Los lefebvrianos, culpables de la muerte de Manolete

(ECOS de la CAVERNA) La muerte del famoso torero Manuel Laureano Rodríguez, conocido como Manolete, se había atribuido siempre a la cornada mortal del toro “Islero” durante una corrida, que le atravesó el muslo derecho. Según han informado los diarios Multirreligión Digital y Vida Vieja, sin embargo, la realidad podría ser mucho más siniestra.
El prestigioso periodista Nomentero Nidelnodo ha revelado que la trágica muerte del torero en 1947 fue planeada con nocturnidad y alevosía por una conjura de lefebvrianos. En concreto, señala como autor material del luctuoso suceso a un monje albino contratado por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X o SSPX, que fue fundada en 1970 por Mons. Lefebvre. El monje adiestró al toro desde que nació para que asesinara al torero y se aseguró de ello envenenando sus cuernos.
Preguntado por las pruebas en que basaba su acusación, Nidelnodo se limitó a señalar, encogiéndose de hombros con una leve sonrisa de condescendencia, que “hasta les gusta la misa en latín, así que son capaces de todo. No te puedes fiar de ellos”. Ante esta prueba irrefutable, se cree que la Fiscalía iniciará en breve una investigación.
“Probablemente se lo cargaron por orden de Franco y con la colaboración de Putin”, añadió el periodista, al que le gusta tocar todos los palos para asegurarse de que sus noticias reciban la atención que merecen.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, por su parte, se ha defendido vigorosamente de estas acusaciones. “¡Fue en estado de necesidad, de modo que no cuenta!”, explicó un alto responsable de la Fraternidad que no quiso dar su nombre. “En estado de necesidad se puede hacer cualquier cosa y no tiene consecuencias, lo dice en algún sitio en la Biblia o en el Derecho canónico”.
Un anciano doctor en Derecho Canónico intentó señalar tímidamente que eso no era “del todo cierto”, pero fue acallado por una multitud que lo acusó de hereje modernista criptojudío y de haber visto una película de Harry Potter. La muchedumbre se puso a recoger piedras para lapidar al venerable canonista, pero por fortuna este pudo acogerse a sagrado en una iglesia cercana.
“Solo son inventos de la prensa neocónica y posconciliar”, explicó con autoridad un señor cualquiera de Internet, de profesión fontanero, pero que sabe mucho de estas cosas. “Los toros son una tradición y ya sabemos que el único garante de la tradición en este mundo y en el otro es la SSPX”.
35 comentarios
2. Porque el Obispo Lefebvre parece que votó en el Vaticano II y después botó el Vaticano II.
3. Tanto ortodoxos como lefebvrianos fueron excomulgados, pero levantada la ex-comunión en el espíritu del Concilio.
4. Pero, vuelven a las andadas de nombrar obispos de forma autónoma, sin el Papa, con la diferencia que a los lefebvrianos sobrevuela moda-noticia y ex-comunión, y a los ortodoxos tradición cismática consentida. Cosas del Vaticano II paleo-político.
Dicho esto, debo añadir que el toreo de Manolete, desde el punto de vista teológico, casa mas bien con las corrientes "neotradis" a lo Sarah, lo Burke o lo Cafarra (q.e.p.d), pues si bien se despega del claro modernismo telefónico y anuro anfibio de El Cordobés, tampoco llega a un rigorismo purista a lo Joselito o lo Camino (Paco, no el del Escrivá). De todas fformas, asombra que la fiscalía no investigue la actuación se Isabel la Católica que podemos dar por segura.
PS: ¡Ya era hora sde que volviéseis a currar, cavernícolas! Se os echaba de menos.
Saludos cordiales.
Porque, y aquí voy a dar una primicia que no sabe Nideltodo, para torear hay que ser ibérico, tanto el toro como el torero, y Manolete lo era, pero otros ya quisieran porque Dominguín sé de buena tinta que fue celtíbero y eso quita puntos, y si no miren esos ojillos, que ha heredado su hijo, claramente celtas.
Esto viene de lejos...
En cuanto a lo de volver a currar, nos enorgullecemos de la determinada determinación de no trabajar más que cuando sea absolutamente necesario para salvar la vida o la honra, como prehistóricos de pro.
Con los lefebvrianos no quiero nada porque no son ibéricos, por muy tradicionales que digan ser a mi no me trabajan. Mi padre, como era de la Málaga liberal, no hizo duelo cuando murió Manolete, pero mi madre, que era de misa diaria, se puso velo negro. Así que Manolete de liberal modernista nada de nada. ¡No echen falsos, canejo!
Enhorabuena por haber salido a su augusto padre, como debe hacer todo buen hijo.
¡Han vuelto!.
¿Pensábamos que ya no se hacían milagros?
Bienvenidos al ruedo.
Este es el mejor blog de la blogosfera con mucha diferencia.
Que la Virgen Santísima CORREDENTORA Y MEDIANERA DE TODAS LAS GRACIAS Y DESTRUCTORA DE TODAS LAS HEREJÍAS los protejan.
Por las dudas, tendríamos que rezar por el toro?....
Más que una bocanada de aire fresco, yo diría que son esa crítica que uno puede hacer sabiendo que después podrá dormir en casa sin que suene el timbre de la puerta a altas horas de la madrugada, es decir, con un toque de codorniz teológica salpimentado al horno a 180º, 20 minutos, y si sale un poco espeso, sólo tienen que añadir un toque de vino blanco; blanco para evitar suspicacias, que ya sabemos lo que pasa con los colores...
En el cine: Marilín
Y en el foro cavernícola: anawim, anawim, anawim.
Sr. Cavernicola, ya era hora. Usted se ha dado cuenta del "estado de necesidad" que vivimos los cabernarios en estos tiempos desastrosos, brindándonos unos Econos sonoros. Gracias a vuecencia y no pierda la costumbre.
Durante el franquismo, el Estado se reservó el derecho de controlar y condicionar la elección de obispos mediante el Concordato de 1953. El Papa no nombraba libremente: debía aceptar candidatos políticamente fiables para el régimen. En la China actual, el Partido Comunista impone un mecanismo similar: no admite una Iglesia jerárquicamente independiente y exige obispos leales al Estado.
La analogía es sólida: en ambos casos, el poder político consideró inaceptable que una institución con autoridad moral y obediencia supranacional escapara a su control. Que un régimen se declarara católico y el otro ateo no invalida la comparación; la refuerza. El problema no es la ideología, sino la voluntad de dominación.
Denunciar a China mientras se justifica o se silencia el franquismo no es defensa de la libertad de la Iglesia, sino memoria selectiva. Y la memoria selectiva, cuando se presenta como principio moral, se llama hipocresía histórica. La Iglesia pierde siempre que se somete al poder político, sea comunista o nacionalcatólico.
¡Viva Montellano, muera el Riscal, olé la Junta Municipal!
El pobre está obsesionado con Franco y no puede evitarlo, hasta el punto de no ver la diferencia entre la participación en el nombramiento de obispos de un gobernante católico y la participación completamente descontrolada de unos gobernantes militantemente ateos en China. De hecho y más allá de las teorías, lo que sucedió es que la participación de Franco en el nombramiento de obispos mejoró sensiblemente los candidatos elegidos. Cosas de la época, que era complicada. A lo que se suma que el derecho de presentación no era algo propio de Franco como da a entender el pobre Smithius lleno de rencor, sino de un privilegio de los gobernantes españoles, desde los Reyes Católicos a Alfonso XIII y (tras el paréntesis anticlerical y asesino de la República) Franco.
Al hombre no le llama la atención que nadie haya hablado aquí de China y mucho menos de Franco hasta que ha llegado él. Es lo que tienen las obsesiones.
A) Franco era gallego, sin vinculación genética alguna
con los piratas somalíes.
B) Xi Jinping es hijo es Donal Trump, engendrado con una prostituta alcohólica de Tai-pe en 1902.
C) Haddock es un referente sexuá para todas las mujeres del mundo.
D) Smithius la tiene pequeña, circunstancia que al no ser asimlida le convierte en un pelmazo.
Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón.
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