La gran farsa: ¿quién defiende hoy en España el derecho de esta mujer?
Llevo bastante tiempo sin ver las tertulias políticas de Intereconomía TV y 13TV, pero hoy he hecho una excepción y me he puesto a ver El Gato al agua. Hace un rato han estado debatiendo sobre la reforma de la ley del aborto. Como siempre, unos a favor, otros en contra y otros que no se sabe si suben o si bajan. Pero justo cuando parecía que acababa el debate, el presentador, Javier Algarra, ha dado paso a este vídeo:
El vídeo se comenta por sí mismo. Seguro que muchos proabortistas de vía estrecha dirán que en España eso no puede pasar. Que es un caso “extremo” -como si ellos no usaran casos extremos para justificar su infamia-. Que incluso con la ley Aído ese tipo de abortos tan avanzados (7 meses y medio de gestación) son ilegales. Los que conocen la historia del doctor Morín saben bien que eso sí ha pasado en este país. Y que no hay nadie en la cárcel, al menos todavía, por matar a fetos que podían vivir perfectamente fuera del seno materno.
Ahora bien, fíjense ustedes en un dato. Se supone que con la ley actual, la del PSOE, un aborto de esa naturaleza es un delito del cual es responsable tanto la madre como el médico que lo practica. Si se aprueba la reforma que propone el gobierno del PP, el médico puede acabar en la cárcel, pero la madre no. La madre que consiga que maten a su hijo dos días antes de salir de cuentas, se puede ir a su casa tan campante. Es más, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ese que los medios de comunicación de la derecha “conservadora” y liberal de España presentan como apóstol de la vida, presumió de que su ley sería la primera en este país que quita cualquier responsabilidad penal o económica a las mujeres.
Lo que el caso de Gianna Jessen demuestra es que una vez que la cultura de la muerte, del aborto, es liberalizada penalmente, no hay manera de impedir salvajadas como las que sufrió esa joven. Por cierto, su testimonio tiene la grandeza del perdón que solo alguien tocado por la gracia de Cristo puede ofrecer.

El Partido Popular demostró ayer que tiene control sobre sus diputados. Cabía la posibilidad de que unos cuantos decidieran demostrar su condición proabortista radical -que la tienen- apoyando la proposición no de ley del PSOE que pedía al gobierno la retirada del anteproyecto de reforma de la ley del aborto. Finalmente, aunque determinadas fuentes sostienen que 4 diputados populares podrían haberse abstenido o votado en contra -no hay manera de saberlo-, se ha impuesto la disciplina de partido.
El cine español es muy libre de seguir escorado a la izquierda o la extrema izquierda. El cine español es muy libre de aprovechar todas las galas de los Goya para montar un numerito reivindicativo de su ideología. Llevamos años contemplando el mismo espectáculo y es evidente que no van a cambiar.
¿Quiénes son esas dos actrices? Natalia de Molina y Marián Álvarez. ¿Cuáles sus películas? “Vivir es fácil con los ojos cerrados” -que se lo digan a los que se niegan a abrir los ojos a la realidad del aborto- y “La herida” -que se lo digan a los fetos troceados por manos asesinas-.
Univisión ha realizado una
Los últimos versículos del capítulo 5 de la epístola de San Pablo a los gálatas son una descripción de la diferencia entre ser de Cristo y ser del mundo. El apóstol acababa de arremeter contra aquellos que insistían en hacer cumplir a los cristianos, incluidos los de origen gentil, todos los preceptos de la ley mosaica. No porque la ley fuera mala, que no lo es, sino por la manifiesta incapacidad del hombre de justificarse solo mediante su esfuerzo personal en cumplir dicha ley. Como luego dijo san Pedro para zanjar la polémica en el concilio de Jerusalén:








