El Obispo de Chur, la eucaristía y el pecado
Mons. Vitus Huonder, obispo de Chur (Suiza), ha tenido a bien escribir una carta pastoral en la que afirma que aquellos fieles que se encuentren en una situación irregular, sea porque se han vuelto a casar tras divorciarse, sea porque son homosexuales y viven con una persona de su mismo sexo, deben abstenerse de comulgar pero pueden acercarse al sacerdote con los brazos cruzados para que les dé una bendición. No es la primera vez que trata este asunto, pero sí la primera durante este papado.
Dada la secularización presente entre los católicos del país centroeuropeo, no muy diferente a la de otros países del entorno, un grupo de “fieles” lanzaron una alerta en internet para protestar contra las palabras del obispo. Lo que piden, como se pueden imaginar, no es que los que viven en pecado se abstengan de ponerse en la fila de los comulgantes para recibir una bendición sacerdotal, sino que se les permita cometer el sacrilegio de comulgar. Se alude al hecho -que debería de cambiarse, dicho sea de paso- de que no pocas personas que viven en esa situación desempeñan actividades eclesiales, tales como dar catequesis, ser parte del consejo parroquial, etc. Llevan ya recogidas varios miles de firmas.

Llevamos unas cuantas semanas asistiendo a un verdadero espectáculo de declaraciones, artículos, entrevistas, etc, sobre el anteproyecto de ley para reformar la situación legal del aborto en España. Políticos de uno y otro signo, periodistas, tertulianos, proabortistas, provida, seglares, religiosos, curas, obispos y cardenales han dicho de todo.
Aun recuerdo cuando, siendo pequeño, mi padre me decía que la llegada de la televisión a los hogares había sido un duro golpe a la comunicación en el seno de las familia. Antes todos se reunían para comer sin que la caja tonta estuviera delante, y eso llevaba a que se dedicara ese tiempo a charlar entre unos y otros. No siempre, pero sí a menudo. Aunque la televisión aportó un aumento del ocio familiar -películas, programas de entretenimiento, etc-, él creía que a la larga había sido perjudicial.
Ante los embajadores del mundo entero acreditados ante la Santa Sede, el Papa ha pronunciado hoy un discurso en el que ha abordado muchas cuestiones. Una de ellas, el aborto. Y ha sido contundente:
La archidiócesis de Rosario (Argentina)








