¿Quién es Blatter para prohibir a un cristiano que dé testimonio de su fe?
Blatter, el presidente de la FIFA, ha prometido que prohibirá toda manifestación religiosa para el próximo Mundial de Fútbol que se realizará en Sudáfrica en 2010. Así, porque le da la real gana. Porque él es el mandamás del fútbol y su palabra es ley. Se ha pasado del “Estado soy yo” a “El fútbol soy yo". Y no está solo en esa batalla antirreligiosa. El presidente de la Federación de Fútbol de Dinamarca ha dicho que “no existe espacio para la religión en el futbol". Y si alguien se piensa que esto es sólo cosa del fútbol, recuérdese que en las pasadas olimpiadas celebradas en Pekín también existía la prohibición de cualquier manifestación política y religiosa. Es decir, el deporte mundial, y sobre todo el fútbol, se ha convertido por obra y gracia de sus dirigentes en un instrumento de opresión de las conciencias de los deportistas, a los que se prohíbe dar testimonio de su fe cuando consiguen un éxito deportivo, ya sea batir un récord, ya sea meter un gol. Como Caamaño tome nota, me veo al Ministerio del Interior multando a los futbolistas que salgan al campo persignándose.









