El jesuita González Faus niega que el Padre quisiera salvarnos por la muerte de Cristo en la Cruz
Una de las razones de la espantosa secularización interna que sufre la Iglesia desde hace medio siglo -años arriba, años abajo- viene provocada por el hecho de que algunos de los formadores de nuestros teólogos, sacerdotes y seglares “estudiosos", carecían en mayor o menor medida de fe católica.
Uno de esos formadores es el jesuita José Ignacio González Faus, que se libró hace un par de años de la publicación de una nueva nota (*) por parte de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española debido al argumento -o sea, que unos pocos obispos que se opusieron a tal cosa- de que “está ya muy mayor y para qué vamos a decir nada ahora". Ciertamente el P. Faus no es ningún chaval, pero a sus 80 años sigue la mar de activo y continua produciendo material contrario al magisterio de la Iglesia. Lo último, un artículo titulado “Abusar de Dios” que aparece publicado en ese medio donde caben todo tipo de heterodoxias e incluso blasfemias, vía artículos escritos o viñetas supuestamente humorísticas.
¿Y qué nos dice este peculiar hijo espiritual de San Ignacio de Loyola? Pues sencilla y llanamente que el Padre no quiso que el Hijo se encarnara para dar su vida por nosotros en la Cruz. Que la cruz fue, digamos, un accidente de trabajo, la consecuencia lógica, incluso irremediable, de que Cristo dedicara los últimos años de su vida a luchar por los oprimidos, contra las injusticias, etc. O sea, lo que le pasa a tantos y tantos hombres que han hecho tal cosa en la historia.
Lo dice así:

Puede que al ver el titular de este post, alguien piense que me voy a centrar en la polémica que ha tenido lugar esta semana por la manipulación periodística de un charla que Mons. Jesús Catalá dio a los jóvenes del colegio malagueño de San Estanislao de Kostka. El obispado de Málaga publicó un
Llevamos un tiempo asistiendo a una interpretación realmente falsa y peligrosa de algunas de las palabras del papa Francisco, sobre todo cuando el Santo Padre arremete contra los que caen en los mismos pecados de los escribas y fariseos de tiempos de Jesús. Siempre existe la tentación de caer en un legalismo rigorista que deja a un lado la idea de que la ley está hecha para el hombre y no el hombre para la ley.
Sí, otra vez Pagola. ¿Qué quieren ustedes que haga si el teólogo vasco se empeña en escribir cosas que chocan frontalmente con la fe cristiana, no solo en su versión católica, la única plenamente cierta?
Se supone que era un bautizo. Y ciertamente lo fue. Umma recibió el agua que la limpiaba del pecado original. Lástima que todo lo que rodea a la criatura nos lleva a pensar que va a ser complicado que reciba algo más que tenga que ver con la fe católica. Porque lo que es su madre, y la amante lesbiana que convive con ella, tienen muy claro que el acto de este sábado pasado es solo un paso hacia el pleno reconocimiento de su unión por parte de la Iglesia Católica. Sabemos que tal cosa es imposible, pero da lo mismo. Han logrado lo que buscaban. Tan es así, que han celebrado su éxito con el “tierno” beso que acompaña a este post. Ver a dos lesbianas besándose en una catedral católica con una imagen de la Virgen al fondo es algo que hace años no cabría en mente católica alguna. Pero ahí lo tienen. La argentina Córdoba ha pasado a la historia por algo así. Como para celebrarlo…








