Objetivo: Bilbao (Groenlandia e Irán eran señuelos)

(ECOS de la CAVERNA) Hay que reconocer que Donald Trump no es precisamente un modelo de modestia y que la consideración de su peculiar estilo capilar ha hundido a más de un peluquero en la desesperación existencial, pero no puede negarse que se trata de un maestro en el arte de confundir a sus adversarios.
En efecto, información de última hora indica que sus supuestos planes para invadir Groenlandia o Irán no eran más que señuelos, destinados a encubrir sus verdaderas intenciones imperialistas.
Al parecer, un fortuito micrófono que nadie se acordó de apagar hizo posible que se grabaran algunas conversaciones del Presidente norteamericano no destinadas a ser del dominio público, que han arrojado nueva luz sobre sus propósitos estratégicos.
“¿Qué se me ha perdido a mí en Groenlandia? ¡Nada! Más que un país es un granizado de daneses con olor a oso polar”, señaló Trump creyendo que el micrófono estaba apagado. “Y no me hables de Irán. Si quisiera arena en los calzones me iría a la playa aquí en Florida, donde no hay que llevar la toalla en la cabeza”.
Esta indicación de que, en realidad, el mandatario estadounidense no tenía ninguna intención de invadir Groenlandia ni tampoco Irán permite responder a una pregunta que ha llevado de cabeza a los filósofos durante siglos: ¿por qué invadir Groenlandia cuando por el mismo precio puedes invadir Bilbao?
Llamativamente, justo eso último es lo que quiere hacer Trump y la Séptima Flota ha puesto rumbo a la ría del Nervión. Por lo visto, el Presidente tiene la intención de pasar las vacaciones en Bilbao y quiere que, para el próximo verano, se trate ya de territorio estadounidense.
En la famosa conversación del micrófono también se trató este tema, cuando un general norteamericano le señaló que invadir Bilbao podría acarrear cierta irritación entre los aliados. “¿Aliados? ¡Son todos unas nenazas!”, contestó Trump, indignado. “Melania se ha encaprichao con Bilbao, y se lo voy a regalar por su cumpleaños”, añadió con firmeza.
El deseo de complacer a su esposa, sin embargo, no es lo único que mueve al mandatario. Según muestran algunos documentos desclasificados por la TIA, Trump planea convertir el museo Guggenheim en un centro penitenciario. Se trataría de una prisión semejante a las de Bukele en El Salvador, pero ahorrando en porras y guardias y confiando en que la contemplación diaria de la arquitectura modernista baste para quitarles a los presos las ganas de vivir.
También está previsto construir la nueva Doretxea Trumparen (o Torre Trump) donde actualmente se encuentra la universidad de Deusto. Los consejeros del Presidente calculan que destruir la heterodoxa universidad jesuita y sembrar de sal sus terrenos podría granjear a Trump tanto el Nobel de la Paz como el nombramiento de Hijo Predilecto de la Iglesia, que lleva anejo el título de “Cristianísimo Presidente” y el derecho a elegir el color de los zapatos del próximo Papa.
21 comentarios
Y luego nos tomamos unox txiquitos (los 90 habituales).
El comentario anterior tiene un toque; hay que comer carne roja aunque tenga colesterol; unas carreritas a las 6 de la mañana y te quedas como nuevo.
El pobre Trump se cree que es un maestro fanfarroneador. ¡Lo que le queda por aprender!
2. Lo mismo que su hermano viviendo en La Moncloa sin pagar impuestos, porque en Portugal residía. Es que ni Hacienda oyes, se enteró.
3. Y paradigma de maestro en el arte de confundir a sus aliados de la OTAN, una maestra, la presi de Dinamarca, porque el tráfico marítimo de barcos rusos y chinos en los puertos de Groenlandia es mayor que el pesquero. Los ojo-satélite no mienten, como cuando la Gran Hambruna china, desde donde se veían los millones de desplazamientos terrestres.
4. Y la gota que colma el vaso la UE que ha firmado que quiere ser como Irán, por lo musulmán, antes que de raíz cristiana. Esto sí que se trata de un maestro en el arte de confundir a sus súbditos y adversarios cristianos.
Saludos cordiales.
¿TIA=Trump Investigación y Amnistía?. ¡Tu tía!. P'a eso ya tenemos a Sánchez: ¡presoak kalera!.
Para eso, en el buque US KARKAS, insignia de la flota, viajan los obispos Vigano y Schneider y el cardenal Sarah.
El cardenal porque ya que ha visto que no va a ser Papa, le queda el siguiente cargo el el organigrama eclesial, ser obispo de Bilbao.
Viganó porque sabe que en Bilbao la gente de pasta es de capilla privada y Trump necesita un obispo "capillitas" para sacarles los cuartos. Porque deceso Viganó sabe un rato.
Y Schneider para ir de Rector a Deusto y anestesiar a los jesuitas con sus conferencias de cemento armado.
Hay que recordar que ETA nació en un seminario y hay que meter en cintura a tanto rojo de mierda
Al parecer iba deprisa y corriendo porque le oprimía el corsé, pero fue muy aplaudido, especialmente cuando gritó lo de "¿quién compra? sardina y arancel"
Después empezó el baile de números que si yo le digo que a cuatro que tú me dices que a tres, que si a cuatro que si a seis... y cogió la cesta y se marchó.
Fue espectacular.
Al garrote, garrote
a la natura, natura,
obrar bien,
que Dios es Dios,
y a otra cosa, mariposa!
¡¡¡Gracias por su humor !!!
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