Las herramientas perdidas del aprendizaje (Dorothy Sayers)

LAS HERRAMIENTAS PERDIDAS DEL APRENDIZAJE
Ponencia presentada en un Curso de Vacaciones sobre Educación, Oxford, 1947
por DOROTHY L. SAYERS
Publicado por primera vez en 1948
Fuente: https://gutenberg.ca/ebooks/sayers-lost/sayers-lost-00-h.html (dominio público)
Traducción de Daniel Iglesias Grèzes (con notas del traductor entre corchetes)
Que yo, cuya experiencia docente es extremadamente limitada y cuya vida en los últimos años ha estado casi completamente desconectada de los círculos educativos, me atreva a hablar de educación es, sin duda, un asunto que no amerita pedir disculpas. Es un tipo de comportamiento al que el clima de opinión actual es totalmente favorable. Los obispos opinan sobre economía; los biólogos, sobre metafísica; los célibes, sobre el matrimonio; los químicos inorgánicos, sobre teología; las personas más irrelevantes son designadas para ministerios muy técnicos; y hombres sencillos y directos escriben a los periódicos para decir que Epstein y Picasso no saben dibujar. Hasta cierto punto, y siempre que las críticas se hagan con una modestia razonable, estas actividades son encomiables. Demasiada especialización no es buena. También hay una excelente razón por la que el más aficionado puede sentirse con derecho a opinar sobre educación. Porque si bien no todos somos docentes profesionales, todos, en algún momento, hemos recibido una enseñanza. Incluso si no aprendimos nada —y quizás particularmente si no aprendimos nada—, nuestra contribución al debate puede tener un valor potencial.








