo puede haber laicos abriendo y cerrando la puerta del Sagrario? Yo también los he visto en la parroquia. Y ¿cómo puede haber laicos cargando dos copones uno en cada mano con formas consagradas? Ni siquiera un copón. Y el diácono no puede comulgar si no es por manos del sacerdote. Pues en mi parroquia el diácono se acerca al altar a comulgar como si fuera el sacerdote. Y los fieles lo ven. Lo deben ver bien porque nadie se sorprende. Nadie dice nada. Es la cultura del todo vale. "Dios es mi amigo. Tengo un amigo que me ama, me ama, me ama". Es una falta de formación brutal. No tienen ni idea. Por favor retiren ustedes todos los laicos del altar y de las funciones pastorales.
21/09/26 11:00 PM
  
anawim
Cursillo intensivo en dos minutos para laicos:

A Dios hay que acercarse con TEMOR Y TEMBLOR.

Los sacerdotes además de consagrados, además de haber sido ordenados, además de haber sido ungidos, son ALTER CHRISTUS.

Los diáconos, y religiosos, y los laicos, NO somos ALTER CHRISTUS.

Los sacerdotes tienen una dignidad muy por encima de cualquier otro bautizado porque ellos son con Cristo la cabeza de la Iglesia, mientras que el resto de bautizados somos el Cuerpo Místico.
21/09/26 11:28 PM
  
Juan Mariner
Anawin, son sermones, no homilías la mayoría de las veces. La gente no es tonta y sabe que hay temas pactados con el poder que nunca van a salir ni por asomo. Nos guste o no, la gente ha cambiado y necesita brevedad, concisión y celeridad. El silencio nos asusta, porque nos revuelve la conciencia, pero es necesario también en su justa medida.
22/09/26 10:25 AM
  
meco
Generalizar es fácil pero injusto. Hay homilías inteligentes y que están llenas de enseñanzas religiosas y humanas muy provechosas.
Otras , generalmente improvisadas, aportan poco...
Si son de más de 8 -10 minutos, suelen aburrir y repetir una idea dicha de mil maneras. Hay que prepararlas a conciencia.
Hay homilías en que el celebrante se quiere lucir con exposición de su enorme cultura. Un error

Hay otras , pocas por desgracia. en que en cinco minutos se dicen tres ideas llenas de Evangelio y de sabiduría.

Cantos en la comunión???? A veces el texto del canto invita a una reflexión y a un acercamiento a un pasaje del Evangelio

Que la gente desentone ....es secundario. No todo el mundo es José Carreras o Pavarotti. Dios no creo que exija haber estudiado solfeo ni haber ido a un conservatorio.Sino que valorará el que alguien exprese como pueda ( incluido el silencio) su diálogo con Él .

Tampoco es un disparate poner por los altavoces música de una cantata de Juan Sebastian Bach


O el silencio..

Todo tiene sus ventajas
22/09/26 10:38 AM
  
Pedro1
Los diáconos, y religiosos, y los laicos, somos IPSE CHRISTUS y tenemos tanta dignidad como un sacerdote. La dignidad ante Dios se mide por el amor y la fidelidad, no por el ministerio que se ejerce. (IA dixit).
22/09/26 10:57 AM
  
maru
D. Jorge, cuanta razón tiene!!!!. A mí m da mucho coraje que vengas de comulgar y no haya un minuto de silencio. El coro o los cantantes, sacerdote incluido, no paran de cantar, terminan de dar la comunión y siguen cantando, un horror.
Hay una iglesia donde los "extraordinarios" (el adjetivo calificativo es claro, "extraordinario", casos especiales) y los/las acólitos/as, están a la orden del día. La cuestión es que haya muchos "participando"; como si el resto de los fieles no participara.
22/09/26 11:00 AM
  
José Antonio
La duración de la Comunión se podría solucionar, en parte, si se vuelve a la forma anterior de darla: los fieles en fila y el sacerdote se desplazaba por ella dando la comunión a los fieles. Ahora los fieles están en hilera y el sacerdote en posición fija, esto retraso mucho dar la comunión a los fieles.
Por otro lado, se podrían recuperar los comulgatorios, facilitaría la formación de la fila y ofrecería la posibilidad de comulgar de rodillas.
Rezo la preceptiva Ave María.
22/09/26 11:12 AM
  
patriota
Raurell
Yo busco misas (y las encuentro) en las que en el momento de la Comunión no se canta, y solo se escucha al sacerdote con "el Cuerpo de Cristo". La diferencia es tan enorme, tan abismal, que no entiendo porque no se aplica esto por norma.

___________________

Tiene toda la razón Raurel, y de hecho ese silencio en la Comunión permite escuchar lo verdaderamente esencial.

Hay un fenómeno curioso con el Novus Ordo Missae: si uno solo escuchara a los habituales profetas del desastre, pensaría que para encontrar una misa devota, reverente y libre de invenciones raras hace falta una máquina del tiempo o una expedición arqueológica. Pero la realidad es bastante más sencilla y luminosa: esas misas cuidadas, bellas y vividas con auténtico fervor existen, abundan y están al alcance de cualquiera que busque con un mínimo de honestidad.

No hace falta retorcer la narrativa ni dejarse llevar por las exageraciones de quienes insisten en contraponer épocas como si la Iglesia hubiera empezado ayer o se hubiera extinguido anteayer. Al fin y al cabo, el punto mil trescientos cuarenta y cinco del Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda algo muy simple citando a San Justino en el siglo II: la estructura fundamental de la liturgia se ha conservado a lo largo de los siglos, desde la alborada de la fe hasta nuestros días.

A veces, el misterio no necesita acompañamiento musical ni grandes artificios; le basta el peso de dos palabras pronunciadas en la quietud: "El Cuerpo de Cristo".
22/09/26 11:22 AM
  
Seletotsira
Si me permiten otra:
Las preces! Algunas veces no duele oírlas; otras sí. Ya me entienden los que lo entiendan....
Si el sacerdote está despierto podría...
22/09/26 12:12 PM
  
Luis C
Buenas tardes a todos. Las canciones a mí me sobran en misa y más en la comunión. Me despistan de lo importante y en ocasiones debo hacer esfuerzos para concentrame en dar gracias a Dios. Pero yo iría más allá y en general impondría el silencio en muchísimos más momentos. Les cuento una experiencia personal. Hace años en el entierro de mi padre el sacerdota decidió rezar de manera constante el Ave María y cada vez más rápido, cono si fuera un mantra. Evidentemente no critico la oración, sino lo que yo percibí como la necesidad de rellenar ese momento. En ese momento, yo al menos, necesitaba silencio y escuchar la tierra golpeando el ataud. Ese golpe es muy significativo aunque duro, pero necesario escucharlo. Un saludo.
22/09/26 5:07 PM
  
Luis Enrique
Está lectura es para anawim, para escuchar atentos la lecturas y la homilía del sacerdote en misa. "La parábola de la cesta de mimbre y el aguaUn viejo maestro vivía en un monasterio con su joven discípulo. Cada mañana, el maestro se sentaba a leer las escrituras sagradas. El discípulo, queriendo imitarlo, le dijo un día:—Maestro, intento leer los textos como tú, pero no logro entender la mayor parte de lo que dicen. Y lo poco que entiendo, lo olvido en cuanto cierro el libro. ¿De qué sirve entonces leerlos?El maestro lo miró en silencio, tomó una vieja cesta de mimbre que usaban para guardar el carbón de la chimenea y se la entregó.—Lleva esta cesta al río, llénala de agua y tráela de vuelta —le ordenó.El discípulo obedeció. Corrió al río, sumergió la cesta y emprendió el regreso. Sin embargo, el mimbre estaba lleno de agujeros, por lo que el agua se filtró por completo mucho antes de que pudiera llegar a la cabaña.Al ver la cesta vacía, el maestro sonrió y dijo:—Debes ser más rápido la próxima vez. Vuelve a intentarlo.El joven regresó al río. Esta vez corrió con todas sus fuerzas, pero el resultado fue el mismo: la cesta llegó completamente vacía.—Maestro, es imposible —protestó el discípulo—. Una cesta de mimbre no puede retener el agua. Es un esfuerzo inútil.—¿De verdad crees que ha sido inútil? —preguntó el anciano—. Mira la cesta detalladamente.El joven miró el objeto y se dio cuenta de algo asombroso. La cesta ya no estaba negra, vieja y cubierta de hollín por el carbón. Ahora estaba completamente limpia, brillante y renovada, tanto por fuera como por dentro.—Hijo mío —concluyó el maestro—, eso es lo que ocurre cuando lees los textos sagrados o intentas mejorar cada día. Puede que tu mente no retenga toda el agua, pero el esfuerzo y el camino recorrido van purificando tu corazón desde el interior."
22/09/26 5:33 PM
  
Juan Mariner
Un jerarca español dijo que Benedicto XVI dominaba a la perfección "el género literario de la homilía", y se quedó más ancho que largo.
22/09/26 7:50 PM
  
Anónimo
Creo que el propio nombre lo indica. Extraordinario.

En mi parroquia de pueblo solo hay un día al año en que hay ministros extraordinarios de la comunión y es el 1 de noviembre.

La iglesia está de bote en bote porque vienen los que viven fuera y seguido a la misa hay responso en el cementerio y se intenta no alargar la celebración
22/09/26 9:34 PM
  
Enrique Alberto desde Argentina
Totalmente de acuerdo.
Gracias padre Jorge.
23/09/26 2:47 AM

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