La tradición clementina del Evangelio: en pocas palabras

Dennis Barton
Durante más de 200 años se ha debatido sobre el orden en el que se escribieron los Evangelios. Empero, justo antes de morir, Bernard Orchard propuso una solución que hace que la teoría de la prioridad de Marcos y la fuente Q sea redundante [o innecesaria]. Este [libro] es un resumen basado en su solución.
El Apóstol Mateo escribió su Evangelio en hebreo para que los cristianos judíos lo leyeran en la “fracción del pan” [la eucaristía]. Estaba en forma temática e ilustraba el cumplimiento de las profecías judías. Mateo o un colega lo tradujo al griego. Luego, Lucas escribió un Evangelio en griego en orden histórico para los gentiles. Como Lucas no había sido compañero de Jesús, necesitaba que un Apóstol respaldara su Evangelio. Por eso cuando llegó a Roma le pidió a Pedro que lo hiciera. Pedro estuvo de acuerdo y dio una charla en la que citó de modo alternado a Mateo y a Lucas. De esta manera respaldó el Evangelio de Lucas fusionándolo con el escrito por un Apóstol muy conocido. El secretario de Pedro, Marcos, utilizó taquigrafía griega para registrar las palabras de Pedro.







