Córdoba, o el paradigma de la fe católica que salva a un pueblo
La policía municipal de Córdoba desistió de contar fieles. Algunas cifras hablan de 150.000. Otros piensan que más. Lo cierto es que el pasado sábado, la ciudad andaluza vio como el pueblo llano, formado por aquellos que verdaderamente pueden ser llamados “cristianos de base", se lanzó a la calle a celebrar un Vía Crucis Magno, propuesto y organizado Agrupación de Hermandades y Cofradías cordobesas, con la anuencia, apoyo y guía de Mons. Demetrio, obispo.
La tan denostada por algunos “religiosidad popular” ha vuelto a dar un ejemplo de su capacidad de ser testigo fiel de la fe de un pueblo. Córdoba fue el sábado una representación en pleno siglo XXI de lo que ocurrió en Jerusalén hace veinte siglos, con la particularidad de que los fieles sí sabían qué es lo que celebraban. El camino del Señor hacia el Calvario, la Cruz donde habría de salvarnos.
Todos con Cristo y Cristo con todos, con su vicario en Córdoba pastoreando el pueblo que el Señor le ha encomendado. Un pueblo que sabe decir sí cuando se le llama y se le guía en comunión con el resto de la Iglesia. Las imágenes al servicio de la fe. La fe al servicio de la sociedad, que si vuelve sus ojos a Dios, puede salir del marasmo en el que el pecado nos ha conducido a todos.

En Redes Cristianas podemos leer hoy un artículo titulado
Parto de un hecho. Es comprensible que los colegios católicos alquilen sus salones de actos o auditorios para celebrar eventos no confesionales. Así se le saca un rendimiento económico que puede ayudar al sostenimiento económico del centro o incluso de la orden o congregación religiosa propietaria del mismo. Pero una cosa es hacer negocio con un congreso de defensores de las ballenas o de amigos de la papiroflexia y otra muy distinto sacar dinero de un congreso de brujos, mediums, profesores de yoga o echadores de cartas.
Uno de nuestros blogueros más leídos, el P. Jorge González, obtuvo para InfoCatólica la
Un sector muy importante del PP lleva ni se sabe la de tiempo intentando que se les perdone la vida por ser “de derechas”. Y la mejor manera que tienen de lograr su objetivo es situándose en el mismo bando ideológico que la izquierda en temas morales y de ingeniería social. Es decir, son tan abortistas como el PSOE, tan pro-matrimonio homosexual como el PSOE, tan pro-ideología de género como el PSOE, tan “todo lo que se les ocurra que sea contrario a la cosmovisión cristiana de la sociedad” como el PSOE.


