Generosidad máxima de la Iglesia hacia la FSSPX
El cisma lefebvrista podría pasar a la historia si la FSSPX acepta la condición que la Santa Sede les puso ayer para su reconciliación plena. Deben aceptar un preámbulo doctrinal que “establece algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica, necesarios para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y el sentire cum Ecclesia, dejando abierto, al mismo tiempo, a una discusión legítima, el estudio y la explicación teológica de expresiones o formulaciones particulares presentes en los documentos del Concilio Vaticano II y del Magisterio sucesivo“.
Como quiera que, no se sabe bien la razón, el texto de dicho preámbulo no se ha hecho público, todo lo que podemos decir sobre su contenido es mera especulación, aunque ayer mismo, Mons. Fellay dijo que en el texto que se les ha dado “no hay una distinción específica entre el campo dogmático intocable y el campo pastoral abierto a la discusión“. Si eso es así, y no tenemos por qué dudarlo, no parece que esté muy claro qué es lo que se quiere que acepten o dejen de aceptar. Esperemos que se nos diga algo más en los próximos días.

Me dan una pena, oye, que no sé como lo puedo soportar. Me refiero a las madres que estrangulan a sus bebés recién nacidos. Las pobres no tuvieron dinero para pagarse un aborto y claro, no les queda más remedio que optar por matar a sus hijos nada más nacer. Al fin y al cabo, tampoco hay mucha diferencia. Lo que importa es que la criatura, culpable de haber llegado a existir sin que nadie se lo pidiera, no moleste más a su mamita.
La Buhardilla de Jerónimo
Supongo que cuando allá por el año 1982 se creó la Asociación de Teólogos Juan XXIII, algunos ya se alarmaron de que se usara el nombre de un Papa por quienes eran protagonistas del avance de la secularización interna en la Iglesia del post-concilio. A lo largo de los años, esa asociación ha ido avanzando por el camino del esperpento, convirtiéndose en la bandera más visible de ese sector para-eclesial que hace décadas que perdió cualquier vestigio de catolicismo que hubiera en su seno.
Ignacio Villota Elejalde es licenciado en teología, doctor en historia y presbítero diocesano en Bilbao. Pero también es el autor de uno de los artículos más directos contra el sacramento de la confesión tal y como la Iglesia Católica lo enseña y lo propone a todos sus fieles, sacerdotes incluidos. Dicho artículo








