Filosofía y teología del Mas Allá: La escatología

La metafísica[1]
La Escatología, tal como expresa su sentido etimológico, es el estudio de lo último tanto de la vida individual como de la social, lo que se llama también las postrimerías o los novísimos. Un problema que presenta es que su temática está alejada de la falta de experiencia de la misma, no sólo sensible sino también en el ámbito del conocimiento racional natural, y asimismo distante de lo que puede aportar el conocimiento filosófico.
La Filosofía trata de este tema en su parte fundamental, que es la Metafísica, el saber estrictamente racional sobre lo más profundo de toda la realidad. El escritor inglés Clive Staples Lewis, en su último de los siete libros de Crónicas de Narnia, publicados en la primera mitad del siglo pasado, titulado La última batalla, los protagonistas llegan desde la «tierra de las sombras» a otra del «más allá y más adentro»[2].



Después de ocuparse del poder judicial que tiene Cristo, Santo Tomás examina en el siguiente artículo de esta cuestión de la Suma, si le corresponde por sus merecimientos. Sostiene que lo tuvo por varios títulos, porque: «nada se opone a que una misma cosa le sea debida a alguien por diversos motivos; como la gloria del cuerpo resucitado le fue debida a Cristo no sólo por la congruencia con la divinidad y por la gloria del alma, sino también «por los méritos del abatimiento de la pasión». Igualmente se debe decir que el poder judicial le compete a Cristo hombre por razón por su persona divina y por la dignidad de cabeza, y por la plenitud de su gracia habitual»
Probado que Cristo por Dios ha sido constituido juez de vivos y de muertos, en el siguiente artículo de esta última cuestión de la Teología de la vida de Cristo, tratado de la Suma Teológica, Santo Tomás se pregunta si este poder judicial le corresponde en cuanto hombre. La respuesta es afirmativa, porque claramente: «en dice en el Evangelio de San Juan «Le dio el poder de juzgar, por cuanto Él es el Hijo del hombre» (Jn 5, 27)»




