Rico Pavés se aciruela
Sí. Aciruela, que es más llevadero que se acongoja y mucho más que se aco… eso.
Los hechos son:
Que la Asociación Católica de Propagandistas de Jerez tiene previsto abrir su curso 2026-2027 con la charla ‘La inmigración: el mayor desafío del siglo XXI’, a cargo de Rubén Pulido Sánchez, hoy miércoles, 21 de octubre, a las 20:00 horas. La charla estaba previsto que tuviera lugar en el Auditorio Juan Pablo II, ubicado en la misma sede del Obispado de Asidonia-Jerez.
Finalmente la charla ha sido trasladada a la sede de los propagandistas, ya que se han producido protestas ante el arzobispado que han conseguido que Rico Pavés se haya echado a un lado.
Merece la pena reflexionar sobre todo lo ocurrido, de lo que da buena cuenta Religión Digital y recoge posteriormente La voz del sur. Vamos a ello.
“La medida se tomó después de que decenas de colectivos cristianos enviaran correos de protesta a la diócesis".
¿Decenas? Me gustaría saber cuántos y quiénes, y a quién representan.
“Como creyentes, bautizados y miembros de pleno derecho de la Iglesia, lamentamos la celebración del acto xenófobo que convoca la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) que, una vez, más muestra su fascinación ideológica por la ultraderecha de este país”
Entendido. Que todo el que piense distinto es simplemente fascista, xenófobo y simpatizante de la ultraderecha. Por ejemplo, la ACdP.
“El acto reviste especial gravedad por tres razones de peso. En primer lugar, “está convocado por una asociación que se autodenomina ‘católica’, ignorando el significado de esta palabra que se abre a lo universal y a la igual dignidad de todos los seres humanos".
Me hace gracia la gente que reparte carnet de católico y decide quién puede lucir tal nombre.
“En segundo lugar, por celebrarse en el obispado, que no es el ático privado del obispo sino la sede de la diócesis".
Toda la vida se hablaba de “su cortijo particular” que tiene especial sentido estado en Andalucía, pero no se iban a perder la ocasión de hablar del famoso ático madrileño que es el argumento unversal de la izquierda de este país para tratar de acabar con la presidenta de la comunidad.
Efectivamente la sede el obispado es de toda la diócesis, también de los propagandistas, que aquí parece que esos supuestos colectivos son los encargados de regular el derecho de admisión.
“Finalmente, porque el conferenciante, Rubén Pulido, que se denomina a sí mismo analista experto, es un conocido divulgador de los bulos de Vox conectando inmigración y terrorismo islámico como un binomio necesario e indisoluble".
Los argumentos más rancios de la más rancia izquierda: todo pensamiento disidente del retato oficial es un bulo, es fango y cosa de la fachosfera.
En resumen, que tenemos cabreados a unos cuantos movimientos eclesiales, que no sabemos ni cuántos son ni a quién representan, porque en la sede del obispado va a dictar una charla o conferencia un señor, que de inmigración parece que algo sabe, pero que como está vinculado a VOX eso solo ya basta para considerar a él y a quénes lo invitan como xenófobos, fascistas, intolerantes y para nada católicos, y estos movimientos exigen al obispo que no lo permita. ¡Cuánto no hablarán de libertad de expresión y sinodalidad mentras criminalizan al que piensa distinto!
Rico Pavés se aciruela. Pues me temo, monseñor, que puede contar más con los Propagandistas que con estos colectivos. Pero usted mismo.

Una experiencia nueva, porque en los pequeños pueblos de la Sierra el tiempo era justo y los penitentes más bien escasos. Ahora en Miraflores estamos dos sacerdotes y la asistencia a las misas es mucho más que aceptable. El párroco me ha pedido que los fines de semana celebre las misas de la tarde del sábado y domingo. Perfecto. Las dos misas de la mañana del domingo suele celebrarlas él y un servidor aprovecha para pasar la mañana en el confesionario.
Todo obispo ordenado como tal con mandato apostólico es obispo de la Iglesia católica y tiene, cómo no, mi respeto. Eso sí, uno tiene derecho a decir que hay obispos que me caen mejor que otros.
Las discusiones que más me hartan no suelen ser agnósticos o incluso anticatólicos. Sé de que van y hasta dónde puede ir a cosa. Más me joroba debatir con católicos tan ignorantes como soberbios y que, tras asistir a cuatro charlas y dos experiencias argumentan desde la superioridad.