Tomamos nota, presidente
El gobierno de Rodríguez Zapatero se ha negado a garantizar la seguridad de Magdi Cristiano Allam, periodista italiano converso del Islam al cristianismo, que fue recientemente bautizado por el Papa Benedicto XVI. Sobre Allam hay dictada una fatwa que pone seriamente en peligro su vida, de tal forma que el gobierno italiano se ha tomado su seguridad personal como una cuestión de Estado.
En España sabemos bien lo que es vivir bajo amenaza de muerte. Lo saben especialmente los políticos no nacionalistas del País Vasco, que están siempre en el punto de mira de Eta. Por eso mismo llevan escolta policial. Es por ello especialmente sangrante que el ministerio de Interior del señor Rubalcaba no quiera evitarle a Allam el peligro de ser asesinado en nuestro país. No creo que sea tan complicado establecer un dispositivo de seguridad que evite cualquier incidente en una visita que tampoco iba a prolongarse mucho tiempo.
Si no conociéramos a Zapatero y su gobierno, pensaríamos que lo que está sucediendo es un simple despiste. Pero como con la pareja ZP y Rubalcaba se cumple siempre aquello de “piensa mal y acertarás”, yo pienso que para ellos Allam es persona “non grata”.



