Me van a perdonar ustedes

Me van a perdonar ustedes que no ponga citas bíblicas y magisteriales, pero dudo que este artículo contenga algo que vaya en contra de la fe de mis padres.
Creo que lo mejor que puede hacer cualquier ser humano es dar gloria a Dios. Creo también que lo más importante es salvarse, porque la eternidad es demasiado larga como para pasarla en el lugar equivocado. Precisamente el Señor Jesucristo vino para abrirnos la puerta de la salvación, y por ello entregó su vida en la cruz en sacrificio vicario por nuestros pecados. Sin embargo, esa salvación tiene una doble condición: conversión y perseverancia final.
Dado que los hombres no estamos inclinados a la conversión y la santidad, Dios nos hizo el enorme favor de poner a nuestra disposición su gracia. Por gracia pasamos primero a querer hacer el bien y luego a hacerlo. Y por gracia obtenemos el arrepentimiento y el perdón cuando no lo hacemos y pecamos.
Aquellos que enseñan que la gracia y la misericordia de Dios consisten en que Él perdona todo, consiente cualquier cosa y le da absolutamente igual como vivimos, son instrumentos perversos de condenación. Fue Cristo, quien dio su vida por nosotros entre horribles sufrimientos, quien habló de la necesidad de convertirse.



