(296) El modernismo y sus mutaciones después de la Pascendi, hasta hoy

Durante mucho tiempo, en la mente católica, la supuesta desaparición del modernismo ha constituido un tópico.

Tan potente, que ha dado lugar a una desactivación parcial del sistema inmunológico de la Iglesia, que casi ha dejado de condenarlo explícitamente, o al menos no lo ha combatido suficientemente, en sí mismo y en sus mutaciones.

Es lo que Romano Amerio denomina desistencia de la autoridad, y que nosotros denominamos, más bien, desistencia de la potestad.

Pero lo que es peor, parece que la mente católica ha casi dejado de reconocerlo allá donde se encuentre, o al menos de diagnosticarlo con claridad en sus metamorfosis (como por ejemplo el experiencialismo fenomenólogico, la filosofía de la acción blondeliana, o el voluntarismo personalista, de raigambre liberal.)

 

Se ha venido creyendo que, tras la aparición fulminante de la carta encíclica Pascendi de San Pío X, en 1907, el modernismo había pasado a la historia.

Como bien explicaba Eugenio Vegas Latapie:

«es opinión casi universalmente admitida en los ambientes y autores católicos que la herejía modernista se extinguió o reabsorbió en virtud de la publicación de la Pascendi. Casi todos los historiadores contemporáneos o silencian la importancia del modernismo o lo dan por muerto simultáneamente a su condenación.» (Eugenio VEGAS- LATAPIE, El modernismo después de la Pascendi, Verbo n.65-66, 1968, p.358)

Los que permanecían, obstinadamente, en esta falsa creencia, se dieron un baño de realidad cuando Pío XII, en 1950, publicaba otra carta encíclica, la Humani generissobre las falsas opiniones contra los fundamentos de la doctrina católica. 

Una lectura consistente y honesta del impresionante texto de Pío XII, confirma que, más que condenar nuevos errores, condena los mismos que condenaba cuarenta y tres años antes San Pío X, pero eso sí, con nuevas matizaciones.

La conclusión a la que llegamos, por tanto, es que el modernismo no sólo no había desaparecido, sino que había mutado en opiniones igualmente contrarias a los fundamentos mismos de la doctrina de Jesucristo, pero con una nueva apariencia más amigable, más “ortodoxa", más “piadosa", y sobre todo, más kantiana.

Tanto el modernismo de ayer como el neomodernismo de hoy tiene un fundamento muy claro, que no es otro que el subjetivismo kantiano. Recordemos cómo lo explicaba el mismo Eugenio Vegas Latapie:

«Enseña el cardenal Billot que el Modernismo es propiamente el error, o mejor, ese conjunto de errores, que va del agnosticismo, por el inmanentismo, el pragmatismo y el dogmatismo moral, a la minoración y a la ruina de la fe. […]  El principio de esta desviación universal, según Billot, es el subjetivismo de Kant. El filósofo de Konigsberg, después de haber planteado artificialmente el problema del conocimiento y buscado en vano cómo el pensamiento va de la subjetividad de su acción al ser, al objetivo distinto a ella, admite que el ser es el pensamiento.» (Ibíd., p. 351)

Con un nuevo estilo diríase, más informal, más idiosincrático, menos cientificista y menos racionalista (como era el estilo modernista), incluso más aparentemente “testimonial", las nuevas falsas opiniones habían adoptado los presupuestos teóricos modernistas (sobre todo el método de inmanencia de Maurice Blondel, que tanto influiría, por ejemplo, en de Lubac) y le habían conferido un rostro “amigo", más kantiano y moderno, contra el que se alzaba, intolerante y autoritario, el Pontífice Pío XII.

 

Es significativo que Pío XII hablara, lúcidamente, de “falsas opiniones". No ya de doctrinas modernistas, de herejías modernistas, sino de falsas opiniones y dificultades de juicio. Porque en esto, entre otras cosas, consistía concretamente la mutación, en convertir el modernismo en algo más informal, más amigable, más de andar por casa, y no por cualquier casa, sino por la Casa del Dios vivo, columna y fundamento de la verdad (1 Tim 3, 15). Y para esto nada mejor que una filosofía y teología no sistemática, kantiana, antitomista, antiescolástica, emocional y testimonialista como el personalismo.

No es fácil, sin embargo, darse cuenta de esta mutación. Pero no es imposible. Puede decirse, incluso, que el modernismo formalmente erróneo condenado en la Pascendi, se transformó en un neomodernismo informalmente erróneo condenado en la Humani generis

En 1907 el modernismo era un enemigo. En 1950 parecía un amigo. Es por esta apariencia amigable del personalismo que la Pascendi fue acogida con entusiasmo, pero la Humani generis no. Por eso no es sorprendente que las falsas opiniones, experiencialistas, vitalistas y fenomenológicas contra las que alertaba Pío XII, fueran rehabilitadas poco después. 

El enorme prestigio que cobraron Blondel, de Lubac, von Balthasar, Maritain, Mounier, Rahner, Barth, Teilhard de Chardin, y tantos otros, tras el olvido conciliar y posconciliar de la Humani generis, contribuyó a que los modernistas y sus autores asociados, como por ejemplo Bergson, volvieran a tener un puesto de honor en la mente católica, junto a Heidegger, Scheler o Husserl. Y a que Kant desplazara a Santo Tomás del centro de la formación católica.

No olvidemos que la Humani generis pretendía dar carpetazo a unas falsas opiniones que eran muy apreciadas por la intelectualidad católica emergente. La misma que creía que el magisterio antimodernista era cosa superada. Mientras tanto, una parte de la Iglesia docente bajaba sus defensas, y declaraba unilateralmente la paz al mundo moderno.

 

David Glez Alonso Gracián

 

14 comentarios

  
Luis Fernando
No olvidemos que la Humani generis pretendía dar carpetazo a unas falsas opiniones que eran muy apreciadas por la intelectualidad católica emergente.

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Exactamente. Pretendía. Y debería haber sido así, pero ocurrió exactamente lo contrario. Esa "intelectualidad" emergente se apropió en gran medida del CVII y, sobre todo, del postconcilio. Y ahora estamos como estamos.
15/09/18 2:09 PM
  
Sean
Citando a Pío IX (en 1849, el día después de haber proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen):

"Nos vemos obligados siempre a lamentar la existencia de una raza impía de incrédulos que querrían exterminar el culto religioso, si esto fuera posible (...) los afiliados a las sectas secretas que, vinculados entre sí por un pacto criminal, no descuidan ningún medio para transformar la Iglesia y el Estado mediante la violación de todos sus derechos. Sobre ellos recaen las palabras del Divino Redentor: "Sois hijos del Demonio y queréis hacer las obras de vuestro padre"

Texto extraído del libro "Iglesia y Masonería, las dos ciudades" de Alberto Bárcena.
15/09/18 3:35 PM
  
Ricardo de Argentina
"El filósofo de Konigsberg, después de haber planteado artificialmente el problema del conocimiento.......... admite que el ser es el pensamiento.» (Ibíd., p. 351 LATAPIE)
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"Cogito ergo sum", esto es, Descartes puro y duro, corregido y aumentado.
Mientras reyes y papas estaban ocupados en las guerras de religión, el francés les puso la bomba debajo del muro. Todo lo demás que vino abreva en este error impío y clave, base que fue del subjetivismo.

Pero reconozco que me cuesta horrores entender porqué ningún papa condenó las falacias filosóficas cartesianas. Porque supuesto que hábilmente les metió un gol y no pudo ser advertido en vida, vaya que pasó tiempo sin que nadie advirtiese que el origen último de los errores modernistas era católico.



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A.G.:
Descartes no fue condenado, pienso yo, porque no fue relevante hasta que los fenomenólogos y los personalistas lo rehabilitaron. Pero entonces ya era tarde, porque el nuevo cartesianismo fenomenológico tenía apariencia amable y parecía ortodoxo.
15/09/18 5:13 PM
  
Tulkas
Pero ¿qué puede aportar Kant a la Fe de la Iglesia?
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A.G.:
Kant está detrás de la errónea visión personalista de la dignidad de la persona humana, del normativismo anómico, etc. Poco puede aportar, salvo los fundamentos de naipes de una ética más empática con el NOM.
15/09/18 8:01 PM
  
Soledad
Aprovechando este post y sin que nadie se altere. Mi pregunta va sobre San Juan Pablo II. No hay doble intención en lo que planteo. Crecí con en y en mi casa tenemos un retrato, como alguien más de la familia.
La pregunta es porque deseo dar explicación a algunas cuestiones que leí.
Primero, es verdad que elogió a Lubac,estando este hombre"desnortado".?
Segundo, es verdad que Juan Pablo II era existencialista, entrando en el campo de la fenomenología (Edith Stein tb pertenecía a esa escuela), y podemos considerar que estos están influenciados por el inmanentismo?

No se si estoy diciendo barbaridades y tampoco si es conveniente plantear esto. A mi personalmente estas dos preguntas me descolocan
Gracias, si me puede aclarar esto.

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A.G.:
Es sano distiguir entre la obra personal de Karol Wojtyla, antes de ser Pontífice, y la obra de San Juan Pablo II como Pontífice.

Que Juan Pablo II fuera Papa no significa que su obra personalista privada sea perfecta o requiera asentimiento. De hecho, es solamente eso, una filosofía personal, que en absoluto obliga. Tenemos derecho y razón para disentir de ella, en cuanto tenga de confusa. El personalismo es que es confuso. Bebe de Kant, de Scheler, de Husserl, etc.

Su pontificado, sin embargo, tiene documentos muy importantes, como Veritatis splendor, que sintetiza los principales errores contemporáneos en teología moral y confirma la doctrina moral católica tradicional. Por eso fue silenciada en Amoris laetitia.

De Lubac ha sido un autor apreciado por Wojtyla y por Ratzinger. Pero, como decía anteriormente, los gustos teológicos de los Pontífices ni obligan, ni forman parte de su magisterio.
15/09/18 8:36 PM
  
Ricardo de Argentina
"Y a que Kant desplazara a Santo Tomás del centro de la formación católica."
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Cuando esto sucedió, el ateísmo quedó servido porque el desarrollo lógico de las premisas kantianas lleva a la conclusión de que es el hombre el que crea (inventa) a Dios, y no a la inversa.

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A.G.:
Muy de acuerdo.
15/09/18 9:22 PM
  
Soledad
Gracias por la precisión
16/09/18 8:09 AM
  
Gonzalo Génova
Me gustaría saber su opinión sobre este texto de Joseph Ratzinger en su último discurso antes de ser elegido Papa, pronunciado el 1 de abril de 2005 en Subiaco:

(https://es.zenit.org/articles/la-ultima-conferencia-de-ratzinger-europa-en-la-crisis-de-las-culturas/)

En este sentido, la ilustración es de origen cristiano y no es casualidad el que haya nacido única y exclusivamente en el ámbito de la fe cristiana, allí donde el cristianismo, contra su naturaleza y por desgracia, se había vuelto tradición y religión del estado. A pesar de que la filosofía, en cuanto búsqueda de racionalidad –también de nuestra fe–, haya sido siempre una prerrogativa del cristianismo, se había domesticado demasiado la voz de la razón. Ha sido y es mérito de la Ilustración el haber replanteado estos valores originales del cristianismo y el haber devuelto a la razón su propia voz. El Concilio Vaticano II, en la constitución sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, ha subrayado nuevamente esta profunda correspondencia entre cristianismo e Ilustración, buscando llegar a una verdadera conciliación entre la Iglesia y la modernidad, que es el gran patrimonio que ambas partes deben tutelar.
16/09/18 12:45 PM
  
Rafael
¿Incluiría al modernismo actual entre los grupos heréticos gnósticos que ha señalado el Papa recientemente en la Gaudete et Exsultate?


Kant es el destructor de toda moral, con su serie encadena de delirantes sofismas en la “Fundamentación de la Metafísica de las costumbres”. Con Kant la moral es lo que dicta el poder, que es lo que vemos que sucede actualmente en los regímenes occidentales. Y lo imponen por la fuerza.
16/09/18 7:26 PM
  
José Díaz
No hay remedio menos saludable para un enfermo que no reconocer su mal. Esto es lo que ha sucedido con el modernismo, especialmente desde el posconcilio. En este error incurren incluso historiadores católicos, generalmente bien formados e informados, como el P. José Orlandis, del Opus Dei, que en una de sus obras dedicadas a la historia de la Iglesia en la segunda mitad del siglo XX afirma que no se cumplieron los temores de PÍo XII al creer que la Nouvelle Théologie, objeto de la Humani Generis, estaba infectada de modernismo.
Por desgracia, la metástasis del mal ha terminado provocando un nuevo síntoma de la enfermedad: no es que no se reconozca que ésta existe, es que ante la denuncia de que el modernismo continúa inoculado en la teología, la respuesta viene a ser: "¿y qué? ¿qué hay de malo en ello?". Se ha dado un nuevo paso: de no reconocer la herejía a creer que ésta no es tal, sino tan sólo una forma de la cacareada diversidad de sensibilidades y demás expresiones del espíritu del mundo dentro de la Iglesia. Así, el modernismo ya no levanta sospechas. Quien levanta ahora sospechas es el catolicismo bíblico-tradicional, apegado a Santo Tomás y al Magisterio.
Alonso, bendiciones de Cristo y de María Santísima Inmaculada.
16/09/18 11:20 PM
  
Juan Donnet
Excelente. Se me ocurre decir -quizás está dicho pero no muy explícito- que la autoridad esclesiástica desistió de condenar el modernismo después de Pío XII porque la autoridad ya estaba infisionada de modernismo. La autoridad ya era modernista.

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A.G.:
Muchos obispos y parte de la jerarquía tiene doctrina modernizante, es un hecho. Los Papas en general han combatido los errores con su magisterio, aunque no han usado su potestad lo suficientemente como para combatirlo eficazmente.
17/09/18 12:43 AM
  
Gonzalo Génova
Estimado José Díaz,

Quizás el que estaba equivocado en sus excesivos temores era Pío XII. Mire por favor mi comentario de ayer en el que cito unas palabras de Joseph Ratzinger.

Que conste que esto no significa una aceptación indiscriminada de todo lo moderno. Lo que sí significa es que el rechazo indiscriminado a lo moderno es una equivocación.

Saludos.
17/09/18 10:25 AM
  
Soledad
"Nos sentimos obligados a resistir a estos nuevos modernistas_progresistas se llaman ellos mismos cuando de hecho son retrógrados porque tratan de resucitar las herejías de tiempos pasados_que ponen todo en discusión, desde el punto de vista exegetico, histórico, dogmático, defendiendo opiniones erróneas que tocan las verdades fundamentales de la fe, sin que nadie con autoridad pública pare y condene recia mente sus propagandas"San José M. Escriva
No se quien es P. José Orlandis, pero parece que el Fundador de la Obra tenía una opinión contraria. Este párrafo pertenece a una de sus tres últimas cartas dirigidas a sus hijos. Eran mediados de los setenta.

En mi opinión creo que para ponerte a criterios filosóficos y teológicos hay que ser muy humilde. Dudar de tu propio criterio y escuchar más a aquellos que han demostrado sabiduría y santidad.

Los santos, como los buenos médicos, captan los síntomas al inicio de la enfermedad. Una vez desarrollada es para todos evidentes.
Aquí están los resultados delante de nuestras narices.
Se abandona la filosofía realista y las cosas se adaptan según nuestro criterio interior, modulado por nuestros intereses, deseos y flaquezas.

De Kant a mi me asombra, en el terreno personal, por su vida gris, monótona, sin sobresaltos, totalmente lineal y cronometrada. De la vida real no sabía nada, ni siquiera vivió, en mi opinión. No miraba hacia afuera de él mismo. Era tan corto de vista, que se puso unas "gafas filosóficas". Fue el que dijo que tras las gafas podía haber algo, creo es así la idea.
Salvando que el tenía una inteligencia fuera de lo normal y yo tiro de normal para abajo, pero a mis seis años ya me planteaba alguna que otra pregunta metafísica,esa es la filosofía innata, no todos estos "desarrollos y razonamientos intelectuales" que parten de la nada, pues no es un punto real.

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A.G.:
De José Orlandis lo que he leído hasta ahora me parece bastante bueno, debo decirlo.

De Kant me ha llamado la atención lo que Ud. dice de su vida irreal. Tiene parte de razón, desde luego.
17/09/18 12:48 PM
  
Alonso Gracián
Amigos, os agradezco los comentarios que habéis dejado estos días. He decidido no publicar algunos, porque aunque comparto muchas cosas que dicen, si los publicara ahora tendría que usar para comentarlos, argumentos que pertenecen a artículos futuros. No quisiera saltarme escalones intermedios en el análisis de lo que está ocurriendo. Espero lo comprendáis. Agradezco, además, el buen nivel de vuestros comentarios y el sano respeto que se demuestra aquí.
18/09/18 9:26 PM

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