El “vegetarianismo ético” (2)

3. La vía filosófica en el sistema idealista

Consideremos ahora el sistema filosófico idealista. El idealismo es otra forma de monismo, la que niega la existencia de la materia y sostiene que sólo existe el espíritu. Normalmente el idealismo conduce al panteísmo, o sea a la simple identificación entre Dios y el mundo. Según el idealista, en definitiva sólo existe Dios. El mundo, emanación de Dios, con toda su enorme multiplicidad de seres individuales, no es más que una apariencia o ilusión, una especie de pesadilla o alucinación de un Dios alienado, que debe ser superada mediante un regreso a la perfecta unidad (o, mejor dicho, conciencia de unidad), en la cual toda individualidad se disuelve en el Uno.

La antropología idealista, aunque nos pueda parecer muy extraña, es coherente con lo dicho hasta aquí. A las cuestiones antropológicas fundamentales planteadas en el artículo anterior, el idealismo panteísta da las siguientes respuestas: A) Tanto los seres humanos como los animales, en cuanto individuos separados, son meras apariencias, sin existencia real. El alma no diferencia al hombre de los animales, ya que en definitiva no existen las cosas, sino sólo las ideas (que son, además, engañosas). B) El hombre es sólo su alma espiritual, que está cautiva en un cuerpo material que es sólo una ilusión. Incluso la individualidad del alma humana, con sus sucesivas reencarnaciones, es también una ilusión, de la que debemos liberarnos. C) La existencia misma del hombre es un mal y un absurdo y su sentido (si se puede decir así) es dejar de ser, para volver al Uno. La salvación se alcanza mediante una iluminación: el conocimiento (gnosis) de que uno mismo es Dios (el Uno y el Todo) y Dios es uno mismo.

Esta clase de idealismo ha florecido sobre todo en religiones originadas en la India (el hinduismo y el budismo). En ese ámbito cultural tiene cierta difusión el vegetarianismo. Dado que todo (también los animales) es Dios y que el alma humana puede reencarnarse no sólo en otros cuerpos humanos, sino también en cuerpos de animales, algunos fieles de esas religiones procuran respetar toda forma de vida y abstenerse de comer carne animal. Sin embargo, esta práctica no puede encontrar un fundamento válido de orden moral en la cosmovisión panteísta, por las siguientes razones principales: 1) Para el idealista, en definitiva, ni el ser humano ni sus actos tienen realidad o consistencia propia, por lo cual el objeto de la moral no existe. Las ideas no tienen deberes. 2) Los individuos separados no existen, por lo cual no pueden existir los derechos individuales (ni humanos ni animales). Las ideas no tienen derechos. 3) La obligación moral supone la existencia de otro u Otro ante el cual uno está o se siente obligado a actuar de determinada manera. Si sólo existe Dios, no puede existir la obligación moral. Dios no puede ofenderse a Sí mismo.

En el idealismo panteísta, la moral tiende a transformarse en un utilitarismo radical: es bueno lo que me ayuda a alcanzar la “iluminación” (o conciencia de mi divinidad); es malo lo que me aleja de ella. Muchos hinduistas y budistas buscan la salvación a través de técnicas de meditación como el yoga, el zen o la meditación trascendental, que actúan sobre el sistema nervioso produciendo estados alterados de conciencia, los que son interpretados como etapas más o menos avanzadas en el camino a la conciencia cósmica o divina. Así el problema moral se transforma en un problema técnico. Quizás la dieta vegetariana pueda contribuir a producir (al menos en algunas personas) esos estados alterados de conciencia, pero esto no constituye de por sí una cuestión moral. Compete a la ciencia, biológica y psicológica, dirimir esta cuestión. (Continuará).

Daniel Iglesias Grèzes

2 comentarios

  
gringo
acabáramos, lo que he tardado en darme cuenta.
O sea, que esto va a ser una serie para criticar otras formas de pensamiento criticándolas como incapaces de presentar una ética correcta y sin contradicciones.
Así, de una forma burda se acaba diciendo, que para los materialistas somos átomos y los átomos no tienen derechos, y para los idealistas somos ideas y...
Y me imagino que al final la única "ideología", o "escuela de pensamiento", que ofrece una ética aceptable y sin contradicciones es la cristiana.
Porque ni marxistas ni budistas, p. ej., pueden reconocer que el ser humano tiene una dignidad como tal ser humano. Aunque sea como los átomos que forman un ser humano y no una piedra, o la idea de un ser humano y no de una piedra.
Vale. lo entiendo, pero no lo comparto. El blogger está equivocado.

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DIG: Has comprendido bien, pero te equivocas al decir que estoy equivocado. El materialista no puede fundamentar coherentemente los derechos humanos fundamentales (naturales e inalienables) dentro de su filosofía materialista. Y el idealista no puede fundamentar coherentemente los mismos derechos dentro de su filosofía idealista. En cambio el realista (y no sólo el cristiano) sí puede fundamentar coherentemente los derechos naturales de la persona en su filosofía realista.
07/09/10 1:30 PM
  
Juan Carlos
Los átomos se juntaron con las ideas y dijeron:tenemos dignidad.
07/09/10 5:34 PM

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