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26.05.26

Origen y desarrollo histórico del liberalismo

El auge gradual del individualismo en la política

De Hobbes a Rousseau, pasando por Locke

Thomas Hobbes (1588-1679) fue un filósofo y teórico político inglés. En su libro Leviatán (de 1651), justificó por primera vez el sistema político absolutista de un modo puramente racional y laico, sin recurrir al derecho divino de los reyes. Sin embargo, pese a ser absolutista, Hobbes puso los cimientos sobre los que más tarde se edificó la filosofía política liberal.

Hobbes partió de una antropología radicalmente individualista, aplicada en el nivel social. Según él, los seres humanos somos por naturaleza enemigos los unos de los otros, lo que expresó mediante una frase célebre: “Homo homini lupus (El hombre es el lobo del hombre)”. Por lo tanto, en el estado de naturaleza (el estado primigenio) los hombres se dañaban y mataban los unos a los otros con frecuencia. Para poner fin a ese peligroso estado de anarquía, los hombres realizaron el contrato social, renunciando a sus libertades individuales a favor del monarca absoluto, en busca de seguridad.

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5.02.22

¿Libertad versus seguridad?

La visión de la libertad y la seguridad como dos valores en conflicto proviene de una ideología anticristiana: el individualismo. 

El individualismo puede ser definido como la corriente filosófica que ve al ser humano como un individuo que existe básicamente para sí mismo, no como un ser social por naturaleza. La sociedad en sí misma no sería un bien para el hombre, sino más bien un mal necesario. El individualista concibe su libertad como un ámbito dentro del cual puede hacer lo que se le antoje, mientras no afecte la libertad de los demás, concebida del mismo modo individualista. Como se suele decir (erróneamente): “mi libertad termina donde empieza la libertad de los otros". Esto hace de los otros adversarios de mi libertad, y por lo tanto en el fondo los convierte en mis enemigos. Si lleva sus principios hasta sus consecuencias más extremas, el individualista (de derecha o de izquierda) llegará a afirmar el derecho al suicidio. Su individualismo le impide admitir que cualquier suicidio daña a los demás moralmente y que todos tenemos derecho a que ningún ser humano se quite la vida. En definitiva, según el individualista no existe el amor entendido como búsqueda desinteresada del bien del otro. El individuo buscaría siempre y en todo lugar su propio interés y esto sería lo bueno para él.

El individualismo es una racionalización del egoísmo, pero no la única. Mencionaré dos ideas análogas: a) la concepción de la empresa que atribuye a ésta como único fin supremo la maximización de los dividendos de sus accionistas; b) el maquiavelismo político, que inspiró un famoso lema de Lord Palmerston, que suele resumirse así: “Inglaterra no tiene amigos permanentes ni enemigos permanentes, sino sólo intereses permanentes".A la inversa, el individualismo es una traducción del maquiavelismo a la esfera de las relaciones interpersonales.

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