Un perro viejo correría "mejor suerte" que Eluana
La familia de Eluana ha conseguido una gran “victoria". La italiana ya está en la clínica que ha aceptado dejarla morir de hambre y sed, o dicho de forma técnicamente exacta, de insuficiencia renal aguda por la falta de hidratación. El padre de Eluana pide respeto y silencio ante su decisión. Pues no, señor mío, ni respeto ni silencio. Más bien repulsa y protesta en voz alta ante su conducta asesina, impropia de un ser humano con entrañas y no digamos de un padre.
A pesar de que en el mundo se han dado muchos casos de pacientes que han despertado tras haber estado en coma muchos años, Eluana no tendrá derecho a que se produzca ese “milagro” en su vida. Su padre quiere acabar por la vía “rápida” lo que empezó tras el accidente que sufrió hace años. De hecho, lo que ahora va a ocurrir no es un accidente sino una decisión clara y rotunda de acabar con su vida. Los accidentes son siempre involuntarios. La muerte de Eluana llegará por la voluntad de su padre.
A los perros viejos que enferman se les suele matar con una inyección. Cuando a un caballo se le rompe faltamente una pata se le pega un tiro. Todo es rápido y “limpio". Eluana no va a correr esa “suerte". Su cuerpo se apagará de forma espantosa. Sus labios se secarán. Su lengua probablemente se hinchará. Su piel se pegará totalmente a sus huesos. Sus riñones fallarán irremediablemente. Y habrá médicos y enfermeras que no moverán un dedo para evitar esa muerte horrible.
Resulta repugnante que haya una sola persona en este mundo que pueda aprobar semejante acto de inhumanidad. Pero, vuelvo a repetir lo que dije ayer, lo que ya resulta escandaloso y hasta blasfemo es que haya un solo sacerdote que tenga la desvergüenza de asegurar que es moral hacer eso con Eluana. Y vuelvo a repetir que si la Iglesia tiene un mínimo de respeto hacia sí misma, el padre Juan Masiá debería ser retirado hoy mismo del sacerdocio y de toda posible actividad docente. Esa sería también una buena forma de honrar a Eluana.
Luis Fernando Pérez Bustamante
PD: A partir de hoy, y mientras la Iglesia no impida que ese sacerdote y jesuita siga causando escándalo a los fieles, acabaré todos mis posts con la siguiente post data: Hoy, xx/xx/xxxx, sigue ejerciendo el sacerdocio y la docencia el autor de este artículo. Así lo haré al menos hasta que se produzca la muerte de Eluana. Si algún otro blogger de Religión en Libertad quiere hacer lo mismo, pues miel sobre hojuelas.



