Por qué no hay sacerdotes
Parece que el obispo de Amberes anda muy preocupado porque se está quedando sin sacerdotes: Una diócesis con más de 1.100.000 católicos. Hasta los años sesenta, la diócesis contaba con cerca de 1.500 sacerdotes en activo. El obispo describe la situación actual: “Hoy la diócesis de Amberes solo cuenta con 70 sacerdotes menores de 70 años. Dos tercios de ellos son de origen extranjero. Tanto en la ciudad como en el campo, muchos sacerdotes corren de un campanario a otro».
Sigue afirmando monseñor Bonny: “ ya no queda ningún sacerdote asignado a un hospital, a una escuela o a un movimiento juvenil". Así que ha tomado una decisión que reconoce que se trata de una decisión ideológica, sino pragmática: ordenar hombres casados.
No es el camino. En absoluto. Porque lo que mal empieza puede acabar peor. Muy sencillo:
Como no hay vocaciones para sacerdotes célibes, ordenaremos casados. Vale. Y si tampoco, pues vamos a ir rebajando exigencias y aumentanto emolumentos a ver si conseguimos más vocaciones, aunque fueran con b de boca y ganas de sueldo.
Si la única razón es pragmática, cubrir puestos que se nos quedan vacantes, imaginemos que tampoco basta con casados. Así que el siguiente paso será ordenar mujeres. insisto, no por razones ideológicas, sino pragmáticas. En último caso, podemos ordenar algoritmos.
No nos atrevemos a hacernos la pregunta fundamental: ¿por qué en los años sesenta tenían 1.500 sacerdotes en activo y ahora poco más de cien? ¿Cosa de la secularización global o tal vez nosotros tengamos alguna responsabilidad?
- Si al cielo vamos todos
- Si todas las religiones salvan
- Si la moral es relativa, el dogma cambiante y la liturgia depende
- Si lo único que importa es la caridad mal entendida y la ecología aún menos
¿Para qué necesitamos un sacerdote? Nos basta un algoritmo. Si acaso…
39 comentarios
Si me permite mi opinión, fundamentalmente no hay sacerdotes porque no hay apenas ya matrimonios católicos practicantes.
No es lo mismo para un niño nacer y crecer con un ejemplo a tener que imaginarlo.
Creo que es muy simple.
Un abrazo en Jesucristo Nuestro Señor y María Santísima Ave María Purísima Sin pecado Concebida
Solo de la vivencia auténtica de la fe pueden surgir vocaciones al sacerdocio o a la vida religiosa o matrimonios verdaderamente católicos.
Pero ¿no puede superar Dios todo esto? ¿no decimos que El es el que toma la iniciativa? ¿hasta que punto la vocación es obra de Dios o elección humana? ¿si esto depende del obispo de turno o del trabajo pastoral que se haga o deje de hacerse, que papel juega la acción de Dios entonces? ¿va al seminario la gente más idónea? ¿crisis de vocaciones o crisis de la "institución clerical"?
Sí, es cierto, muchas preguntas, y posiblemente podían ser más, pero creo que son preguntas abiertas, y no demasiado bien resueltas, que deberían ser materia de debate en nuestras comunidades, pero parece a muchos les da "yu yu" las reuniones, asambleas, mesas redondas , y demás medios de reflexión, pues así nos quedamos.
Luego nos quejamos.
Con aleluya y elogios al abuelo que ya está en el cielo.
Si esto fuera la verdad católica, que no lo es ¿para qué necesitamos un sacerdote que ofrezca el santo sacrificio de la Misa para la remisión de los pecados de vivos y difuntos?
Nos basta con un animador.
Si en Amberes (y occidente en general) apenas hay seminaristas y por otro lado:
En Nigeria en el Seminario Bigard Memorial publica 780 seminaristas en total, de los cuales 595 son diocesanos. En Ledalero, Flores (indonesia) el propio rector señalaba 1.060 estudiantes de Filosofía y Teología, de los cuales casi 600 eran candidatos al sacerdocio. y en India el St. Joseph's Pontifical Seminary como uno de los mayores seminarios mayores del mundo, con casi 600 seminaristas internos; está claro que lleva usted errando el diagnóstico todos estos años de bloguero. Porque aunque tiene razon en que una MINORÍA de los 5000 obispos del mundo son heterodoxos, si esa fuera la causa, estos seminarios que apunto arriba, y muchisimos más que no estoy citando para no aburrir al personal, no estarían abarrotados de vocaciones.
La cuestión es Pater, ¿ hasta cuando va usted a errar el tiro en sus post ? De verdad le digo una cosa; menos mal que usted no se hizo médico porque aparte de errar en los diagnosticos es usted contumaz.
Así de claro
Mírese
¿A quien puede llevar al sacerdocio su ejemplo?
A nadie probablemente
Y además, siempre se ha dicho que Dios proveerá de sacerdotes, si es que quiere.
Pero ¿y si no quiere?
¿Y si considera que ya no son necesarios?
Al menos como los había hasta ahora.
Que fe tan pobre la de quien se queda rezando de rodillas y pidiendo curas
Entiendo perfectamente la preocupación por mantener la doctrina sobre el Purgatorio limpia y reluciente, pero hay días en que parece que, si en un funeral no nos ponemos todos con cara de pepinillo en vinagre y damos por hecho que al difunto le espera una estancia larga y calurosa abajo, estamos incurriendo en alta traición al Catecismo.
Pintar el panorama como si los sacerdotes hubieran colgado la sotana para hacerse animadores de resort es un recurso muy socorrido, pero bastante ajeno a la realidad de la gran mayoría del clero.
Nadie pide que se monte una fiesta ni que las homilías se conviertan en procesos de canonización exprés. Tampoco se trata de olvidar el sufragio por las almas. Pero si el difunto en cuestión ha llevado una vida razonablemente ejemplar, iba a Misa a diario, comulgaba y ha expirado tras recibir los últimos sacramentos... ¿tan grave es permitirse el lujo de la esperanza cristiana?
Porque si tras una vida así tampoco podemos dar gracias a Dios por el bien realizado, ni confiar en su misericordia, apaga y vámonos. La Misa, por definición, también es una eucaristía —palabra que, si no me falla la memoria, significa precisamente "acción de gracias"—. La esperanza en la victoria de Cristo sobre la muerte no resta valor al sacrificio del sacerdote; al contrario, le da todo su sentido.
En fin, que entre la heterodoxia rampante y convertir el duelo cristiano en un velatorio de desconfianza absoluta, a lo mejor hay un punto medio donde caben la oración rigurosa y la paz de saber en quién hemos puesto la fe.
usted es lefebvrista contumaz y no deberia andar por aqui
Se nos ha catequizado y convencido de que lo importante es "el más acá" y que nos olvidemos "del más allá". Un presbítero católico renuncia a muchas cosas, a tener esposa, hijos, dinero, y poco tiempo para "vivir". No tiene horarios y gana poco. ¿Ustedes aceptarían esa "oferta de empleo"?
Quien se hace presbítero lo hace por aquello de "quien pierda su vida por mí la salvará". Si lo que queremos en fines de semana, salidas, dinero, viajecitos... Búscate otra cosa.
De todas formas la ocurrencia esa de "ordenar hombres casados" tiene un argumento en contra evidente...Los protestantes ya lo hacen ¿Y como les va?¿Derrochan presbíteros y fieles? o ¿no paran de cerrar Iglesias exactamente por los mismos motivos que la Iglesia Católica? Entonces queda claro que casarse es como mucho, pan para hoy y hambre para mañana.
En los hospitales no puede faltar el sacerdote católico porque los protestantes tienen su pastor intrahospitalario. La enfermedad es muy dura, el demonio aquí ataca con todas sus fuerzas y se necesita el auxilio de los sacramentos. Privar a un enfermo de los sacramentos es cruel, no digo que sea cruel el responsable que determinadas circunstancias toma esa decisión, no pero es una muy mala decisión. Hagan ustedes todo lo posible por favor, porque la enfermedad sin el auxilio de Dios a través de los sacramentos y de la bendición que el sacerdote imparte al enfermo es imposible sobrellevarlo. Imposible. Por favor, presencia de sacerdotes en los hospitales. Algo que poca gente sabe es la triste situación de los agonizantes, es como el demonio intenta pelear el alma hasta el último instante y todo esto lo vamos a batallar sin el auxilio de los sacramentos? El Señor sabrá compensarles todo el esfuerzo que ustedes tengan que hacer por ayudar a estos pobrecitos a bien llevar su enfermedad o a bien morir.
Imaginemos una parroquia católica de Londres con un sacerdote que viene del anglicanismo y está casado ¿y por qué la parroquia de al lado no puede tener también un párroco casado?
En España hay sacerdotes rumanos católicos que atienden a los inmigrantes de su país de rito bizantino y que están casados ¿y no son tan católicos como los demás?
Cristo, Sacerdote eterno, es célibe. El sacerdocio es cabeza con Cristo. Luego a la fuerza el sacerdocio tiene que ser célibe. La Iglesia es una institución divina, por eso tiene 21 siglos, porque en la Iglesia nunca se han hecho las cosas a la medida del hombre sino a la medida de Dios.
Seguro que le ahorran un tiempo en el purgatorio.
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Estudios de teología puede tener el diácono permanente, usted, o mi jardinero, pero el diácono permanente no puede ser ordenado sacerdote, precisamente porque es diácono permanente, si puede ser ordenado sacerdote, ya no es permanente, es simplemente diácono.
Si la diócesis de Amberes no tiene sacerdotes, es la propia diócesis quien tendrá que solucionarlo dentro del marco del Derecho Canónico y del Magisterio, y si no lo hace o lo hace mal, será Dios quien les pida responsabilidades de las almas que han quedado desatendidas por su mala gestión.
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En realidad, muchos diáconos permanentes han sido ordenados sacerdotes con el tiempo, por lo general al enviudar.
Nadie llama al sacerdote "sacerdote permanente" ni "sacerdote transitorio"... aunque sabemos que puede ser ordenado obispo!!!
La verdad es que lo de "permanente" no es una categoría teológica y creo que ni canónica, es una forma informal de entenderse.
Hay cientos de hombres casados católicos que son sacerdotes: eran antes pastores protestantes o anglicanos, o son de ritos orientales... Pero todos ellos son bastante conservadores, devotos, generosos...
Ordenar progres casados con mentalidad de funcionarios y mandones no servirá. Como han dicho, el clero protestante casado también tiene problemas.
¿No tienen bastante lío con el sacerdocio que además quieren el lío del matrimonio?
Porque el matrimonio cristiano ya saben cómo es ¿no?
¿Y qué es lo que les atrae tanto?
Conozco familias de 9 hijos, y los padres son jóvenes y siguen abiertos a la vida. Pues imagínense si además del matrimonio, de los 9 hijos, trabajando porque tendrán que comer y pagar el piso y con 9 hijos..., y además la parroquia. Y cuando el sacerdote tenga que llevar el bebé al médico, los feligreses se quedan ese día sin misa, o te llevas el niño a la parroquia, lo encierras en la sacristía con 38 de fiebre mientras celebras la eucaristía. Y, cuando dejen de estar abiertos a la vida, cada cónyuge tendrá que dormir cada uno en una habitación diferente, no vale hacer trampas con camas separadas. ¿No te gusta? Pues no te cases. Es mucho mejor el celibato sacerdotal.
Sin niños no hay curas ni monjas ni nada
Con 1,07 hijos por mujer cuando el mínimo para mantener la poblacion son 2,1 es imposible
El feminismo ha hecho mucho daño.
Ha ha ido un cambio cultural. Antes la ilusión de las mujeres jóvenes era casarse y tener un hogar e hijos.Ahira es subir en la empresa y viajar y se deja lo de tener hijos para las musulmanas
Gadaffi dijo que para el 2050 Europa sería musulmana gracias al vientre de sus mujeres.
Estamos en camino
Los institutos de bachillerato y las universidades incluso las que pertenecen a la Iglesia están llenos de alumnos, pero los seminarios están vacíos.
Respecto a su pánico por la invasión muslmana, en España solamente el 5% de la población es musulmana con una tasa de fertilidad de apenas 3 hijos por mujer.
Con eso no se llega ni se llegará a una mayoría en el 2050 ni en el 2100.
Vamos a dejar las proyecciones alarmistas.
El descenso de la natalidad es general en todos los países del mundo incluso en los musulmanes y eso no explica la fata de vocaciones en Europa.
Bautiza a los niños y después Dios proveerá.
Y si me permite, si esos hombres que prepara el obispo de Amberes quieren ser sacerdotes casados, que aprendan griego y eslavónico antiguo y que sean ordenados por un obispo grecocatólico.
Paeece lógico que "se matarían dos pájaros de un tiro" si los curas se casaran con una mujer catolica y comprometida.
Esto no seria contrario a la doctrina pero sí originaria algunos problemas importantes.
Dejando a un lado el económico que no es moco de pavo, nos encontramos que, si ser cura es dificil y ser padre tambien, juntar los dos sería muy complicado, aunque todo es posible con la gracia y así se demuestra en el caso de los diaconos permanentes.
Esto sería volver a los primeros tiempos y por tanto bien visto por los tradicionales reales, aunque no por los tradicionales que lo son para incordiar.
Parece que estamos en esos momentos críticos de la historia en que las soluciones terminan siendo lo que parecia imposible.
Son momentos en los que se mueve la criba y queda lo que realmente es importante, lo fundamental. A la paja se lo lleva el vuento y lo que no es valido se cae por los agujeros, solo queda lo autentico y, lo que parecia un desastre, termina siendo la solución que nunca llegaba.
La iglesia en su caminar a través de los siglos a adoptado modos, vestimentas y costumbres necesarias, obligadas o combenientes en diferentes épocas que se han adherido hasta parecer parte fundamental de ella misma, pero no lo son.
Donde he pasado el verano habia un lugar donde se limpiaban los cascos de los yates. Quitar las adherencia que parecían formar parte del barco exigía un ejercicio un tanto violento que aveces rayaba el casco y otras descubria deficiencias ocultas. Tal es así que después de la limpieza es necesario un costoso tratamiento, pero dicen que merecía la pena el esfuerzo y el tiempo perdido, pues luego navegaba mejor con mas suavidad y menos gastos.
Es verdad que de paso le daban algunas pinturas o adornos que estan de moda y que seguramente solo durarían hasta la próxima limpieza.
Lo fundamental siempre permanece. Pero que no es todo lo que parece.
En el Concilio de Nicea (325) se prohibió a los clérigos casarse después de ordenados, pero continuaron haciéndolo durante siglos.
En el Sínodo de Pavía (1022) se promulgaron restricciones severas tendentes a evitar que las propiedades de la Iglesia pasaran a manos de los hijos de los sacerdotes, señal evidente de que los había casados.
Llegamos así a los Concilios de Letrán (1123 y 1139), donde de decreta la obligatoriedad definitiva del celibato en la Iglesia latina.
En conclusión, aunque hay algún intento anterior, fallido, no es hasta el s. XII cuando se establece de manera definitiva.
El Santo Padre Benedicto XVI dijo: "El verdadero fundamento del celibato sólo puede quedar expresado en la frase: "Dominus pars (mea)", Tú eres el lote de mi heredad. Sólo puede ser teocéntrico. No puede significar quedar privados de amor; debe significar dejarse arrastrar por el amor a Dios y luego, a través de una relación más íntima con él, aprender a servir también a los hombres. El celibato debe ser un testimonio de fe: la fe en Dios se hace concreta en esa forma de vida, que sólo puede tener sentido a partir de Dios. Fundar la vida en él, renunciando al matrimonio y a la familia, significa acoger y experimentar a Dios como realidad, para así poderlo llevar a los hombres."
"Lo cierto es que el celibato demuestra también que el hombre, incluso hombres tan débiles y falibles como yo y mis hermanos, somos capaces de ordenar nuestros impulsos y pasiones para un objetivo trascendente… el celibato demuestra que el hombre, renovado y siempre sostenido por la GRACIA, es capaz de vivir la castidad, en cualquier estado en que sea llamado.
Lo cierto es que el celibato se constituye, entonces, en fuente de esperanza. En evidencia del poder de Cristo, sobre todo en este mundo en el cual el pesimismo antropológico lleva a muchos a pensar que el hombre es, simplemente, un esclavo de sus pulsiones. El celibato es la reivindicación de la Libertad humana -sanada por la Gracia- frente a la fragilidad del estado del hombre caído.
¡Gracias, Jesús y María, por el don del celibato, del cual ustedes dos son los modelos perfectos!
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