La ausencia de Dios en la sociedad

Dicen que no hay mal que por bien no venga. Y parece evidente, si hemos de atender a lo que está ocurriendo en Argentina, que ese dicho es certero. La jerarquía católica de la nación hermana sudamericana no tenía precisamente fama de ser especialmente combativa. Y según vemos por los comentarios en este portal de católicos argentinos, entre el clero de allá abundan más de lo deseable personajes de la talla de Nicolás Alessio.

El caso es que el debate y la aprobación final de la ley a favor del matrimonio homosexual ha servido de catalizador para la reacción de los obispos argentinos y, con ellos, de un buen número de fieles. Se han despertado de golpe de esa hibernación en la que estaban sumidos no se sabe muy bien por qué. En las últimas semanas hemos oído al cardenal Bergoglio decir cosas que parecía imposible que salieran de su pluma y de su boca. El arzobispo de Córdoba, Mons. Ñañez, decidió por fin retirar del sacerdocio a un señor que probablemente jamás debió de haber sido ordenado sacerdote, enviando así un mensaje claro al resto del clero “inquieto". Y el arzobispo de Mercedes-Luján, Mons. Radrizzani, acaba de poner el dedo en la llaga al escribir lo siguiente en una carta dirigida a sus fieles:

“Me duele mucho más, como creyente y como sacerdote, la ausencia de Dios en nuestra sociedad que esta ley, que también me duele no tanto en sí misma por lo que define, cuanto que por lo que sanciona hace que nuestra sociedad se aleje cada vez más de Dios”

Efectivamente, las leyes inicuas aprobadas por los parlamentos no dejan ser un síntoma de los males que aquejan a las sociedades que libremente eligen a sus representantes. Eso pasa en Argentina y en cualquier otra nación. Por ejemplo, cuando un país elige como presidente a un tipo que ha dicho que en la escuela quiere “más gimnasia y menos religión", o que asegura que no es cierto que la verdad nos haga libres, sino que es la libertad la que nos hace verdaderos, lo normal es que pase lo que ha pasado en España en los últimos seis años.

Los católicos se han adaptado a un sistema por el cual pueden contribuir a elegir al César de turno, pero con la particularidad de que olvidan que además de “dar al César lo que es del César", en ellos debe primar el “dar a Dios lo que es de Dios". Y el dar a Dios lo que es de Dios en una democracia implica el votar un César que no sea enemigo declarado de Dios. El católico que deposita su voto por candidatos que proponen públicamente una serie de valores claramente anticristianos comente, en mi opinión, un pecado que se asemeja mucho a la idolatría. No creo que sea más grave adorar a Baal que votar a quienes traen matrimonios homosexuales, más aborto, eutanasia, etc.

Dice Mons. Radrizzani que Dios está ausente de nuestra sociedad. Y tiene razón. Pero ¿cuánta culpa de esa desaparición tenemos los propios cristianos? Empezando por los obispos que, todavía no sé bien por qué, decidieron que la confesionalidad era una especie a extinguir y que la Iglesia debía renunciar, allá donde todavía lo fuera, a ser Madre y Maestra no sólo de los fieles de forma individual sino de naciones enteras; continuando por los seglares que, aun siendo católicos, pusieron y ponen por encima de su fe la fidelidad a unas siglas políticas o al ídolo de lo políticamente correcto, traicionando de esa manera su compromiso a obedecer a Dios antes que a los hombres; y finalizando por ese sector de la Iglesia que no sólo no se conforma con no defender en la arena pública los valores éticos y morales del catolicismo sino que se ha convertido en un instrumento más de los enemigos de Cristo y de la cruz, la verdad es que me parece evidente que los responsables de la ausencia de lo divino debemos buscarlos sobre todo entre los que afirmamos creer en el Señor.

Me parece absolutamente necesario que cambiemos el chip. O empezamos a ser de verdad luz del mundo y sal de la tierra, lo cual implica nuestra presencia real allá donde se deciden las leyes por las que se gobierna la sociedad de la que formamos parte, o seremos literalmente barridos del mapa, si es que no hemos sido barridos ya. Allá donde vivimos bajo un régimen democrático -incluso partitocrático- es absurdo que nos quejemos de que la legislación apuntala la cultura de la muerte si no somos capaces de hacernos presentes de verdad, y no sometidos al yugo de los partidos políticos, allá donde de verdad podemos impedir que nuestras naciones sigan desbocadas camino del abismo. Si nosotros no llevamos a Dios al ámbito de lo público, no pensemos que le van a llevar aquellos que no creen en Él y mucho menos aquellos que están contra Él.

Precisamente el cardenal Bagnasco acaba de decir que Italia necesita una nueva generación de católicos dedicados a la política. Bien, de acuerdo. Pero si van a hacer lo mismo que sus antecesores, mejor que se queden en casa. El político católico debe ser ante todo fiel a Cristo, al evangelio, al magisterio de la Iglesia. Y si no, que se quite el apellido de católico. Hacen más daño los malos católicos que los ateos y anticlericales de turno.

El día que yo vea a un diputado español defender en el parlamento la absoluta necesidad de que se tenga en cuenta a Dios a la hora de gobernar este país, pensaré que algo habrá cambiado. Mientras tanto, por más cartas pastorales impecables que escriban los obispos -por ejemplo, la de los aragoneses sobre el aborto-, por más lamentos de plañideras que oigamos desde el seno de la comunión eclesial, todo seguirá igual o peor. O devolvemos nosotros a Dios al lugar del que no debió salir o tendremos que asumir las consecuencias que toda nación sufre cuando abandona a Dios y se pone en su contra. Todo lo demás, señores míos, es vanidad de vanidades, que diría el Qohelet.

Luis Fernando Pérez

35 comentarios

  
Pedro F. Barbadillo
Luis, eres más cavernícola que Pedro Picapiedra.

Bromas aparte: qué razón tienes cuando dices que los mayores responsables de la expulsión de Dios de la vida somos los creyentes.

Por ejemplo, ¿qué hacen en las cofradías de Cieza 'hermanos' que apoyan la legalidad del aborto?, ¿o qué hace un cura que reconoce que paga abortos?

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LF:
Pedro Picapiedra es un hombre del siglo XXIV a mi lado, je je.
21/07/10 11:26 AM
  
César Fuentes
No hay partidos católicos en España. Y no se solucionan los problemas de la ausencia de Dios en la sociedad con la llegada de un partido político católico al gobierno. Así de claro.Que mal nos hemos acostumbrados a los salvapatrias. Mejor tomar el ejemplo de lo que hicieros los cristianos en el Imperio Romano,a evangelizar cueste lo que cueste,llevando de nuevo a Cristo a todos los rincones,pero ¿un partido político? Para reir, Luis Fernando,es muy simplista y alejado de toda realidad.Es querer reconstruir la casa por el techo.

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LF:
No hablo tanto de partidos católicos -que haberlos "hailos" aunque sean minoritarios- como de políticos católicos. Y no sé por qué hay que oponer la evangelización a la presencia de católicos en la esfera política. Se pueden hacer perfectamente ambas cosas.
Lo que no tiene sentido es que pretendamos que la evangelización no signifique la llegada de verdaderos católicos allá donde se toman las decisiones que afectan al futuro de nuestra nación. A mí no me da risa sino mucha pena que haya católicos que piensen como usted. Son el tipo de católicos que quiere el sistema.
21/07/10 12:00 PM
  
gringo
César, ¿Pero todavía no te enteras de que la religión para LF es la excusa para hacer política?

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LF:
Yo más bien pienso que muchos políticos usan la política como excusa para combatir los valores que propugna la religión católica.

Si proponer, en conformidad con el magisterio de la Iglesia, la presencia de los seglares en la vida pública y política es hacer política, entonces sí hago política.

Pero claro, usted nos quiere fuera de la misma. Típico en aquellos que ven la política como una herramienta para fabricar totalitarismos populistas, mayormente de izquierdas.
21/07/10 12:08 PM
  
César Fuentes
Son el tipo de católicos que quiere el sistema.
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¿Cuando se burlan de mí en mi trabajo o en otros sitios por hablar de Dios,también soy cómodo para el sistema? ¿Cuando me toman por imbécil por hablar de Dios sin tapujos? ¿Por un pobre diablo por hablar de Dios sin tapujos? ¿También soy cómodo para el sistema por que Dios es todo para mí y actuo en consecuencia,aunque sea debil y un maldito pecador?

Dejemoslo aquí,siento haber entrado.

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LF:
Cuando hace todas esas cosas no. Es cómodo para el sistema cuando no quieres que los católicos sean agentes políticos activos del mismo. Por cierto, eso es lo que proponen sectas como la de los Testigos de Jehová. No es que le acuse de ser uno de ellos. Sólo constato que en este tema piensa como ellos.
21/07/10 12:18 PM
  
FZalacaín
Los políticos, sobre todo los de derechas, ven el cristianismo como un sistema proveedor de valores y criterios morales. Desde ese punto de vista la religión para un ateo no es algo problemático ya que puede verse como una "buena influencia en la sociedad".
El problema es que este planteamiento reduciría el cristianismo a una mera religión, una más, en vez de una fe que se origina en una revelación en un acontecimiento que no es otro que el mismo Dios se hace hombre.
El cristianismo no puede ser una religión privada o un sistema moral, siempre aspira a reinvidicar la Verdad revelada y su obligación es la conversión de los corazones, ergo, ... la transformación de la sociedad.
La fe cristiana, para los que creen que el fundamento del bien, que el criterio para juzgar los actos es el mercadeo de políticos inmorales sin escrúpulos quienes configuran mayorías en el parlamento, nunca será aceptable, nunca será aceptable.
En el fondo lo que ocurre es ellos se ponen en el lugar de Dios.
21/07/10 12:40 PM
  
Maricruz Tasies
LF,
Leyéndote y leyendo algunos comentarios me da la impresión de que no solo Mons. Radrizzani ha puesto el dedo en la llaga.

Y eso duele, no más porque sabemos que estamos heridos, porque aunque nos hayamos esforzado no ha sido suficiente, porque de alguna manera nuestra actitud cristiana ha dejado resquicios por donde ha entrado la infección.

Todos, absolutamente todos somos responsables y más vale que lo reconozcamos, así como lo empiezan a reconocer los Obispos argentinos, que -dicho sea de paso- sospecho que no serán los últimos en hacerlo.

Admitir la desidia con que hemos enfrentado a algunos temas y asumir responsabilidad sobre ello es un primer paso hacia la salud, pero sobre todo, para reconocer en esa herida nuestra profunda y dolorosa necesidad de Cristo.

21/07/10 12:41 PM
  
Roi
La cuestión es más bien simple. España no es un país católico,sino más bien un país de tradición católica. Y eso se ve en su idiosincrasia,y en muchos aspectos generales de su población. Ahora bien,de privarse de hacer algo porque así lo fijan las normas de la IC, na de na.Como ustedes saben,las tradiciones católicas se mantienen por inercia social en la mayoría de los casos,pero han sido vaciadas de su significado para la gran masa social.

La Iglesia Católica lo sabe,y se enfrenta a dos opciones. O bien se enfrenta a eso,perdiendo fieles a un ritmo aún mayor;o se "descafeina" para mantenerse en su status,procurando no crear demasiados conflictos.

Si la IC optase por la primera opción,los fieles serían más coherentes con su ideario,y se hablaría de catolicismo de verdad,y no lo que se ve hoy en día. Pero parece más bien que se inclina claramente por la opción dos,tal vez esperando a que lleguen tiempos mejores. En el intervalo,a procurar hacer el menor ruido posible,no vaya a ser que los conflictos puedan ser tomados como excusa para quitarle más peso aún como interlocutora espiritual de una parte de la sociedad.

La IC,como cualquier organización,pretende mantener su poder. Y si para eso es necesario perder algo de coherencia,no tengan duda de que se hará. El tiempo dirá si vendrán tiempos mejores,o se verá abocada a moverse al ritmo del mundo para no desaparecer o verse condenada a ser minoritaria por respetar sus principios.
21/07/10 12:41 PM
  
Pedro F. Barbadillo
Hombre, don César, los cristianos primitivos evangelizaban también a tribunos, pretores, gobernadores, generales, césares, augustos (y a sus mujeres). Las persecuciones acabaron con el emperador Constantino, que se convirtió al cristianismo. ¿Podían o no podían los cristianos de entonces desear o impular la llegada al trono de un césar cristiano para dejar de ser perseguidos?

Comparemos la monarquía de Alfonso XIII con la II República: en cuanto llegaron al poder españoles quwe consideraban a la Iglesia como una lacra o una aberración y a los católicos como idiotas y bárbaros estallaron revueltas, motines y todo tipo de violencia, hsata llegar a la última guerra civil. En cambio, en el reinado de Alfonso XIII, con todos sus defectos, no hubo tales desastres.
21/07/10 12:42 PM
  
Daniel Iglesias
Estamos comprobando empíricamente la afirmación (yo diría profética) de la Gaudium et Spes: "Sin el Creador, la criatura se diluye".
21/07/10 1:44 PM
  
Luis López
Cada vez que alguien habla en esta España de taifas de experimentos políticos tipo Democracia Cristiana, me dan ganas de exiliarme.

Prefiero percibir claramente el anticristo en los políticos que por nuestros pecados tenemos, que percibirlo veladamente tras unas siglas hipócritamente cristianas. Prefiero soportar al malvado que al hipócrita.

Partidos cristianos, no. Políticos cristianos (es decir, los tipos raros que creen que hay que obedecer a Dios antes que al partido), sí.
21/07/10 1:46 PM
  
Juan 35
Que se asesinen, sólo en España, 100000 niños al año;que hombres tengan relaciones con otros hombres y mujeres con mujeres y a eso se le llame matrimonio; que en nuestras escuelas se enseñe a nuestros hijos que toda esa basura es un derecho y cuidadito con pensar de modo diferente,...etc...etc, es una muestra de que el 99% de la gente incluidos los católicos y sus Obispos han decidido, por omisión, que la moralidad, lo bueno y lo malo, la verdad y la mentira es algo que sale de unos señores que ganan su buena pasta a costa de esquilmar al resto y que entre caña y cafe en la cafetería del congreso y senado, de vez en cuando, hacen de sus conveniencias y ocurrencias Ley.
Podemos esperar lo peor.Desde que algún día se legalice la poligamia, a que se otorgue a un chucho la dignidad de ciudadano.
Si recuerdan la película "12 hombres sin piedad" protagonizada por Henry Fonda, el tipo del jurado más peligroso no es el que tiene unos prejuicios racistas o algún tipo de moralidad equivocada, sino aquél que tiene unas entradas para un partido de beísbol y le importa un bledo la vida del chiquillo que puede ir a la silla eléctrica.Las entradas, como le reprocha otro personaje,le "queman en el bolsillo" y le importa un pimiento el debate ético moral.Su moral está anestesiada de tal forma que lo único que le importa es que no se le pase la hora para ver el partido.
Esta sociedad es una sociedad de hombres con "entradas para el beísbol" y no quieren perder tiempo en "estupideces" de moralidad.Incluso el católico de misa y comunión, en un gran porcentaje, sale de su misa y vuelve al letargo moral, dejándose llevar por la corriente relativista que tantas almas está matando.
Los Obispos y pastores se han convertido en operadores sociales que ni vencen ni convencen en el debate de la moralidad.Hasta las excepciones de hombres de iglesia leales y buenos se han dejado llevar, nos hemos dejado llevar, por el invierno de la Verdad.
Vivimos en una sociedad de muertos vivientes y de aparente muerte de Dios.
Como muestra vale un botón:
Hace poquito que España ganó un mundial de fútbol.Pues bien, han escuchado ustedes alguna palabra de agredecimiento a Dios? Yo sólo escuche algunas blasfemias en la celebración "os queremos la h..."; "este triunfo es la h..".
Todo el mundo salía a la calle, faltando, incluso a sus trabajos, o llegando tarde a los mismos.
Y no digo que una alegría deportiva de ese calibre sea algo inmoral, sino todo lo contrario, pero es que hace poco menos de un mes se aprobó la ley que permite asesinar inpunemente a niños en el seno de sus madres sin motivo alguno y el delito del aborto, practicamente, se ha convertido en un derecho fundamental.
Se cambian delitos por derechos, como el que se cambia un calcetín y aquí ya está todo olvidado.A lo sumo 4 cartas pastorales y unos articulillos en los medios de comunicación.Problema zanjado y conciencia tranquila.
Es como para empezar una revuelta civil, o al menos empezar a alentar una masiva desobediencia civil, pero nada nada, a seguir vegetando.
Escuchan algún ruido en las calles? Algún católico ha sido detenido? algún Obispo multado o en huelga de hambre por la vida de los inocentes?.
Satanás puede estar tranquilo en esta época y trabajar a destajo, nadie le impidirá hacer su trabajo de perversión y muerte porque ni si quiera quién debería creer en su existencia cree.
Como se suele decir, que Dios nos pille confesados... si es que encontramos a cura que nos confiese.
Perdón por el tocho.
21/07/10 1:52 PM
  
César Fuentes
D. Pedro,en mi primer comentario he dicho:

" Mejor tomar el ejemplo de lo que hicieros los cristianos en el Imperio Romano,a evangelizar cueste lo que cueste,llevando de nuevo a Cristo a todos los rincones"
No entiendo el significado de la primera parte de su comentario último (12:42 PM). Creo que ha leído precipitadamente.
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Luis Fernando,he hablado de evangelizar,como individuos,a hablar de Cristo en todos lados,sea en una panadería o en una tribuna,pero no como partidos políticos,así no se evangeliza, y como nuestra sociedad NO ES CATOLICA,con los grupetes que todos tenemos en mente no se va a ningún lado-sigo pensando que no son partidos católicos,sino sucedaneos baratos.

Un partido político dará leyes,pero no cambiará los corazones de la gente,por lo tanto construirá la casa por el techo y al mínimo soplo de aire,zas,se vendrá abajo,como pasó con el Nacional-catolicismo.

21/07/10 2:04 PM
  
Ricardo de Argentina
Yo creo que ha llegado la hora de los laicos, ante la evidente traición de los poíticos y la inacción - necia o cómplice - de muchos pastores, demasiados.

Con la cuestión de la infame ley que otorga irritantes privilegios discriminatorios a favor del cuncubinato sodomítico, pegaron cuatro gritos cuando ya estaba todo cocinado, no fuese cosa que en Roma se dieran cuenta de su indolencia culpable. De esto se han percatado muy bien los chilenos (que ya han puesto sus barbas a remojar), a juzgar por lo que leo en un portal católico trasandino:
http://www.accionfamilia.org/temas-polemicos/homosexualidad/aprobacin-en-argentina-del-pseudo-matrimonio-homosexual-una-leccin-para-chile/


"La Jerarquía Eclesiástica argentina dio un bello ejemplo con su actitud en estos días, pese a que esto se dio a último momento, cuando ya era muy difícil revertir la aprobación de una ley que tenía el apoyo del Ejecutivo y de la Cámara de Diputados. "
21/07/10 2:24 PM
  
Martin Ellingham
Creo que tiene más actualidad la "Quas Primas", que el optimismo circiterista de "Gaudium et Spes".

Ya vemos lo que sucede cuando no se quiere reconocer la Realeza de Cristo. En cierto modo, como diría el Cardenal Pie, Cristo reinará por las calamidades vinculadas con su ausencia...

Saludos.
21/07/10 2:25 PM
  
Martin Ellingham
Ricardo:

Ya despenalizaron el aborto en los hospitales públicos para mayores de 14 años sin el consentimiento de sus padres. Basta una declaración jurada de violación firmada ante el médico para que pueda abortar en un hospital público en 10 días.

Saludos.
21/07/10 2:28 PM
  
Martin Ellingham
Que no puede haber un Estado católico sin una sociedad católica es una verdad de pero grullo. Ahora, cabe preguntarse si los católicos pueden resistir sin daño la presión del Estado anticristiano, que hace todo lo posible para apartarlos de su fe.

Si el nacionalcatolicismo fue un fracaso, ya es hora de someter a examen los resultados del liberalcatolicismo y su catálogo de ilusiones...

Celebro que Luis Fernando tenga el coraje de plantarse críticamente ante los mitos fundacionales del liberalcatolicismo.

Saludos.
21/07/10 2:34 PM
  
yo mismo
Estoy bastante de acuerdo con tu último comentario, César, pero a pesar de todo creo que los católicos tenemos un importante papel que jugar en la política institucional, porque desde las instituciones se puede hacer mucho bien a la gente, y si no estamos ahí, nuestro sitio lo ocuparán otros y remarán en dirección contraria.

Debemos intentar llegar a las instituciones para influir en ellas en clave cristiana, hasta donde nos sea posible, hasta donde nos lo permitan el sistema y los partidos de turno. Habrá sistemas, países y partidos donde sea más fácil influir y otros donde sea más complicado, pero no debemos despreciar esas tribunas como medios de evangelización complementarios a otros. La vida pública puede ser un escaparate desde el que mostrar nuestras convicciones y nuestros valores.
21/07/10 2:35 PM
  
César Fuentes
yo mismo,de acuerdo con tu comentario,por eso vengo repitiendo que se ha de evangelizar a todos y desde todos los lugares. Pero,también repito,que no es un partido político el que nos dará una sociedad justa,antes hay que hacer descubrir a la sociedad a Jesús,lo que ahora no ocurre,y eso llevará años,si lo hacemos bien,Dios mediante.


21/07/10 2:41 PM
  
Iscle
Por lo que sé del funcionamiento interno de los partidos politicos parlamentarios en España, no creo que un católico que no considere a la hipocresía como una virtud, pasará más allá de militante de base.

Lo más católico que podemos tener son hipócritas de tomo y lomo como Azar, Arzalluz, Duran Lleida, Pujol, Bono, etc. que son menos católicos que cualquier judío, pues no aman al Señor con todas sus fuerzas...

No tengo ninguna fe en los políticos católicos de los grandes partidos y, visto como ha acabado funcionando la Democracia Cristiana, donde la ha habido, no ve ninguna salida. Creo que los católicos debemos votar en blanco, para que se nos identifique. Es la única posibilidad: como no podemos votar a nadie que pueda gobernar, nos constituimos en minoría extraparlamentaria y utilizamos sus medios políticos.
21/07/10 3:18 PM
  
argentina
No soy tan grande (tengo 37 años), pero desde hace tiempo contato: a)como los catequistas (a veces en las parroquias) y por lo general en los colegios católicos contradicen no solo el magisterio de la Iglesia sino también el Evangelio. b)ausencia de formación doctrinal en los agentes de pastoral y el común de los laicos. c)Dios es bueno y me perdona todo (no importa si me arrepiento o no, ya que todos vamos a ir al Cielo) d)Lo importante es creer en Dios aunque vivamos como nos gusta y en abierta contradicción al Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia. e)El desconocimiento y/o la desobediencia a las enseñanzas morales cristianas. d)Una disociación entre la Misa y la vida diaria. e)Falta de vida de oración y sacramental (y muchas horas frente a la TV). f)Piedad mariana, pero al estar disociada de la vida, la necesidad de conversión y la unidad con la Iglesia, es muchas veces como un "seguro contra desgracias": se busca el milagro. Por eso, si algo tiene de bueno este tema de la ley del gay-monio es que ha puesto al desnudo todas nuestras flaquezas y nos hemos dado cuenta (al menos en nuestra ciudad) que ya no somos mayoría los católicos (sí los bautizados) y que la lucha espiritual es parte de nuestro ADN cristiano, y que durante aaaaaños hemos vivido "de rentas". Es doloroso, pero esperanzador.
21/07/10 4:03 PM
  
percival
Lo mejor es enemigo de lo bueno. No se puede desvalorizar la presencia política del cristiano, porque no pueda ser indefectible y minuciosamente coherente con su fe, ¡y encima alegando que no se puede ser político si no se es constitutivamente mentiroso! Porque ésa es la política a la que estamos acostumbrados, pero no porque sea la única forma de hacer política. Entonces sería imposible un político cristiano. No digo un partido. Y sin embargo los hay más cerca o más lejos de un ideario cristiano.
Tampoco podemos reducirnos políticamente a un puntual voto en blanco. Hace falta infundir evangelio en la cultura, y de un modo que haga prsencia y presión social, hasta que finalmente aparezca liderazgos sólidos en sus principios y en sus acciones.
21/07/10 4:15 PM
  
Ignasi Pau
Muy buen articulo LF. Aunque no creo que sea un problema de liderazgos sino de un mayor número de téstimonios católicos en la vida social. Lástima que tu web incluya una web politica con matices religiosos como la de Germinans.

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LF:
Así que Germinans es una web política con matices religiosos, ¿verdad?
Es que me parto de risa, oye.
21/07/10 4:55 PM
  
Eduardo Jariod
Occidente, en general, y muy en particular España, necesita una remoralización profunda de los principios que la constituyeron como sociedad, misión que sólo puede lograrse desde el sacrificio de personas que se entreguen a esta causa con genuina vocación de servicio.

Esta remoralización admite todos los ámbitos de actuación imaginables: desde la pastoral en ambientes eclesiales, hasta la actividad profesional, el mundo del trabajo, pasando, cómo no, por la actividad política a tiempo completo.
El magisterio, como ya habéis recordado, defiende esta misma posición doctrinal.

Así, en política necesitamos ante todo no simplemente bautizados (actualmente lo son casi todos) ni genéricamente denominados católicos (puro nominalismo en personas como Bono o Blanco, por ejemplo); lo que con urgencia se precisa son personas que den testimonio coherente de su fe, con un compromiso férreo con sus creencias y principios que públicamente profesan. Necesitamos personas consecuentes, fiables, modelos de integridad. Ellos serían nuestros líderes naturales. De existir, no veo qué problema hay en que constituyan un partido político. Muchos los votaríamos e incluso nos afiliaríamos sin dudar. Simn embargo, las personas que reúnen estas condiciones no poseen la menor vocación política, en parte debido a la extrema degradación alcanzada en la misma y a que forman una "élite" encerrada en sí, endogámica en cuanto que sólo pueden promocionar en ella aquellos que comparten la misma degradación que representan y que les sostiene.

Mas a pesar de todo, hay que animarse a dar el salto.
21/07/10 5:25 PM
  
ezequiel
Pobre de mi,con lo que yo habia disfrutado en este blog.No me hallo.
21/07/10 6:30 PM
  
Ignasi Pau
No sé de que te ries LF, los análisis de Germinans van a buscar esas frases o palabras que puedan tener relación con el mundo político. Fijate, Germinans reclama que haya obispos castellanos, ¿por qué? en Catalunya tenemos obispos de tres comunidades autónomas diferentes, sólo la mitad son catalanes ¿por qué les molesta? el obispo Vives NO ES UN NACIONALISA y ellos lo saben pero prefieren quitárselo de encima no sea que lo elijan para Barcelona.

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LF:
Germinans no ha pedido obispos castellanos. Lleva años pidiendo buenos obispos, sean castellanos, catalanes, mallorquines o valencianos. De hecho, han alabado en alguna ocasión a monseñor Pardo, obispo de Gerona, que no es precisamente un centralista jacobino exacerbado.

Por cierto, ¿sabes cuántos obispos aragoneses tenemos en Aragón?
Y no veo a nadie por aquí pidiendo obispos aragoneses.

Pero vamos, no es ese el tema de este post.
21/07/10 6:40 PM
  
jose de maria
Los Estados perseguidores de la Iglesia, como la Roma pagana, acabaron destruidos y substituidos por la ley cristiana. Un fabulista católico, Villefranche, expresó esta verdad en una fábula, la del “mono y de la paloma”: Un mono y una paloma están sobre la misma rama de un árbol; el mono, enemigo furioso de la paloma, golpea violentamente con un hacha la rama para acabar con la paloma. Pero cuando la rama se rompe el mono cae y se mata, mientras que la paloma levanta tranquilamente el vuelo. La Iglesia tiene alas, los mártires se salvan y su sangre es “semilla de cristiandad”. Pero el Estado contra Dios y su Iglesia se auto destruye, basta ver lo que pasa hoy en las naciones!..
21/07/10 8:52 PM
  
Hermenegildo
Luis Fernando: me sorprende tu defensa del Estado confesional. Creía que no eras partidario.

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LF:
Pues he escrito varias veces sobre el tema recordando que la mayoría de los estados confesionales en Europa son protestantes. Y recordando también que la confesionalidad no puede ir en contra de la libertad de culto.
Pero por aclararte, más bien no soy partidario de que se acabara con el estado confesional allá donde el catolicismo era aplastantemente mayoritario. Ese ya no es el caso de España. Ahora sería implanteable volver a la confesionalidad.
21/07/10 9:02 PM
  
Nova
César Fuentes: No sé por qué hay prescindir de la idea de tener partidos católicos. No es incompatible con las cosas que usted propone.

Qué razón tienen los de Alternativa Española, cuando dicen que ellos no son políticos católicos, sino católicos en política. Importante matiz. Y lo son, lo han demostrado continuamente.

¿Votar en blanco? No sirve para nada. Para eso, prefiero darle mi voto a un partido católico. Efectivamente, en España los hay.
21/07/10 11:44 PM
  
Martin Ellingham

Luis Fernando:

Coincido contigo en la inviabilidad del Estado confesional católico en España y posiblemente en todos los países del mundo. Y cuando algo es posible, ni Dios, ni la Iglesia lo exigen como debido. Algo semejante ocurre cuando nos es imposible cumplir con el precepto de asistir a Misa el domingo: no estamos obligados.

Pero cuando digo que te felicito por plantarte críticamente ante las ilusiones e inconsistencias del liberalcatolicismo me refiero a un peligroso malentendido que esteriliza la acción política de los católicos en las actuales sociedades paganas, democráticas y aconfesionales.

Hay una proposición dogmática del Concilio Vaticano I (Dz, 1786) en virtud de la cual la Revelación divina es moralmente necesaria (con necesidad moral latae dicta), en el presente estado del género humano (caído y redimido), para conocer las cosas divinas que no superan de suyo la razón humana -pues no son ontológicamente sobrenaturales- de manera expedita, cierta y sin error. Podrá discutirse cuántas sean esas verdades necesarias para una vida política y religiosa natural verdaderamente digna, pero entre ellas un pleno conocimiento de la ley moral natural. Por tanto, cuando los católicos decimos que pretendemos fundar la legislación y la acción política sobre la base de las exigencias de la ley natural, y no sostenemos posiciones específicamente confesionales y católicas, olvidamos que las normas del derecho natural que son fácilmente cognoscibles por todos los hombres, católicos o no, son muy pocas. La Historia nos enseña lo que han dado de sí los pueblos paganos, privados de la Revelación: basta pensar en Roma y Grecia, con sus costumbres decadentes e inaceptables a la luz de la ley natural; o en los sacrificios humanos practicados por las culturas prehispánicas, etc.

Insisto en un dato Revelado que se olvida a menudo por parte del liberalcatolicismo: el estado de la naturaleza del hombre se encuentra afectado: debilitación de la inteligencia y de la voluntad por el pecado original. Por lo que no sólo es necesaria de la Revelación para conocer las leyes naturales íntegras, sino que también hace falta la gracia para cumplir las leyes naturales. Revelación y gracia que se nos dan por medio de la Iglesia establecida por Jesucristo. Por tanto, si queremos un Estado aconfesional que respete el Derecho natural, que es ontológicamente natural, pero que es gnoseológicamente cristiano, en cuanto a su conocimiento completo y a su puesta en práctica, hemos de reconocer que tal cosa no es posible sin la apertura a la Revelación y a las fuentes de la gracia.

Ningún Estado podrá constituirse conforme al Derecho natural completo, sin la fe personal de al menos un mínimo de católicos que logren influir en las decisiones políticas. No habrá vida política digna, en el orden natural, sin la Iglesia. Pero mientras la mayoría de nuestros conciudadanos paganos rechacen la Revelación y la gracia, estamos condenados a vivir en sociedades naturalmente injustas, que aceptan tan sólo una parte mínima e incompleta del Derecho natural, que es sólo aquello que resulta más evidente para todos los hombres.

Es por lo expuesto que considero que el liberalcatolicismo contiene un catálogo de ilusiones naturalistas, buenistas, irenistas, y en resolución es una forma de Pensamiento Alicia, como diría el filósofo asturiano.

¿Alguien puede conseguir que los paganos y acatólicos acepten que es inmoral, por contrario a la ley ética natural, el uso condones para prevenir el contagio de HIV? Pretenderlo, es de un optimismo naturalista tan ingenuo que se aproxima al pensamiento mágico, y me temo nos lleva a perder el tiempo, intentando convencer a los que muy difícilmente aceptarán la ley natural completa, salvo que se conviertan a la única religión verdadera. Así es que, en mi opinión, el liberalcatolicismo es una forma de Pensamiento Alicia entre católicos.

Saludos.
22/07/10 3:07 AM
  
JCA
Luis Fernando, dices:

«El día que yo vea a un diputado español defender en el parlamento la absoluta necesidad de que se tenga en cuenta a Dios a la hora de gobernar este país, pensaré que algo habrá cambiado.»

En España ya hubo un antecedente de esta clase de diputado: Donoso Cortés. Fue profético en su evaluación del socialismo y el liberalismo y su evolución, y su pensamiento político influyó fuertemente en los conservadores europeos del XIX. Quizá convendría empezar a reevaluar sus ensayos como punto de partida para la política del s. XXI, p. ej.: «Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo».

http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/DonosoCortes/DCortes_EnsayoIndice.htm

En algunos de los puntos que sostiene o no estoy de acuerdo o no acabo de verlo claro, pero es una joya para la reflexión. En Francia intentaron condenarla algún clérigo, pero Roma no dijo nada. ¿Qué opinas de su parte dogmática?
22/07/10 3:14 AM
  
JCA
Quizás la «conversión» de Donoso Cortés nos da una pista de la acción que debemos emprender los católicos:

«El primer signo de esta transformación es su comentario sobre las reformas de Pío IX, a los que ya hicimos referencia. Es hijo sumiso de la Iglesia, y como tal, no encuentra sino justificaciones para la actuación del Papa.

»Pero ahora se producen hechos importantes que van a mover su alma. El camino de su mutación se inicia, como él mismo confiesa, según el testimonio del conde de Bois-le-Comte con la amistad de un hombre que le ejemplariza con su conducta, que le dijo basaba únicamente en su condición de católico. Quiso imitar desde ese día a aquel santo varón, y la fe religiosa que estaba aletargada en lo más íntimo de su ser, ayudada por un movimiento de la Gracia, comenzó a despertarse y a formar parte viva de su estructura mental y de la conducta del joven político. Que nunca dejó de ser católico lo prueba el hilo de sus escritos y discursos que hemos seguido hasta ahora, aunque en muchas ocasiones su fogosidad y su pasión dejasen en segundo término su sentido religioso. La expresión exacta sería decir que el catolicismo estaba presente en su vida, pero no con una vigencia real y plena. Esto se desprende de la carta del mismo Donoso a Blanche-Raffin, tan traída y llevaba por cuantos se han ocupado de su vida: “Yo siempre fui creyente en lo íntimo de mi alma; pero mi fe era estéril, porque ni gobernaba mi pensamiento, ni inspiraba mis discursos, ni guiaba mis amores...” La remoción del tesoro de la fe católica que se produce en su vida al contacto con el hombre bueno le hace sentir el deseo de asirse a verdades absolutas, de no andar más entre vacilaciones. En estos años de lucha y de zozobra interior se producen simultáneamente otros dos hechos decisivos en su evolución. En 1817 muere su hermano más querido, Pedro, hombre afiliado al partido carlista, de profunda religiosidad, y su muerte edificó de tal suerte a Juan, que por esto, y también por su contacto directo con la muerte en una época de profunda lucha interior, se sometió completamente al espíritu que alentaba dentro de él. En su carta al marqués de Raffin de 21 de julio de 1849 lo confiesa sinceramente: “Tuve un hermano a quien vi vivir y morir, y que vivió una vida de ángel y murió como los ángeles morirían si muriesen. Desde entonces juré amar y adorar, y amo y adoro... –iba a decir lo que no se puede decir–, con ternura infinita, al Dios de mi hermano. Dos años van ya recorridos de aquella tremenda desgracia... Vea usted aquí, amigo mío, la historia íntima y secreta de mi conversión... Como usted ve, aquí no ha tenido influencia ninguna ni el talento ni la razón; con mi talento flaco y con mi razón enferma, antes que la verdadera fe me hubiera llegado la muerte. El misterio (porque toda conversión es un misterio) es un misterio de ternura. No le amaba, y Dios ha querido que le ame, y le amo; y porque le amo, estoy convertido.” Bien claro se deduce de estas líneas que Donoso percibió el golpe de la Gracia llamando a su corazón, y su alma –llena de ternura, dice él– se entregó por completo.»

En resumen: ejemplaridad con el prójimo y oración para favorecer la Gracia. La Virgen siempre dice que el arma más poderosa para el mundo es el rosario, y con bastante insistencia; cada vez me lo tomo más en serio. Quizás lo más sensato en vez de votar, votar y votar, sea: orar, orar, orar, porque, la verdad, yo cada vez estoy más convencido de que no nos van a salvar soluciones humanas, y que la que está cayendo es un período de purificación para que nos dirijamos a Él de una vez, como tantas veces en la historia de Israel y de la Iglesia. ¿Se imaginan a los de PSOE convertidos? Entonces sí que no habría problema en que gobernaran, porque ya dejarían de hacer felonías y legislar aberraciones.
22/07/10 4:03 AM
  
JCA
Y de su «Discurso sobre la dictadura»:

http://es.wikisource.org/wiki/Discurso_sobre_la_dictadura

«Yo he admirado aquí y allí la lamentable lijereza con que se trata de las causas hondas de las revoluciones. Señores, aquí, como en otras partes, no se atribuyen las revoluciones sino á los defectos de los gobiernos. Cuando las catástrofes son universales, imprevistas, simultáneas, son siempre cosa providencial; porque, señores, estos y no otros son los caracteres que distinguen las obras de Dios de las obras de los hombres.

»Cuando las revoluciones presentan esos síntomas, estad seguros que vienen del cielo, y que vienen por culpa y para castigo de todos.¿ Queréis, señores, saber la verdad, y toda la verdad concerniente á las causas de la revolución última francesa? Pues la verdad llegó el dia de la gran liquidación de todas las clases de la sociedad con la Providencia, que en ese dia tremendo todas se han encontrado fallidas. En ese dia han venido á liquidación con la Providencia, y repito que todas en esa liquidación se han encontrado fallidas. Digo mas, señores : la república misma, el dia mismo de su victoria se declaró también en quiebra. La república habia dicho de sí, que venia á sentar en el mundo la dominación de la libertad, de la igualdad, de la fraternidad, esos tres dogmas que no vienen de la república, sino que vienen del Calvario. Y bien, señores, ¿qué ha hecho después? En nombre de la libertad ha hecho necesaria, ha proclamado, ha aceptado la dictadura; en nombre de la igualdad, con el título de republicanos de la víspera, de republicanos del dia siguiente, de republicanos de nacimiento, ha inventado no sé qué especie de democracia aristocrática, y no sé qué género de ridículos blasones; en fin, señores, en nombre de la fraternidad ha restaurado la fraternidad pagana, la fraternidad de Eteocles y Polinices; y los hermanos se han devorado unos á otros en las calles de París, en la batalla mas gigantesca que dentro de los muros de una ciudad han presenciado los siglos. A esa república que se llamó de las tres verdades , yo la desmiento; es la república de las tres blasfemias, es la república de las tres mentiras.

»Viniendo ahora á las causas de esta revolución , el partido progresista tiene unas mismas causas para todo. El Sr. Cortina nos dijo ayer que hay revoluciones porque hay ilegalidades, y porque el instinto de los pueblos los levanta uniforme y espontáneamente contra los tiranos. Antes nos habia dicho el Sr. Ordaz Avecilla : ¿Queréis evitar las revoluciones? dad de comer á los hambrientos. Véase, pues, aquí la teoría del partido progresista en toda su extensión: las causas de la revolución son por una parte la miseria, por otra la tirania. Señores, esa teoría es contraría, totalmente contraria á la historia. Yo pido que se rae cite un ejemplo de una revolución hecha y llevada á cabo por pueblos esclavos ó por pueblos hambrientos. Las revoluciones son enfermedades de los pueblos ricos; las revoluciones son enfermedades de los pueblos libres. El mundo antiguo era un mando en que los esclavos componían la mayor parte del género humano; citadme cuál revolución fue hecha por esos esclavos.

»Lo mas que pudieron conseguir fue fomentar algunas guerras civiles; pero, las revoluciones profundas fueron hechas siempre por opulentísimos aristócratas. No, señores ; no está en la esclavitud, no está en la miseria el germen de las revoluciones: el germen de las revoluciones está en los deseos sobreexcitados de la muchedumbre por los tribunos que las explotan y benefician. Y seréis como los ricos : ved ahí la fórmula de las revoluciones socialistas contra las clases medias; y seréis como los nobles : ved ahí la fórmula de las revoluciones de las clases medias contra las clases nobiliarias: y seréis como los reyes; ved ahí la fórmula de las revoluciones de las clases nobiliarias contra los reyes; por último, señores; y seréis á manera de Dioses: ved ahí la fórmula de la primera rebelión del primer hombre contra Dios. Desde Adán, el primer rebelde, hasta Prudhom, el último impío, esa es la fórmula de todas las revoluciones

¿No se perciben paralelismos fuertes con lo que está pasando actualmente en el mundo? ¿No os parece que estamos actualmente inmersos en otra revolución, «blanda»en las formas, pero tremendamente totalitaria en el fondo, y de alcance universal? La lucha es espiritual.
22/07/10 4:52 AM
Sin duda, que una expresión importante de lo confesional que pueda llegar a ser una sociedad, está en que sus líderes lo manifiesten.

Sin embargo, me pregunto si ese es un primer paso, y me lo pregunto porque revisando la vida de Cristo, veo que El no le apuntó en primera instancia a cambiar al Sanedrín, por ejemplo.

Yo creo que en eso, en la estrategia que siguió Cristo para traernos La Buena Nueva, también hay algo de lo que podemos aprender.
22/07/10 5:10 AM
  
JCA
Y más adelante describe y analiza lo que llama «termómetro religioso» y «termómetro político», e indica que la relación entre ellas es inversa, tanto que cuando hay más «represión religiosa» (o sea, cuando en las relaciones sociales reina el amor, como con los apóstoles), menos «represión política» se ejerce, hay más libertad; después prosigue con la Historia a la luz de estos dos termómetros, cómo va bajando el primero con el correspondiente aumento del segundo, y concluye:

«Pues bien, una de dos : ó la reacción religiosa viene ó no : si hay reacción religiosa, ya veréis, señores, como subiendo el termómetro religioso comienza á bajar natural, espontáneamente, sin esfuerzo ninguno de los pueblos, ni de los gobiernos, ni de los hombres, el termómetro político, hasta señalar el dia templado de la libertad de los pueblos : pero si por el contrario, señores, y esto es grave (no hay la costumbre de llamar la atención de las asambleas deliberantes sobre las cuestiones hacia donde yo la he llamado hoy; pero la gravedad de los acontecimientos del mundo me dispensa, y yo creo que vuestra benevolencia sabrá también dispensarme); pues bien, señores, yo digo que si el termómetro religioso continúa bajando, no sé adonde hemos de parar. Yo, señores, no lo sé, y tiemblo cuando lo pienso. Contemplad las analogías que he puesto á vuestros ojos; y si cuando la represión religiosa estaba en su apogeo no era necesario ni gobierno ninguno siquiera, cuando la represión religiosa no exista, no habrá bastante con ningún género de gobierno, todos los despotismos serán pocos.

»Señores, esto es poner el dedo en la llaga, esta es la cuestión de España, la cuestión de Europa, la cuestión de la humanidad, la cuestión del mundo.

»Considerad una cosa, señores. En el mundo antiguo la tiranía fue feroz y asoladora, y sin embargo esa tiranía estaba limitada físicamente, porque todos los Estados eran pequeños, y porque las relaciones internacionales eran imposibles de todo punto; por consiguiente en la antigüedad no pudo haber tiranías en grande escala, sino una sola, la de Roma. Pero ahora, señores, ¡cuan mudadas están las cosas! Señores, las vias están preparadas para un tirano gigantesco, colosal, universal, inmenso; todo está preparado para ello : señores, miradlo bien; ya no hay resistencias ni físicas ni morales : no hay resistencias físicas, porque con los barcos de vapor y los caminos de hierro no hay fronteras; no hay resistencias físicas, porque con el telégrafo eléctrico no hay distancias; y no hay resistencias morales, porque todos los ánimos están divididos y todos los patriotismos están muertos. Decidme, pues, si tengo ó no razón cuando me preocupo por el porvenir próximo del mundo : decidme si al tratar de esta cuestión no trato de la cuestión verdadera.

»Una sola cosa puede evitar la catástrofe, una y nada mas : eso no se evita con dar mas libertad, mas garantías, nuevas constituciones; eso se evita procurando todos,hasta donde nuestras fuerzas alcancen, provocar una reacción saludable, religiosa. Ahora bien, señores : ¿es posible esta reacción? Posible lo es : pero ¿es probable ? Señores, aquí hablo con la mas profunda tristeza : no la creo probable. Yo he visto, señores, y conocido á muchos individuos que salieron de la fe y han vuelto á ella: por desgracia, señores, no he visto jamas á ningún pueblo que haya vuelto á la fe después de haberla perdido.»

¿Explica esto el porqué del hecho de que al final del franquismo, que desde luego había más religiosidad en el pueblo que ahora, la población reclusa era de unos 8.000, y ahora es de unos 60.000?
22/07/10 5:25 AM
  
JCA
Y esto dice en su «Discurso sobre Europa», que viene de molde para restregárselo en los morros a los maricomplejines:

«El socialismo es hijo de la economía política, como el viborezno es hijo de la víbora, que, nacido apenas, devora a su propia madre. Entrad en estas cuestiones económicas, ponedlas en primer término, y yo os anuncio que antes de dos años tendréis todas las cuestiones socialistas en el Parlamento y en las calles. ¿Se quiere combatir al socialismo? Al socialismo no se le combate; y esta opinión, de que antes se hubieran reído los espíritus fuertes, no causa ya risa en la Europa ni en el mundo: si se quiere combatir al socialismo, es preciso acudir a aquella religión que enseña la caridad a los ricos; a los pobres, la paciencia: que enseña a los pobres a ser resignados y a los ricos a ser misericordiosos.»
22/07/10 5:38 AM

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